¿Donald Trump, el revolucionario?

Por Darío Herchhoren

trump
Donald Trump es el 45º Presidente de los EEUU desde su investidura el 20 de enero de 2017.

La presidencia de Donald Trump promete mucho; sobre todo por su capacidad de sorprender. Desde el pasado 20 de enero, fecha en la cual asumió el cargo de emperador por 4 años, no ha dejado de modificar cosas que se seguían haciendo desde 1989, año en que un tal Sharp comenzó a asesorar a los distintos emperadores en la fabricación y puesta en marcha de las llamadas “revoluciones de colores”.

El mismo 20 de enero, el propio Trump dijo claramente que los EEUU no iban a continuar con esa política y que no intentarían cambiar gobiernos que no les gustan.

Pero hay algo fundamental en la política de Trump que se trata de soslayar; y es que ha quitado poderes y facultades a la CIA, que era el brazo ejecutor (realmente ejecutor porque asesina) de buena parte de la política exterior del país. Trump ha rediseñado el Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, en el cual tenía asiento la CIA por derecho propio, y la ha relegado a servir información a la presidencia del país, y sólo participará en las reuniones a las cuales sea expresamente invitada por razón de la índole de lo que se trataría en dichas reuniones.

Con esto, los EEUU vuelven a la política anterior a los tiempos de Franklin D. Roosevelt (FDR), Truman y Eisenhower, que eran tan imperialistas como los demás pero que se cuidaron muy mucho de tener sentados en su misma mesa a los servicios de espionaje, que con el tiempo se convirtieron en incontrolables y que podían chantajear al propio presidente. En sus comparecencias anteriores al 20 de enero, Trump ya anunció que iba a recortar los poderes de la CIA y la calificó de “inútil y obsoleta”, al igual que la OTAN.

Estamos asistiendo a un espectáculo que no sospechábamos. Todo lo que dice o hace Trump se convierte en la comidilla de la “prensa seria”, y nuestros maravillosos tertulianos de la radio y la televisión diseccionan cada día las tripas de Trump para ver qué hay dentro.

Pero Trump en realidad no hace cosas muy distintas de las que han hecho sus predecesores. Por ejemplo, la construcción del famoso muro en la frontera con México. Ese muro se empezó a construir en tiempos de Bill Clinton, lo continuó Bush Jr. y ahora Trump lo remata. El Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, fue el presidente que más deportaciones efectuó, aunque lo hizo de forma discreta y sin alharacas.

Su política con la Unión Europea es lo que en realidad se teme más. Ya dijo el embajador estadounidense ante la UE que su prioridad sería ver desaparecer al organismo supranacional, y parece que Trump empezará su tarea de “demolición” quitando financiación a la OTAN. Ya dijo que si los europeos quieren tenerla deberán pagar más por ella; hasta un 2% de su PIB. Y parece que tratándose de la pasta todos escurren el bulto.

La sola llamada telefónica de Trump a Putin hizo sonar las alarmas de los miembros de la UE, y ya Reino Unido – por las dudas – ha mandado buques de guerra al Mar Negro para efectuar “maniobras” por cuenta de la OTAN en un claro intento de retorcerle la mano a Trump para que mantenga la financiación de la OTAN.

Es notorio cómo la derecha mundial trata de imponerle a Trump una política continuista con respecto a Rusia. ¿Qué pasa? ¿Acaso no es uno de los suyos?

Lo que en realidad está pasando es que Trump es de una derecha nacionalista y barre para adentro de los EEUU. Ha dado el grito de “sálvese quien pueda”, y la derecha europea que ha impuesto el liberalismo económico a todo evento no quiere una derecha proteccionista como la de Trump. Ello demuestra a las claras que la derecha mundial no tiene ideología, sólo tiene intereses. Al efecto es conveniente recordar las palabras de Winston Churchill cuando dijo que el Reino Unido no tenía amigos ni enemigos, sino intereses.

Con Trump está pasando lo mismo. Se ha planteado que los EEUU están primero y que cada uno se las arregle como pueda. Es igual de capitalista, igual de imperialista, pero coyunturalmente es el imperialista “bueno”.

Anuncios

“Defendamos Madrid”: la canción china que nos unió contra el fascismo

A pesar de la enorme distancia que separa a ambos países, los años de la Guerra Civil Española y de la Guerra Sino-Japonesa fueron un período en el que se establecieron significativas conexiones entre España y China.

Quienes seáis aficionados a la Historia probablemente sepáis que hubo chinos que abandonaron su país para unirse a las Brigadas Internacionales, y que Mao Zedong se refirió a la lucha antifascista en España en más de una ocasión, convirtiéndola en una referencia popular entre las fuerzas comunistas.

Sin embargo, apuesto a que la mayoría no sabíais que ya en 1937 se popularizó en China una canción titulada “Defendamos Madrid”, compuesta por Lu Ji (música) y Mai Xin (letra), miembros de una asociación denominada Instituto Internacional (国际研究会). Desde luego, resulta difícil de creer que una canción sobre lo que estaba ocurriendo en un lugar tan lejano se hiciese conocida en un país tan agitado como la China de aquellos tiempos. Sin embargo, los políticos chinos de la época sabían que el futuro de su país estaba estrechamente ligado a lo que ocurriese en la caldeada Europa, y España jugaba un papel decisivo en la antesala de los escenarios bélicos que se desarrollarían en la siguiente década.

Para que veáis que no os miento, aquí os dejo la canción en cuestión, interpretada por Yan Hongji y recogida en un álbum publicado en julio de 2015, en honor del 70º aniversario de la Victoria Antifascista.

En cuanto a la letra, me he permitido traducirla como sigue:

brigadistas-chinos-espac3b1a-3Tomad las granadas,

Apuntadlas hacia ese Franco que asesina e incendia

¡Levantaos, levantaos!

Todo el pueblo español

Por la libertad y la independencia de vuestra patria,

Uníos al frente para luchar por la paz.

¡Levantaos, levantaos!

A los lacayos traidores de la patria,

Combatid a muerte

¡Proteged Madrid, proteged la paz mundial!

No en vano, la resistencia de Madrid se alzaría como un ejemplo muy conocido e inspirador en los momentos en que el Gigante Asiático trataba de hacer frente a la ocupación japonesa. En la canción “Defendamos Wuhan” de 1938 se vuelve a mencionar a la capital de España como modelo de unión de las fuerzas antifascistas. Es más, según se indica en este artículo de Xavier Ortells-Nicolau, a esta ciudad de la China Central se la llegó a conocer bajo el apodo del “Madrid de Oriente” (东方的马德里).

Para comprender el contexto en el que se popularizó la lucha de Madrid en lugares como Wuhan, tenemos que tratar de imaginar el panorama de acoso imperialista que vivía el recién despertado gigante, con un aparato estatal todavía muy endeble y, paradójicamente, muy dependiente del apoyo de potencias extranjeras como la Unión Soviética o EEUU.

Todo el noreste del país había sido arrebatado por el Estado-títere de Manchuria, en cuyo trono el Imperio Japonés colocó a Puyi, último Emperador de China, como marioneta maestra. Por otra parte, los nacionalistas chinos del Kuomintang acababan de perder la ciudad de Nanjing, su capital, donde el Ejército japonés perpetró uno de los más atroces crímenes contra la Humanidad. Tras aquella dura derrota, probablemente una de las más dolorosas en el imaginario chino actual, las fuerzas de resistencia se concentraron en Wuhan, uno de los últimos reductos de la lucha contra la ocupación.

batalla-wuhan-4

A sabiendas de que se trataba de la última oportunidad para hacer frente a los japoneses, las fuerzas comunistas de Mao Zedong llamaron a liderar una ofensiva en unión con las demás fuerzas chinas, y fue en aquel escenario donde surgieron canciones como la antes mencionada “Defendamos Wuhan”, del compositor Chen Luzheng, nacido en la también ocupada Corea y conocido en China como “Padre de las Canciones Militares”.

No obstante, más allá de las muestras de solidaridad y de la unión simbólica que se produjo entre ambos países, lo cierto es que los conflictos vividos en España y China durante aquel período contaron con decisivas diferencias en lo relativo a la confluencia de las fuerzas mundiales y nacionales. En China, la ofensiva antifascista de cuño comunista se impuso durante la fase de guerra civil intensificada tras expulsar a los japoneses. Pero en España ocurrió lo contrario y tanto los comunistas como los anarquistas (casi desconocidos en China) serían borrados del mapa político impuesto por la dictadura.

Probablemente, la caída de Madrid y la victoria de Wuhan tuvieron mucho que ver con la distancia que separa a España y China de la URSS y con los intereses de EEUU ante un nuevo escenario de competencia con las potencias comunistas. Si España hubiese sido intervenida por los Aliados, a lo mejor hoy sería una democracia más madura, o a lo mejor se hubiese convertido en un Estado prosoviético, como ocurrió con China durante parte del mandato de Mao.

En cualquier caso, resulta cuanto menos curioso que en China todavía haya quienes se acuerdan de todo esto y quienes siguen cantando aquellas canciones que nos unieron a pesar de la enorme distancia geográfica y cultural.

FUENTE: Historias de China

Women’s March: ¿victoria o instrumentalización del feminismo?

Por Xandra Martínez

El pasado 20 de enero los EEUU investían al presidente electo Donald Trump. Al día siguiente, miles de personas atestaron las calles de Washington y de otras 600 ciudades del mundo para reivindicar los derechos de las mujeres.

Podríamos pensar que estamos viviendo un despertar, que la sororidad está en alza, y que las mujeres del mundo somos quienes debemos de unirnos y salir a las calles de Berlín, Bombay, Sydney, París, Lisboa, Estocolmo, Tokio, Madrid – y así hasta 600 ciudades – simultáneamente, para gritar por el fin del patriarcado, del capitalismo salvaje y de la discriminación racial.

Podríamos incluso alegrarnos de la capacidad de reacción, de la unidad entre colectivos dispares, de la presencia de caras conocidas que dan voz al pueblo, o de la notable cobertura mediática de estas manifestaciones.

Pero, tal vez, alegrándonos de esta acción del “feminismo global” sin profundizar en lo que se esconde detrás, pecamos de ilusas y corremos el peligro de convertirnos en herramientas útiles para el establishment.

Históricamente, el capital ha sabido utilizar a su favor las luchas transversales del pueblo, edulcorándolas y dirigiéndolas hacia sus objetivos, vaciándolas de contenido y alienando a la población combativa Mientras jugamos con las reglas que el sistema marca, no incomodamos.

Ganamos así el derecho a que sus medios nos den voz, a colocar nuestro debate en la palestra, a que se escuche el discurso y se sume gente a la causa.

En este tipo de situaciones, participan activistas que son quienes aprovechan la oportunidad de utilizar los altavoces que se les ofrecen para intervenir con un discurso combativo, que de otro modo la mayor parte de las manifestantes no organizadas no tendrían acceso. La intervención de Angela Davis constituye un ejemplo. Conseguir que parte de la población movilizada tome conciencia será un pequeño éxito.

image4

No obstante, la mayoría de los discursos que se difunden desde los medios están vacíos de contenido y tan solo pretenden la agitación puntual y momentánea, evitando crear una conciencia que se pudiese volver en su contra al identificar el enemigo real a combatir.

No siento simpatía por Donald Trump, pese a que pienso que no es el primer (ojalá que sea el último) dirigente de un país que defiende absolutas barbaridades; la diferencia es que esta vez nos vienen metiendo el miedo en el cuerpo desde que se presentó a las elecciones. Como resultado llegamos a esta situación inaudita, en la que medio mundo se manifiesta en contra de un presidente que no ha tomado aún ninguna medida.

Defiendo que salgamos a la calle, que nos organicemos, que rechacemos a dirigentes que nos violan. Por eso debimos tomar las calles cuando el presidente israelí Moshe Katsav fue declarado culpable de violación y abuso sexual, o cuando Dominique Strauss-Kahn, entonces presidente del FMI, fue acusado de violación.

Tenemos que unirnos y colapsar las ciudades en pos de los derechos y la justicia social. No podemos permitir la construcción de muros que nos separen en ciudadanos de primera y de segunda.

Teníamos que haber colapsado nuestras ciudades cuando Bill Clinton construyó el muro con México, cuando Ariel Sharon hizo lo propio con el Muro de Cisjordania, cuando Mariano Rajoy levantó una valla en Melilla, cuando Europa eleva muros para aislar a los refugiados de una guerra promovida, una vez más, por EEUU y la OTAN. A tenor de esto, si nos preocupa la falta de paz y libertad, el mundo debería haberse movilizado cuando se le otorgó el Premio Nobel de la Paz a Obama mientras los EEUU representaban un papel protagonista en las guerras de Irak y Afganistán.

No debemos tolerar las políticas racistas y discriminatorias, pero los EEUU no necesitan cambiar de presidente para tener buenos ejemplos de discriminación racial. Las mujeres migranters viven allí situaciones especialmente duras: vulnerables a la violencia machista en los hogares, experimentan también altos niveles de abuso y explotación en sus empleos; todo bajo la constante amenaza de ser denunciadas a las autoridades de inmigración. Esto, no obstante, no provoca marchas multitudinarias de protesta. Tampoco en el Estado de Israel, donde pasan los años y se perpetúa el apartheid sin que miles de personas recorran múltiples ciudades del mundo en protesta.

Da que pensar. Sobre todo cuando en esta marcha participan entre las activistas personajes como Hillary Clinton o John Kerry, que defienden los derechos humanos a su manera. utilizando al Estado Islámico en la intervención de los EEUU en Siria. También Linda Sarsour, que tuvo un papel activo en esta movilización, manifestó “no querer ser parte de una generación en la que suceden cosas horribles bajo su mirada”; ella, una de las cabezas visibles de los Hermanos Musulmanes en EEUU y defensora activa de los “rebeldes en Siria”, ella que mira hacia otro lado cuando éstos violan, torturan, decapitan y lapidan a mujeres cada día en toda la geografía siria.

Da que pensar también, cuando 56 de los colectivos que participaron en la marcha obtienen financiamiento de George Soros, magnate que subvencionó los movimientos que desembocarían en el gobierno reaccionario de Moldavia y en la llegada al poder de la extrema derecha en Ucrania.

Es cuanto menos llamativo que una convocatoria feminista termine con la actuación de una estrella de la canción como Madonna, quien durante toda su carrera ha exhibido su cuerpo normativo contribuyendo a la cosificación que promueve el patriarcado.

Evidentemente, tanto la militancia feminista de base como el feminismo de clase estuvieron presentes, no obstante el protagonismo fue de actrices, cantantes y personas públicas, dejando en un segundo plano a las activistas que trabajan diariamente en este campo. El hecho de que las caras públicas monopolicen el discurso en este tipo de convocatorias resta, una vez más, intesidad y realidad a las demandas; se pierde el mensaje de la izquierda anti-imperialista y anticapitalista. Se convierte así la convocatoria en una demostración de fuerza entorno al Partido Demócrata con unos objetivos políticos claramente definidos.

Profundizando en la manera en la que se organizó esta manifestación surge la desconfianza. Los que mueven los hilos del sistema se quieren apoderar (otra vez) de nuestra lucha, y tienen unos objetivos muy diferentes a los de la convocatoria de esta manifestación. Ahora depende de nosotras no hacerles el juego. Las activistas debemos continuar denunciando, convocando, señalando. Debemos dejar nuestro mensaje. Identificar al enemigo y conocer el precio de las alianzas con éste.

Ojalá mil marchas más en el mundo; pero marchas en las que las desposeídas tengan la voz, en las que el poder no mueva los hilos. Por el pueblo de los EEUU, pero también por el de Palestina o Siria. Por las víctimas del patriarcado, del imperialismo, del capitalismo. Por el derecho a decidir en nuestros cuerpos, a no ser mercancía. No buscaremos la financiación de los poderosos, sino la voluntad y la fuerza de las que sufrimos el sistema día a día y trabajamos para construir una vida radicalmente diferente.

Juan Carlos de Borbón pactó en secreto los términos de la Marcha Verde con Hassan II

El entonces Príncipe de España acordó el repliegue de las tropas españolas y la entrada de 50 marroquíes en El Aaiún.

Los documentos secretos que la CIA ha desclasificado esta semana arrojan luz sobre algunos de los episodios más significativos de la Historia reciente de España: desde las presiones que recibió Felipe González para no celebrar el referéndum de la OTAN hasta el futuro de Gibraltar o de Adolfo Suárez. Pero si hay un nombre que se repite con asiduidad en las 12 millones de páginas ahora públicas es el del antiguo rey Juan Carlos I. Y las últimas revelaciones apuntan al papel que el monarca español jugó en un acontecimiento decisivo: la Marcha Verde, movimiento en el que España perdió el territorio del Sahara Occidental, que quedó repartido entre Marruecos y Mauritania.

hassan-ii
Hassan II (rey de Marruecos entre 1961 y 1999) junto a Juan Carlos I (rey de España entre 1975 y 2014)

Los hechos tuvieron lugar entre el 6 y el 9 de noviembre de 1975. El príncipe Juan Carlos asumía en funciones la Jefatura del Estado ante la debilidad física de Francisco Franco y las reivindicaciones que llegaban desde el Sahara requerían la intervención de la máxima autoridad nacional: el rey Hassan II de Marruecos había diseñado una invasión sobre el territorio – y que pretendía la anexión a su país – a la que bautizó con el nombre de Marcha Verde.

“Se hará cuanto sea necesario para que nuestro Ejército conserve intactos su prestigio y su honor”, afirmó el príncipe Juan Carlos en una visita a El Aaiún en vísperas de los acontecimientos.

Pero los papeles de la CIA detallan que el papel del antiguo Rey de España no se limitó a mediar para resolver un conflicto que terminó con la retirada del Ejército español del Sahara. Al menos, eso le confesó el príncipe Juan Carlos al entonces embajador de EEUU en España, Wells Stabller:

“Madrid y Rabat han acordado que los manifestantes sólo entrarán unas pocas millas en el Sahara Español y que permanecerán un corto período de tiempo en la frontera, donde ya no hay tropas españolas.”

El documento está fechado el 6 de noviembre de 1975, el mismo día que arrancó la invasión.

“La zona en la que no está prevista que caminen los manifestantes está claramente marcada como campo de minas. Juan Carlos dijo que las fuerzas españolas usarán cualquier medio a su disposición para evitar que los marroquíes crucen esta línea.”

Temor a que se descontrole la situación

“Una vez que los manifestantes crucen la frontera, la situación puede descontrolarse fácilmente”, esgrime el documento, incluido en el Boletín de Inteligencia Nacional, que también habla de los movimientos del Frente Polisario.

“Algunos de sus miembros están en el área que ya han abandonado las tropas españolas”, detalla. “Casi con total seguridad intentarán atacar a los manifestantes”.

La CIA subió a Internet en la madrugada del pasado martes casi un millón de documentos desclasificados que contienen parte de la Historia de la agencia estadounidense en los últimos 25 años. Son más de 12 millones de páginas de información. Unas 12.500 entradas mencionan a España y contienen informes de estrategia y cables diplomáticos secretos que reflejan la visión de la inteligencia norteamericana sobre la Transición, el rey Juan Carlos I y la Historia de España hasta la década de 1990. Estos documentos se han ido desclasificando regularmente desde 1999 y algunos eran conocidos, pero para consultarlos había que acudir físicamente al Archivo Nacional de EEUU, en Washington DC.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

Podemos: más que puñaladas internas por el poder

Por Carlos Morais

27/12/2016

Primeira Linha

585bf836ce584-r_1482426782704-0-34-2836-1495Las palabras gruesas de la semana pasada dieron paso al insulto y a la descalificación entre las dos principales fracciones que se disputan el poder en el seno de Podemos.

A poco menos de tres años de su constitución el partido morado se homologa con la práctica consustancial de los partidos sistémicos burgueses, donde la ausencia de debate político e ideológico es sustituida por la confrontación entre las camarillas burocráticas para controlar el aparato y las finanzas.

El espectáculo televisivo y en la red de guerra abierta entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón dio paso a la confrontación directa entre sus principales cuadros, amplificada por los mismos medios que promovieron a la fuerza chovinista y populista socialdemócrata española.

De esta manera salta por los aires buena parte del discurso y retórica (“relato”, en jerga posmoderna) de la mal llamada “nueva política” sobre el pluralismo y la transversalidad.

La relativa recuperación de la estabilidad política atribuida al régimen de 1978, por el éxito logrado con el conjunto de medidas arriesgadas para relegitimarse (promoción de válvulas de escape bien controladas como el 15M, sustitución del desgastado monarca borbónico por su hijo, impulso del nacional-populismo podemita, neutralización del movimiento obrero), que desmovilizaron al pueblo trabajador, ralentizando sus reivindicaciones por medio del amorfismo ciudadanista y el ilusionismo electoral, les permite explotar el inicio de una nueva fase caracterizada por ir reduciendo paulatinamente apoyos a Podemos, promoviendo su ruptura “controlada”.

El riesgo de fractura interna entre ambas corrientes – diferenciadas por su táctica de mayor énfasis socialdemócrata, política de alianzas con el PSOE junto a fuerzas de ámbito nacional (N. del T.: de Galiza) y presencia en la calle – está directamente vinculado con el Congreso de febrero de 2017. Pese a todo, el divorcio no será inmediato porque ambas fracciones de momento continúan necesitándose mutuamente para consolidar en las próximas elecciones el “sorpasso” al PSOE y cumplir el rol de principal partido de la oposición en la democracia burguesa hispana.

Podemos perdió con gran rapidez buena parte de la frescura de lo “nuevo” que fascinaba a los segmentos sociales pequeño-burgueses, semiproletarios y desclasados que creyeron en las milongas del “Coletas” de soluciones fáciles, inmediatas e indoloras para situaciones complejas y prolongadas que requieren sangre, sudor y lágrimas si nos referimos al cambio social, a la Revolución.

El desgaste de Podemos y su más que probable ruptura interna a medio o largo plazo, cuando una de las dos fracciones considere prescindible a la otra en la lógica electoral, es una buena noticia para el comunismo revolucionario, pues contribuye a facilitar el desenmascaramiento de las falacias sobre las que se lleva construyendo y reconfigurando el proyecto rupturista bajo la dirección y orientación obrera.

Se cumplen 25 años de la destrucción de Yugoslavia por la Unión Europea

El 15 de enero de 1992, hace un cuarto de siglo, Alemania establecía relaciones diplomáticas con dos de los nuevos Estados surgidos de la destrucción de Yugoslavia: Eslovenia y Croacia. Fue el primer país de la Unión Europea en reconocer los restos del descuartizamiento que había provocado en los Balcanes, de donde había salido derrotada en 1945. La UE hizo lo propio sólo unos días después. Un Estado soberano – la República Federal de Yugoslavia – desaparecía.

milosevic
El presidente yugoslavo fue derrocado en el año 2000 y fue hallado en su celda de La Haya en 2006.

Inicialmente, Francia se opuso al fraccionamiento de Yugoslavia, aduciendo tímidamente que los serbios corrían un serio peligro, pero las presiones alemanas vencieron.

Por su parte, al principio la ONU también se opuso al plan alemán de partición. En aquella época el delegado de la ONU para Yugoslavia era Cyrus Vance, quien anteriormente había fungido como Secretario de Estado de EEUU.

La ONU desplegó un contingente de 10.000 tropas con una misión hipócrita, la paz, que todos sabían que se iba a convertir en lo contrario, en la peor guerra que ha habido en Europa desde 1945. Por lo tanto, el desmembramiento de Yugoslavia y las tropas “de paz” de la ONU fueron el comienzo de la Guerra de los Balcanes.

Los imperialistas quisieron acabar así con uno de los pilares fundamentales de los países no alineados y repartirse sus despojos en pedacitos cada vez más pequeños, para lo cual exacerbaron el patriotismo de unos y otros para que se mataran de la manera más brutal posible.

El chovinismo feroz fue alentado por sus dos compañeros de cuna: el fascismo y el fundamentalismo islámico, representados respectivamente por el croata Franjo Tudjman y por el bosnio Alija Izetbegovic. Si el fascismo llegó de la mano de Alemania, el islamismo radical lo hizo de la mano de EEUU.

“La experiencia adquirida en Bosnia podrá servir de modelo para nuestras operaciones futuras con la OTAN”, dijo entonces Javier Solana, secretario general de la alianza militar imperialista y antiguo ministro del PSOE en España.

Es el modelo de la OTAN en Irak, el modelo de Libia, el de Siria…

El modelo del asesinato de Milošević es el del asesinato de Saddam Hussein, el del asesinato de Gaddafi… Los asesinos siempre mantienen un mismo modus operandi en todos sus crímenes.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

¿Serán juzgados los terroristas del UÇK?

El ex-primer ministro kosovar Ramush Haradinaj fue arrestado por orden de la justicia francesa en el Aeropuerto de Basilea-Mulhouse y posteriormente puesto en libertad pero con obligación de mantenerse a disposición de la justicia. Serbia exige su extradición para juzgarlo en relación a los crímenes cometidos por el llamado “Ejército de Liberación de Kosovo” (UÇK) en la década de 1990.

Kosovo es actualmente un Estado creado por la OTAN pero no reconocido por la comunidad internacional.

arton194932-0cb91
Ramush Haradinaj en el momento de su detención hace algunas semanas en Francia

El UÇK, creado por la OTAN con elementos de la mafia albanesa, desató en Yugoslavia una campaña de terrorismo indiscriminado que provocó como respuesta de Belgrado una respuesta represiva. Esta última sirvió de pretexto a la guerra de la OTAN contra Yugoslavia. Los oficiales del UÇK fueron entrenados en Turquía por las fuerzas especiales alemanas (KSK) y por cuenta de la alianza atlántica.

Los crímenes atribuidos a Serbia recibieron castigo inmediato, pero habrá que esperar 17 años después de los hechos para que llegue – quizás – a crearse un tribunal penal internacional que debería juzgar los crímenes perpetrado por el UÇK.

Encarcelado sin que lograran demostrarse nunca las acusaciones de que había cometido crímenes contra la humanidad, el ex-presidente yugoslavo Slobodan  Milošević murió en 2006 asesinado por orden de la OTAN en su celda de La Haya, después de años de varios procesos judiciales. Su muerte anunciaba el destino del presidente iraquí Saddam Hussein y del líder libio Muammar el-Gaddafi, igualmente víctimas de la OTAN.

Ramush Haradinaj fue juzgado en 2007 por el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia, pero los servicios de inteligencia de la OTAN se negaron a entregar a la fiscal Carla del Ponte los documentos que tenían sobre los hechos atribuidos al acusado. Más de 10 testigos de cargo fueron asesinados cuando se preparaban para declarar ante el Tribunal y el acusado fue finalmente absuelto.

Si finalmente se creara una jurisdicción ad hoc sobre los crímenes del UÇK, el principal acusado tendría que ser el actual presidente kosovar Hashin Thaçi. Mientras tanto, Serbia sigue exigiendo que se haga justicia.

Durante la audiencia en la que se pronunció la acusación en su contra, Ramush Haradinaj insultó a los magistrados franceses, llegando incluso a acusarlos de estar al servicio… del difunto presidente yugoslavo Milošević. Su abogada, Rachel Lindon, afirmó que Belgrado carece de competencias para juzgar a su cliente después de haber sido éste juzgado en La Haya. Pero la parte acusadora observó que, debido a la muerte de los testigos, el primer juicio no pudo pronunciarse sobre el conjunto de crímenes que se reprochaban a Haradinaj.

La extradición de Ramush Haradinaj a Serbia depende de la aprobación del Gobierno francés.

FUENTE: Red Voltaire