Intento de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro

En el contexto del 81º aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), en la Avenida Bolívar de la ciudad de Caracas, dos drones cargados con explosivos intentaron asesinar al presidente Nicolás Maduro.

maduro1
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, se dirige al pueblo de Caracas momentos antes del intento de atentado contra su persona.

Los artefactos explotaron cerca de la tarima presidencial, lo que generó una interrupción de la transmisión del evento y la activación de los protocolos de seguridad para resguardar la vida del mandatario.

Un dato a destacar: el presidente Maduro permaneció inalterable ante el suceso, en posición firme y sin vacilar.

El presidente Maduro señaló enfáticamente a Juan Manuel Santos, presidente saliente de Colombia, como elemento vinculado al atentado en su contra. Recientemente, Santos declaró que “el fin de Maduro está cerca”.

Maduro también dijo que los anuncios económicos recientes de su Gobierno son acelerantes de estas acciones magnicidas, pues son “las medidas correctas” para devolverle al país la estabilidad.

En efecto, el anclaje del bolívar al petro y derogar la Ley de Ilícitos Cambiarios (que ya es un hecho), según muchos economistas, podrían romper la tendencia del dólar paralelo aupado especialmente desde Miami y Cúcuta.

Por otro lado, el probable aumento de la gasolina a precios internacionales y el subsidio directo a los consumidores, disminuiría dramáticamente el contrabando de combustibles al lado colombiano. El censo de transporte apunta en esa dirección.

Junto al narcotráfico, la gasolina de contrabando y las asimetrías cambiarias (inducidas en los últimos 5 años) son el eje de la paraeconomía en el Oriente colombiano y su vinculación con la desestabilización del país.

Los grupos de violencia paramilitarizada en Venezuela que actuaron en 2014 y 2017 tuvieron signos de inserción de paramilitarismo colombiano, y esto fue demostrado por la Fiscalía.

El medio “Bloomberg”, radicado en Nueva York, publicó un reportaje a mediados de junio sobre la llamada “Operación Constitución”, planificada en Colombia. Los objetivos eran detener las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo, secuestrar a Maduro y enjuiciarlo.

“Entonces, algo falló”, describe “Bloomberg”. A mediados de mayo, confirmado en su momento por el Presidente, cuando una docena de militares y un par de civiles fueron arrestados por los órganos de seguridad debido a sus vínculos con un golpe y magnicidio.

Otros precedentes que establecen puentes desde Bogotá a Miami – pasando por Caracas – es el de las denominadas – y también fallidas – “Operación Jericó” y el llamado “Golpe Azul”.

Ambas han tenido sus nexos directos con EEUU. La defección de oficiales militares venezolanos que se agrupan en torno a un plan golpista, con vínculos directos a dirigentes opositores, suele ser apoyada por el “establishment” estadounidense.

En estos caso, la presentación operativa se basó en el magnicidio como detonante de una escalada de golpe de Estado mediante la fragmentación de las principales líneas de mando del Estado venezolano.

Tanto el “Golpe Azul” como la “Operación Jericó” otorgan sentido a los intensos llamados de funcionarios estadounidenses y del presidente colombiano para sacar a Maduro del poder.

Por “Misión Verdad”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s