Declaración de la FSM por el Primero de Mayo: “La esperanza está en nuestras luchas”

La Federación Sindical Mundial (FSM), en representación de 105 millones de trabajadores y trabajadoras en 133 países del planeta, brinda un cálido saludo combativo e internacionalista a las y los trabajadores del mundo, con motivo del Primero de Mayo de 2021, este día tan importante para la clase obrera mundial. Cada reflexión, acción y plan de la FSM – sobre todo en este período difícil para los trabajadores y pueblos del orbe – tiene como única guía los intereses de la clase obrera. Este 2021 será un año de preparación rumbo al evento sindical mundial más grande – el XVIII Congreso Sindical Mundial.

La pandemia de COVID-19 marca profundamente la vida y la acción de los trabajadores a través del mundo. Nuestra clase lamentó millones de muertos en el mundo entero. Nuestro movimiento se encontró en situaciones sin precedentes, demostrando a la vez que la lucha de los sindicatos clasistas debe abarcar el conjunto de la vida de los trabajadores: la higiene y la seguridad en los lugares de trabajo, el acceso a alimentos y agua de alta calidad, el acceso a una educación segura para nuestros niños, unos servicios de salud pública, gratis y universal para todos y todas.

En todos los Estados capitalistas, la burguesía buscó asegurar por todos los medios sus enormes ganancias, la rentabilidad de los grupos empresariales y los monopolios en condiciones de pandemia. Por otra parte, los obreros veían que “solo la clase obrera puede salvar a la clase obrera”, con los médicos y el personal de salud dando con abnegación la batalla, al momento en que el capitalismo ni tenía ni quiso tener un plan de protección y defensa de la salud de los pueblos.

Al mismo tiempo, desde el inicio de la pandemia hasta el día de hoy, el caso de las vacunas contra la COVID-19 pone de relieve ante nuestros ojos de forma trágica lo que significa el desarrollo, fabricación y distribución de vacunas en las manos de los grupos empresariales farmacéuticos, es decir, con fines de lucro y no con miras a satisfacer las necesidades populares. No toleramos que la humanidad cuente sus muertos, que pueblos enteros no tengan acceso a las vacunas que ya existen debido a la competencia económica y geopolítica entre los Estados y los grupos empresariales. Esta es una de las conclusiones fundamentales, un año después del estallido de la pandemia.

¿Qué tipo de necesidad popular cubre la existencia de grupos empresariales farmacéuticos que disfrutan de la investigación científica, desarrollan vacunas y medicamentos solo si tienen un beneficio inmediato y además con financiación estatal, que producen en función del rendimiento de inversiones y lo entregan a cualquiera que pague, que posean patentes y propiedad intelectual?

La pandemia de COVID-19 hizo que la nueva crisis económica internacional fuera más sincronizada y profunda que la de 2008-2009. Si bien los burgueses y sus servidores bien pagados presentan como causa principal de la crisis la lucha contra la pandemia de coronavirus – la cual realmente condujo a una reducción abrupta de actividades productivas, de transporte, etc. – la realidad demuestra que incluso esta crisis es un resultado del modo de funcionamiento de un sistema que no tiene nada más que aportar a la humanidad. La recesión que ya apareció en 2019 ha puesto de relieve el alto grado de acumulación excesiva de capital, el cual no pudo recapitalizarse, invertirse, para garantizar así un beneficio satisfactorio.

Ahora es evidente que incluso en esta crisis, los enemigos de los trabajadores buscan trasladar la carga de la crisis a la clase obrera. Ya se promueven leyes antiobreras en una serie de países, se desata un nuevo ataque contra logros obreros y se promocionan nuevas formas de trabajo que aumentan el grado de explotación de la clase obrera, la limitación de libertades sindicales y de derechos populares.

Al mismo tiempo, a nivel mundial, parece que se reactivan antiguos focos de guerra mientras que nuevos conflictos intra-imperialistas amenazan con iniciar nuevas guerras, generalizadas o regionales. Además, las guerras que están actualmente en curso no solo se han cobrado un gran número de vidas humanas, sino también han obligado a millones de personas a abandonar sus hogares y huir a otros países, aumentando así las olas migratorias y de refugiados.

La FSM está orgullosa de sus afiliados y amigos en todo el orbe. Durante el período anterior, no hubo ni un solo rincón del planeta que no se marcó por la acción de la clase obrera, con los afiliados de la FSM estando en la primera línea de la pelea, sea en los frentes de pandemia o sea en las luchas sociales y clasistas. Desde las grandes huelgas de campesinos que sacudieron toda India, las movilizaciones del personal de salud en Europa, pasando por las luchas de la clase obrera de Costa Rica contra el FMI, las movilizaciones de los trabajadores de Indonesia contra la “ley Omnibus” y los días de acción nacional en el Perú por medidas de higiene y seguridad, hasta las luchas de los trabajadores de comercio en EEUU y las movilizaciones de trabajadores del arte con las tomas de teatros en Francia.

Por mucho que la burguesía buscó imponer un silencio “de cementerio” a la clase obrera, el panorama demuestra que los trabajadores hemos desobedecido. La FSM ha estado ahí, organizando y politizando en la medida de lo posible todas esas movilizaciones.

Con las condiciones actuales de la profunda crisis económica del capitalismo y la intensa rivalidad entre los distintos centros imperialistas por el control de nuevos mercados, nuestras armas más poderosas son el internacionalismo y la solidaridad. Ningún trabajador debe estar solo. Estamos del lado de la Cuba heroica, reivindicamos la liberación inmediata de los palestinos encarcelados en las mazmorras de Israel, expresamos nuestra solidaridad con los pueblos de Venezuela, Siria y Líbano. Cada pueblo tiene el derecho a decidir libre y democráticamente sobre su presente y futuro, sin injerencias imperialistas. Condenamos el intento de la OTAN de encender nuevos fuegos de guerra en Ucrania y el Mar Negro.

También en este Primero de Mayo, la FSM convoca a sus afiliados a movilizarse, a asumir iniciativas y celebrar acciones dentro y fuera de los lugares de trabajo, con nuestro lema para este año:

“LA ESPERANZA ESTÁ EN NUESTRAS LUCHAS”

SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES OBRERAS CONTEMPORÁNEAS

VACUNAS SEGURAS Y GRATIS PARA TODAS Y TODOS

¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!

¡VIVA LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA!

Secretariado de la FSM

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