El verdadero desarme de ETA

Por Pablo Soledad

Estas líneas se escriben pocos días antes del 8 de abril, fecha en la que se ha anunciado la entrega del arsenal que le resta a la organización armada vasca Euskadi Ta Askatasuna (ETA).

Dicha entrega de armas se anuncia con semanas de adelanto por un grupo referencial de personas de la sociedad vasca, que viven principalmente en Iparralde (“País Vasco francés”), denominadas “artesanos de la paz”. El secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi, partido referente de la izquierda abertzale oficial, llama a saborear ese día, el 8 de abril, como si de un banquete se tratara.

Los partidos representantes de las oligarquías francesa, española y vasca celebran el triunfo del “Estado de derecho” y la victoria sobre el “terrorismo”, los mass media generan directa o indirectamente con tertulias, reportajes, entrevistas y declaraciones que la paz ha llegado y la ilusión de todos los días ya no es sólo el cupón de la ONCE.

El desarme de ETA que esperan el poder y los esbirros del capital no es el fin de la lucha armada y la entrega de las armas, pues militarmente ya habían vencido hace muchos años. Lo que están a punto de conseguir es mucho más importante: es el desarme ideológico total y sin condiciones de la izquierda abertzale oficial, y ciertamente parece que lo están logrando.

En los próximos meses y años vamos a constatar lo que ya empezó hace casi dos décadas: la exclusión de cualquier pensamiento y acción revolucionaria anticapitalista por parte de las diferentes direcciones que han tenido la izquierda abertzale y sus diferentes marcas electorales. Solamente el todavía – parece ser – minoritario sector que se ha apartado de la oficialidad, y que se visualiza en organizaciones como ATA (colectivo en defensa de la amnistía de las presas políticas) o la todavía jovencísima Herritar Batasuna mantienen la independencia y el socialismo como objetivos a conseguir.

Si a estas organizaciones sumamos personas y grupos que todavía hoy están en la izquierda abertzale oficial, probablemente el desarme ideológico no será consumado por parte de las direcciones políticas del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), que ahora parece no existir.

Eso sí, se vuelve a criminalizar la crítica desviando el debate a que unos están por el fin de la violencia y otros no lo aceptan. Nada más lejos de la realidad. Se utiliza el señalamiento y la criminalización para tapar el verdadero debate de fondo: nos pasamos con “armas” y bagajes al sistema, otro viaje a la nada ya realizado por Euskadiko Ezkerra en su momento; o plantamos cara y luchamos por una verdadera autodeterminación que nos lleve al socialismo y que acabe con la mayor de las violencias y terrorismos que representa el sistema capitalista.

El PNV ha conseguido en estos últimos 5 años tener más poder institucional que nunca, mantener su pacto con la oligarquía española y consolidarse como fuerza hegemónica en la práctica en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, pero también sin tener la misma fuerza electoral en Navarra, con su marca blanca llamada Geroa Bai. Ha conseguido que el PSOE y el PP, los primeros en el Gobierno del País Vasco, aprueben los presupuestos de este año y también votará a los presupuestos de Rajoy a nivel estatal.

El pacto entre capitalistas goza de muy buena salud, mientras tanto la desmovilización social, salvo contadas excepciones, está empapando Euskal Herria como una red que bloquea la lucha por transformar la realidad impuesta por el modelo capitalista y las políticas neoliberales de la Unión Europea, el Reino de España, la República Francesa y las comunidades autónomas de Navarra y la CAV.

Ni el capital ni los partidos que lo sustentan se desarmas, no sólo en el plano militar, al revés, cada vez lo aumentan más y lo perfeccionan para parecer que están por la paz, su paz.

Debemos unir luchas, organizar a la clase obrera, mantener y aumentar la solidaridad internacionalista, defendiendo la autodeterminación, la República y el socialismo como herramientas para conseguir una sociedad sin clases, antipatriarcal, feminista, ecologista y comunista, luchando aquí y ahora por la amnistía inmediata de todas las personas presas y para ellos no podemos ni debemos desarmarnos ideológicamente ni en Euskal Herria ni en ninguna parte del mundo. El 9 de abril seguiremos luchando por la paz de verdad, por el fin de la opresión y la violencia.

Carta de ETA en relación al proceso de desarme enviada a la BBC

etaETA, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, quiere informar a la Comunidad Internacional de que ya es una organización desarmada, pues a estas alturas las armas y explosivos que tenía bajo su control se encuentran en manos de la sociedad civil.

Ha sido un camino duro y difícil, debido a que los Estados español y francés han puesto todos los obstáculos y problemas posibles, empecinados en el esquema de vencedores y vencidos, enrocados en la vía policial.

Por suerte, la sociedad civil dio un paso al frente, y ha realizado, al asumir la responsabilidad política y técnica del desarme, una aportación determinante para desatascar la situación de bloqueo que llevaba camino de enquistarse. Hay que resaltar, igualmente, el apoyo que este proceso ha recibido por parte de las instituciones vascas.

El proceso no está acabado, pues el “día del desarme” será mañana, y por eso debemos aún advertir de que el mismo puede sufrir ataques de los enemigos de la paz. La única garantía para seguir avanzando es la de los miles de personas que se reunirán mañana en la ciudad de Baiona en apoyo del desarme.

Tomamos las armas por el Pueblo Vasco y ahora las dejamos en sus manos, para seguir dando pasos al objeto de lograr la paz y la libertad en nuestro pueblo, porque para avanzar en la agenda de soluciones hay que adquirir compromisos.

GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA! GORA EUSKAL HERRIA SOZIALISTA!

JO TA KE INDEPENDENTZIA ETA SOZIALISMOA LORTU ARTE!

En Euskal Herria, a 7 de abril de 2017

Euskadi Ta Askatasuna

E.T.A.

(Puedes leer la carta física fotografiada, recibida por la BBC, en este enlace)

En denuncia de la política pro-imperialista de GARA

Publicado en la web de “BOLTXE Kolektiboa”

Los firmantes de este manifiesto (que abarcamos un abanico anti-imperialista plural y diverso) queremos denunciar desde estas líneas el nefasto papel pro-imperialista que está manifestando GARA en casi todos los temas internacionales. Este papel se ha revelado con mayor claridad en la guerra de agresión contra Siria, a pesar de que no nace con ésta ni se circunscribe a ésta (también se ve con el conflicto del Donbass). Nosotros pensamos que esto no se debe a ignorancias o malentendidos (lo que sería grave) sino a una línea consciente.

basharhassan

GARA se creó en unas condiciones muy particulares, con el objetivo de representar al sector de opinión abertzale, socialista, progresista o simplemente partidario de otro modelo de sociedad. Pero su postura ante el conflicto en Siria ha sido contraria a esa ideología.

Los firmantes pensamos que esta línea es incompatible con nuestros valores anti-imperialistas y de izquierda. La negación del carácter imperialista del ataque contra la República Árabe Siria, poniendo a la par al agresor y al agredido (o peor, haciendo pasar por opresor al agredido), supone que GARA se posicione en contra de la soberanía de un pueblo. Así, niega el derecho a la defensa al agredido, e identifica a éste con una “dictadura” (obviando los procesos de reforma de la Constitución y las elecciones que se han dado durante la guerra), con una única etnia o confesión (chiíes-alauies, pese a que el Estado sirio reconoce confesiones y etnias diversas) o con los intereses de un bloque “externo” (Irán-Rusia-Hezbollah; a pesar de que éstos están defendiendo al legítimo Estado sirio, que tiene derecho a tener sus aliados), sin tener en cuenta la palabra del pueblo sirio ni al Gobierno apoyado por la mayoría de ese pueblo. Todo esto ha desaparecido de la ecuación. Por tanto, han hecho desaparecer de la misma el derecho a decidir del pueblo sirio, y eso es incoherente en un periódico que reivindica la autodeterminación en el País Vasco y representa a quienes lo defienden.

Por otra parte, hemos visto la desideologización de la guerra, como si todos los bandos (salvo los kurdos) fuesen dos bandos que luchan entre sí sin ningún elemento ideológico definitorio. Esto oculta los valores del Estado sirio (laicismo, anti-imperialismo, antisionismo, política favorable a las clases populares…) y la importancia de dichos valores, máxime cuando del otro lado tenemos a la versión más reaccionaria del islamismo político; pensamos que el hacer desaparecer el eje ideológico de la ecuación supone una falta de coherencia por parte de un periódico que pretende representar a la izquierda vasca.

Por otra parte, GARA ha reproducido y ampliado ciertos mitos presentes en la narrativa de las potencias imperialistas de Occidente sobre el principio, la evolución y las causas de la guerra. Por ejemplo, el “ataque químico de Houta”, el “asedio del este de Alepo”, las “rebeliones de la Primavera Árabe”, etc. GARA, sobre Siria, ha tenido como referentes a organizaciones y/o personas notoriamente partidarias de la intervención occidental (por ejemplo, Santiago Alba Rico, los llamados “White Helmets” o “Cascos Blancos”, el denominado “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”…). Estos dos factores muestran que la interpretación de GARA coincide con la doctrina del “imperialismo humanitario”: esto es, la creencia en la superioridad de los valores de Occidente de extender los “derechos humanos” allí donde cree que son violados. La narrativa de GARA intenta probar que en Siria los derechos humanos son continuamente violados (obviando el contexto de una agresión internacional; según GARA parece que esta guerra es consecuencia de la “violación de derechos humanos”). Si aceptamos esto, siguiendo por el camino de la doctrina del “imperialismo humanitario”, estaríamos a un paso de la intervención militar abierta – ahora mismo hay intervención militar, pero solapada.

Por desgracia, como comprobamos, este caso no es una excepción, ya que sobre Libia y el Donbass han seguido una política parecida: cuestionamiento del agredido (en Libia, Gaddafi “bombardeaba a su pueblo”; a pesar de que el Parlamento británico ha descartado eso recientemente; en el Donbass los rebeldes deben ser “subordinados del autoritario y machista Putin”), desideologización (en Donbass “luchan dos nacionalismos imperialistas entre sí”, sin tener en cuenta la ideología prosoviética de los rebeldes) y tergiversación de las razones del desencadenamiento del conflicto (en Libia era la “Primavera Árabe”; en el Donbass, el Maidan era una “protesta ciudadana”, ocultando también los referendos de autodeterminación).

Teniendo en cuenta le referencialidad antes señalada, creemos que esta postura sobre Siria (y sobre Libia, y sobre Donbass) ha hecho mucho daño al internacionalismo vasco. En general, creemos que GARA mantiene una postura sistemática contraria al Eje de la Resistencia que lucha por el multipolarismo y en contra del atlantismo. Sumado a esto, también opinamos que el concepto de “izquierda” promovido por GARA en los últimos años es un concepto que se aleja de la ontología de la lucha de clases y que está en línea con las diversas tradiciones post-materialistas. Antes hemos dicho que creemos que esto no se debe a malentendidos o ignorancia, sino a una línea consciente, y por tanto, pensamos que en GARA se ha dado un viraje ideológico que pretende extender en la izquierda vasca: GARA se ha puesto a la cabeza de los sectores que pretenden repetir el “escenario de Kosovo” (independencia a toda costa, sin ideología socialista y si es preciso con intervención imperialista) en el País Vasco.

FIRMAN:

  • Aitor Sainz Lasheras
  • Aitor Zaballa Carranza
  • Aitzol Arroyo
  • Alex Turrillas González
  • Andoni Baserrigorri
  • Axular Astaburuaga
  • BOLTXE Kolektiboa
  • Conrado García Napal
  • Iñaki Blando Davalillo
  • Iñaki Urrestarazu Aizpurua
  • Isi Caballero
  • Jesús María Mendinueta
  • Jon Aldana
  • Jon Kerejeta
  • Jon Kortazar Billelabeitia
  • Jon Metauten Pilarte
  • Jose Mari Lorenzo Espinosa
  • Juan Luis Napal
  • Juan Manuel Olarieta Alberdi
  • Juan Mª Madariaga
  • Karlos Turrillas González
  • Xabier de Miguel Elexaga

Para profundizar en los argumentos de la denuncia de la política pro-imperialista de GARA, leer aquí.

A 10 de febrero de 2017, en EUSKAL HERRIA.

Carta abierta a Pablo Iglesias

Por Oskar Matute

oskar-matuteEl 12 de enero de 2010, un viejo militante de LKI me telefoneó para anunciarme la muerte de Daniel Bensaïd. El Bensa, militante de la LCR francesa y uno de los dirigente estudiantiles más dignos de Mayo del 68, ocupaba junto a Alain Krivine los altares de nuestra mitología juvenil, la de aquellos que en la década de 1990 nos negábamos a aceptar el discurso oficial del fin de las utopías. Tú lo sabes, Pablo, porque igual que yo fuiste parte de los movimientos altermundistas. En los muchos homenajes que recibió tras su muerte, recordábamos un revelador pasaje de su autobiografía. “Nos hemos equivocado a veces, incluso a menudo, y sobre bastantes cosas. Al menos, no nos hemos equivocado ni de combate ni de enemigos”.

El pasado 11 de mayo, EH Bildu hacía pública mi candidatura al Congreso como cabeza de lista por Bizkaia. Muchos medios de comunicación insistieron en presentarme como “el candidato que vino a frenar a Podemos”. Hemos sido muy claros cada vez que nos han preguntado, y el recuerdo de Bensaïd era más pertinente que nunca: no nos equivocamos de enemigo. Nuestros enemigos son el régimen de 1978 y su monarquía bipartidista, sus tribunales especiales, sus élites empresariales, su mafia bancaria. Hace 40 años que PP y PSOE sostienen a turnos un sistema fracasado y en proceso de descomposición. Nuestra tarea ahora es construir un país digno al margen de aquellos que han gestionado nuestra ruina.

Parece que la frase de Bensaïd hizo fortuna en las redes sociales y muy pronto se la escuchamos a Íñigo Errejón. Vuestros seguidores comenzaron a repetirla como un mantra, un juguete nuevo que justificaba vuestro cambio de discurso. A ti, Pablo, te la escuché varias veces durante el debate a cuatro. “El PSOE no es nuestro enemigo”, repetías, en una reinterpretación extraña de los principios de Podemos. “El PSOE es nuestro aliado para el cambio”, repetís ahora, como si se hubiera borrado de un plumazo toda nuestra memoria reciente. Era el PSOE quien gobernaba cuando el 15-M acampó en Sol al grito de “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. El mismo PSOE que rescató a la banca privada con nuestro dinero mientras aplaudía la eficacia de los desahucios. El PSOE que aprobó una reforma laboral que regalaba el despido a gusto de la patronal. El PSOE que aprobó una reforma de las pensiones que retrasa la jubilación a los 67 años. El PSOE que cambió junto al PP el artículo 135 de la Constitución a pedir de boca de la Troika. El PSOE que se cepilló el Estatut hinchando el pecho. El PSOE que llenó las cárceles de militantes políticos – entre ellos Arnaldo Otegi – en redadas propagandísticas que no escatimaban en celdas de incomunicación y tortura. Quienes ayer eran casta se han convertido de la noche a la mañana en honorables candidatos a repartirse ministerios con Podemos. Amigo Pablo: si nos roban la memoria, nos roban la dignidad en la rebeldía.

Pero permíteme que regrese al debate a cuatro. Allí ofreciste sacrificar el referéndum catalán para formar gobierno. A decir verdad, se generó una disputa en la que los cuatro candidatos pugnábais por demostrar qué método es más eficaz para salvaguardar la unidad de España. En un reparto de papeles entre el poli bueno y el poli malo, unos negaban el derecho a decidir por la vía de la fuerza mientras tú te atribuías el mérito de vencer al independentismo gracias a un discurso amable. Creíamos que eran otros quienes se equivocaban de enemigo. En todo caso, la defensa del derecho a decidir no puede ser una bonita declaración de intenciones sobre un papel, sino una praxis. Decidir no es una promesa, es una acción. Ocurre que allí donde la iniciativa ciudadana Gure Esku Dago nos ha abierto las urnas para decidir, Podemos se ha echado a un lado.

Amigo Pablo, recuerdo que nos encontramos en Catalunya cuando Podemos ni siquiera era todavía una posibilidad. Compartíamos mesa de debate con el gran David Fernàndez. Allí rechazaste la unidad de la izquierda entendida como acumulación de siglas. Rechazaste un frente común con las izquierdas vasca y catalana. Tu propuesta era aprovechar la crisis del régimen para generar un movimiento popular que no se aglutinara sobre la identidad clásica de la izquierda sino sobre la identidad de la patria. Vuestra patria es la gente, proclamáis ahora, como si las demás patrias fueran extraterrestres. “La patria es defender el Ejército”, mantenéis ahora, y nos hacéis temblar de miedo a quienes dijimos mayoritariamente “no” a la OTAN o a quienes hemos sido insumisos al reclutamiento.

Entre 2010 y 2016 Arnaldo Otegi no dejó de alentarnos desde su celda de Logroño. “Sonreíd, porque vamos a luchar y vamos a ganar”, nos decía carta tras carta. El 15 de noviembre de 2014 asistí a Madrid como invitado a tu proclamación como secretario general de Podemos. “Sonreíd, porque vamos a ganar”, repetiste ante una marea de cámaras y micrófonos, y aquello se convirtió en un celebrado titular y en vuestro lema de cabecera. “No nacimos para resistir, nacimos para vencer”, dijo Otegi en 2009 antes de ser encarcelado por la policía del PSOE. “No nacimos para resistir, nacimos para vencer”, repetís ahora una y mil veces.

El pasado 5 de marzo, miles de personas nos reunimos en el Velódromo de Anoeta para celebrar la liberación de Arnaldo Otegi. Entre otras cosas, lanzó un mensaje solidario para los sectores populares de la izquierda española: “Estamos dispuestos a colaborar para democratizar el Estado, pero cuando comprobéis que es imposible, os pedimos que nos ayudéis a poner en marcha un proceso constituyente para Euskal Herria”. Desde el respeto y desde la humildad, esperamos con ansia el día en que comencéis por fin a repetir este nuevo lema.