Croacia 1995-2015: nuevos refugiados, mismas causas de fondo

Por Alex Aparicio

Hace poco más de un mes que se han cumplido 20 años de la mayor operación de limpieza étnica ejecutada durante las Guerras de los Balcanes y no estamos hablando de Srebrenica, sino de la llamada “Operación Tormenta” llevada a cabo por el Ejército de Croacia contra la República Serbia de Krajina. El 4 de agosto de 1995 se desencadenó la ofensiva militar croata, ayudada por la inteligencia estadounidense. En apenas unas horas, entre 150.000 y 200.000 serbios de Croacia huyeron de una zona que sería el escenario de uno de los episodios más silenciados por parte de los medios de comunicación occidentales y por la historiografía oficial de Occidente de las guerras de la Antigua Yugoslavia.

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Como explica el profesor Francisco Veiga en su libro “La Fábrica de Fronteras”, los serbios abandonaron sus hogares con tanta rapidez que los soldados croatas encontraban a veces la televisión encendida o los platos sobre la mesa. Los refugiados escapaban con lo puesto, conduciendo sus tractores o sus desvencijados utilitarios. En dos días, la Krajina quedó vacía de serbios: el episodio de limpieza étnica más rápido y completo de la Historia de Europa: las decenas de miles de serbios que escapaban por las carreteras con lo puesto se sumaban a los 300.000 que habían abandonado Croacia desde 1992. En su camino, además, las tropas croatas incendiaron casas y mataron a un número indeterminado de civiles (oficialmente se mencionan tan sólo 324), además de bombardear las columnas de refugiados.

Veinte años después volvemos a ver refugiados por las carreteras de Croacia, pero esta vez en sentido inverso. Esta vez no son serbios sino sirios los que huyen de una guerra en la que, como en 1995, la larga mano del imperialismo estadounidense vuelve a estar por medio. Hace 20 años, la diplomacia estadounidense – para contrarrestar las pruebas de los crímenes que se estaban cometiendo contra la población serbia, y que el Consejo de Seguridad de la ONU había condenado ya el 10 de agosto de 1995 – rápidamente inició una estudiada campaña de propaganda, mostrando la propia Madeleine Albright (a la sazón Secretaria de Estado de EEUU durante la presidencia de Bill Clinton) fotografías de supuestas fosas comunes en Srebrenica, fotografías tomadas por aviones espía estadounidenses.

Michel Collon, en su libro de 1999 “El Juego de la Mentira – Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN y las próximas guerras” apuntó 4 objetivos estratégicos de EEUU respecto a los Balcanes: en primer lugar, controlar las rutas de petróleo y gas. En segundo lugar, dominar Europa del Este. En tercer lugar, debilitar y controlar a Rusia. Y por último, asegurarse bases militares.

Las similitudes con lo que están haciendo en Siria en la actualidad son más que evidentes y la utilización de la “coartada humanitaria” como desencadenante de una intervención militar a gran escala por parte de EEUU y la OTAN, también. En las próximas semanas es más que probable que asistamos a un desenlace similar al de Yugoslavia en 1995. La diferencia – y desgracia – para EEUU es que la Rusia de 2015 no es la de 1995.

(Artículo publicado el 20 de septiembre de 2015)

Le impiden impartir clases a un profesor en una universidad alemana por ser comunista

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El joven profesor declaró a la prensa que se está tratando de “demonizar a los comunistas”.

El joven Kerem Schamberger estudió Comunicación en la Universidad “Ludwig Maximilian” de Munich. Kerem pretendía iniciar un doctorado el pasado 1 de octubre Por lo general, los doctorados en Alemania se llevan a cabo mediante un contrato laboral, que incluye una parte de la investigación y otra de docencia en la universidad en la que se desarrolla.

El joven Schamberger, que tiene ahora 30 años, se ha visto impedido de iniciar una su relación laboral con dicha institución universitaria porque existe un decreto, con fecha de 1972, por el cual todos los funcionarios o personas que trabajan en el sector público deberán ser sometidas a un estricto control por parte del Estado, con objeto de vigilar su posible “radicalismo” político. Según el decreto mencionado, el joven aspirante a profesor universitario deberá ser autorizado por el Servicio de Inteligencia alemán para poder cumplir con la función a la que aspira.

La cuestión es que Schamberger no sólo es comunista, sino que además es portavoz del Partido Comunista Alemán (DKP) en Munich. Pese a que el DKP es ahora legal – estuvo ilegalizado en los tiempos de la República Federal Alemana – se encuentra, no obstante, bajo la atenta vigilancia de la Oficina Federal de Protección de la Constitución, que lo califica de “extremista”.

Las autoridades universitarias, que conocían la existencia de esta normativa represiva, así como la militancia de Kerem en el DKP, solicitaron desde el pasado mes de julio la autorización para el joven profesor.

Sin embargo, este organismo de control ciudadano, no se ha pronunciado aún sobre la fiabilidad ideológica de Schamberger. Ello le ha impedido iniciar sus tareas docentes en la Ludwig Maximilian.

Según el profesor Michael Meyen, director de tesis de Kerem, éste ha sido un alumno excelente y asegura que tiene interés en contratarle pero “no porque sea comunista, ni tampoco a pesar de ello”.

Kerem ha declarado que esa normativa es una exclusión práctica de la función docente para los comunistas, y ello supondría un hecho anticonstitucional ya que la Constitución alemana garantiza la elección de libre de una profesión.

El joven Schamberger declaró a la prensa que se trata de “demonizar a los comunistas”, y que medidas como estas intentan intimidar a quienes piensan de esa forma. “Conozco a jóvenes que querían entrar en el DKP pero se lo pensaron dos y tres veces antes de hacerlo, porque saben las consecuencias que puede tener en el caso de querer hacer carrera en el sector público”, declaró Schamberger a los medios de comunicación.

Sin embargo, no es la primera vez que Kerem Schamberger se ve en dificultades por sus ideas políticas. En 2014, el Commerzbank cerró sin previo aviso su cuenta bancaria. Kerem interpretó que detrás de esta acción existía una motivación política y no pudo hacer nada para impedirlo.

El llamado “Decreto Contra los Radicales” (Radikalenerlass) fue promulgado, por cierto, por el socialdemócrata Willy Brandt en 1972. En dicha ley se especifica que la fidelidad al orden constitucional vigente debe ser un requisito para poder trabajar en el sector público. Pertenecer a una organización catalogada por la inteligencia alemana como “peligrosa” para dicho orden era excluyente de la función pública.

En las décadas de 1950 y 1960, candidatos a funcionarios fueron rechazados por su ideología. Pero a partir del decreto dictado por el amigo de Felipe González, se mencionó dicho requisito explícitamente. No obstante, muchos nazis estrechamente comprometidos con el régimen hitleriano no sólo no fueron objeto de ninguna sentencia contra ellos en la posguerra, sino que además ocuparon cargos de primer rango en el aparato estatal de la República Federal Alemana.

FUENTE: Canarias Semanal

ERC, a favor del “Estado Islámico”

Por Purificación González de la Blanca

El grupo parlamentario de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha pedido la comparecencia de los ministros españoles de Asuntos Exteriores y de Defensa, José Manuel García-Margallo y Pedro Morenés, para que aclaren si España dio apoyo a buques de guerra rusos que operan en Siria, según informó el diario “Público”.

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Gabriel Rufián, Oriol Junqueras y Joan Tardà, dirigentes de ERC.

De acuerdo con esta información, el texto registrado por ERC insta a los dos ministros a “explicar la posible colaboración de España con fragatas rusas que han participado en operaciones militares en Siria”.

La formación política catalana asegura que “cuatro de los últimos barcos de guerra rusos que han atracado en Ceuta habrían participado en operaciones militares a lo largo del último año para favorecer al dictador sirio Al Assad”.

No es la primera vez que ERC da el tiro errado. Más de año y medio pasó EEUU extendiendo el “Estado Islámico”, ISIS o DAESH por Siria, con el pretexto de combatirlo. El engendro ha ido creciendo, alimentado por ellos, porque en realidad fue creado (la candidata Hillary Clinton ha reconocido su participación) para invadir Siria, Irak y Libia, desde la que se exporta cómodamente a otros países – incluidos los europeos, no olvidemos esto último. Supuestamente EEUU lo combatía mientras destruía las infraestructuras sirias: puentes, hospitales, gaseoductos, refinerías, monumentos que son Patrimonio de la Humanidad… Y todo esto ha venido y lo viene realizando EEUU con el apoyo de las bases militares que tiene instaladas en España (Rota y Morón, principalmente) y de otras muchas instalaciones que ha ido creando en Andalucía en los últimos años.

A raíz de la intervención rusa en Siria, en virtud de un convenio de cooperación para la defensa que ambos países – Rusia y Siria – mantienen suscrito desde hace más de 20 años, y en base a una petición expresa del legítimo Gobierno sirio, el juego de EEUU ha quedado al descubierto. Y esto ha desatado sus iras a través de unos gobiernos – como el español – y de unos medios de propaganda escandalosamente teledirigidos, dedicados a vendernos las maldades de quienes defienden su territorio de unos grupos terroristas creados, entrenados y armados por EEUU – y generosamente financiados por Arabia Saudí.

Ahora estos medios de propaganda se emplean a fondo con el asalto a Mosul, que según la periodista Nazanin Armanian encubre también “una huida organizada de los yihadistas de Irak a Siria, donde han sido diezmados por los bombardeos rusos sobre Alepo. Se repartirán en diferentes puntos del país para continuar una larga guerra de desgaste, ingeniada por Obama” (recordemos que fue nombrado Premio Nobel de la Paz en 2009).

La “ayuda humanitaria” reclamada por EEUU para la ciudad de Alepo (mientras éstos y los saudíes han provocado en Yemen la mayor crisis humanitaria existente actualmente en el mundo) era realmente una tapadera para rescatar a los takfiríes atacados… Y utilizar la ciudad como una gran base de operaciones militares de la OTAN para intervenir en Siria.

¿Cuándo ha pedido explicaciones ERC al Gobierno español por el uso permanente de nuestro territorio para atacar a países soberanos? ¿Cuándo ha pedido explicaciones al ministro de AAEE, señor García-Margallo, por financiar dos cumbres de la oposición siria, es decir, de los terroristas del Frente Al Nusra (los que devoraron ante las cámaras el corazón de un soldado sirio) celebradas en Madrid y en Córdoba? ¿Cuándo ha pedido explicaciones por financiar a estos terroristas? ¿Cuándo ha pedido explicaciones al ministro de Defensa, señor Morenés, por su vinculación a dos empresas de armamento y una tercera de contratas… y el ascenso meteórico de los presupuestos en materia de Defensa?

ERC ignora muchas cosas. Por ejemplo, que el “dictador sirio” Bashar Al-Assad gobierna Siria en una coalición de partidos, como resultado de unas elecciones celebradas con casi un 80% de participación: el Partido Baaz junto a diversos partidos socialistas, comunistas y nasseristas.

Ignora también ERC los planes de EEUU desde el 11-S, hechos públicos por el general Wesley Clark (ex-Comandante Supremo de la OTAN) para invadir 7 países: Irak, Libia, Siria, Líbano, Somalia, Sudán e Irán. No menciona a Afganistán, en donde llevan muchos años empleándose a fondo, hasta conducirlo derecho a la Edad Media. Los resultados están ahí.

Hay que ser muy ciego para no ver lo que está claro. O muy colaboracionista.

En Siria, los EEUU están jugando la partida para conducirnos a una guerra a escala mundial. La tremenda crisis del dólar los ha llevado a polarizarse en la economía de guerra que tanto temiera Eisenhower (poco sospechoso, por otra parte, de ser pacifista). Gracias a Rusia no estamos ya en la contienda, contienda en la que nadie resultaría vencedor.

Pero, por encima de todo, ERC debe saber que si hay un principio básico que en Derecho Internacional debe ser respetado es el de la no injerencia. Aunque sería pedir peras al olmo de un partido atlantista que apoya las invasiones de la OTAN frente al derecho de los pueblos a decidir su destino.

El fin del sueño occidental en Turquía

Por Hakan Karakurt

la-turciteDos meses y medio han pasado desde el fallido intento de golpe de Estado respaldado por EEUU en Turquía. El objetivo era derrocar al presidente turco Recep Tayyip Erdogan, debido a su tendencia a una política exterior independiente respecto de la OTAN y EEUU. Su visión de política exterior es la de integrar económicamente a Turquía con sus vecinos y formar alianzas políticas regionales que beneficien a todas las partes, mientras que por otra parte quiere una colaboración equitativa tanto con EEUU como con la Unión Europea. Erdogan rechaza la imposición de políticas de EEUU y la UE, y en su lugar quiere la multipolaridad para crear un mundo más justo y equilibrado. El rechazo de Turquía a unirse al embargo económico impuesto sobre Rusia e Irán ha molestado especialmente a los EEUU y la UE.

Los EEUU percibieron a Turquía como una comisaría después de que ésta se uniera a la OTAN en 1952. Las prioridades de seguridad de EEUU nunca tuvieron en consideración los intereses de Turquía. Para ellos, era preferible una Turquía débil que normalmente aceptaba sus demandas aunque fueran contrarias a sus propios intereses. Esto fue así hasta 2002, pero el deterioro de las relaciones entre EEUU y Turquía culminó cuando el Ejército turco lanzó una operación militar en el norte de Siria para expulsar al Califato Islámico de la frontera turca, con el consentimiento de Rusia.

Irónicamente, Turquía comenzó la operación el 24 de agosto de 2016, día en el que el vicepresidente estadounidense Joe Biden visitaba el país. No hay duda de que el acercamiento entre Rusia y Turquía sobre el conflicto sirio, en vistas a preservar la integridad territorial y a garantizar que el futuro de Siria se decida única y exclusivamente en Siria y por sirios, fue pactado en la visita que realizó el presidente turco a Rusia el 9 de agosto.

El objetivo esencial de EEUU para dividir Siria – estrategia clásica que han utilizado para alimentar la inestabilidad en Oriente Medio mediante el respaldo de grupos étnicos (YPG/YPJ) y sectarios (Frente Al Nusra) – está a punto de ser derrotado por la nueva alianza entre un miembro de la OTAN (Turquía) y Rusia, ¡el principal rival de EEUU!

La arrogancia estadounidense, así como la paciencia y las premoniciones rusas, crearon una alianza no declarada entre Rusia y Turquía que no solamente cambió la correlación de fuerzas en Siria, sino también el gran juego tanto para EEUU como para las potencias euroasiáticas.

La UE considera a Turquía como un gran mercado para sus productos (el 38% de las importaciones turcas) y como zona intermedia entre Europa y Oriente Medio. Entre los europeos, al igual que la rusofobia sin sentido, la turcofobia es todavía muy común. Tras el fallido golpe, en vez de apoyar al gobierno legítimo electo democráticamente, la UE mantuvo silencio y los principales medios de comunicación europeos acusaron al presidente turco de escenificar el golpe para consolidar su poder autoritario. La UE trató de forzar al Gobierno turco para que retrasara el régimen sin visado para los turcos, mientras abría las puertas – con facilidad – para los ucranianos que actualmente están regidos por un “gobierno europeísta”. Así, durante la ceremonia de apertura de la Gran Asamblea Nacional Turca el pasado 1 de octubre, Erdogan declaró que los 30 años de negociaciones para unirse a la UE han sido sólo una distracción que casi ha llegado a su fin.Tanto el Gobierno como el presidente turco, percibiendo el futuro del país en las políticas euroasiáticas, están dando pasos para redistribuir las posiciones de Turquía. No obstante, tras la fundación de la República en 1923, las élites gobernantes y una importante porción de la nación turca, como descendientes de un Imperio que gobernó durante más de 600 años, han considerado la occidentalización como el principal objetivo para restablecer un Estado poderoso. Por tanto, las instituciones gubernamentales, las estructuras económicas y las formaciones militares copiaron a EEUU y la UE. El pueblo turco consideraba a EEUU y la UE como aliados y modelos a seguir, esperaban y creían que, en el futuro, Turquía se integraría en el eje occidental.El fracasado golpe militar del 15 de julio de 2016 marcó el fin de esos sueños pro-occidentales en Turquía. El apoyo de EEUU y la UE a los golpistas despertó al pueblo turco, que llegó a considerar el golpe como un ataque directo desde el extranjero.Las opiniones anti-americanas y anti-europeístas están en auge. El mes pasado, fueron publicadas por una empresa y fundación independiente tanto en EEUU como en la UE. La encuesta de opinión realizada por “MAK Consulting” se enfocó en las relaciones turco-estadounidenses a ojos del pueblo turco. Los resultados fueron impactantes. El 90% de los encuestados estiman a EEUU como “no fiables”, aun siendo Turquía un miembro de la OTAN. Este porcentaje era solo del 50% antes de la intentona golpista. Según el CEO de la empresa encuestadora, el pueblo turco se cree capaz de derrotar a EEUU y, si no se declara la Ley Marcial, la embajada estadounidense en Ankara puede ser atacada por ciudadanos enfadados.Otra encuesta de opinión muy interesante fue realizada por TAVAK (en inglés, “Turkey-Europe Education and Science Research Foundation”) sobre las relaciones entre Turquía y la UE. Sólo el 22% de los participantes creen que Turquía conseguirá convertirse en miembro de pleno derecho de la UE. Casi la mitad de los participantes sugirieron que la Organización para la Cooperación de Shanghai (OCS) y los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ofrecen un nuevo camino para Turquía en lugar de la UE. Desafortunadamente, el 60% de los participantes sostienen que la islamofobia es la razón más importante para el rechazo de la UE al reconocimiento de Turquía como miembro de pleno derecho.Es muy interesante que los musulmanes turcos vieran su destino en la alianza con otros países no musulmanes (OCS y BRICS). Tras el colapso del mundo bipolar, todos fuimos testigos de una nueva fase del imperialismo, encabezado por EEUU y disfrazado bajo mágicas pero vacías palabras (“globalización, liberalismo, humanitarismo, democracia y autodeterminación”) que solamente apuntaban a extender la hegemonía de EEUU por todo el mundo en contra de los intereses de las demás naciones. Los objetivos irresponsables y presumidos de los yanquis serán sin duda derrotados por la colaboración de las grandes naciones de Eurasia. El fin del conflicto llegará tal y como sostiene la ideología protestante de EEUU, ¡pero no saldrán victoriosos! La intervención militar de Rusia en Siria y la alianza encubierta ruso-turca para preservar la unidad territorial de Siria han detenido los planes de EEUU en Oriente Medio. Según se incrementa la colaboración de las naciones euroasiáticas, vemos más derrotas de EEUU en otras regiones del mundo.

¿Qué se juega en Siria y Yemen?

Por Darío Herchhoren

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Banderas de Siria y Yemen

En el año 2001 se registró el atentado terrorista más grave de la Historia moderna. Fue la caída de las Torres Gemelas de Nueva York, que ocasionó más de 3.000 muertos. Han pasado ya 15 años de esos hechos y lo que se sospechaba ha sido confirmado: los gobiernos de EEUU y Arabia Saudí estaban implicados en ese atentado.

Como consecuencia de ese grave acto terrorista, los EEUU desencadenaron una guerra de agresión contra Afganistán, uno de los países más pobres y desgraciados de la Humanidad, por considerar que la organización criminal Al Qaeda era la responsable de esos crímenes. Y con la lógica simplona del Imperio, como Bin Laden estaba operando con sus talibanes en Afganistán, todo el país debía pagar esa “culpa”.

Luego de la agresión contra Irak, y luego de la guerra contra los talibanes afganos, los EEUU emergieron como la primera potencia militar del mundo de forma indisputable. Sin embargo, Rusia y China, de forma sigilosa, fueron desarrollando una serie de armas que llevaron a que, en este momento, el equilibrio entre los bloques EEUU y Rusia-China se haya roto a favor de estos últimos.

Como telón de fondo de esta situación hay que recordar que la caída de la URSS y del campo socialista significó una situación de caos total en Rusia, con una pérdida de la esperanza de vida de sus ciudadanos, con el cierre de 5.000 escuelas, la venta indiscriminada de material militar por parte de las mafias que crecieron bajo el mandato del corrupto cleptócrata Boris Yeltsin, y con una sensación de derrota por parte de sus ciudadanos.

China, por su parte, se ha convertido en la fábrica del mundo; y eso ha exasperado a los EEUU, al extremo de que se habla ya de un enfrentamiento con armas nucleares entre los dos bloques. Tanto es así que un grupo de 22 senadores estadounidenses se ha dirigido a Barack Obama para solicitarle que los EEUU no sean los primeros en usar la bomba nuclear en caso de una hipotética guerra.

Es entendible que la clase dirigente de los EEUU se resista a aceptar pacíficamente el segundo o quizá el tercer lugar en esta especie de Liga de Campeones, pero la realidad es tozuda, y les guste o no, deberán aceptarlo. Es eso o la guerra. En este momento Rusia ha jugado hábilmente y ha tendido un puente de plata a los EEUU. A saber: una tregua de horas en Siria y un cese de fuego de 72 horas en Yemen; esto último a través del poder vicario del Reino Unido.

Si los EEUU aceptan esto, deberán abandonar a sus aliados como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, que sin duda “pagarán los gastos de la boda”.

Pero hay algo más, y es lo más importante. En Siria y Yemen se juega la reconstrucción de la histórica Ruta de la Seda, y eso es lo que los EEUU han intentado cortar con el conflicto sirio.

No es extraño que China, un país que no pertenece a la región, envíe buques de guerra para proteger a Siria. Protegiendo a este lejano país protege su propio comercio y su expansión hacia niveles planetarios.

Mientras tanto, Turquía está girando hacia Rusia y alejándose cada vez más de Occidente y de la OTAN. La base de Incirlik ya ha sido abandonada por los militares estadounidenses, que han trasladado (en parte) su arsenal a Rumanía, mientras Rusia ha conseguido que el gasoducto “Blue Stream” pase por Turquía para llevar miles de millones de metros cúbicos de gas ruso a Europa Meridional.

En este complicado ajedrez todavía faltan por jugar muchas partidas, pero hay signos inequívocos de que los EEUU ya han pasado su cuarto de hora. Amén.

¿Habría que juzgar a Vladimir Putin?

Por Thierry Meyssan

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Hollande y Putin en 2015.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el jefe de Estado que abolió la República Francesa y colaboró con la ocupación nazi, Philippe Pétain, juzgó y condenó a muerte in absentia a quien anteriormente había sido considerado su casi seguro sucesor, Charles de Gaulle, para entonces convertido en jefe de la Francia Libre.

Siguiendo el mismo esquema, el actual Presidente de la República Francesa, François Hollande, acaba de mencionar la posibilidad de abrir un procedimiento judicial internacional por los crímenes de guerra cometidos en Siria y juzgar no sólo a Bashar al-Assad, Presidente de la República Árabe Siria, sino también al Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin; palabras de las que se hizo eco – aunque con mucha más prudencia – el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon.

Esas declaraciones llegan en momentos en que Canadá, EEUU, Francia, los Países Bajos y el Reino Unido apoyan a los yihadistas que ocupan barrios del este de Aleppo y luchan contra las tropas de Siria, Rusia, Irán y Hezbollah.

No es nuevo este deseo de condenar a Vladimir Putin. Ya pudo verse durante la Segunda Guerra de Chechenia, en relación con el tema de Ucrania y ahora en el marco de la cuestión siria. Es una idea recurrente de los neoconservadores estadounidenses e israelíes. Durante la campaña electoral rusa de 2012, los EEUU llegaron incluso a proponer al entonces presidente ruso Dmitri Medvedev que se presentase como candidato en vontra de Putin, prometiéndole financiar su campaña electoral y garantizándole pleno acceso a los círculos de los dirigentes del planeta si se comprometía a “entregarles” a Vladimir Putin. No lo hizo.

El 29 de julio de 2015, los neoconservadores se las arreglaron para hacer llegar hasta el Consejo de Seguridad de la ONU un texto de Victoria Nuland – esposa del líder republicano estadounidense Robert Kagan, convertida entonces en portavoz de la hoy candidata demócrata a la presidencia, Hillary Clinton, en aquella época Secretaria de Estado (Nuland es actualmente asistente del Secretario de Estado de EEUU a cargo de Europa y Eurasia). Aquel texto proponía la creación de un Tribunal Especial Internacional para juzgar a los autores de la catástrofe del vuelo MH17, derribado sobre Ucrania e incidente que costó la vida a 298 personas. La proposición mencionaba una Comisión Internacional de Investigación en la que Rusia figuraba oficialmente como miembro pero cuyos demás componentes habían excluido, lo cual hacía posible endilgar la responsabilidad a Rusia del ataque, así como juzgar y condenar a Vladimir Putin.

Rusia demostró que era absurdo crear un tribunal internacional para ocuparse de algo que era más bien un hecho criminal de crónica roja, al tiempo que mostraba igualmente el carácter tendencioso de aquel procedimiento y recurrió al veto. La prensa occidental minimizó aquella maniobra de sus gobiernos.

Washington considera, con toda razón, a Vladimir Putin como el arquitecto de la reconstrucción de la Rusia posterior a la disolución de la URSS y al período de saqueo que marcó la presidencia de Boris Yeltsin (cuyo gobierno “ruso” fue conformado en las oficinas de la NED). En EEUU se imaginan, erróneamente, que si sacan a Putin del juego será posible hacer retroceder a Rusia a lo que fue hace 20 años.

El presidente francés hizo saber a su homólog ruso que no lo acompañaría en la inauguración de la nueva catedral ortodoxa de París, prevista para el 19 de octubre, que se limitaría a recibirlo en el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia de Francia, y que la conversación con él tendría que abordar obligatoriamente la situación en Siria.

El presidente Putin simplemente decidió posponer sine die su visita a Francia. Su portavoz declaró que el presidente ruso está dispuesto a viajar a París cuando su homólogo francés “se sienta cómodo”, reacción que recuerda a la manera de actuar de un adulto ante el capricho de una criatura malcriada.

El actual desencuentro entre Francia y Rusia tiene que ver simultáneamente con el tema de Ucrania (rechazo ruso al golpe nazi en Kiev, reincorporación de Crimea a la Federación Rusa y respaldo ruso a las repúblicas populares del Donbass) y con la cuestión de Siria (rechazo del intento yihadista de golpe de Estado y respaldo a la República Árabe Siria). Es poco probable que ese desacuerdo se resuelva antes de que termine el mandato presidencial de Hollande o con su sucesor – si resultara electo Alain Juppé, como parecen indicar actualmente los sondeos. Tanto Hollande como Juppé han vinculado sus destinos personales con Washington, a expensas de las vidas de miles de sirios.

Oficialmente favorable a la proposición de Francia, el Ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, llamó a los súbditos de Su Graciosa Majestad a realizar manifestaciones ante la Embajada de Rusia en Londres, en una especie de respaldo a la campaña anti-rusa que en realidad prefigura una retirada del Reino Unido de los problemas vinculados al tema de Siria.

Occidente e Israel promueven nuevos separatismos en Irak y Siria

Por “Red Voltaire”

arton193724-a3b4aDesde Israel, EEUU y Turquía soplan sobre las brasas. Estos tres países están estimulando nuevos separatismos, hasta ahora inexistentes, que podrían contribuir al desmantelamiento de Irak y Siria.

En cuestión de días los yazidíes, cristianos y turcomanos (en la foto) de Irak han reclamado disponer de sus propias regiones autónomas separadas, siguiendo el modelo del Kurdistán iraquí.

El yazidismo es una religión que se deriva del mitraísmo antiguo, reivindicado por una parte de los kurdos de Irak.

Por su parte, los turcomanos constituyen, después de los árabes y los kurdos, el tercer grupo étnico de Irak. En ese país de 34 millones de habitantes, los turcomanos son más de 3 millones. Su actual reclamo tiene que ver, por una parte, con el plan para empujar al Emirato Islámico de Mosul hacia Siria y, sobre todo, con la presencia ilegal de tropas turcas en Irak. El Gobierno iraquí ha realizado múltiples gestiones, todas infructuosas, para obtener la retirada de las fuerzas militares turcas actualmente presentes en territorio iraquí.

No obstante, la mayoría de los turcomanos desconfían de Turquía. En agosto de 2014 Amerli, una de las ciudades turcomanas en Irak (con 12.000 habitantes) se vio bajo el asedio del Emirato Islámico, sin recibir por ello ningún tipo de ayuda de Ankara, ni tampoco del Gobierno iraquí. Lo que hizo Ankara fue suministrar a los yihadistas del Emirato Islámico el armamento que utilizaron contra los turcomanos.

Además, existe entre los turcomanos una importante minoría chií y sus miembros desconfían, por consiguiente, de las últimas declaraciones del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, quien desea preservar los resultados de la “sunnización” que el Emirato Islámico impuso en Mosul.

Finalmente, los turcomanos también ven con gran inquietud la represión desatada en Turquía contra toda forma de oposición y contra las minorías étnicas o confesionales.

En Siria, mientras tanto, el Mossad israelí está tratando – por ahora infructuosamente – de crear un grupo independentista druso que adoptaría como líder al libanés Walid Joumblatt.