El barco Aquarius y cinco muestras de la militarización del saqueo de África

nazanin
Nazanín Armanian, autora del artículo (Shiraz, Irán, 1961)

Es falso que los inmigrantes vienen a Europa por razones económicas. Más del 80% huyen de guerras. Sus parientes han sido asesinados y sus hogares destruidos. Así concluye un estudio realizado por la Universidad de Middlesex (Londres) en 2015. Cierto. Es Asia el continente con más hambrientos del mundo, e India, con su capitalismo más “intocable”, cuenta con 200 millones de almas y cuerpos en la pobreza absoluta. Pero no se ven avalanchas de indios llegando al Primer Mundo en pateras.

Sólo una guerra (o sea, la muerte casi segura y violenta) es capaz de forzar a millones de familias a cruzar mares, montañas y desiertos, arriesgándose la vida. Las cerca de 56 millones de personas que desde 1991 (el fin de la URSS) hasta hoy han tenido que abandonar su hogar en Oriente Próximo y África por las guerras de conquista encabezadas por EEUU, no han elegido su destino, ya que no tienen control sobre ello: dependen de quienes los llevan y las tierras que les acogen.

El “caos creativo” para inventar una África a la medida

La misma procedencia de las 630 personas que subieron al Aquarius muestra el nexo directo entre la actual migración con el nuevo saqueo militarizado de África por la OTAN. Las economías occidentales en recesión necesitan recursos naturales baratos, y también nuevos mercados: “Proteger el acceso a los hidrocarburos y otros recursos estratégicos que África tiene en abundancia, y garantizar que ningún otro tercero interesado, como China, India, Japón o Rusia, obtenga monopolios o trato preferencial” es uno de los objetivos de la militarización de África, confiesa el director del Centro del Consejo Atlántico para África en Washington, Peter Pham. Mientras, la marca del “terrorismo islámico” de la CIA abre sucursales por el mundo como si fuera McDonald’s, alimentando a las compañías de armas y de recursos naturales. Bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”, “estabilizar la región”, “misión humanitaria”, o “mantenimiento de la paz”, el Comando para África de los EEUU (AFRICOM) ya ha instalado unas 50 bases militares por todo el continente, mientras aplasta a los movimientos progresistas y anticapitalistas, apuntalando a los regímenes corruptos y dictatoriales que dirigen las formas más salvajes de gobernar una nación.

Caso “Libia”

Decenas de miles de ciudadanos de Mali, Sudán, Chad y el resto de África se dirigen a Libia para huir de guerras o en busca de trabajo, pero desconocen que aquel país próspero hoy es el centro mundial de la esclavitud, de la tortura y violación. Antes de que en 2011 la OTAN planeara derrocar a Gadafi y ocupar Libia, unos 2 millones de inmigrantes trabajaban en este país de 5 millones de habitantes, la primera reserva del petróleo de África. Ahora, además de los libios que huyen del país hacia Europa, también lo hacen aquellos inmigrantes si consiguen salir de aquel infierno.

Caso “Nigeria”

En el séptimo exportador mundial de petróleo, los EEUU (con la farsa de “salvar a las niñas secuestradas” manu militari) intentan instalar la sede del AFRICOM, hoy en Alemania. Fue en Nigeria donde la petrolera anglo-holandesa Shell ha sido acusada de “complicidad en asesinato, violación y tortura” de los nigerianos cometidos por el Ejército en la región petrolífera de Ogoniland en la década de 1990. Las protestas para expulsar a Shell de Nigeria por el desastre ecológico que acusó en la región y obligó a desplazarse a comunidades enteras, condujo a la petrolera a crear una unidad secreta de espionaje, que pasaba información sobre los molestos activistas a la agencia de seguridad nigeriana, a la vez que pedía al presidente y general Sani Abacha “resolver el problema”. Y él lo hizo: ahorcó a 9 líderes ecologistas, mató a más de 1.000 manifestantes y destruyó unas 30.000 viviendas en la aplicación de la política de “tierra quemada”. Así, Shell podía llevarse un millón de barriles de petróleo al día, con tranquilidad.

Las compañías occidentales que buscan el uranio, el oro, platino, diamante, cobre, tierras raras, coltán, petróleo, gas o carbón de África, establecen un control sobre los gobiernos africanos mediante inversiones, préstamos, “ayuda al desarrollo” y tráfico de influencias. No hay nada nuevo: simplemente estamos ante la actualización de la Conferencia de Berlín de 1884, que repartió África entre las potencias y de paso teorizó los lazos entre el colonialismo y el racismo (sistematizado por los británicos en el “Apartheid”). Luego, asesinaron a los líderes de los movimientos progresistas como Patrice Lumumba, Amílcar Cabral, Eduardo Mondlane, Samora Machel, Felix Moumie o Chris Hani, apoyando a las dictaduras más impresentables del mundo. Más adelante, creaban a monstruos como Bin Laden pero llamaban “terrorista” a Nelson Mandela.

Caso “Sudán”

El mismo año de la destrucción de Libia, los EEUU dividieron al que fue el Estado más extenso de África: unas 50.000 personas (incluidos niños y niñas) fueron torturadas y asesinadas por los señores de la guerra que luego ocuparon el poder en Sudán del Sur; otros 2 millones huyeron, ocultados en los islotes de los pantanos del Nilo, comiendo hierbas silvestres y buscando refugio en Etiopía o Uganda. Miles de niñas y mujeres han sido violadas una y otra vez, incluso en el campo de refugiados de Yuba, la capital de Sudán del Sur. Hoy, la hambruna afecta a 4’6 millones de personas. La CIA ha vuelto a fabricar “rebeldes” armados para desestabilizar el país ya que los líderes que impuso han convertido a Sudán del Sur en el único país de África con contratos de petróleo con China.

Caso “Níger”

Los ciudadanos de este país se enteraron de la existencia de una base militar de EEUU (ilegal por la prohibición constitucional) sólo cuando 4 de ellos murieron en una emboscada el mes pasado. El dictador Mamadou Issoufou fue el director de Somaïr, la compañía de minas de uranio del país pero bajo control de la compañía francesa Areva. Una quinta parte del uranio que alimenta la red eléctrica francesa proviene de Níger, que es, paradójicamente (o no), el segundo país más pobre del mundo. Las empresas occidentales van a por su oro, uranio y petróleo. Issoufou es como el presidente turco Tayyip Erdogan: ha cobrado ingentes millones de euros de la Unión Europea para retener a los inmigrantes.

Federica Mogherini, la Comisaria de Exteriores de la UE, viajó a Níger en 2015 expresamente para apoyar la llamada “Ley 36” del país, que prohíbe a los extranjeros viajar al norte de Agadés, la región donde EEUU ha construido una “megabase” de drones de 6 kilómetros cuadrados por 110 millones de dólares, para desde allí controlar Mali, Argelia, Libia y Chad. Esta ley ha convertido el desierto en un gran cementerio para los migrantes africanos: en junio de 2017 unos 50 jóvenes, abandonados por los traficantes, murieron de sed en el Desierto de Níger cuando iban a Libia. No es casualidad que la sede de la Organización Internacional para las Migraciones, financiada por la UE, esté en este país.

Caso “Mali”

Aquí la esperanza de vida es de 48 años y sus minas de oro están bajo el control del gigante británico “Gold Fields”. Tras destruir Libia, la OTAN miró a Mali: organizó un golpe de Estado en 2012 que derrocó al presidente Toumani Touré para sustituirlo por el capitán Amadou Sanogo, entrenado en EEUU. Luego, mandó a las corporaciones como URS y AECOM (contratistas del Pentágono) construir nuevos complejos militares, para que la Fuerza de Reacción Rápida de EEUU en el Sahel amplíe su control sobre la región.

No esperen comprensión, solidaridad, piedad ni caridad de las compañías de armas ni de las que buscan maximizar sus beneficios. Lean algo sobre el secuestro y la tortura de los niños para ser explotados en las minas de coltán de la República Democrática del Congo, y conocerán la verdadera naturaleza de dichas compañías del “Primer Mundo”. ¿Y luego quieren que estas personas no huyan de sus tierras?

Por Nazanín Armanian

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s