El falso dilema

De nuevo, la falsa polémica entre la ética y el comer, entre ser fieles a los derechos humanos o a las necesidades del estómago. Me estoy refiriendo, claro, a la reacción de los trabajadores de Navantia (y a las rápidas y oportunistas declaraciones, colmadas de populismo electoralista, de doña Susana, del alcalde de Cádiz y de otros políticos/as) ante la posible suspensión del contrato para la construcción de barcos de guerra para Arabia Saudí que parecía garantizar sus empleos durante varios años. El que miles de trabajadores se crean en la encrucijada de elegir entre aceptar ser fabricantes de muerte, cerrando los ojos al uso criminal de lo que producen, o verse abocados al desempleo con todo lo que ello supone, en un país como Andalucía y en una provincia como la de Cádiz, con altísimas tasas de paro, es una realidad dramática que no debería ser excusa para demagogias, oportunismos y simplificaciones.

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Una de las 5 corbetas clase “Avant 2200 Combatant” que España pretende vender a la Armada de Arabia Saudí para que continúe su criminal agresión imperialista contra Yemen y los pueblos del Medio Oriente.

Pienso que no se trata de condenar, sin más, a esos trabajadores – abocados a una elección diabólica – pero tampoco, o menos aún, de defender que los puestos de trabajo puedan justificar cualquier cosa, incluso la violación de los más elementales derechos humanos, empezando por el derecho a la vida.

Está fuera de toda duda que el régimen cuasi medieval, corrupto y sanguinario de Arabia Saudí (con cuyos jerarcas tan buena relación tienen nuestros Borbones) utiliza las armas que les vendemos (no sólo el Reino de España, sino también EEUU, Reino Unido o Francia) para masacrar niños, bombardear mercados, centros médicos y hasta celebraciones de bodas y funerales en esa guerra casi silenciada de Yemen. Habría que recordar que la vigente legalidad española señala la prohibición de autorizar las exportaciones “cuando existan indicios racionales” de que las armas puedan “ser empleadas en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos o tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos”. La ley es bien clara: el Gobierno español tiene la obligación legal de prohibir la exportación de cualquier tipo de armamento a países como Arabia Saudí. A pesar de ello, el gobierno que presidía Rajoy, despreciando la ley, autorizó el año pasado ventas por valor de unos 300 millones de euros. Y en la actualidad se siguen vendiendo y fabricando para el país saudí.

Desde una perspectiva legal, el que esa prohibición (que es obligatoria) ponga en riesgo puestos de trabajo en la industria militar (en la industria de la muerte) no afecta a su obligatoriedad. Ahora bien, como el cumplimiento de la ley afectaría, a nivel inmediato, a miles de familias de la Bahía de Cádiz y de otros lugares del Estado Español (Ferrol, Cartagena…), las administraciones públicas (Gobierno de España y Junta de Andalucía, en nuestro caso) están obligadas, política y moralmente, a garantizar que las posibles consecuencias de su cumplimiento no afecten negativamente a su situación económica y social. ¿Cómo lograr esto? ¿Qué medidas tomar a corto y medio plazo? Dentro del proceso, claro, tan cacareado como vacío de contenidos hasta ahora, del “cambio de modelo productivo”. Es lo que tendrían que estar planteando y debatiendo “nuestros” políticos, y exigiéndolo los sindicatos, en lugar de dedicarse irresponsablemente a echar leña al fuego y a hacer demagogia barata para aprovecharse electoralmente de la angustia de tantos trabajadores.

Difícilmente estaríamos en esta situación, ni tantos miles de andaluces se verían abocados hoy a ese (falso) dilema, si Andalucía no sufriera de dependencia económica, subalternidad política y alienación cultural. Si tantos andaluces no hubieran sido convencidos, anestesiando sus mentes, de que no hay alternativas a lo que existe y que cualquier cambio sería a peor (que es el mensaje implícito en toda la propaganda del régimen del PSOE que sufrimos en los casi 40 últimos años). Claro que hay soluciones para romper el (falso) dilema: desde una reconversión y pluralización productiva a medio plazo a la implantación a corto de una Renta Básica Universal e Incondicional que no haga depender al 100% la supervivencia a tener un empleo – cualquier empleo, sin poder analizar sus condiciones, contenido y consecuencias.

Es este un tema que nadie que se considere andalucista o se piense de izquierda puede soslayar, estén cerca o lejos las convocatorias electorales. Analizar cómo hemos llegado a esta aparentemente insoluble contradicción entre ética y derechos humanos, por una parte, y necesidad de supervivencia, por otra. Es algo imprescindible si no queremos seguir caminando hacia un futuro terrorífico en el que desaparecerían, incluso, los mejores valores culturales de nuestra propia cultura y hasta podríamos desaparecer como pueblo, disueltos en la alienación más total. Y tras analizar, intervenir, evidentemente, ejerciendo el derecho a decidir qué queremos ser en el futuro.

Por Isidoro Moreno Navarro

Catedrático Emérito de Antropología Social

Miembro de “Asamblea de Andalucía”

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Comunicado desde Donetsk por el asesinato de Alexandr Zajarchenko

Desde el comienzo de la guerra civil en Ucrania, alrededor de 15.000 personas han sido asesinadas según datos oficiales, pero las cifras reales de pérdidas de la población civil del Donbass pueden alcanzar las 25.000 personas, y la pérdida total de las partes ha superado las 100.000 muertes. Estas terribles cifras indican claramente que el genocidio del pueblo fue cometido por el Gobierno ucraniano. Todos los intentos de Rusia de detener la guerra y normalizar la situación humanitaria en la región se encuentran con la oposición airada de EEUU y sus aliados de la OTAN.

Después de 3 años, quedó claro que el acuerdo de paz alcanzado con gran dificultad en 2015 con la mediación rusa no condujo a la paz en Donbass, y fue utilizado por Ucrania para restaurar sus capacidades militares y preparar la siguiente ofensiva.

Los países occidentales están ayudando activamente a Ucrania en este asunto. En 2014, los flujos de armas procedían de países de la OTAN como EEUU, Reino Unido, Alemania, Hungría, Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Bulgaria o la propia Ucrania. Cada día, es el arma que mata no sólo a los combatientes de las milicias, sino también a mujeres, ancianos, niños, civiles. Y el número de refugiados en general es difícil de calcular.

El régimen que ahora se ha establecido en Ucrania se ha convertido en un paraíso para los neonazis de todo el mundo.

Las autoridades ucranianas lo confirman a diario con leyes que prohíben expresamente las actividades de los comunistas y otros izquierdistas, que restringen los derechos de las minorías nacionales, incluido el derecho a recibir educación en su lengua materna, y que glorifican a los criminales nazis.

Ucrania, a instigación y con la ayuda directa de Occidente, está llevando a cabo una política de eliminación económica para frustrar al Donbass que desató una rebelión contra el levantamiento reaccionario. El bloqueo económico de la región, introducido en 2016, ha causado un sufrimiento incalculable entre los residentes locales. Sólo gracias a las operaciones humanitarias rusas la región ha escapado de la hambruna.

Es necesario proporcionar a la comunidad mundial información sobre el bloqueo de agua y energía a Crimea por parte de Ucrania, que es un ejemplo flagrante de terrorismo de Estado.

El encuentro de Crimea con Rusia tuvo lugar por iniciativa de los pueblos crimeos, que no quieren estar bajo el talón del fascismo estatal ucraniano. Crimea se unió a la Federación Rusa sobre la base de un referéndum popular, de acuerdo con la libre voluntad del pueblo y sobre la base de la decisión del Parlamento de la República de Crimea. Con el regreso de Crimea a Rusia, la prosperidad y el orden llegaron a la península. Se están construyendo carreteras, se está restaurando la energía, las infraestructuras y el sistema de seguridad social para la población. Crimea florece a pesar de las sanciones occidentales, que dificultan la rápida restauración de esta república tras casi 25 años de abandono por parte de Ucrania.

Por lo demás, se constata que la situación que ha prevalecido desde febrero de 2014 se ha intensificado y elevado a un nuevo nivel al movimiento internacional del voluntariado. Hoy en día, voluntarios de todo el mundo luchan codo con codo contra el fascismo y por la independencia de las repúblicas populares frente al agresor. No son sólo voluntarios ucranianos, rusos o de la antigua Unión Soviética; sino también franceses, serbios, alemanes, búlgaros, estadounidenses, etc. Las declaraciones sobre la supuesta presencia del Ejército ruso en territorio tanto de la República Popular de Donetsk como de la República Popular de Lugansk no se han confirmado porque no están físicamente allí. Durante los últimos 4 años, la actividad de inteligencia de los países de la OTAN – principalmente del Pentágono – utilizando medios técnicos modernos, ha aumentado varias veces. La misión de la OSCE también supervisa el desplazamiento de las Fuerzas Armadas de la RPD y de la RPL, y transfiere información al Ejército ucraniano. El escándalo terminó con la dimisión del representante de Ucrania, y de nadie más.

Los crímenes cometidos por el Ejército ucraniano y otras fuerzas de seguridad constituyen una serie de violaciones de la Convención de la ONU sobre Derechos Humanos. No sólo se trata de llevar a cabo la guerra por medios prohibidos (el bombardeo con armas pesadas en zonas residenciales habitadas por civiles, uso de munición ilegal), sino también el ejercicio de la tortura, la restricción ilegal de la libertad, las ejecuciones extrajudiciales y, además, se han cometido un gran número de asesinatos con extrema crueldad y fanatismo, similares y peores que en la época de la Gran Guerra Patria.

A pesar de la tregua, oficialmente en vigor, el Ejército ucraniano no ha dejado de bombardear los barrios residenciales ni un solo día.

El bajo nivel de disciplina del Ejército ucraniano, el consumo de alcohol y drogas por parte de sus efectivos, todo ello ha provocado terror contra los civiles que viven en las inmediaciones de los puntos de ubicación de las fuerzas ucranianas.

A partir de enero de 2018, el Gobierno ucraniano presidido por Petro Poroshenko intensificó los preparativos para una nueva lucha contra las repúblicas populares. Artillería pesada, tanques y sistemas de salvamento se acercan a la línea de demarcación. Nuevos miembros del Ejército ucraniano llegan a las zonas fronterizas. Todo esto, junto con las últimas declaraciones de Poroshenko sobre la intención de reprimir por la fuerza a las regiones rebeldes del Donbass, señalan la inminente operación militar ucraniana a gran escala, que provocará enormes pérdidas entre la población civil.

Hoy, todos los países libres y democráticos deben condenar enérgicamente la política de Kiev. La insuficiencia y la agresividad del Gobierno ucraniano llevaron al estallido de una guerra en Europa que amenaza a nuevas víctimas. Todos los países libres y democráticos deben pedir a la ONU que cree una comisión de investigación sobre los crímenes de Ucrania contra la población civil del Donbass e impongan un embargo sobre la entrega de todo tipo de armamento al régimen ucraniano.

Turquía llama a las puertas de los BRICS

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha expresado su deseo de unirse al grupo de países BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, según anunció el pasado domingo el diario turco “Hürriyet”.

“Somos parte del G-20 con estos cinco países. Me gustaría que consideraran los pasos necesarios para permitirnos unirnos a este grupo y tomar nuestro lugar entre los BRICS”, dijo Erdogan, quien añadió: “Si nos aceptan en este grupo, se llamará BRICST”.

Los miembros de los BRICS reaccionaron positivamente a la propuesta.

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El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, durante la X Cumbre Anual de los BRICS celebrada en Johannesburgo (Sudáfrica) | FOTO: Mikhail Metzel/TASS

“En particular, China se ha declarado a favor de la ampliación”, prosiguió Erdogan. Según Pekín, existe un inmenso potencial de asociación en el sector económico, la inversión y los proyectos de desarrollo.

El hecho de que Erdogan haya sido invitado a la X Cumbre Anual de los BRICS en Johannesburgo (Sudáfrica) es una prueba de que la posibilidad de ingreso es real.

No obstante, Putin dijo en la cumbre que por el momento no estaba prevista la ampliación, aunque no descartó por completo esta posibilidad.

“No tenemos la intención de aumentar formalmente el número de miembros de los BRICS en este momento porque los formatos actuales muestran su eficacia. Pero eso no significa que la organización esté cerrada y las puertas cerradas. Sencillamente es una cuestión que no puede resolverse espontáneamente. Debe ser analizado cuidadosamente”, dijo Putin.

El ingreso de Ankara al Eje Rusia-China sería un grave revés para EEUU y la Unión Europea, según el periódico ruso “Vzgliad”, porque ningún país es capaz de sustituir el papel que Turquía ha desempeñado en la región desde 1945.

El grupo de los BRICS ha creado un banco de desarrollo y un fondo de reserva de divisas para contrarrestar al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, y en definitiva, la influencia de EEUU y la Unión Europea.

Turquía no es el único país que muestra su interés por entrar en el grupo. En tiempos de Cristina Fernández de Kirchner, Argentina – la segunda economía más grande de América del Sur – también expresó su deseo de unirse a los BRICS.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Los kurdos llegan a un acuerdo con el Gobierno de Siria

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Ilham Ehmed, co-presidenta del Consejo Democrático Sirio (CDS)

El pasado sábado 28 de julio, el Consejo Democrático Sirio (CDS) anunció que ha llegado a un acuerdo con el gobierno de Damasco para poner fin a 8 años de guerra en el país, según informa la edición en árabe de la cadena rusa “RT”.

El CDS es el ala política de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), integradas principalmente por kurdos. Apoyadas por EEUU, estas fuerzas controlan actualmente el 27% del territorio de Siria, principalmente en el norte y nordeste del país.

Una delegación del CDS se trasladó el pasado jueves a Damasco para formalizar el acuerdo con el Gobierno sirio, que consiste en formar comités que “trazarán una hoja de ruta hacia una Siria democrática y descentralizada”.

La delegación kurda visitó Damasco por primera vez después de que el presidente Bashar al-Assad declarara el pasado mes de Mayo que las FDS debían sentarse a la mesa de diálogo antes de que el Ejército Árabe Sirio se viera obligado a recurrir a la fuerza.

Los kurdos aceptaron la oferta cuando sus aliados de Washington rechazaron apoyarles en las ciudades de Manbij y Afrin, en el norte de Siria.

Las negociaciones del Gobierno sirio con las fuerzas kurdas plantean nuevos interrogantes para la política de los imperialistas en Siria, donde las tropas del Pentágono se han desplegado en gran medida en zonas controladas por los kurdos.

La presencia estadounidense al este del Éufrates, una región de importancia estratégica por su riqueza petrolífera, se está reforzando con el apoyo de Turquía.

Los EEUU han creado más de 10 bases militares en Siria para apoyar a los yihadistas en la guerra que mantienen desde 2011 contra el Gobierno de la República Árabe Siria.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Cuatro horas de charla con Putin

En los países capitalistas sólo los banqueros, los grandes oligarcas y los grupos de presión tienen acceso a entrevistarse con los ministros y altos cargos político.

Por el contrario, en la Unión Soviética una práctica generalizada fueron las comparecencias periódicas de los cargos políticos en las Asambleas de Trabajadores, de miembros de los Soviets, de koljosianos, de sindicatos o de vecinos para responder a las preguntas que se les formularan en público y, naturalmente, a tomar nota de las críticas en su contra.

La obligación de comparecer en ese tipo de asambleas multitudinarias alcanzaba absolutamente a todos, desde el Jefe del Estado (el más conocido de los cuales fue Mikhail Kalinin) hasta los parlamentarios o gobernadores locales y alcaldes.

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Vladimir Putin es Presidente de Rusia desde el año 2000. En las pasadas elecciones del pasado Marzo fue reelegido y ostentará el cargo hasta 2024.

Esa tradición sigue vigente en la Rusia actual. A mediados de Junio se celebró un maratón de casi 4 horas de preguntas y respuestas con Vladimir Putin. Las poblaciones de todos los rincones de Rusia le lanzaron en directo más de 2’3 millones de preguntas por todas las vías imaginables de comunicación, desde por teléfono hasta por correo electrónico.

El acto fue retransmitido en directo por la televisión y a través de videoconferencia estaban presentes todos y cada uno de los ministros junto a 85 gobernadores regionales. Algunas de las preguntas se formularon en directo y con el resto los editores del programa organizaron las preguntas en secciones temáticas.

Algunas de las preguntas se formularon directamente a determinados ministros o a los gobernadores regionales, que siguieron recibiendo preguntas después de terminar el acto. Putin lo llama “personalización de la responsabilidad”, un concepto que repitió tres veces. “La responsabilidad personal debe ser absoluta”, dijo.

El programa acabó cuando, en función de las preguntas, quejas y críticas, Putin creó carpetas de color verde dirigidas a cada uno de los responsables con los aspectos más importantes que la gente había denunciado a fin de que trabajaran sobre ellos, con el compromiso de dar luego cuenta de las medidas adoptadas. “Supongo que todo eso se hará”, dijo Putin con gesto grave.

La pregunta más repetida fue sobre los motivos por los que, tras su reelección, no había limpiado la administración pública sino que seguían las mismas personas en los mismos o diferentes cargos, haciendo referencia expresa al primer ministro Dmitri Medvedev.

La explicación de Putin fue que esas personas eran las que el año anterior habían planificado “el gran salto hacia adelante” que tiene que dar Rusia en los próximos 6 años. En ruso, la “shestiletka” (sexenio) ha sustituido a la “pyatiletka” (planes quinquenales soviéticos). Si hubiera reemplazado a los que han elaborado la “shestiletka” por otros que no han participado en su elaboración desde el principio, se habrían perdido 2 años, dijo Putin. La tarea es conocida, ellos han aceptado el desafío y ellos van a responder de su ejecución, añadió.

A diferencia de los planes quinquenales, que eran fundamentalmente económicos, la “shestiletka” establece patrones de bienestar social y deben ser cumplidos en gran medida por empresas privadas, pero con tanta participación pública como sea necesaria.

Un grupo específico invitado a hacer preguntas fueron los blogueros. Uno de ellos preguntó si, tras la prohibición de Telegram, podrían prohibirse en Rusia otras redes como YouTube o Instagram. Putin dijo que ese no sería el caso. Telegram había sido utilizado por los terroristas que planearon el atentado del Metro de San Petersburgo y la Policía rusa no pudo seguirlos porque las comunicaciones estaban cifradas. Pero, dijo Putin, es fácil prohibir cosas, excepto que no es particularmente efectivo. Es más difícil pero más eficaz encontrar soluciones que no limiten la libertad.

Los refugiados procedentes del Donbass le preguntaron por los problemas que tenían para obtener el permiso de residencia. La ley les obliga a regresar a su país cada 3 meses, un lugar donde hay una guerra y deben marchar con sus familias e hijos pequeños, lo que les supone un gran riesgo personal.

Para pedir el permiso de residencia tienen que recorrer un calvario de papeles burocráticos, que se complican mucho más si lo que piden es la ciudadanía rusa. Eso les supone un enorme gasto económico, que es como la pescadilla que se muerde la cola: tienen que trabajar y ganar algo de dinero, pero no pueden porque para ello necesitan un permiso de residencia.

Putin se refirió a los proyectos de reforma legislativa que se están tramitando en la Duma, tanto en materia de ciudadanía como de emigración, pero acabó dirigiéndose al Ministro del Interior por videoconferencia: “Usted debe emprender ese camino”, le dijo ante 20 millones de espectadores, y acabó asegurando que, de todas maneras, él personalmente tiene la posibilidad de conceder la ciudadanía rusa por vía expeditiva. Si el problema no se resuelve, podría empezar a entregar pasaportes y documentos de identidad sobre la marcha.

Alguien le preguntó por los 6 años de mandato que le quedan por delante: “¿Piensa en su relevo para entonces?”. “A cada momento”, le responde Putin. “Son los votantes los que deciden”, añade.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

Duma, terreno de juego del imperialismo y la manipulación mediática

“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Este principio fundamental del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels fue el argumento más utilizado para crear un clima favorable frente a las atrocidades que éstos cometían contra sus enemigos.

La vigencia de esa manera de entender la propaganda en el polo imperialista es innegable. En los últimos días, los medios de comunicación masivos, así como los EEUU y los países de la Unión Europea, vienen trasladando la perpetración de un supuesto ataque químico en la ciudad siria de Duma, responsabilizando al Gobierno sirio y concretamente al presidente Bashar al-Assad, junto a sus aliados rusos e iraníes. Este acontecimiento tiene lugar cuando la región de Guta Oriental acaba de ser liberada de la ocupación terrorista de los que utilizaban esta ubicación como plataforma para bombardear la ciudad de Damasco desde el inicio de la guerra.

Ya el 4 de Abril de 2017 la prensa del sistema anunciaba un supuesto ataque químico en la localidad de Khan Sheikhun, en la provincia de Idlib, en un contexto de avance en el que las tropas sirias liberaron más de 300 localidades y casi toda la región de la amenaza terrorista. Las únicas pruebas existentes eran vídeos facilitados por los llamados “White Helmets” o Cascos Blancos, una ONG financiada por empresas y gobiernos como los de Arabia Saudí, Reino Unido, Turquía o Qatar que opera en los territorios controlados por el ISIS y Al-Qaeda en Siria y que ha manifestado en numerosas ocasiones su apoyo a los extremistas. La manipulación de la información quedó demostrada cuando la ONG sueca “Médicos Suecos para los Derechos Humanos” denunció públicamente a los Cascos Blancos por falsificación de vídeos y uso de niños muertos para la producción de los mismos. Además, el Gobierno sirio ya se deshizo de todo el armamento químico en 2014 con la supervisión de EEUU, entre otros. La reacción internacional a este supuesto ataque químico fue la intervención militar por parte de los EEUU en un ataque compuesto por 59 misiles “Tomahawk” desde los destructores USS Ross y USS Porter contra una base aérea siria. Pero esta no fue la única vez que se alertó de un ataque químico, pues todas las denuncias siguieron un mismo patrón, buscando la intervención imperialista en un contexto de retroceso militar de las bandas terroristas.

En la actualidad se vuelven a juntar los mismos elementos en el supuesto ataque químico de Duma: falta de pruebas, Cascos Blancos, retroceso del terrorismo y todas las potencias imperialistas apuntando directamente al Gobierno sirio sin esperar a una investigación sobre el terreno. Como reacción inmediata, Israel acaba de bombardear una base aérea siria desde Líbano y Donald Trump ha anunciado que no asistirá a la Cumbre de las Américas para estudiar una respuesta.

Numerosos analistas internacionales contextualizan esta respuesta en el marco del fracaso de los objetivos imperialistas en Siria, que apostaron por el armamento y financiamiento de bandas de ideología salafista con el fin de desmembrar el país. Estas mismas bandas atentaron en Europa en los últimos años con medios proporcionados por el Imperio. Una vez más, tenemos que preguntarnos: ¿a quién beneficia el supuesto ataque químico? ¿Qué objetivos se persiguen y quién necesita una excusa para entrar directamente en territorio sirio?

Los EEUU e Israel tienen una agenda en la región que responde a la injerencia que inició la guerra en Siria. Este país no vive una guerra civil sino las consecuencias de la ejecución de las políticas militares y geopolíticas de Occidente, que buscan la fragmentación del llamado Oriente Medio mediante las guerras y la balcanización de los Estados que lo conforman.

Está claro que el fracaso del terrorismo en Siria es el fracaso de las políticas geoestratégicas y geoeconómicas en Oriente Medio por parte del imperialismo, u por supuesto una nueva derrota frente al polo conformado por Irán, Rusia y China, potencias que les impiden dominar esta región. El fracaso de las políticas patrocinadoras del extremismo abre las puertas, hoy más que nunca, a una intervención militar directa que contribuya a prolongar el sufrimiento de un pueblo cansado de años de guerra.

Por Xandra Martínez

Rusia pierde el juego político por Siria

Permitiendo los ataques de la coalición liderada por EEUU contra Damasco, Rusia ha perdido “de facto” el juego político por Siria. Los EEUU informaron a Rusia con antelación acerca de los ataques para evitar bajas rusas, pero de hecho la administración rusa no persigue sus intereses ni los de sus socios. Esto es una señal de debilidad, que será tenida en cuenta por los poderes occidentales. Rusia no ha sido capaz de impedir a los EEUU que hagan lo que quieran, lo que da luz verde a los poderes occidentales para futuras acciones militares – incluso si esas acciones militares llegan paulatinamente. Tras el ataque, los EEUU han declarado que se quedarán en Siria y que están preparados para atacar de nuevo en cualquier momento, así como han prometido sanciones adicionales contra Rusia.

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Fotografía de los misiles – lanzados por EEUU, Francia y Reino Unido – que cayeron sobre Damasco durante la madrugada del 14 de Abril de 2018.

¿Cuáles han sido los fallos de la Federación Rusa en el juego político sobre el ataque?

Los EEUU y Rusia han realizado sendas promesas respecto a sus acciones en el conflicto en Siria. Los EEUU han prometido acciones militares contra Siria mediante publicaciones de Trump en las redes sociales. Por el contrario, los rusos también han hecho promesas – finalmente en respuesta a los ataques hostiles contra sus aliados sirios. Rusia ha ido tan lejos que ha llegado a afirmar que responderán con fuego si son atacados.

Respecto a este juego de poder solo puede haber un ganador de la geoestrategia: EEUU o Rusia.

Pese a que no estaba claro hasta el último minuto y parecía que Trump se rendiría, regresó al juego la noche del 14 de Abril y disparó misiles sobre Siria.

¿Pero qué salió mal?

Rusia no es capaz de jugar lo suficiente en el conflicto. Rusia fue presionada de nuevo y trataron de engatusarla con “ayudas económicas” de EEUU. Y tanto Trump como los líderes occidentales llamaron a Putin para comunicarle su decisión de atacar a Siria. Putin les dio luz verde.

¿Cuál debería haber sido entonces su respuesta?

En primer lugar, Putin debería haber perseguido su interés nacional y decirle a los líderes occidentales por teléfono que cualquier ataque contra los aliados de Rusia sería respondido con contraataques de las Fuerzas Armadas rusas. Cualquier debilidad en las negociaciones con los Estados occidentales será utilizada por ellos y guardada para el futuro.

Además, Rusia debería haber amenazado a los EEUU con atacar sus bases militares en las áreas controladas por los kurdos, puesto que están en Siria sin ningún tipo de legitimidad. Una confrontación con ellos es inevitable en cualquier caso, y solamente es cuestión de tiempo.

Rusia debería haber creado también una zona colchón en la costa de Siria con sus buques militares y que los cazas rusos sobrevolaran constantemente sobre los buques estadounidenses para crear una atmósfera de temor.

Y, por supuesto, Rusia ha cometido nuevamente el error de confiar en Occidente respecto a los sistemas S-300 y S-400, que no han sido desplegados en Siria. Mientras países como Turquía o Arabia Saudí (por cierto, junto a los EEUU, responsables del colapso del precio del petróleo y del rublo), quienes de hecho son enemigos geopolíticos de Rusia, han podido desplegar (previa compra) los sistemas S-400, éstos no han sido desplegados en Siria. Los líderes occidentales presionan a Rusia para que no despliegue dichos sistemas. Sin embargo, hemos podido comprobar que ni una sola palabra de ningún líder occidental puede ser tenida en confianza y ellos saben por qué intentan forzar estas políticas.

Con todo, Rusia debería haber desplegado sistemas S-300 y S-400 en Siria para prevenir cualquier ataque a cualquier posición. La cuestión no es acerca de qué posiciones han sido golpeadas, sino que éstas han sido golpeadas y ello debilita la posición rusa. Y esto es una señal a los aliados y posibles aliados de Rusia.

Rusia debería haber desplegado a su personal militar hacia cualquier posición estratégica para generar todavía más miedo a los EEUU en la escalada del conflicto con Rusia si Washington ataca a cualquier soldado ruso. Y, por supuesto, cuando Occidente preguntó por la luz verde para sus objetivos, Putin debió haber dicho que en todas partes hay soldados rusos en el terreno y que no abandonarán sus posiciones, cueste lo que cueste. Por lo tanto, sería su problema si matan a alguien y hacen escalar el conflicto hacia una guerra total con Rusia.

Además, Putin tuvo la posibilidad de jugar la carta de Ucrania en este poker diciendo que cualquier ataque en Siria cancelaría los Acuerdos de Minsk-2 por la parte rusa.

Rusia y Putin han tenido más de una carta para jugar en este poker de la geoestrategia – sin embargo, no han jugado ninguna de ellas. Ahora, la máquina de la propaganda trata de esconder el hecho de que no hubo una respuesta adecuada a las amenazas occidentales mediante los misiles derribados y la falta de un ataque a escala total sobre Siria. Sin embargo, la Historia tiene que ser escrita todavía y el debilitado ajedrez político de Rusia puede hacer todavía más posibles futuros ataques sobre Siria.

Pese al hecho de que Rusia ha perdido el juego político por Siria, siguen siendo capaces de ganar la guerra en Siria con sus aliados del gobierno, pero no saldrán fortalecidos de este conflicto. En su lugar, Rusia ha probado mediante su ausencia de acción militar que no son capaces de actuar como una superpotencia a escala global. En lugar de perseguir sus intereses, Rusia se inclinó ante el enemigo e incluso trató de confiar en las instituciones internacionales, las cuales no merecen la pena, en lo tocante a la geoestrategia. Por lo tanto, debemos reconsiderar la posición de Turquía, indecisa entre una alianza con Rusia y China o con los EEUU. Si Rusia no es capaz de proteger los intereses y el territorio de sus aliados, ¿por qué debería Turquía o cualquier otro socio unirse a una alianza con Rusia?

Por Tobias Nase