¿Debe retornar Hong Kong al Tratado de Nanjing de 1842?

Frente al Consulado británico en Hong Kong, cientos de jóvenes chinos cantaron el “God Save the Queen” y gritaron “Gran Bretaña, salva a Hong Kong”, un llamamiento reunido en Londres por 130 parlamentarios que piden que se otorgue la ciudadanía británica a los residentes de la antigua colonia. De este modo, la opinión pública mundial – especialmente los jóvenes – ve al Reino Unido como garante de la legalidad y de los derechos humanos. Para ello, hay que borrar la Historia.

11269932-3x2-700x467
Momento del asalto terrorista a la Cámara Legislativa de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, en el que los manifestantes ultraderechistas y neocolonialistas – tras execrar los símbolos regionales de Hong Kong – colocaron una enseña colonial.

Por lo tanto, es necesario – antes de cualquier otra consideración – conocer los episodios históricos que, en la primera mitad del siglo XIX, sometieron al territorio chino de Hong Kong al dominio británico.

Para entrar en China, entonces gobernada por la Dinastía Qing, el Imperio Británico utilizó el flujo de opio que transportaba por mar desde India, donde tenía un monopolio. El mercado de drogas se extendió rápidamente en el gigante asiático, causando graves daños económicos, físicos, morales y sociales que provocaron una reacción de las autoridades chinas. Pero cuando confiscaron el opio almacenado en Cantón/Guangdong y lo quemaron, las tropas británicas ocuparon la ciudad – y otras ciudades costeras – durante la Primera Guerra del Opio, obligando al decadente Imperio Chino a firmar el Tratado de Nanjing en 1842.

El artículo 3 de ese infame tratado dice:

“Como es obviamente necesario y deseable que los súbditos británicos tengan puertos para sus barcos y provisiones, China cede a perpetuidad la isla de Hong Kong a Su Majestad la Reina de Gran Bretaña y a sus herederos.”

En el artículo 6 del tratado se establece lo siguiente:

“Dado que el Gobierno de Su Majestad británica se ha visto obligado a enviar una fuerza expedicionaria para obtener una indemnización por los daños causados por los procedimientos violentos e injustos de las autoridades chinas, China acepta pagar a Su Majestad británica la suma de 12 millones de dólares por los gastos incurridos.”

El Tratado de Nanjing es el primero de los conocidos como Tratados Desiguales por lo que las potencias europeas (Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Austria-Hungría, Rusia e Italia) junto a Japón y EEUU se aseguran una serie de privilegios en China por la fuerza de las armas: la transferencia de Hong Kong a los británicos en 1843, la fuerte reducción de los impuestos sobre las mercancías extranjeras (al mismo tiempo que los gobiernos europeos erigían barreras aduaneras para proteger sus industrias), la apertura de los principales puertos chinos a buques extranjeros y el derecho a disponer de zonas urbanas bajo su propia administración (las llamadas “concesiones”) fuera del control imperial chino.

treaty_of_nanjing__first_of_the_unequal_treaties754cea67b9483e016828
Escena que ilustra la reunión que precedió a la firma del Tratado de Nanjing en 1842, el primero de una serie de acuerdos leoninos entre China y las potencias occidentales conocidos como “Tratados Desiguales”.

En 1898 el Reino Unido anexionó a la Colonia de Hong Kong la Península de Kowloon y los llamados Nuevos Territorios, concedidos por China “en arrendamiento” durante 99 años.

La gran insatisfacción con estos impuestos hizo estallar una revuelta popular, conocida como Revuelta de los Boxers, a finales del siglo XIX, contra la cual se envió una fuerza expedicionaria internacional de 16.000 tropas bajo mando británico, en la que también participaron Italia y Francia.

La fuerza internacional desembarcó en Tianjin en agosto del año 1900, destruyendo Beijing y otras ciudades, destruyendo muchas aldeas y masacrando a la población. Posteriormente, el Reino Unido tomó el control del Tíbet en 1903, mientras que la Rusia zarista y Japón se repartieron Manchuria en 1907.

En China, reducida entonces a un Estado colonial o semicolonial, Hong Kong se convirtió en la principal puerta de entrada a la trata basada en el saqueo de recursos y la esclavitud de la población. Una enorme masa de chinos se vio obligada a emigrar, principalmente a EEUU, Australia y el Sudeste Asiático, donde están sujetos a condiciones similares de explotación y discriminación.

Una pregunta surge espontáneamente. ¿En qué libros de Historia estudian los jóvenes que piden a Londres que “salve a Hong Kong”?

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s