Asuntos geopolíticos a tener en cuenta en el marco del XIX Congreso del Partido Comunista de China

chine-640x607En 1992, un año después de la desintegración de la Unión Soviética, el Pentágono lanzaba una doctrina que sigue siendo hoy el hilo conductor de la política exterior de los EEUU:

“Nuestro primer objetivo es evitar que aparezca un nuevo rival en el escenario mundial. Debemos impedir que los competidores potenciales aspiren a jugar un papel más importante a nivel mundial”.

Un informe reciente mencionaba 4 países que podrían ser objetivos potenciales de una acción militar: Irán, Rusia, Corea del Norte y China. A pesar de los redobles de tambor que amenazan a Corea del Norte y de la retórica sobre Rusia e Irán, hoy la atención se centra en primer lugar en China. Alrededor del país, los EEUU cuentan con más de 30 bases militares, puntos de apoyo o centro de entrenamiento (las pequeñas bolas moradas del mapa). De aquí a 2020, el 60% del total de la flota naval estará estacionada en la región. Viéndolo en un mapa, no es exagerado decir que China está siendo cercada o rodeada.

captura2bde2bpantalla2b2017-11-092ba2blas2b18-51-36

China es extremadamente vulnerable frente a la superpotencia de los EEUU. Para su comercio exterior, China depende en un 90% del transporte marítimo. Más del 80% del suministro de petróleo tiene que pasar por el Estrecho de Malaca, cerca de Singapur – donde, por supuesto, los EEUU tienen una base militar. Washington puede, así, cerrar el grifo del petróleo, y actualmente China no tiene ningún medio de defensa frente a ello. Los EEUU gastan en armamento más de 4 veces lo que gasta China, y por habitante es 15 veces más.

Es en este contexto que hay que analizar la construcción de pequeñas islas artificiales en el Mar de China Meridional, al igual que la reivindicación china de una gran parte de la zona. El control de las rutas marítimas a través de las cuales se transporta su energía y sus bienes industriales es de vital importancia para Beijing. Por otro lado, ninguno de los 6 países que reclaman partes del Mar de China Meridional se adhiere al pie de la letra al código de conducta relativo a esta zona.

Durante la mayor parte de su Historia, China ha sido en gran medida autosuficiente. No había en China escasez de materias primas. El país podía permitirse el lujo de aislarse del mundo exterior, y lo hizo a menudo. Los principales riesgos eran de orden interno, teniendo en cuenta la extensión del país.

Hoy, la situación es completamente diferente. El país ya no es autosuficiente. Con el 18% de la población mundial, sólo dispone del 7% de las tierras agrícolas fértiles y apenas extrae el 5% del petróleo mundial. En comparación, los EEUU tienen 8 veces más minerales y en Rusia tienen 31 veces más. Además, China produce muchos más bienes de los que consume. Por todas estas razones, el país depende en gran medida de la economía exterior.

En este contexto, y también debido a la presión ejercida por EEUU, que China está empezando a poner en marcha una Nueva Ruta de la Seda. Se trata de una enorme red de rutas marítimas y terrestres, lanzada bajo el nombre de “Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda”. La iniciativa implica inversiones, financiamientos, acuerdos comerciales y docenas de Zonas Económicas Especiales (ZEE) por un valor de 900.000 millones de dólares.

En total, China quiere invertir nada menos de 4 billones (con B) de dólares en 64 países diferentes, que cuentan con una población aproximada de 3.000 millones de personas. Esto representa cerca de 30 veces la ayuda al desarrollo anual de los países ricos. Por lo tanto es, con diferencia, el mayor programa de ayuda desde el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

captura2bde2bpantalla2b2017-11-092ba2blas2b18-45-23

La Nueva Ruta de la Seda tiene muchas semejanzas con la estrategia comercial de los Países Bajos de hace 400 años. El colonialismo británico y el colonialismo francés intentaban conquistar y subyugar a sociedades enteras. Amsterdam, por su parte, aspiraba a un “Imperio del comercio y el crédito”. No se trataba de territorios, sino de negocios. Construyeron una flota gigantesca, instalaron puestos comerciales en las principales rutas al mismo tiempo que intentaban garantizar su seguridad.

Al igual que los holandeses en el siglo XVII, China cuenta actualmente con la mayor flota mercante del mundo. Las ZEE son “guarniciones comerciales en las cadenas de suministro internacional que permiten a China asegurar su comercio sin llevar el fardo de una sumisión colonial”, según el think tank Stratfor.

FUENTE: Manos Fuera de China

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s