La guerra del este de Europa

Por Manuel Arango Riego

arango“Si no se logra parar a los fascistas en el Donbass y en Ucrania, lo cual no es otra cosa que la agresión militar otanista abierta contra Rusia, una agresión que ya han planificado en todos sus detalles y que, con el golpe de Estado en Ucrania cierra el cerco y prepara las condiciones para las operaciones políticas, financieras y militares de mayor envergadura contra Rusia.”

Manuel Pérez Mártinez “camarada Arenas”, secretario general del PCE(r), julio de 2015

“La guerra del este de Europa”, como así la reconocen portavoces de las potencias imperialistas, sube de intensidad continuamente y con ella se produce un avance cualitativo hacia la Tercera Guerra Mundial que vienen desarrollando las potencias imperialistas después de 25 años de conflictos bélicos desde la Segunda Guerra del Golfo, en 1990.

El plan central de los imperialistas en esta “guerra del este de Europa”, dirigida a la sojuzgación de Rusia, es un muy viejo objetivo del imperialismo, que comenzó a concretarse inmediatamente después del triunfo de la Revolución de Octubre; desde aquella, tanto la Unión Soviética antes como Rusia ahora, han estado sometidas a una estrategia de agresiones y de cerco continuo.

Los imperialistas estuvieron cerca de lograr su objetivo durante el período de régimen yeltsinista (verdadero títere de los imperialistas), durante el cual se estaba descuartizando y desangrando a Rusia. Pero esta dinámica de avasallamiento fue frenada desde el nacionalismo burgués ruso. Reagrupadas sus fuerzas, se hizo con elñ poder en este país. A partir de ahí, comienza una renovada escalada de las agresiones y del cerco por parte del imperialismo coaligado, que no dudó en incluir en esta escalada como muestra de declaración de guerra y del alcance de sus intenciones el hundimiento del submarino nuclear “Kursk”, buque insignia de la Marina de Guerra rusa y el más moderno/poderoso del mundo en su clase.

novorossia-resistent-fighters-529
Milicianos antifascistas de la Brigada “Prizrak” de la República Popular de Lugansk con su desaparecido comandante Alexei Mozgovoy, asesinado en mayo de 2015.

En muy pocos años, esta “guerra del este de Europa”, verdadero despliegue al mismo tiempo de varios tipos de guerras (militares, políticas, económicas, etc.) iba a superar en bastantes campos las intensidades de la agresión que el imperialismo internacional había desplegado durante el largo período de la Guerra Fría; no en vano, como había declarado ya en la década de 1990 el jefe del Estado Mayor del Ejército de EEUU: “La conquista de Rusia bien merece, por sí sola, una Tercera Guerra Mundial.”

De ahí que ahora, junto al famoso “escudo antimisiles” desplegado en diversos países, incluido el Estado Español, que apunta directamente sobre Rusia y otros países de Europa del Este, existan todo un conjunto de cercos combinados que van más allá de ser exclusivamente de carácter militar: el cerco desde el Cáucaso y Turquía, el cerco desde Finlandia y las Repúblicas Bálticas, el cerco desde Ucrania y Moldavia; todo ello fue reforzado – según lo denominan los mismos militares yanquis – por el “segundo cinturón exterior perimétrico”, que lo conforman algunas repúblicas del antiguo campo socialista (como Polonia, Rumanía y Hungría); todo ello, a la vez, bajo la cobertura de la OTAN y el apoyo militar de la Unión Europea.

Capítulo especial de esta estrategia de cercos combinados, representa ese tipo de conflictos bélicos fomentados y apoyados por el imperialismo en lugares como Chechenia, en la región del Nagorno Karabaj (entre Armenia y Azerbaiyán), Georgia, etc., cuya finalidad es desestabilizar a Rusia y establecer aparatos militares de agresión inmediata, donde se puedan conformar verdaderas avanzadillas y “cabezas de puente” para la infiltración, el sabotaje y el asalto.

Pero no acaba aquí tan vasta maquinaria de agresión, ya que a todo lo anterior se ha venido uniendo la realidad de que no pocos de los conflictos bélicos fomentados o directamente desencadenados por las potencias imperialistas de diversas áreas (Balcanes, Oriente Medio, el Magreb, África, etc.); aparte de ser utilizados para someter a vasallaje (“balcanizar”) a regiones enteras, hayan sido planificados para reforzar ese conjunto de cercos y aislar a Rusia: eliminar su influencia en esas zonas y liquidar sus relaciones de todo tipo.

Aún con todas las diversas modalidades en las que se vienen articulando las agresiones, los imperialistas coaligados y sus socios han puesto en marcha también los embargos y bloqueos comerciales, los sabotajes económicos y los chantajes de diverso tipo contra Rusia y sus aliados.

Estamos, por tanto, frente a una extensa agresión imperialista, una forma de guerra total contra Rusia que, de una u otra forma, también repercute en los aliados de este país situados en diversas latitudes, con lo cual la confrontación se internacionaliza.

Manuel Arango Riego es un preso político del PCE(r) que se encuentra gravemente enfermo en la prisión de Zuera (Aragón)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s