Irán podría adherirse pronto a la Unión Económica Euroasiática

manar-04956200014962315653En las últimas fechas están apareciendo signos de que Irán está estrechando sus vínculos con la Unión Económica Euroasiática – el mercado común liderado por Rusia.

Timur Suleimenov, ministro de Economía de Kazajistán, dijo a los medios que la UEE concluiría sus conversaciones con Irán sobre la adhesión del país a la Unión Euroasiática hacia finales de 2017.

“Creemos que podemos lograr algo sustancial a finales del año actual… acabar las conversaciones”, dijo Suleimenov al “Financial Times”.

Suleimenov se convirtió en ministro de Economía de su país en diciembre después de haber trabajado anteriormente como ministro a cargo de la economía y los temas financieros en la Comisión Euroasiática de Moscú.

La adhesión de Irán o la firma de un tratado de libre comercio con ese país significaría una enorme victoria para toda la UEE, un bloque que integra a Rusia, Kazajistán, Bielorrusia, Kirguistán y Armenia que fue creado en 2015. Esto supondría también el refuerzo de las relaciones entre Irán y las antiguas repúblicas soviéticas.

Los primeros ministros de la UEE resolvieron en marzo hacer de las conversaciones con Teherán una prioridad, buscando una oportunidad de ampliar el mercado combinado de 183 millones de personas con otros 80 millones más.

El presidente ruso Vladimir Putin dijo en agosto de 2016 que Rusia quería que Irán se uniera a la UEE, una medida que se consideraba crucial para acercar a los dos países dentro de sus planes de formar una asociación estratégica.

“Irán es socio de Rusia desde hace mucho tiempo. Creemos que las relaciones bilaterales se beneficiarán de la reducción de las tensiones alrededor de Irán tras el acuerdo global sobre el programa nuclear iraní”, dijo Putin.

FUENTE: “Al-Manar en Español”

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Duterte llama a independentistas y comunistas a unirse para combatir a Daesh

640_zzz_duterte_malaysia_4_2016_11_10_10_26_55El presidente filipino Rodrigo Duterte ha hecho un llamamiento a los independentistas musulmanes de Mindanao y a los rebeldes maoístas a unirse a la lucha gubernamental contra el autoproclamado Estado Islámico (conocido como Daesh).

Con el temor creciente de que Daesh esté aumentando su presencia en el país, Duterte se ha ofrecido para financiar e incluso amparar a grupos que durante un largo tiempo se han opuesto al Estado filipino si éstos están dispuestos a derrotar al enemigo común: la milicia Maute (afiliada al Daesh).

Duterte afirmó que la idea de que las milicias y los soldados luchen juntos le fue aconsejada por el líder de una milicia independentista musulmana.

Los militantes de Maute juraron lealtad al Daesh y han estado batallando contra las tropas gubernamentales desde que éstas sitiaron una ciudad al sur del país hace pocos días.

Durante una visita el pasado sábado a unas instalaciones militares en la isla de Joló, donde las fuerzas filipinas combaten a otro grupo salafista – Abu Sayyaf – Duterte dijo que tratará de igual manera a las guerrillas comunistas e independentistas que a las tropas gubernamentales si éstas se incorporan a su lucha.

“Os contrataré como soldados – mismo salario, mismos privilegios – y construiré casas para vosotros en ciertas áreas”, afirmó Duterte, de acuerdo a un vídeo del discurso que pronunció en Joló y hecho público el pasado domingo.

Duterte propuso la poco convencional oferta al Frente Moro Islámico de Liberación (MILF, por sus siglas en inglés) y al Frente Moro de Liberación Nacional (MNLF). También llamó al Nuevo Ejército del Pueblo (NPA, brazo armado del Partido Comunista de Filipinas) a cesar su guerra de guerrillas y trabajar con su gobierno.

El Ejército filipino ha estado utilizando helicópteros de combate, artillería y tropas terrestres desde el pasado domingo tratando de retomar la ciudad de Marawi en la isla de Mindanao, donde los militantes de Maute están ejerciendo una fiera resistencia.

Han muerto ya a causa de la violencia 61 insurgentes, 15 agentes filipinos y 9 civiles, mientras decenas de miles de personas se han visto forzadas a desplazarse.

El MILF y el MNLF han llevado a cabo una rebelión independentista desde finales de la década de 1960 y han firmado acuerdos de paz separados con el Gobierno, pero estos acuerdos todavía deben ser implantados completamente.

La oferta de Duterte a los maoístas viene después de que su gobierno cancelara la última ronda de conversaciones de paz con el brazo político del NPA, acusando a los rebeldes de planear más ataques.

“Si esto cuaja y os queréis unir, apostadlo todo con la República”, dijo Duterte.

No ha habido reacciones inmediatas de los grupos a los que Duterte realizó la oferta. El presidente filipino dijo que el fundador y líder del MNLF, Nur Misuari, le envió una carta afirmando que sus hombres se unirán de manera voluntaria a la batalla en Marawi y otras partes de la provincia de Lanao del Sur.

El presidente dijo que contempla la creación de una nueva división del Ejército para acomodar la incorporación de los rebeldes maoístas y musulmanes, que tienen experiencia de combate y conocen muy bien el terreno sobre el que se combate contra Daesh en Filipinas.

El nacionalismo revolucionario de José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui es, sin duda, uno de los referentes del marxismo latinoamericano y, obviamente, del marxismo indoamericano. Mariátegui representa la lucha contra la dependencia y el coloniaje. El revolucionario peruano trata de entender y desentrañar la compleja realidad de su país, y su respuesta no podrá ser otra que la de señalar los elementos orgánicos e ideológicos que deben ser puestos en movimiento para “peruanizar el Perú”, o lo que es lo mismo, emancipar a las clases explotadas y desposeídas.

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El comunista peruano José Carlos Mariátegui (1894-1930)

El texto que elegimos en esta ocasión es un fragmento de “Nacionalismo y vanguardismo”, de 1925 (compilado en “Peruanicemos el Perú”). Un texto que encuadra perfectamente el socialismo de Mariátegui. Un socialismo que no puede ser “anti-nacional”, puesto que sería un sinsentido en aquellos pueblos – explotados y dependientes – que luchan por su emancipación. Por el contrario, el Gran Amauta del Perú defiende un socialismo que sea indigenismo revolucionario y patriotismo revolucionario de los pueblos en lucha. Un socialismo que se exprese como nacionalismo revolucionario en oposición al ideario nacional-eurocéntrico de la oligarquía peruana:

“Para sentir a sus espaldas una antigüedad más respetable e ilustre, el nacionalismo reaccionario recurre invariablemente al artificio de anexarse no sólo todo el pasado y toda la gloria de España sino también todo el pasado y la gloria de la latinidad. Las raíces de la nacionalidad resultan ser hispánicas y latinas. El Perú, como se lo representa esta gente, no desciende del Inkario autóctono; desciende del Imperio extranjero que le impuso hace cuatro siglos su ley, su confesión y su idioma”.

Nacionalismo y socialismo

La vanguardia propugna la reconstrucción peruana, sobre la base del indio. La nueva generación reivindica nuestro verdadero pasado, nuestra verdadera Historia. El pasadismo se contenta, entre nosotros, con los frágiles recuerdos galantes del Virreinato. El vanguardismo, en tanto, busca para su obra materiales más genuinamente peruanos, más remotamente antiguos.

Y su indigenismo no es una especulación literaria ni un pasatiempo romántico. No es un indigenismo que, como muchos otros, se resuelve y agota en una inocua apología del Imperio de los Incas y de sus faustos. Los indigenistas revolucionarios, en lugar de un platónico amor al pasado incaico, manifiestan una activa y concreta solidaridad con el indio de hoy.

Este indigenismo no sueña con utópicas restauraciones. Siente el pasado como una raíz, pero no como un programa. Su concepción de la Historia y de sus fenómenos es realista y moderna. No ignora ni olvida ninguno de los hechos históricos que, en estos cuatro siglos, han modificado, con la realidad del Perú, la realidad del mundo.

Cuando se supone a la juventud seducida por mirajes extranjeros y por doctrinas exóticas, se parte, seguramente, de una interpretación superficial de las relaciones entre nacionalismo y socialismo. El socialismo no es, en ningún país del mundo, un movimiento anti-nacional. Puede parecerlo, tal vez, en los imperios. En Inglaterra, en Francia, en EEUU, etc., los revolucionarios denuncian y combaten el imperialismo de sus propios gobiernos. Pero la función de la idea socialista cambia en los pueblos política o económicamente coloniales. En esos pueblos, el socialismo adquiere, por la fuerza de las circunstancias, sin renegar absolutamente ninguno de sus principios, una actitud nacionalista. Quienes sigan el proceso de las agitaciones nacionalistas en el Rif, en Egipto, en China, en la India, etc., se explicarán sin dificultad este aspecto, totalmente lógico, de la praxis revolucionaria. Observarán, desde el primer momento, el carácter esencialmente popular de tales agitaciones. El imperialismo y el capitalismo de Occidente encuentran siempre una resistencia mínima, si no una sumisión completa, en las clases conservadoras, en las castas dominantes de los pueblos coloniales. Las reivindicaciones de independencia nacional reciben su impulso y su energía de la masa popular.

Uno de los fenómenos más interesantes, uno de los movimientos más extensos de esta época es, precisamente, este nacionalismo revolucionario, este patriotismo revolucionario. La idea de la nación – lo ha dicho un internacionalista – es en ciertos períodos históricos la encarnación del espíritu de libertad. En el Occidente europeo, donde la vemos más envejecida, ha sido, en su origen y desarrollo, una idea revolucionaria. Ahora tiene este valor en todos los pueblos que, explotados por algún imperialismo extranjero, luchan por su libertad nacional.

FUENTE: “El País Canario”

La democracia bajo ataque en Polonia

Por Janusz Niedzwiecki

Miembro del partido político “Zmiana” (Cambio)

piskorski1En la mañana del 18 de mayo de 2016 agentes de la Agencia de Seguridad Interna de Polonia (ABW) registraron los apartamentos de miembros de la dirección nacional del partido “Zmiana” (Cambio), requisando discos duros, archivadores, documentos, etc. Los registros tuvieron lugar en tres ciudades diferentes simultáneamente, y en algunos casos (como en nuestra oficina de Varsovia) con serias violaciones de los procedimientos y la ley. Los agentes de la ABW continuaron requisando los ordenadores, teléfonos y discos duros; así como todos nuestros libros, panfletos, carteles, sistemas de sonido que usamos en las manifestaciones, pancartas y banderas – no sólo de nuestro partido, sino banderas nacionales polacas también – para prevenir y dificultar cualquier acción política o protesta por nuestra parte. Algunos miembros de nuestro partido que no quisieron participar en las ilícitas actividades de la ABW fueron intimidados.

Consideramos este tipo de acción como una forma de represión política en un intento de amedrentar a los círculos que sostienen visiones diferentes de las políticas socio-económicas, internas y externas de Polonia firmadas por las autoridades neoconservadoras y pro-estadounidenses polacas.

El líder de “Zmiana”, Mateusz Piskorski, junto a organizaciones afines y grupos independientes, están actuando de acuerdo a la ley polaca a pesar del acoso por parte de las instituciones del Estado – como con la prolongación del procedimiento de registro del partido. La acción de la ABW es una brecha significativa de la ley y el orden, inaceptable en un Estado democrático que declara su respeto por la libertad de expresión.

Mateusz Piskorski es uno de los más importantes activistas anti-OTAN en Polonia, politólogo y cofundador del think-tank polaco “Centro Europeo para el Análsis Geopolítico”. Fue diputado en el Parlamento polaco (2005-2007) y ha abogado durante muchos años en favor de la cooperación euro-continental y contra la OTAN y la dominación norteamericana en Europa.

Mateusz Piskorski fue detenido y permanece arrestado bajo los cargos de “espionaje para un país extranjero”, con varias fuentes mediáticas extendiendo histéricamente las “noticias no confirmadas” de que trabajaba para los servicios de inteligencia de Rusia “y/o” China.

Esta acción coordinada a gran escala contra “Zmiana” se encuadra en una crecientemente tensa situación política en Polonia. Semanas antes de la detención de Piskorski, miembros del Partido Comunista de Polonia y de la Unión Patriótica de Trabajadores “Grunwald” fueron sentenciados a “libertad restringida” incluyendo servicios a la comunidad, multas e impedimentos para viajar por “promover el totalitarismo”. En consonancia con estos eventos, dos días antes de su detención Piskorski advirtió de que el Gobierno polaco trataría de “pacificar” a individuos y organizaciones de la oposición de cara a la cumbre de la OTAN que se celebró en Varsovia entre el 8 y el 9 de julio de 2016.

No podemos permitirnos ser silenciados o amedrentados – nuestras acciones pondrán siempre en primer lugar a la causa polaca y a la obligación de defenderla. Incluso si no les cuadra a los desenfrenados servicios secretos.

Si alguien quiere ayudarnos en cualquier cosa, que por favor se ponga en contacto con nosotros. Dadas las circunstancias de represión y a los limitados recursos de los que disponemos, cualquier ayuda será enormemente apreciada.

Las heridas de la Guerra de los Balcanes no acaban de cicatrizar

srebrenicaEl año pasado el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia dictó sentencia en los juicios que tuvieron lugar contra los serbios Radovan Karadžić y Vojislav Šešelj. La decisión judicial pasó muy desapercibida para los medios de comunicación, por lo que en algún lugar debe haber gato encerrado. Estamos hablando de acusaciones graves, como crímenes de guerra, genocidio y otros espantos que tanto escandalizan a los “humanistas” y las ONG.

En Europa a nadie le interesa recordar la destrucción de la antigua Yugoslavia, la ingente cantidad de matanzas cometidas y la intervención en ellas de la Unión Europea – especialmente Alemania – y de la OTAN.

Tras la liquidación de Yugoslavia en 1992 a Radovan Karadžić le nombraron presidente de la República Srpska, que entonces la prensa renombró como “República Serbia de Bosnia”. Algunos serbios, como Karadžić, creyeron que una vez que el mapa se dividió en pedazos podían continuar dividiendo y subdividiéndolo en trozos cada vez más pequeños.

Lo mismo que Gaddafi en Libia o Bashar al-Assad en Siria, el imperialismo puso a los serbios la etiqueta de “malvados” y no les dio tregua en ninguno de los rincones: ni en Bosnia, ni en Croacia, ni en Montenegro… ni en Serbia.

No hace falta explicar que el flamante Tribunal, sus jueces y fiscales, son un rebaño de peleles con toga impuestos por los imperialistas después de los bombardeos sobre la población con armas de uranio y que los primeros y principales criminales fueron matarifes como Javier Solana, entonces Secretario General de la OTAN.

Para no alargar la explicación, aquí hablaremos sólo de Karadžić, a quien dicho Tribunal condenó por todos los delitos de los que le acusaba el fiscal excepto uno, que es justamente el que merece la pena analizar ahora. Se trata del genocidio cometido en siete municipios de Bosnia (Bratunac, Focha, Kljuc, Prijedor, Sanski Most, Vlasenica y Zvornik) que se debían sumar al más importante y conocido de todos los genocidios: el de Srebrenica.

En cualquier guerra es necesario el empleo de voces fuertes como “genocidio” u “holocausto” para justificar y edulcorar grandes matanzas y bombardeos como los de la OTAN. Pero uno de los crímenes de genocidio se cayó del cartel, no porque no hubiera un gran número de muertos sino porque no hay constancia de que Karadžić tuviera alguna participación en ellos.

En tales casos hay que preguntar que si Karadžić no fue, quién ordenó entonces los crímenes en masa que se cometieron. Pero también hay que deducir que si Karadžić no fue, entonces la OTAN bombardeó al bando equivocado y debió bombardear al bando contrario. Finalmente, la absolución de Karadžić en el genocidio de los siete municipios deja en el aire también la cuestión del gran genocidio de Srebrenica, del que recientemente se celebró un aniversario solemne.

Pero la gran matanza de Srebrenica es uno de esos tabúes históricos que casi todos los pueblos del mundo arrastran sobre su conciencia como si fuera su pecado original. En este caso la culpabilidad oficial recae sobre Serbia y ese tipo de imputaciones con membrete no se pueden borrar fácilmente, a no ser que el pecador – además de matar – quiera cometer un segundo pecado: no admitir quién es el asesino.

Pues bien, Serbia aprobó recientemente un nuevo código penal entre cuyos delitos hay uno de esos que los historiadores de pacotilla califican como “negacionismo” y consiste en no admitir una verdad oficial, en este caso que en Srebrenica se cometió una gran matanza y que los culpables de ella son ellos mismos, los serbios.

Este tipo de delitos son delitos sobre delitos y cuando una verdad oficial se tiene que refrendar castigando al que afirma algo distinto, también hay gato encerrado. La verdad no necesita ningún código penal. Pero si la verdad necesita un código penal en Serbia, necesitará otro en Bosnia, y otro en Croacia, y otro en… en todas partes.

Ahora bien, ¿quién es el que necesita ese tipo de incriminaciones? Desde luego que no se trata de Serbia. La criminalización de los “negacionistas” de la matanza de Srebrenica es una imposición expresa de la Unión Europea para sacar al país del ostracismo en el que lo dejaron después de la guerra.

Por lo demás, aquella matanza es como las armas de destrucción masiva en Irak o los ataques químicos del Ejército sirio en Khan Sheykhun. Lo que podemos y debemos decir sobre ella es lo siguiente: que fue utilizada por los imperialistas para liquidar los Acuerdos de Dayton y con ellos liquidar a la propia Serbia, un país agredido por el imperialismo que arrastra el estigma de los malditos como “Estado genocida” por más que los peleles del Tribunal Penal Internacional no se hayan atrevido a tanto.

Pero, ¿acaso eso importa a estas alturas de la historia? ¿Quién se acuerda ahora de este tipo de crímenes y matanzas? Los que siguen llorando.

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Por cierto, casi se nos olvida. En su libro “Paz y Castigo”, el portavoz del Tribunal Florence Hartman relata un incidente que pone de manifiesto la proximidad de los jueces y fiscales del Tribunal con los diferentes centros de inteligencia de las grandes potencias. Cuando al fiscal Jeffrey Nice algún periodista se atreve a preguntarle si iniciaría una acusación contra quienes ordenaron los bombardeos de la OTAN en 1999, responde:

“Les aseguro que nosotros, la OTAN y los principales países occidentales somos los mismos que el Tribunal […] Les puedo asegurar que Louise Arbour [fiscal principal] sólo acusará a ciudadanos yugoslavos y a ningún otro.”

Más datos a tener en cuenta que no podemos pasar por alto: no crean que un tipo de la calaña del fiscal Nice es un vulgar picapleitos. Se trata de un veterano miembro del MI6, el servicio secreto británico.

Lo mismo podemos decir de los demás jueces y fiscales, cuidadosamente seleccionados para la ocasión.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

La hipotética guerra civil en Venezuela y la ecuación de Rusia

Por Basem Tajeldine

1062613727Escuchaba la excelente entrevista realizada por la compañera Erika Ortega Sanoja de Russia Today (RT) al reconocido analista francés Thierry Meyssan, y la certeza de todas las advertencias que hemos hecho por las amenazas que se ciernen sobre Venezuela la sentí de pronto como un golpe. Siempre he creído en la posibilidad del error de mis análisis; en el más común error de la exageración cuando incurro en las comparaciones de los escenarios, los actores que se aprecian en el tablero del Medio Oriente y Latinoamérica. Las diferencias subyacentes entre ambos escenarios, entre ellas las culturales, agregan a la posibilidad de estar equivocado. Pero Meyssan tiene en su historial la dolorosa condición de no fallar en sus análisis, predicciones, y de estar siempre allí, en el lugar de los acontecimientos, antes y después del caos, para contar la verdad de primera mano al mundo.

La conclusión a la que llegó Meyssan va mucho más allá de lo que imaginaba o creía posible. Para el serio analista, EEUU está decidido a caotizar Venezuela, provocar una guerra civil para no sólo poder acabar definitivamente con la Revolución Bolivariana y el chavismo – que será su primer objetivo – sino también para destruir el Estado nacional de manera que permita acabar con cualquier forma de resistencia futura. Igualmente, el intelectual belga, amigo de Venezuela, Michel Collon, ha dicho algo parecido refiriéndose al “caos constructivo” aplicado por la OTAN en el Medio Oriente.

Para poder explicarlo mejor, el analista francés se remontó a 2004 cuando “varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EEUU iba a librar nuevas guerras para dividir el mundo en dos zonas, que consistía en mantener una zona estable para EEUU y sus aliados (…) y otra zona donde no hubiera gobierno estable ni desarrollo, sino el caos”, para garantizar que nadie pudiera desarrollar un poderío que amenazara su hegemonía mundial”. Lo que complementó diciendo que la situación en Venezuela ya está lista, y cuando EEUU lo desee, va a comenzar la guerra.

Meyssan ejemplificó con el modus operandi del imperialismo contra otros países. Manifestó:

“Cuando estudiamos lo que pasó en Ucrania, en Siria o en Libia, es exactamente la misma metodología que se aplica hoy contra Venezuela; siempre comienza exactamente igual: se acusa al Gobierno de cometer crímenes horribles (…) luego envían al país unas fuerzas especiales, unos francotiradores, que se colocan en los techos durante una manifestación, con el objetivo de disparar tanto contra los manifestantes como contra la Policía (…) Eso crea una confusión enorme, y cada bando está convencido de que fue el otro el que le disparó, y ese es el comienzo de un enfrentamiento interno.”

De esta forma comenzaría una “guerra simbólica” que utilizarían los medios internacionales para explicar que se trata de una “revolución” a la que EEUU prestaría todo su apoyo a través de sus ONG y las bases militares dispuestas en los países vecinos que rodean a Venezuela. Recordó Meyssan que contra Libia utilizaron a Egipto (y a Malta también); en el caso de Siria, utilizaron a casi todos los Estados aledaños: Turquía, Líbano, Irak, Jordania e Israel. Si van a atacar a Venezuela, sin duda van a utilizar a un Estado o a varios Estados fronterizos de Venezuela, como es el caso de Colombia.

Al final de su entrevista, Meyssan regaló un consejo a la derecha venezolana y a sus seguidores diciendo que “todas estas oposiciones están cometiendo un error, pues los movimientos opositores, ya sea en Venezuela o en el mundo árabe, serán todos destruidos, tal y como habrán permitido la destrucción de los gobiernos a los que se oponen, porque EEUU se burla de ellos más que de los gobiernos”.

¿Guerra civil en Venezuela?

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Mapa de la República Bolivariana de Venezuela y sus Estados, incluyendo el territorio reclamado de la Guayana Esequiba, administrado por la República Cooperativa de Guyana.

Hoy somos muchos quienes hemos venido denunciando que la extrema derecha venezolana y sus disociados seguidores juegan con fuego, y cegados por la codicia, el odio irracional y el engaño no se percatan que están siendo utilizados por el imperialismo para un juego en el que todos perderíamos, menos las compañías que se lucran de la guerra y la destrucción. Las potencias capitalistas saben que la crisis estructural del sistema no podrá ser salvada de la misma forma que se hizo en el pasado, durante la Gran Depresión de 1929, por medio de las guerras entre potencias que hoy ostentan armas nucleares. La guerra se la impondrán a la perfieria capitalista.

Una guerra civil no es un juego de niños guarimbeando, esperando que con sus acciones callejeras y el vandalismo caiga el Gobierno. En lo absoluto. Una guerra civil es cosa de hombres y mujeres empuñando armas pesadas, de guerra, de alto poder destructivo que haría imposible evitar daños contra todos. Todos pagaríamos por igual. Todos habríamos perdido la guerra el mismo día de su inicio. Ésta no sería una guerra de 30 millones de venezolanos luchando entre sí, así como muchos imaginan. Una guerra de todos contra todos. No. Las armas estarán sólo en manos de quienes saben utilizarlas, por lo general en batallones, unidades, frentes de decenas, cientos o miles de personas bajo la dirección de uno de los dos bandos enfrentados, o 3, o 4, o 10 o 100 bandos enfrentados, tal como sucede en Siria y Libia, porque el plan imperial es dividirnos para destruir el país. De esta forma, en un profundo escenario de conmoción nacional, entraría abiertamente EEUU bajo su predilecta excusa de la “defensa de los derechos humanos”, la “responsabilidad de proteger” y la “defensa de sus intereses nacionales”, etc.

¿Qué podría hacer el país para resistir ante la embestida imperialista?

La respuesta no es fácil, pues no basta con tomar conciencia de la gravedad del asunto e iniciar una gran campaña de concienciación para sumar voluntades en Venezuela y el mundo por la paz, y menos entre los opositores – cosa que hoy sería imposible, hasta que los primeros bombazos estadounidenses o una guerra con Colombia haga ablandar las posiciones, cosa que sería demasiado tarde. Es preciso reflexionar profundamente, dejar los dogmas y las posiciones principistas de lado, para poder entender que la única forma de resistir a la embestida imperialista y a sus lacayos de la región es como lo hizo Siria. El Gobierno venezolano debe integrar a Rusia y a otros países aliados en una ecuación que podemos denominar como Muralla de Defensa Anti-Imperialista.

Si EEUU cuenta con varias bases militares en Colombia dispuestas para agredir a Venezuela, como ha admitido el Senado de EEUU, bien sea de forma directa o indirecta utilizando al Estado colombiano y sus grupos mercenarios, también Rusia debería ser convencida de estar presente en Venezuela bajo una figura que no necesariamente signifique una base militar permanente, sin limitaciones e inmunidades para sus soldados como lo hace precisamente EEUU con sus lacayos.

¿Estaría interesada Rusia en apoyar a Venezuela? ¿Cuál sería el costo político y económico que implicaría para la defensa del país? Son preguntas que quedan por responder.

¿Hacia una “Primavera Latina”?

Por Thierry Meyssan

nicolas_maduro_gaceta_16may2017Con el tiempo, numerosos líderes políticos del mundo entero han reinterpretado las “primaveras árabes”. Lo que al principio parecía ser una serie de revoluciones espontáneas contra gobiernos autoritarios se ve hoy en día como lo que realmente es: un plan anglosajón de desestabilización de toda una región del mundo para poner en el poder a los Hermanos Musulmanes. El recuerdo de la “revuelta árabe de 1916”, durante la cual Lawrence de Arabia sublevó la región en contra del Imperio Otomano haciendo que los pueblos soñaran con la libertad para acabar sometiéndolos al Imperio Británico, está ahí para demostrarnos que Londres dispone de la experiencia necesaria para ello.

Los anglosajones están preparando al parecer una nueva ola de pseudo-revoluciones en Latinoamérica. Todo comenzó con un decreto del entonces presidente Barack Obama, emitido el 9 de marzo de 2015, que declaraba un estado de emergencia ante la extraordinaria amenaza que la situación en Venezuela supuestamente representaba para EEUU. Ese documento suscitó en todo el continente una ola de indignación que obligó al presidente estadounidense a presentar excusas durante una cumbre regional. Obama se excusó… pero no anuló el decreto y los preparativos para una nueva guerra siguieron adelante.

Es importante observar que el texto de Obama sobre Venezuela no es una ley, como la “Syrian Accountabilty Act” adoptada bajo la administración de George W. Bush en 2003, sino un decreto presidencial. Eso implica que el poder ejecutivo no está obligado a rendir cuentas al legislativo sobre los preparativos que lleva al cabo al respecto.

En el mundo árabe en general, y en el caso de Siria en particular, los anglosajones necesitaron 8 años para iniciar las acciones. Pero numerosos elementos hacen pensar que necesitarán menos tiempo para emprender un programa de destrucción en Latinoamérica.

En Brasil, justo antes de los Juegos Olímpicos, estallaron una serie de desórdenes contra el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff. Esta última fue destituida como resultado de un procedimiento parlamentario, legal pero totalmente en contradicción con el espíritu de la Constitución.

El golpe parlamentario contra Dilma Rousseff fue implementado, bajo el control del Banco Central – cuyo segundo al mando tiene doble nacionalidad, brasileña e israelí – por un grupo de diputados hoy metidos hasta el cuello en graves escándalos de corrupción. Los servicios de seguridad brasileños se mantuvieron extrañamente pasivos durante el golpe. ¿Cómo se explica eso? Con vista a los Juegos Olímpicos, se hallaban bajo la supervisión de expertos israelíes. Actualmente, el nuevo presidente Michel Temer – quien tiene doble nacionalidad brasileña y libanesa – es objeto del más amplio rechazo popular.

La situación no es mucho mejor en México, país ya de hecho dividido en cuatro. El norte exhibe un fuerte crecimiento mientras que el sur está en plena recesión. Los dirigentes políticos mexicanos han vendido PEMEX, la empresa petrolera nacional, y todas sus reservas, a EEUU, que por consiguiente ya no necesita el petróleo de Oriente Medio. Sólo el Ejército parece creer aún en el concepto de “patria”.

En Venezuela, la oposición ha logrado capitalizar algunos errores económicos del gobierno para realizar unas pocas grandes manifestaciones pacíficas. Pero también organiza simultáneamente minúsculas concentraciones extremadamente violentas durante las cuales han sido asesinados tanto policías como manifestantes. Creando la confusión, las agencias de prensa internacionales dan la impresión de que ha comenzado una revolución contra los chavistas, lo cual no tiene absolutamente nada que ver con la realidad.

En conclusión, los tres principales Estados latinoamericanos están siendo desestabilizados al mismo tiempo. Tal parece como si los neoconservadores estadounidenses, previendo un posible restablecimiento de la paz en Siria, estuviesen acelerando la aplicación de sus planes en Latinoamérica.

El viernes 12, en una alocución transmitida por televisión, el presidente venezolano Nicolás Maduro puso en guardia al pueblo sobre el proyecto anglosajón de la “Primavera Latina”. El presidente Maduro citó amplia y repetidamente los precedentes de Libia y Siria ante una audiencia de intelectuales latinoamericanos, a quienes tuve la oportunidad de unirme como sirio de corazón.

Va en ascenso la inquietud en Latinoamérica, donde EEUU y el Reino Unido están implementando una “primavera” al estilo de las “primaveras árabes”. Por supuesto, como prácticamente todos los latinoamericanos son cristianos, no se tratará en este caso de sembrar la guerra enemistando a los pueblos con argumentos religiosos. Se buscará más bien la manera de recurrir a ciertos aspectos de las identidades locales. Pero el objetivo seguirá siendo el mismo: no se trata de reemplazar un gobierno por otro sino de destruir los Estados para eliminar así toda posibilidad de resistencia nacional frente al imperialismo.