La demencia de la “izquierda” alemana

Igual que el silencio, una acción o una imagen, una simple hoja de papel también puede decir más que mil palabras. El folleto de invitación a la conferencia “40 Años de la República Islámica de Irán” es un reflejo del naufragio intelectual de una gran parte de los jóvenes izquierdistas en Alemania y en gran parte de Europa Occidental. Entre los organizadores se encuentran “Linksjugend Thüringen”, juventudes de “Die Linke” en Turingia y el “Arbeitskreis Sisyphos” (Círculo de Trabajo Sísifo). Ambas organizaciones declaran, sin tapujos, que existe una “demencia de la izquierda” sobre Irán. Y la hay, de hecho. Pero es la suya propia.

68448070_656999561377696_4536182559242977280_n
Folleto en cuestión editado por “Linksjugend Thüringen” y “Arbeitskreis Sisyphos” (Marzo de 2019)

Hay tantas cosas mal con este panfleto que es difícil saber por dónde empezar. Empecemos con la mujer en Irán. En el folleto se menciona que la Revolución Islámica ha tenido “consecuencias funestas” (gravierenden Auswirkungen) para las mujeres y que han sido “relegadas” (verdrängt) de la vida pública. Ciertamente, la mujer vive bajo condiciones religiosas represivas en la República Islámica de Irán, sin embargo, en mi experiencia enseñando alemán a refugiados de países del Medio Oriente, puedo afirmar sin pretender hacer apología de Irán, que sus mujeres cuentan con una educación y una salud muy por encima del promedio de varios países de la región. Además, contradictoriamente, esta “izquierda” organizadora de la conferencia, que se desvive por defender a las mujeres de Irán contra sus opresores religiosos, musulmanes chiíes, es la misma “izquierda” que defiende el derecho a las mujeres musulmanas a usar velo en las escuelas en detrimento de las leyes del Estado laico, como en Francia.

En su retórica, este grupo considera a Irán como “una amenaza para Israel y la región” (“Sicherheitsrisiko”) por su supuesta posesión de armas de destrucción masiva (sí, ¡el viejo y confiable pretexto!) por su apoyo a Hezbolá y su intervención “imperialista” en Siria y Yemen. Exigen, por estas razones, el cese de la supuesta tolerancia o “appeasement” de la Unión Europea para con el Gobierno iraní. Esto tiene dos presupuestos igualmente erróneos: primero, que la UE cuenta con la fuerza moral para condenar gobiernos extranjeros. Y segundo, que la UE es una fuerza de paz y bien en el mundo, que tiene la responsabilidad de exportar activamente este supuesto modelo superior. Delirios de grandeza occidental.

Esta “izquierda” alemana ha sido castrada políticamente con respecto al tema de Israel desde la Segunda Guerra Mundial. Confunde mayormente antisionismo con antisemitismo (un concepto que, dicho sea de paso, no comprenden – al menos, no etimológicamente. Los semitas no son un grupo étnico, sino lingüístico, del cual tanto árabes como arameos también forman parte). Criticar a Israel no lo hace a uno antisemita, primero porque los hebreos no son los únicos semitas, por más que hayan secuestrado el vocablo; y segundo, porque no se critica a Israel por ser mayoritariamente hebreo/judío, sino por su terrorismo de Estado y sus prácticas segregacionistas, de expulsión/exterminio contra los palestinos. A lo mucho que uno puede ser tildado es de “anti-Israel”, que por cierto, es un Estado confesional, al igual que Irán. Pero a diferencia de Irán, Israel ha bombardeado a casi todos sus vecinos (incluyendo Irán) sin rendir cuentas a ningún organismo internacional, y además, posee armas nucleares y submarinos con capacidad de lanzamiento gracias a Alemania. ¿Qué país está gozando del “appeasement” entonces?

Tienen razón – en algo tenían que atinar – cuando afirman que la Revolución de 1979 no solo fue el producto de Khomeini, sino que fue una donde participaron distintas fuerzas sociales. Deberían de tener más en cuenta esto antes de lanzar juicios ligeros en geopolítica, puesto que en algunos lapsos se asemejan más a un lobby israelí de EEUU o viejos aduladores del Shah, que a un grupo de izquierda. Uno tiene la impresión bajo su sesgado punto de vista, que lo único malo en Irán es la falta de minifaldas o Hollywood. Pero este es un problema que viene arrastrando esta joven “izquierda” europea desde hace un tiempo.

Esta “izquierda” ha tomado los postulados del liberalismo como banderas de lucha y pretende hacerlos pasar como exclusivos de una neo-izquierda “democrática”: feminismo, derechos LGBTI, inmigrantes, derechos animales, legalización de drogas, etc. Ignora que todas estas banderas son también enarboladas, en diferente medida, sincera o hipócritamente, por la burguesía en sus más variadas manifestaciones de la derecha política. Estas son principalmente libertades individuales más propias de las revoluciones burguesas que, si bien son derechos innegables, no dejan de ser individuales, y como tales su lucha se limita a que sean respetados, como las garantías individuales que son: derecho a no ser discriminado, al ejercicio de la libertad sexual, etc.

Ausente permanece todo estudio desde la perspectiva de la lucha de clases y reivindicación de la redistribución de la riqueza por medio de la socialización de los medios de producción, método y banderas que sí son exclusivos de la izquierda política. Pero Katja Kipping, diputada de “Die Linke” en el Bundestag (Parlamento alemán) me lo dejó claro en una conferencia sobre la renta básica incondicional en la ciudad de Weimar. Bajo su lógica, el trabajador solo necesita migajas y tener más tiempo libre para ser “creativo”. El sistema capitalista es reformable en su opinión.

La “demencia de la izquierda” que argumenta este grupo no es pedir tolerancia para el Gobierno iraní. Su propia demencia es equilibrar el supuesto “imperialismo” iraní con el mayor imperialista del mundo: los Estados Unidos de América, con cientos de bases militares en el extranjero y una larga lista de invasiones. Eso sí es imperialismo. Su demencia es comparar los apoyos militares rusos, iraníes, iraquíes y de Hezbolá a Siria (todos ellos a invitación del legítimo Gobierno de la República Árabe Siria con sede en Damasco) con las ocupaciones, bombardeos e intervenciones ilegales de EEUU, Israel, Turquía y otros en la soberanía siria. Pero la peor demencia de esta pseudo-izquierda es… ¡exigir la aplicación de sanciones contra Irán! (sic) ¿Ignoran o pasan por alto el daño y el sufrimiento que han producido estas medidas a la población general en países como Irak, Corea del Norte, Cuba o Venezuela, entre otros?

Después de todos los disparates pronunciados en este folleto, primero se alegra uno de no asistir a dicha conferencia tan magistral; y después, de que esta “izquierda” tenga como prioridades los derechos individuales y no la conquista de los medios de producción, puesto que si su juicio para la economía es tan malo como para la geopolítica, estaríamos todos en serios problemas.

Por Arturo Gallegos

Profesor de Derecho Constitucional español y mexicano en Alemania

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s