Documento político de Arboreá: Hacia la construcción de una organización comunista y soberanista en Andalucía

Tras el proceso de conquista de Al-Andalus por Castilla con la ayuda de otros reinos peninsulares cristianos, se configura Andalucía como una nación desarrollada históricamente en términos de marginación, subordinación y dependencia. Esta situación de opresión, acelerada por el surgimiento, desarrollo y afianzamiento del modo de producción capitalista, ha provocado una serie de características sociales, económicas, políticas y culturales que determinan la realidad andaluza en el siglo XXI y que la diferencian del resto de pueblos del Estado Español, configurando un marco específico de lucha. Como comunistas, entendemos que Andalucía es una nación oprimida, y que es necesario emprender el camino hacia su liberación nacional, social y de género con el objetivo último de construir una sociedad socialista en el horizonte del comunismo, del fin de toda explotación y opresión.

A la luz de nuestro pasado más inmediato y sobre todo de nuestro presente, afirmamos que el Régimen del 78 sigue manteniendo al pueblo andaluz en la opresión y la dependencia. Ni su democracia limitada y de baja intensidad, ni su Constitución, ni el llamado “Estado de las Autonomías”, ni la incorporación a la Unión Europea han sido capaces de sacar a Andalucía del círculo vicioso del subdesarrollo y la dependencia; más bien al contrario, lo ha profundizado.

Por todo ello, creemos necesaria la lucha por la autodeterminación, soberanía nacional e independencia de Andalucía desde una perspectiva obrera y popular, con una orientación marxista-leninista como guía teórico-práctica. Somos conscientes de que sólo a través de una teoría que refleje rigurosamente la realidad y que permita entenderla dialécticamente podremos realizar un análisis en conexión con una práctica revolucionaria verdaderamente transformadora.

Consideramos que la cultura e identidad andaluza se pueden convertir en una potente arma para la lucha obrera y popular en Andalucía si es capaz de conectar con viejas y nuevas reivindicaciones del conjunto del Pueblo Trabajador Andaluz. Para ello, es fundamental que comprendamos que bajo la identidad popular andaluza se inscriben no sólo y de manera primordial la identidad de clase y de género, sino las identidades y subjetividades de la población LGTBI, las de la población migrante, de las y los gitanos, etc. En este sentido, es imposible concebir un desarrollo de la lucha del pueblo andaluz sin contar con las organizaciones y movimientos ya existentes y que tienen, en un grado u otro, implantación en el Pueblo Trabajador Andaluz.

Del mismo modo, es necesario un compromiso con la defensa, promoción, estudio y prestigio de la lengua andaluza en todas sus variedades; porque además de ser patrimonio inmaterial y sistema de comunicación propio del pueblo andaluz, ha sido utilizado desde el nacionalismo español para acomplejar, avergonzar y humillar a nuestro pueblo, tachándolo de “inculto e ignorante”, como otra práctica más de sometimiento.

Aspiramos a una Andalucía en un mundo libre de explotación y desigualdad, sin clases sociales, y donde la libertad sea el resultado de la conciencia de las necesidades colectivas. Siendo imposible una vida digna bajo el capitalismo, defendemos que la única alternativa posible para desarrollar estos objetivos es emprender la construcción de una sociedad socialista en la perspectiva del comunismo. Por lo tanto, asumimos el internacionalismo, el anti-imperialismo, el antirracismo, la lucha feminista y el antifascismo como valores intrínsecos a nuestra lucha de liberación.

Desde nuestra perspectiva anti-imperialista e internacionalista pensamos que nuestra lucha se ha de inscribir dentro de una lucha más amplia y global de la clase obrera y de los pueblos oprimidos por su emancipación y liberación, contra las injerencias externas, el desprecio a la soberanía e independencia de los pueblos, la dominación colonial y neocolonial, las multinacionales que saquean recursos y sobreexplotan tanto a la naturaleza como a las personas y las oligarquías locales al servicio de la explotación y la opresión.

Por tanto, y como consecuencia coherente con nuestros posicionamientos, consideramos necesario construir un espacio político que aglutine a las diversas militancias revolucionarias, actuales o potenciales, basándonos en las luchas existentes y en la situación de la clase obrera y el pueblo andaluz. Un espacio donde prime el trabajo colectivo, el compromiso y la ética revolucionaria, libre de violencias machistas y donde se trabaje por superar la masculinización de los espacios políticos. Donde la crítica y la autocrítica sea lo habitual para la superación de conflictos y para el avance político y organizativo, haciendo valer la humildad por encima de los egos y reconocimientos personales, la coherencia, la verdad, la solidaridad, el ejemplo y el valor de los principios por encima de todo. Que apueste por la unidad de acción de la izquierda, conscientes de que la confluencia con el resto de organizaciones será necesaria en un futuro cuando las prácticas y las sintonías de las luchas limen las diferencias políticas o ideológicas. Que asuma la necesidad de construir redes entre la militancia pasada y presente, entre quienes siguen en la lucha en los movimientos populares, en la lucha sindical, en el movimiento feminista, antifascista, juvenil, LGTBI o ecologista.

Hay que salir de la resignación política, de las falsas ilusiones y de los bloqueos que se han dado en los últimos tiempos, asumiendo nuestro papel histórico y siendo conscientes de la necesidad de crear una organización revolucionaria que aliente la lucha por construir poder popular andaluz, libre y soberano, con el horizonte de una Andalucía independiente, socialista y feminista.

Existen en Andalucía diversas tradiciones de lucha, movimientos y organizaciones de izquierda que, siendo conscientes o no de su realidad nacional, tienen a Andalucía como territorio de acción política y pretenden avanzar hacia un nuevo horizonte socio-económico y político. En lo que concierne a la izquierda soberanista andaluza creemos necesario dotarla de impulsar una estrategia revolucionaria y de un proyecto político de ruptura con el llamado Régimen del 78 y con el actual marco capitalista, de la que hoy carece.

Es imprescindible organizar a nuestro pueblo en los tajos, barrios, pueblos, en los centros educativos, vecinales, de ocio, culturales o deportivos. Esta organización y tejido popular no sólo anticipará la futura sociedad socialista, sino que será el único elemento de fuerza que permita intervenir en el marco político, social y electoral con garantías de poder desarrollar políticas soberanistas y de transformación social efectivas.

Asimismo, esta militancia ha de estar ligada al pueblo andaluz, ganándose su apoyo y simpatía. Desde el ejemplo práctico consecuente y desde el análisis crítico de la realidad, abogamos por el trabajo paciente, sistemático y humilde.

De esta forma, nos presentamos como un núcleo de militantes con una orientación ideológica, teórica y estratégica comunista que luche por:

  • Una República Andaluza libre y soberana que institucionalice el poder del Pueblo Trabajador Andaluz y la ruptura con el Estado Español, haciendo frente a nuestra situación dependiente, subordinada y periférica, contra el imperialismo español, de la UE, los EEUU y la OTAN.
  • Una Andalucía de mujeres trabajadoras plenamente emancipadas, por el fin del patriarcado.
  • En suma, una Andalucía para la clase obrera y el conjunto del Pueblo Trabajador Andaluz, en la perspectiva de un futuro socialista y comunista, donde la política se haga por y para el conjunto del pueblo, tomando el control de nuestras riquezas nacionales.

¿Cuál es nuestro primer paso?

Para alcanzar estos objetivos sería necesaria la creación de una organización estratégica y comunista en Andalucía, pero para ello consideramos que hay que dar pasos previos. La actual realidad de las luchas sociales y la necesidad de sembrar conciencia de pueblo, nos lleva a valorar la opción de pasar, previamente, por la creación de un órgano de expresión en el que podamos manifestar nuestros planteamientos ideológicos, nuestra línea política y el trabajo concreto que estamos desarrollando, así como dar voz al movimiento popular andaluz. Este paso ha formado parte de las estrategias de los grupos comunistas en aquellos momentos donde no se han dado las condiciones materiales e ideológicas suficientes para el impulso de una organización de cuadros.

POR LA CREACIÓN DE UN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ANDALUZ DE LIBERACIÓN

INDEPENDENCIA, SOCIALISMO Y FEMINISMO

SEA POR ANDALUCÍA LIBRE, LOS PUEBLOS Y LA HUMANIDAD

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