La RPD declara la creación del nuevo Estado de Malorrusia

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Alexander Zajarchenko, presidente de la República Popular de Donetsk, durante la declaración de constitución del Estado de Malorrusia.

El presidente de la República Popular de Donetsk, Alexander Zajarchenko, ha propuesto este martes un período de transición de 3 años hacia un nuevo Estado llamado Malorrusia (“Pequeña Rusia”) como medida para finalizar el conflicto de Donbass contra el gobierno fascista de Ucrania, que ya dura 3 años.

“Proponemos establecer el Estado de Malorrusia. Malorrusia es un Estado joven e independiente. Todo ello en un período transitorio de tres años”, comentó Zajarchenko a la prensa.

Afirmando que los debates internos de la República Popular de Donetsk han llegado a la conclusión de que Ucrania se ha retratado a sí misma como un Estado fallido, ha llamado a la comunidad internacional a apoyar su propuesta.

“Deberíamos ser apoyados por los residentes de las regiones. Esta solución es posible si la comunidad internacional apoya la idea”, afirmó Zajarchenko.

Malorrusia fue declarada como una federación soberana de Estado con un alto rango de autonomía, con capital en la ciudad de Donetsk y como estado sucesor de la actual Ucrania. La Constitución del nuevo Estado será aprobada después de un referéndum y un profundo debate. Las autoridades centrales estarían a cargo del presupuesto federal, las fuerzas armadas y los servicios de seguridad, de acuerdo con el ministro Alexander Timofeev.

“Nosotros, representantes de la antigua Ucrania, declaramos el establecimiento de un nuevo Estado, Malorrusia, entidad sucesora de Ucrania. Coincidimos con que el nuevo nombre del Estado sea Malorrusia porque el mismo nombre de Ucrania ha sido desacreditado en sí mismo. La ciudad de Donetsk será la capital de Malorrusia”, dijo Timofeev mientras leía el Acta de Constitución que formaba el nuevo país.

La Constitución de Malorrusia reafirmará su estatus no alineado y llevará a cabo una política de restaurar los lazos con Rusia, añadió. El nuevo país tratará de incorporarse al Estado de la Unión que ya conforman Rusia y Bielorrusia, manteniendo siempre su soberanía.

“Malorrusia es un Estado multinacional con el ruso y el malorruso como sus lenguas oficiales, mientras que las lenguas regionales recuperarán sus derechos y su estatus”, leía Timofeev.

También afirmó que en Malorrusia las religiones tendrán los mismos derechos. El Estado afirma que retomará las actividades en el seno de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y desarrollará conversaciones trilaterales con Rusia y la Unión Europea.

“Las políticas serán destinadas a incorporarse al Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia preservando la independencia y la soberanía, el mantenimiento de un régimen libre de visados con la Unión Europea y la desoligarquización entorno a una base legal”, concluyó el ministro.

El conflicto de Donbass estalló en abril de 2014 como reacción local al golpe de Estado de Maidan en Kiev, apoyado por Occidente, que derrocó en febrero del mismo año al presidente ucraniano Viktor Yanukovich. Los residentes de las regiones de Donetsk y Lugansk celebraron sendos plebiscitos de independencia y proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. Kiev ha estado llevando a cabo desde entonces una operación militar que ha enfrentado una fuerte resistencia local.

En febrero de 2015, las fuerzas de Kiev y los partidarios de la independencia del Donbass firmaron un acuerdo de paz en Minsk, la capital de Bielorrusia. El acuerdo estipulaba un alto al fuego total, la retirada de las armas de la línea del frente en Donbass, así como reformas constitucionales que diesen un estatus especial a las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. Debido a que el acuerdo fue roto por los países del llamado “Cuarteto de Normandía” (Rusia, Francia, Alemania y Ucrania), el régimen de alto al fuego es violado regularmente, con acusaciones de ambos bandos de romper sistemáticamente los términos del acuerdo.

“La Constitución de Malorrusia tendrá una fase de borrador, será aprobada en su fase inicial por la Asamblea Constitucional y más tarde será sometida a un referéndum nacional. Esto continuará con una amplia discusión pública tanto a nivel regional como a nivel federal”, sentenció Timofeev.

El presidente Zajarchenko sugirió declarar el estado de emergencia en Malorrusia para un período de 3 años debido a “dificultades económicas, posible caos y una posible guerra de ‘todos contra todos'”, así como que durante ese trienio se debe restaurar el orden y adoptar una Constitución.

FUENTE: Sputnik

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Señor Zoido, déjeme contarle algo

Por Irina Riot

Estimado señor Zoido, Ministro del Interior por la gracia del PSOE, ferviente católico, cofrade, provida y taurino.

Es menester de un Ministro del Interior, según la Ley de 1998 que ampara su cargo, entre otros, el deber de diseñar e implementar, de conformidad con la Ley, las políticas públicas de protección, promoción, respeto y garantía de los Derechos Humanos.

Sin embargo, y pese a tan noble mandato, no espero yo de usted gran cosa, aunque el señor Fernández Díaz, tan lleno de odio y viejos resentimientos, le ha dejado un listón difícilmente superable. Por eso no quisiera sumar más deberes a su apretada agenda, sólo contarle un par de detalles sobre quién es Zozulya, ese jugador ucraniano que merece portadas de televisión y apoyo desde el mismísimo Gobierno español. Ese chico de Kiev que ha servido para que toda la caverna ataque el valiente acto del pueblo vallecano y su afición. Una vez más cambian ustedes el cuento, volviendo radicales a quienes solo piden cordura, memoria y respeto, y amparando a criminales en nombre de la corrección política de la que tanto hacen gala los suyos pero que esconde muchos muertos en el armario. De paso, déjeme pues contarle también quién es el club que le ampara y el presidente de ese circo de la LFP que es el señor Tebas, con el que seguro ya se habrá tomado alguna caña.

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Debía usted estar muy ocupado casando a Fran Rivera y divorciando a Nati Abascal como para enterarse de que allá por 2014 hubo en Ucrania una revolución popular de signo liberal y pro-euroatlántica que se llamó Maidan. Esa revolución pronto tomó tintes muy oscuros cuando la ultraderecha de ese país se puso a la cabeza arrasando con todo, aupada por las grandes oligarquías fruto de la descomposición y crisis en la que se vio sumido el país tras la caída de la URSS y a la orden de los partidos neoliberales preparados para poner en marcha las recetas del FMI en ese país. Hubo, no obstante, una región – el llamado Donbass – que no aceptó el cambio violento de gobierno que aupó en Kiev a los radicales de ultraderecha y sus aliados ni las condiciones que desde allí se les imponían. Y así empezó la guerra.

Señor Zoido, le invito a que pase una tarde por Lugansk. Que vea a las ancianas arrastrando carritos de la compra que no van a llenar y durmiendo en casas sin luz ni calefacción. Que vea los colegios vacíos y los maestros en paro esperando que vuelvan los niños. Le invito a que le enseñen las fotos que a mí me enseñaron de las familias quemadas vivas huyendo de batallones de jóvenes hooligans reconvertidos a paramilitares asesinos, borrachos de odio y de muerte. Que pasee por las granjas llenas de minas y por las casas bombardeadas con esvásticas pintadas en las puertas. Eso es Zozulya, señor Zoido. Un hijo del odio, de un nacionalismo xenófobo que los ricos metieron en la cabeza a base de fútbol y racismo a jóvenes simples y fáciles de engañar, como Zozulya, para ponerlos a la cabeza de una guerra que ha condenado a Ucrania, a ese país que dice defender, a exilios, muerte y décadas de pobreza hasta que puedan siquiera levantar cabeza. Ese es, señor Zoido, Zozulya, sólo que cambió el fusil por el balón y un contrato en Sevilla.

Déjeme también que le cuente a usted, acérrimo sevillista, qué es el Betis. El Betis es un club que ampara y palmea a un tipo como Rubén Castro, para el que se piden 8 años de cárcel por maltratador y criminal machista, mientras en la grada le siguen gritando que ella, su – presunta – víctima, era una puta y que él hizo bien. Aunque bueno, siendo usted sevillista, conocerá de sobra también al Prenda, Biris y amigos, y cómo violaron a una mujer entre 5 hombres para compartirlo luego en sus teléfonos móviles para regocijo de la manada.

Y por último, déjeme que le recuerde también quién es su amigo Javier Tebas, millonario presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), el ultraderechista orgulloso de serlo, el que fuera cadenero de Fuerza Nueva cuando en la década de 1980 asesinaban a estudiantes de izquierdas en Madrid, como Yolanda González, cuyo asesino, Emilio Hellín Moro, por cierto, ha trabajado hasta hace bien poco en su propio Ministerio.

Aunque todo esto usted ya lo sabe, por supuesto, aunque supongo que al final uno se acostumbra a vivir entre tanta infamia y tanta mierda debajo de la alfombra, sobre todo cuando no ha conocido nada diferente ni más digno ni mejor. Sería el deber ético y democrático de un Ministerio del Interior acabar con esta cadena de indignidad – de fascismo sin depurar, de machismo sin condenar, de caciquismo y señoritos, de poca vergüenza – que se remonta muchas décadas atrás, pero ya he aprendido que precisamente allá donde se esconde lo más vergonzante y oscuro es donde se ponen los mejores perros guardianes.

Pero hay algunas y algunos que no nos resignamos. Por eso, aunque trabaje 12 horas, he sacado un ratito para escribirle esta carta. Y en ese reducto numantino que es Vallekas, donde no hay criminales de guerra, ni fascistas millonarios, sino gente normal, trabajadora, valiente y digna, que tiene memoria para recordar la infamia (la de Tebas y sus predecesores aquí en nuestras y la del neonazi ucraniano y sus semejantes a 5.000 kilómetros) no hemos dejado que pase – ni que cobre – su amigo Zozulya. Si quiere jugar en Madrid, invítele usted a una partida en su jardín, y aplíquense la lección de que no siempre el más grande gana el partido y que hay pequeñas victorias que pueden ser enormes, como esta de un barrio, de los más pobres de Madrid, que ha puesto en jaque a toda la maquinaria del fútbol moderno y sus amiguetes.

Aunque le joda, señor Zoido, déjeme que se lo recuerde: siempre nos quedará Vallekas.

Donetsk como las Termópilas modernas

Por Andreas Zafiris

flag_of_the_dpr¿Por qué la Batalla de las Termópilas, que ocurrió hace 2.500 años, sigue siendo conocida por todo el mundo?

Es cierto que fue una batalla épica, pero esa no es ni de lejos la única razón.

La realidad es que la Batalla de las Termópilas cambió la Historia mundial. El Imperio Persa pudo haber invadido Grecia y el resto de Europa.

Sin la Batalla de las Termópilas no hubiese existido la democracia ateniense, su ciencia, filosofía, teatro, Alejandro Magno, el Imperio Romano. La Europa que hoy conocemos no habría existido.

¿Sabían los 300 soldados de Esparta la importancia que aquella batalla tendría cuando tomaron las armas para defender un pequeño trozo de tierra? ¡Por supuesto que no!

Ese es el tema – los héroes nunca saben que son héroes. Aquellos que son reconocidos como figuras de importancia en el pasado, las más de las veces, no son conscientes de su misión en la Historia.

Durante mi vista a la República Popular de Donetsk vi a mucha gente que, como yo creo, merecen el título de “héroes”. Soldados del Batallón Sparta, estudiantes que continúan su formación académica en edficios en ruinas, mujeres cultivando flores en el jardín de sus hogares destruidos.

Tienen un deber. El deber de defender su tierra de los bárbaros modernos, el deber de proteger el Donbass – las modernas Termópilas, de los invasores extranjeros.

Porque si esos bárbaros sobrepasan la tierra del Donbass, significará el fin de la democracia, los derechos humanos y la libertad.

El fascismo volverá a ascender, pero no pasarán.

Cientos de espartanos modernos, aquí en el Donbass, están listos en sus puestos.