El incendio de Canal Sur

Por Raúl Solís

incendio-huelva-donana-k10c-1540x900abc
El Parque de Doñana siendo pasto de las llamas.

Todos los imperios y regímenes tienen un momento simbólico que marca el principio del fin, que muestra la putrefacción y la distancia entre lo que fueron y lo que se han convertido. La penosa cobertura de Canal Sur del incendio de Doñana es el botón imaginario que desconecta a Canal Sur de los andaluces, que saca a la luz el hedor insoportable del interior de un ente público que funciona de espaldas a la ley que justificó su nacimiento, que tiene en su interior a un ejército de jefes con carnets o simpatías socialistas ordenando a periodistas con años de experiencia qué se puede comunicar y qué no. Una radio y televisión que lleva varios años bloqueada ante un PSOE que no quiere que Podemos entre a formar parte del consejo de administración que, para quien no sepa qué es, es el órgano de gobierno de la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), la empresa pública que nació para desterrar tópicos, vertebrar culturalmente a esta comunidad autónoma con realidad de país y que ha terminado dando tal vergüenza a los andaluces que muchos tienen desintonizado el canal de la televisión para no sufrir un puñetazo en los ojos y en el amor propio cada vez que hacen zapping.

Canal Sur hace tiempo que dejó de ser una televisión pública de calidad para pasar a ser el artefacto propagandístico de un régimen que da sus últimos coletazos pero que se está sirviendo de una megaempresa pública, con 1.500 trabajadores de una profesionalidad fuera de toda duda pero que están siendo infrautilizados, con delegaciones en todas las provincias andaluzas – más Algeciras y Jerez – para perpetuar su modelo rancio de sociedad y de vulneración del derecho a la información. El PSOE, que tanto dice defender el Estado de Derecho y la libertad de los periodistas, lleva décadas usando Canal Sur como su cortijo informativo particular, tratando noticias con un enfoque de gabinete de prensa y decidiendo quién tiene que salir o no en los informativos. Tan importante es la RTVA para el PSOE que, en el pacto que firmó con IU para gobernar la comunidad en 2012, dejó fuera de la gestión del ente público de radio y televisión del acuerdo con la coalición de izquierdas.

Paradigmático fue el tratamiento informativo de la crisis de la Corrala Utopía que rompió el gobierno andaluz de coalición entre PSOE e IU. El día que Susana Díaz le quitó las competencias de Vivienda a IU, la ex-Consejera de Vivienda, Elena Cortés (IU), desapareció de las piezas emitidas en los informativos de Canal Sur. ¿Y cómo los periodistas permitieron su desaparición? Bien sencillo, porque los jefes de Canal Sur, todos sin excepción, los que controlan las piezas, los que autorizan la pieza editada para su emisión y deciden con qué enfoque se trabaja una noticia, están puestos por méritos ideológicos de afinidad al PSOE y no por sus méritos profesionales. Canal Sur no tiene nada que envidiar a TVE y va camino de no tener nada que envidiarle a la difunta Radio y Televisión Valenciana (RTVV).

El incendio de Doñana ha permitido quitarle la careta a una empresa pública que, además de estar aquejada de casos de corrupción y chalaneo con productoras privadas amigas del PSOE que se han hecho de oro con contratos pagados por los andaluces, sufre de una crisis de credibilidad que da alas a quienes la quieren cerrar. Mientras Andalucía lloraba la destrucción de un patrimonio natural que es el parque natural más importante de Europa y vertebra la identidad andaluza, nuestra radio y televisión públicas emitían una película de Marisol y un programa de niños cantando sevillanas con María del Monte como maestra de ceremonias. Y por si no había suficiente, una corrida de toros radiada en el primer canal de la radio pública andaluza. Ni a propósito les hubiera quedado tan cutre y tan perfecta la metáfora de en lo que han convertido Canal Sur y qué significa el PSOE en Andalucía.

Claro que a muchos andaluces nos gustan las sevillanas, la copla, Marisol, El Rocío y la Semana Santa, pero los andaluces sabemos que lo urgente está antes que lo importante. Y desde luego, el domingo Canal Sur fue motivo de vergüenza y dio argumentos a los enemigos de las televisiones públicas a los que el PSOE no deja de darles motivos para el cierre y mandar al paro a 1.500 profesionales que podrían hacer una televisión y radio de servicio público a la altura de la creatividad y talento del pueblo andaluz si se les dejara, en lugar de a la altura de un PSOE que ha convertido a la RTVA en una cárcel informativa con una programación de entretenimiento al estilo de José Luis Moreno que produce bochorno.

La imagen de Susana Díaz, Rosa Aguilar y José Fiscal – Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía – ataviados con chalecos del Coronel Tapioca será usada en dos o tres años para explicar cómo un régimen todopoderoso fue capaz de caricaturizarse a sí mismo en un intento desesperado por retener un poder que se les escapa por el desprecio con el que tratan a los andaluces y por una concepción insana de acumulación de poder; no para cambiar la vida de la gente, sino para aumentar la delimitación caciquil del territorio y cambiarle la vida a los amiguetes.

El incendio de Doñana no ha quemado solamente una joya ambiental, ha mostrado también las vergüenzas y la mediocridad de una televisión y radio públicas incapaces de dar cobertura mediática a una tragedia ambiental de tales dimensiones. Cuando la gente que estaba atrapada en la playa de Matalascañas ponía la radio para enterarse de lo que sucedía, o se iban a un bar a ver qué decía la tele, oyeron una “chicolina” radiada y vieron a una niña cantándole una sevillana a María del Monte. Duele en lo más hondo.

Más grave aún es que ni un solo periódico andaluz haya informado de la penosa cobertura mediática de Canal Sur que en redes sociales era un silencio a voces. ¿Por qué? Pues porque, como buen régimen clientelar, Canal Sur reparte colaboraciones en sus programas de televisión y radio a periodistas de diferentes medios que, a cambio de unos míseros 300 o 400 euros al mes y notoriedad, prometen silencio de lo que ocurre de puertas para adentro de la RTVA, empresa pública que nació para dignificar la identidad de los andaluces y normalizar las hablas andaluzas y que ha terminado desapareciendo del mando a distancia de muchos andaluces que no soportan que su televisión pública los ridiculice, caricaturice, manipule la información, dé una imagen de Andalucía que no se parece en nada a la real y se hable en un andaluz de Soria que en esta bendita tierra no habla nadie salvo los presentadores de los informativos de Canal Sur.

Anuncios

Nación Andaluza en defensa del andaluz y del movimiento andalófilo

lenwaNación Andaluza, organización andaluza independentista, socialista y feminista, expresa su apoyo a Huan Porrah Blanko, profesor de Antropología Social y Cultural de la Universidad Pablo de Olavide, y a la Sociedad para el Estudio del Andaluz (ZEA). Con ello queremos hacer público nuestro reconocimiento tanto por su trayectoria de compromiso con el Pueblo Trabajador Andaluz como por el trabajo etnolingüístisco que lleva a cabo dentro del movimiento andalófilo, ante el ataque miserable desplegado por el españolismo mediático más reaccionario con motivo de la presentación en Sevilla de su traducción al andaluz del clásico de la literatura “Le Petit Prince”, y que ha aparecido con el título de “Er Prinzipito”, por encargo de la editorial alemana “Tintenfass”. Con ello, NA se suma a las adhesiones mostradas por destacadas personalidades del mundo académico y científico de nuestro país, no por casualidad las más comprometidas con el estudio y la defensa real, más allá de la retórica vacía pronunciada por otras instancias, de la cultura andaluza en sus distintas vertientes.

Nuestra organización es perfectamente consciente de que el linchamiento mediático a Porrah encierra en realidad el odio de una ideología nacionalista de Estado (el nacionalismo español) que lleva en su ADN el desprecio a las distintas culturas de la identidad nacional andaluza y al resto de naciones a las que mantiene subyugadas, incluidas las variedades del andaluz más ligadas a la oralidad, justamente aquellas que el profesor ha tratado de valorizar a través de su trabajo, y menos “toleradas” por un españolismo que en su tradición inquisitorial más clásica no vacila en poner en marcha su aparato de represión mediática contra quien ponga en duda los axiomas acientíficos de su trinidad ideológica: un Estado, una religión y una lengua única y esencialmente uniforme.

Manifestamos nuestra repulsa al aluvión de tergiversaciones, mentiras y calumnias de los medios del Régimen vertidas en relación tanto con el currículo científico y activista de Huan Porrah como con los fines y actividades de la ZEA/Sociedad para el Estudio del Andaluz, colectivo hacia el que queremos expresar igualmente nuestra solidaridad y apoyo por su labor de recuperación y divulgación entorno a nuestro patrimonio lingüístico. Una tarea a la que tan ajena es una mal llamada administración autonómica así como un oficialismo filológico hegemónico que recibe de ella premios, subvenciones y reconocimientos encaminados tanto a negar la entidad básica y evidente del andaluz como su capacidad para aprehender determinadas situaciones en tanto sistema lingüístico. Una Junta colonial que a través de las informaciones ofrecidas entorno a dicha novedad editorial por parte de Canal Sur se ha subido al carro del escarnio contra Porrah y la ZEA, sarcasmo que no es sino expresión del desdén hacia el andaluz, a cuyo uso renuncia a diario en los informativos y que persiste en circunscribir su uso a los contextos humorísticos y zafios contenidos con los que desempeña su misión alienante un día tras otro.

A pesar de todo el perjuicio y la violencia simbólica de la que ha hecho receptores a Porrah y la ZEA, extraemos de la reacción encarnizada de la Brunete periodística española una lectura positiva, dado que refleja el nerviosismo experimentado por los sectores más extremos del pensamiento hegemónico (muy evidente en varios casos) ante la proliferación creciente de iniciativas como esta que, desde los sectores más conscientes de nuestra sociedad, y al margen de unas inoperantes instancias oficiales, van uniendo esfuerzos entorno a la tarea de estimular la valoración de la cultura nacional andaluza rompiendo progresivamente los estereotipos, autoprejuicios y complejos que nuestro pueblo cada vez asume en menor medida.

¡Por la defensa de la identidad nacional andaluza!

¡Por la República Andaluza de Trabajadoras!

Comisión Permanente de Nación Andaluza

Andalucía, 15 de mayo de 2017

El Islam, Blas Infante y nuestra liberación

Por Yasser Calderón

blasinfante_hacheandaluza
Blas Infante, ataviado con la vestimenta típica, durante su viaje a Marruecos (1924)

Cuando todos los andaluces conozcan su verdadera Historia y esencia, será cuando logremos llegar a obtener el poder necesario para exigir el respeto a nuestra personalidad tan diferente de aquella que tratan de imponernos.

Los andaluces llamaron a sus vecinos bereberes. Legiones generosas corren el litoral africano predicando la unidad de Dios; Andalucía les llama. Ellos recelan. Vienen: reconocen la tierra y encuentran un pueblo culto, atropellado y ansioso de liberación. Acude entonces Tarik (con 14.000 hombres solamente). Pero Andalucía se levanta a su favor. Antes de un año, con el solo esfuerzo de Musa y otros 20.000 hombres, puede llegar a operarse por esta causa la conquista de gran parte de la Península. Concluye el régimen feudal germánico.

La etapa de Al-Andalus fue de libertad y brillo cultural. Por entonces, Andalucía era libre: hoy es esclava. Pero Infante, en su coherencia más allá de toda visceralidad pro-árabe, se mantiene crítico, juzga el rigor inexorable de los primitivos juristas musulmanes. Si bien al decirles primitivos, habría que dudar de su localización. Porque el período andalusí, no duda: hay libertad cultural; ¡Andalucía libre y hegemónica del resto peninsular! ¡Lámpara única encendida en la noche del Medioevo! Al decir de la lejana poetisa sajona Howsrita, ¡no hay manifestación cultural que en Andalucía, libre o musulmana, no alcance su expresión suprema! No puede llegar a existir mayor fuente de bienanza. ¡Y las artes! Andalucía, con nombre islámico.

La conquista cristiana fue intolerante y uno de los orígenes del latifundio. El robo, el asesinato; presididos por la cruz. Empiezan a quitarnos las tierras; distribuidas en grandes porciones entre los capitanes de las huestes conquistadoras. Y los andaluces, que tenían la tierra convertida en vergel, son condenados a la esclavitud de los señores. Fueron y son las enormes falanges de esclavos jornaleros y campesinos sin campo, campesinos expulsados. Pueblo conquistado, el pueblo andaluz; bastante tenía con plañir aquellos lamentos que expresó con palabras Abu Beka de Ronda: llorando al ver sus vergeles, y al ver sus vegas lozanas ya marchitas, y que afean los infieles con cruces y con campanas sus mezquitas.

El pueblo recién convertido por la presión de la intolerancia iniciada por Isabel, sometido a una persecución que después del triunfo de Juan de Austria, y a las terribles depredaciones que hicieron decir a Mámol que los soldados del rey eran tropas de delincuentes.

Se encienden las hogueras de “la Inquisición”: millares de andaluces, moriscos y musulmanes, son quemados en las salvajes piras. Los Austrias continúan la obra de Isabel. Así la tiranía eclesiástica destruyó la cultura de Andalucía, declaraba Infante a Francisco Lucientes, la importancia práctica de la Andalucía musulmana, su trascendencia política queda demostrada en la polémica continua que enfrenta hoy a los partidarios de la línea de Blas Infante y pro-andalusí y los de la clásica y tradicional. Hasta los partidos y todo el centralismo apagan una interpretación castellanizante.

La izquierda nacionalista se enrola con Infante. El caso resulta altamente revelador. La Historia es forzosamente un arma política (se reconozca o no). En este punto, navegan en igual barco la izquierda tradicional y Santiago Matamoros de Clavijo. Infante tenía razón; la identidad de Andalucía nace aquí: fundamento de nuestras características, voluntad de ser, el fundamento más próximo de Andalucía está en la Andalucía medieval; que la conquista vino a interrumpir. Con todo esto, moriscos, anarquistas, pacifistas, gitanos, jornaleros, desposeídos, acaban relacionados en una síntesis operativa.

NOTAS:

Este texto ha sido extraído del libro “El siglo de Blas Infante” y fue publicado en el boletín nº5 “INDEPENDENCIA” del ya desaparecido Sindicato Andaluz.

Antonio Luis (Yasser) Calderón Díaz es el coordinador general de Liberación Andaluza.

El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización (I)

Por Manuel Rodríguez Illana

Que Andalucía es la que sigue divirtiendo (por parafrasear la letra y título de la famosa canción de Pepe Suero) al resto del Estado es una triste realidad en los medios: las ridiculizaciones del tándem Sardá/Cárdenas a discapacitados psíquicos, los invitados andaloparlantes de Jesús Quintero, los personajes andaluces seleccionados por Santiago Segura en Torrente 5, el reforzamiento de los estereotipos en torno a la vagancia y el jolgorio de El Gran Wyoming con su “ETA-Estamos Tan Agustito”… La lista continúa siendo desgraciadamente interminable. Todos estos mensajes no hacen sino contribuir a nuestra colonización psicológica apuntalando en nuestra estructura psíquica, esta vez de modo amable y humorístico, eso sí, el sentimiento de dependencia e inferioridad que se nos inculca en Andalucía desde instancias del aparato ideológico del Estado como las universidades, la escuela o la propia televisión – últimamente, a través de una nueva hornada de historia-ficción neoespañolista como “Isabel”, “Carlos, rey emperador” o “El Ministerio del Tiempo”.

chusa-450x379
“La Chusa” es el personaje interpretado por Paz Padilla en “La Que Se Avecina” caracterizado por ser una mujer toxicómana, prostituta y empleada doméstica, perpetuando el tópico negativo sobre la mujer andaluza.

Sin embargo, vamos a centrarnos aquí en una modalidad de colonización mediática particular: la de la colaboración (o quizá colaboracionismo) de las y los propios andaluces, en este caso vinculados con la profesión humorística, en la visión esperpéntica, distorsionada o históricamente falseada de nuestro país. No es la intención de este texto erigirse en juicio inquisitorial acerca de las figuras citadas a continuación; los motivos pra que contribuyan con su trabajo a reforzar el sentimiento de dependencia y subordinación de nuestro pueblo pueden ser conscientes o intencionales, desde el polo de la mera supervivencia económica hasta una verdadera falta de escrúpulos por un afán de medrar profesionalmente. Dejemos que cada cual determine en su fuero interno los móviles de unos y otros; lo que tratamos de mostrar es la existencia de una estructura ideológica fuertemente asentada en relación con la visión de nuestro país en la que a veces participan personas de la propia tierra.

El pueblo andaluz ha sido ridiculizado constantemente en los medios de comunicación, como sucedía en las conocidas series “Médico de Familia” o “Los Hombres de Paco”. El carácter andaluz de ciertos personajes femeninos en las películas producidas desde la época de la Segunda República Española ya era definido con rasgos peyorativos asociando la clase baja y los elementos cómicos con el uso de rasgos dialectales, vocabulario y sintaxis propia del andaluz, mientras la mayoría de las mujeres de clase alta carecía de esos rasgos lingüísticos. En “Juntas, pero no revueltas” el personaje de Rosa, camarera andaluza, revestida con el atributo de la ignorancia y la ingenuidad, e interpretado por la antequerana Kity Manver, era descrito como “la más cateta e inculta de todas”. En “El Príncipe”, ambientada en Ceuta, aparecen esporádicamente personajes secundarios que sí presentan rasgos del andaluz, como el narcotraficante Aníbal. De la citada “Médico de Familia” muchos y muchas recordamos el papel de La Juani, la empleada doméstica; una profesión absolutamente digna, evidentemente, pero que, dada su adscripción al campo de los cuidados, simbólica y salarialmente se encuentra en los niveles más bajos del escalafón social, como consecuencia de la configuración patriarcal del trabajo. Que los personajes andaluces de las series españolas no suelan adscribirse a los oficios y formación académica considerados como más altos en la escala socio-económica no es casualidad.

La Juani era interpretada por una actriz no andaluza que imitaba nuestra forma de hablar, pero en la actual serie de éxito “La Que Se Avecina” (LQSA) sí es una andaluza la que interpreta a un personaje que desempeña el mismo trabajo. Es encarnado por la gaditana Paz Padilla y se trata de La Chusa, que en algunos capítulos trabaja de empleada del hogar para la pareja acomodada conocida como “los Cuquis”, pero que además es prostituta. La Chusa es prácticamente (con alguna excepción, como veremos) el único de los caracteres de la serie que se expresa oralmente en un claro andaluz. Es toxicómana (ejerce la prostitución para pagarse los chutes, según su ex-novio Coque), lleva a cabo varios robos en distintos episodios (en uno de ellos es detenida por la Policía) y tiene una personalidad incontrolada y agresiva: su enunciado característico es “¡Que te pincho!”, blandiendo una navaja. “Solo sé que cuando me decían que grababa otro episodio pensaba: ¡Qué alegría!”, cuenta Paz Padilla.

En una ocasión, La Chusa se encuentra con Fermín, al cual le roba un boleto de lotería y para pagarle le practica una felación. El papel de Fermín Trujillo, el otro andaloparlante de LQSA, es para otro andaluz, el cordobés Fernando Tejero, el mismo actor que encarnaba al portero del bloque en el antecedente televisivo de LQSA: “Aquí No Hay Quien Viva”, personaje andaluz a su vez que desempeñaba, como de costumbre, la ocupación menos valorada y que sistemáticamente era objeto de los más variados abusos en el terreno laboral. El caso es que el Fermín de LQSA es un espetero de chiringuito turístico malagueño (su filiación andaluz aqueda clara y expresa en los diálogos de la serie), de modales rudos, buscavidas, timador y moroso. Tras una relación con una prostituta a la que saca de la calle, abandona su lugar de residencia para establecer contacto con una hija biológica, a la que no conocía, momento a partir del que retoma el vínculo con la madre de su hija, una relación de carácter patológico con altibajos en la que se alternan los insultos y discusiones a voz en grito con escandalosos episodios sexuales que motivan las continuas quejas del vecindario. El desarrollo argumental de la serie es el esperable: La Chusa y Fermín Trujillo, los dos únicos personajes que hablan en andaluz, acabaran formando pareja sentimental. Dados los atributos que ornan a una y a otro, es normal que en el inconsciente colectivo de los y las andaluzas se asiente la obsesión por reprimir un aspecto tan íntimo y esencial de nuestra cultura como es la forma de hablar, sobre todo en presencia de personas no andaluzas o en contextos considerados “formales”. Por lo que se ve en televisión, ser andaluz parece ser sinónimo de empleo doméstico, trabajo sexual o escasa cultura académica, condiciones socialmente estigmatizadas, amén de la ordinariez, la delincuencia y la toxicomanía. Y mucha gente desea evitar a toda costa el rechazo derivado de que le asocien con estas características.

Las bases militares en Andalucía y el empleo

Por Mariano Junco

Uno de los argumentos esgrimidos para defender la existencia de las bases militares en las localidades donde se asientan es el hecho de que crean numerosos puestos de trabajo. Por tanto, esto supondría que la tasa de desempleo en dichas localidades sería muy inferior al resto.

ingresa-uci-pronostico-viator-almeria_tinima20130520_1099_18
Base militar española de Viator (Bajo Andarax)

Veamos si es verdad este hecho. La publicación económica “Expansión”, nada sospechosa de izquierdista o antimilitarista, recoge a fecha de diciembre de 2016 las tasas de paro existentes en todas las localidades del Estado Español.

De los datos extraídos de dicha publicación, la localidad de Viator tiene un 18’6% de población en paro. Otros municipios del Bajo Andarax cercanos a la base: Pechina, 24’9%; Benahadux, 18’65%; Huércal de Almería, 19’8%; Gador, 27’8%; y Almería capital, 21’65%. Es decir, Viator tiene el mismo porcentaje de paro que Benahadux, casi igual que Huércal y un poco menos que Almería capital. Eso sí, hay algo más de diferencia respecto a Pechina y Gador.

Grosso modo podemos concluir que la media de tasa de paro de la comarca del Bajo Andarax y de la capital puede estar en torno al 20%. Pues bien, comparando esta media con las tasas de paro de otras localidades de la provincia resulta que el hecho de tener una base militar al lado no hace, ni mucho menos, que ese pueblo esté entre los que tienen una tasa de paro más baja. Veamos los datos de algunos pueblos: Adra, 17’2%; Albox, 15’7%; Roquetas de Mar, 18’27%; El Ejido, 12’88%; Cuevas de Almanzora: 17’46%; Tabernas, 22’9%; Terque, 14’8%; Níjar, 13’5%; Canjayar, 18’11%; Santa Fe, 20’14%; Abrucena, 13’3%; Gergal, 16’5%.

No es sólo la base española de Viator, sino que ocurre algo parecido con las bases norteamericanas de Rota y Morón.

Morón de la Frontera, junto a la base yanqui, tiene un 25% de paro, incluso superior a otros pueblos de la comarca y de Sevilla. Por ejemplo: Osuna, 19’4%; El Coronil, 17’9%; Puebla de Cazalla, 20’9%; El Arahal, 18%; Montellano, 19%.

El pueblo de Rota, en Cádiz, que según todos los tópicos “vive gracias a la base americana”, es cierto que tiene un porcentaje de paro inferior a muchos otros pueblos gaditanos, pero de ninguna manera es nada significativo. En concreto, tiene un 29’2%. Otros pueblos: Algeciras, 30’9%; Jerez, 36%; La Línea, 34%; Puerto Real, 32%; San Fernando, 30%; Cádiz capital, 31%; El Bosque, 30’9%.

Por otro lado, resaltar que a pesar de las promesas continuas de que nuevas operaciones en la base de Rota (el escudo antimisiles) iban a darle a la zona una riqueza inmensa, resulta que todo lo contario. Finalizan contratos de los empleados locales y son repuestos por trabajadores y militares norteamericanos. E igual ocurre con la base española de Viator, donde el año pasado 15 trabajadores de mantenimiento se quedaron en paro después de que la empresa dejara de prestar sus servicios y no ser éstos subrogados. El trabajo lo hacen ahora militares y una escuela taller del INEM. Alguno de los despedidos tenía hasta 14 años de antigüedad.

Para las personas que queremos una Andalucía en paz, sin OTAN y sin bases militares; una Andalucía soberana, socialista, feminista y ecologista, no nos hace falta conocer estos datos económicos, porque seguiríamos rechazando la guerra y su industria siempre, aunque trajera a nuestros pueblos toda la riqueza del mundo. Pero es que además, resulta que mienten y manipulan cuando quieren equiparar las bases militares a riqueza y empleo.

No nos queda más remedio que seguir luchando contra las bases militares, sean españolas, americanas o inglesas. Y tenemos una cita próxima, en la que desde la Plataforma Almeriense “OTAN no, Bases Fuera” os invitamos a todas las andaluzas y a todos los andaluces de conciencia a participar. Será el próximo 1 de abril, y realizaremos por segundo año consecutivo una marcha desde Almería hasta la base militar de Viator para pedir el desmantelamiento de esta base que está al servicio del Estado capitalista español y de la OTAN.

Comunicado de ANDALUCÍA COMUNISTA contra los actos de celebración de la conquista de Málaga por los Reyes Católicos

logo-cabeceraDesde el año 2012 el Ayuntamiento de Málaga, entorno al 19 de agosto, realiza una cabalgata celebrando la conquista de nuestra ciudad por parte de los Reyes Católicos en 1487. Desde ANDALUCÍA COMUNISTA queremos expresar nuestra posición contraria a estos festejos. Contraria por varias razones:

La conquista de Málaga fue uno de los hechos más cruentos e inhumanos de la Guerra de Granada, que además supuso la esclavización y la deportación en masa de la inmensa mayoría de la población malagueña. Aún teniendo en cuenta que no podemos juzgar el pasado con nuestra mentalidad del siglo XXI, ¿qué sentido tiene condenar las masacres en los conflictos y guerras actuales si luego ensalzamos un acto muy similar en el pasado? ¿No estamos justificando con ello – de forma inconsciente – este proceder en las guerras actuales? Son muchos los autores y autoras que han subrayado el carácter pedagógico de la ciencia histórica (Hobsbawm o Fontana, entre otros). ¿Qué mensajes estamos dando a nuestra juventud al recordar un hecho que hoy sería considerado como un crimen contra la Humanidad? ¿Qué modelo de convivencia social consciente o inconscientemente estaríamos construyendo?

Esta fiesta, se quiera o no se quiera, tiene un elemento anti-islámico y anti-judío bastante claro, aunque no se sea consciente del mismo: la identificación tradicional de la Historia con los acontecimientos de tipo militar y político provoca que muchísimas personas no perciban lo que decimos. Si se interioriza, puede generar a corto y medio plazo sentimientos de rechazo hacia estos colectivos por parte de sectores de la población poco preparados, cayendo en el racismo y la xenofobia, especialmente en momentos de deterioro de las condiciones sociales. A esto se le suma que la conquista de Málaga en 1487 supuso un antes y un después contra estos colectivos, al incrementarse de forma extrema la intolerancia desde el poder instituido hacia ellos. Desde ANDALUCÍA COMUNISTA no vemos ético hacia la comunidad judía e islámica celebrar el momento en que se dio este incremento de la intolerancia hacia ellos, máxime cuando en estos años se ha incrementado el número de personas de países de religión islámica mayoritaria que han venido a vivir y a buscarse la vida entre nosotros, no pensamos que así se favorezca la integración, la convivencia ni el respeto democrático.

A todo lo anterior, debemos recordar además que, reivindicar de una forma acrítica a los Reyes Católicos, es de alguna manera reivindicar en este momento histórico al Estado centralista tradicional español, estructura política cuyas élites subdesarrollaron a conciencia a Andalucía, con todas sus consecuencias económicas y sociales negativas para nuestra tierra, convirtiéndola en una fuente de extracción de riquezas minerales y agrícolas para otras economías más desarrolladas del Estado Español y de Europa, así como de capitales y de mano de obra. Además de vampirizar la cultura popular andaluza, presentándola como la propia de todo el territorio estatal (algo rotundamente falso), pero como la derivación “degenerada” y “graciosa” de la cultura castellana. Por todo ello, nuestra organización aboga para que el equipo municipal desista de celebrar ningún tipo de acto conmemorativo por aquellos acontecimientos, solicitamos a los distintos poderes públicos la conmemoración de actos históricos que refuercen los valores de solidaridad y entendimiento entre los pueblos, y pedimos al pueblo trabajador de Málaga y a la gente de bien que se encuentra entre nosotros disfrutando de nuestra ciudad y de nuestro carácter que, por favor, no participe en esta celebración.

¡¡CELEBRACIÓN DE GENOCIDIOS NO, FERIA SÍ!!

Homenaje soberanista a Blas Infante en el 80º aniversario de su asesinato

Andalucía Comunista, CAP “Javier Verdejo” (Almería), CAP “Blas Infante” (Granada), CAP “Félix Rodríguez” (Huelva), Nación Andaluza y el Sindicato Unitario ante el 10 de agosto, en el 80º aniversario del asesinato de Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza.10-agosto-2016

Las organizaciones soberanistas que convocamos este acto, tanto del mundo político como del sindical o cultural, hemos planteado la conmemoración del asesinato de Blas Infante como una continuidad en el camino que él y los andaluces de su época dejaron inconcluso por la incomprensión de las fuerzas republicanas y por el asesinato y la posterior represión sobre las ideas soberanistas y revolucionarias andaluzas. Represión, que en sus distintas formas, llega a nuestros días, a pesar de la reconversión del franquismo en monarquía borbónica.

La izquierda soberanista continúa con el trabajo encaminado a conseguir la coordinación de las luchas de las organizaciones que tienen objetivos concretos comunes: la liberación nacional y social de Andalucía y del Pueblo Trabajador Andaluz, como único sujeto colectivo sobre el que puede recaer tal acción.

Con este homenaje soberanista a Blas Infante nos reafirmamos en la idea de que la liberación nacional y social de Andalucía solo se puede conseguir mediante la abolición de los poderes centralistas desde organizaciones andaluzas soberanistas, desde un marco nacional de actuación, y desde un proceso constituyente donde el pueblo andaluz sea el único protagonista. El futuro de Andalucía no pasa por las concesiones que pueda hacer el Estado Español ni por la acción política andaluza en Madrid (o en Bruselas); la Historia reciente nos da la razón cuando decimos que el Estado Español es irreformable, por ser un instrumento de la clase capitalista para la defensa de sus intereses, “el amo que nos puso Europa” en palabras del propio Blas Infante. La “unidad de mercados” escondida tras el concepto de “unidad de España” es la idea-fuerza del capitalismo español y base irrenunciable en cualquier reforma del Estado. Soberanía política y soberanía económica de los pueblos están al margen de cualquier proceso de reforma del Estado, haciendo imposible la idea de una Andalucía libre y soberana.

La coordinación de las organizaciones de obediencia andaluza se debe realizar sobre proyectos a medio y largo plazo, sobre el debate ideológico y estratégico; y sobre el desarrollo de dinámicas encaminadas a la consecución de la soberanía política de la nación y la soberanía económica del Pueblo Trabajador Andaluz. Es decir, desde la soberanía municipal y comarcal hasta la soberanía económica que nos libere de la explotación padecida por pertenecer a una nación colonizada y a una clase social explotada.

Entendemos que los pasos hacia la unidad de la izquierda andaluza que deseamos ya se están dando en base a proyectos como las Jornadas por la Constitución Andaluza o a la coordinación cultural de los Centros Andaluces del Pueblo, desde la base de organizaciones nacionales andaluzas que trabajan en un marco geográfico andaluz, renunciando expresamente a participar en proyectos estatales e institucionales que diluyen las luchas de liberación nacional y social de Andalucía.

El Blas Infante desdibujado y caricaturizado que nos presenta el regionalismo andaluz, reformista y timorato, en las cuestiones nacionales y sociales, no puede actuar como aglutinador. Éste no es reconocido por la izquierda soberanista, por ser una caricatura del Blas Infante que leemos en sus obras, sus artículos y entrevistas. La sombra del Blas Infante que fue asesinado por participar en una candidatura “separatista y revolucionaria”.

El próximo 10 de agosto a las 20:00 horas, en el antiguo Cine Jáuregui de Sevilla (actual Plaza Padre Jerónimo de Córdoba) nos daremos cita para rendir homenaje al Blas Infante que se declaraba “separatista y revolucionario”, con todos aquellos y aquellas que se comprometen en continuar el camino que nos señaló Blas Infante hacia la liberación del pueblo andaluz.

¡Por Andalucía libre, los pueblos y la humanidad!

¡Por una Andalucía independiente y socialista!