Duma, terreno de juego del imperialismo y la manipulación mediática

“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Este principio fundamental del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels fue el argumento más utilizado para crear un clima favorable frente a las atrocidades que éstos cometían contra sus enemigos.

La vigencia de esa manera de entender la propaganda en el polo imperialista es innegable. En los últimos días, los medios de comunicación masivos, así como los EEUU y los países de la Unión Europea, vienen trasladando la perpetración de un supuesto ataque químico en la ciudad siria de Duma, responsabilizando al Gobierno sirio y concretamente al presidente Bashar al-Assad, junto a sus aliados rusos e iraníes. Este acontecimiento tiene lugar cuando la región de Guta Oriental acaba de ser liberada de la ocupación terrorista de los que utilizaban esta ubicación como plataforma para bombardear la ciudad de Damasco desde el inicio de la guerra.

Ya el 4 de Abril de 2017 la prensa del sistema anunciaba un supuesto ataque químico en la localidad de Khan Sheikhun, en la provincia de Idlib, en un contexto de avance en el que las tropas sirias liberaron más de 300 localidades y casi toda la región de la amenaza terrorista. Las únicas pruebas existentes eran vídeos facilitados por los llamados “White Helmets” o Cascos Blancos, una ONG financiada por empresas y gobiernos como los de Arabia Saudí, Reino Unido, Turquía o Qatar que opera en los territorios controlados por el ISIS y Al-Qaeda en Siria y que ha manifestado en numerosas ocasiones su apoyo a los extremistas. La manipulación de la información quedó demostrada cuando la ONG sueca “Médicos Suecos para los Derechos Humanos” denunció públicamente a los Cascos Blancos por falsificación de vídeos y uso de niños muertos para la producción de los mismos. Además, el Gobierno sirio ya se deshizo de todo el armamento químico en 2014 con la supervisión de EEUU, entre otros. La reacción internacional a este supuesto ataque químico fue la intervención militar por parte de los EEUU en un ataque compuesto por 59 misiles “Tomahawk” desde los destructores USS Ross y USS Porter contra una base aérea siria. Pero esta no fue la única vez que se alertó de un ataque químico, pues todas las denuncias siguieron un mismo patrón, buscando la intervención imperialista en un contexto de retroceso militar de las bandas terroristas.

En la actualidad se vuelven a juntar los mismos elementos en el supuesto ataque químico de Duma: falta de pruebas, Cascos Blancos, retroceso del terrorismo y todas las potencias imperialistas apuntando directamente al Gobierno sirio sin esperar a una investigación sobre el terreno. Como reacción inmediata, Israel acaba de bombardear una base aérea siria desde Líbano y Donald Trump ha anunciado que no asistirá a la Cumbre de las Américas para estudiar una respuesta.

Numerosos analistas internacionales contextualizan esta respuesta en el marco del fracaso de los objetivos imperialistas en Siria, que apostaron por el armamento y financiamiento de bandas de ideología salafista con el fin de desmembrar el país. Estas mismas bandas atentaron en Europa en los últimos años con medios proporcionados por el Imperio. Una vez más, tenemos que preguntarnos: ¿a quién beneficia el supuesto ataque químico? ¿Qué objetivos se persiguen y quién necesita una excusa para entrar directamente en territorio sirio?

Los EEUU e Israel tienen una agenda en la región que responde a la injerencia que inició la guerra en Siria. Este país no vive una guerra civil sino las consecuencias de la ejecución de las políticas militares y geopolíticas de Occidente, que buscan la fragmentación del llamado Oriente Medio mediante las guerras y la balcanización de los Estados que lo conforman.

Está claro que el fracaso del terrorismo en Siria es el fracaso de las políticas geoestratégicas y geoeconómicas en Oriente Medio por parte del imperialismo, u por supuesto una nueva derrota frente al polo conformado por Irán, Rusia y China, potencias que les impiden dominar esta región. El fracaso de las políticas patrocinadoras del extremismo abre las puertas, hoy más que nunca, a una intervención militar directa que contribuya a prolongar el sufrimiento de un pueblo cansado de años de guerra.

Por Xandra Martínez

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Rusia pierde el juego político por Siria

Permitiendo los ataques de la coalición liderada por EEUU contra Damasco, Rusia ha perdido “de facto” el juego político por Siria. Los EEUU informaron a Rusia con antelación acerca de los ataques para evitar bajas rusas, pero de hecho la administración rusa no persigue sus intereses ni los de sus socios. Esto es una señal de debilidad, que será tenida en cuenta por los poderes occidentales. Rusia no ha sido capaz de impedir a los EEUU que hagan lo que quieran, lo que da luz verde a los poderes occidentales para futuras acciones militares – incluso si esas acciones militares llegan paulatinamente. Tras el ataque, los EEUU han declarado que se quedarán en Siria y que están preparados para atacar de nuevo en cualquier momento, así como han prometido sanciones adicionales contra Rusia.

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Fotografía de los misiles – lanzados por EEUU, Francia y Reino Unido – que cayeron sobre Damasco durante la madrugada del 14 de Abril de 2018.

¿Cuáles han sido los fallos de la Federación Rusa en el juego político sobre el ataque?

Los EEUU y Rusia han realizado sendas promesas respecto a sus acciones en el conflicto en Siria. Los EEUU han prometido acciones militares contra Siria mediante publicaciones de Trump en las redes sociales. Por el contrario, los rusos también han hecho promesas – finalmente en respuesta a los ataques hostiles contra sus aliados sirios. Rusia ha ido tan lejos que ha llegado a afirmar que responderán con fuego si son atacados.

Respecto a este juego de poder solo puede haber un ganador de la geoestrategia: EEUU o Rusia.

Pese a que no estaba claro hasta el último minuto y parecía que Trump se rendiría, regresó al juego la noche del 14 de Abril y disparó misiles sobre Siria.

¿Pero qué salió mal?

Rusia no es capaz de jugar lo suficiente en el conflicto. Rusia fue presionada de nuevo y trataron de engatusarla con “ayudas económicas” de EEUU. Y tanto Trump como los líderes occidentales llamaron a Putin para comunicarle su decisión de atacar a Siria. Putin les dio luz verde.

¿Cuál debería haber sido entonces su respuesta?

En primer lugar, Putin debería haber perseguido su interés nacional y decirle a los líderes occidentales por teléfono que cualquier ataque contra los aliados de Rusia sería respondido con contraataques de las Fuerzas Armadas rusas. Cualquier debilidad en las negociaciones con los Estados occidentales será utilizada por ellos y guardada para el futuro.

Además, Rusia debería haber amenazado a los EEUU con atacar sus bases militares en las áreas controladas por los kurdos, puesto que están en Siria sin ningún tipo de legitimidad. Una confrontación con ellos es inevitable en cualquier caso, y solamente es cuestión de tiempo.

Rusia debería haber creado también una zona colchón en la costa de Siria con sus buques militares y que los cazas rusos sobrevolaran constantemente sobre los buques estadounidenses para crear una atmósfera de temor.

Y, por supuesto, Rusia ha cometido nuevamente el error de confiar en Occidente respecto a los sistemas S-300 y S-400, que no han sido desplegados en Siria. Mientras países como Turquía o Arabia Saudí (por cierto, junto a los EEUU, responsables del colapso del precio del petróleo y del rublo), quienes de hecho son enemigos geopolíticos de Rusia, han podido desplegar (previa compra) los sistemas S-400, éstos no han sido desplegados en Siria. Los líderes occidentales presionan a Rusia para que no despliegue dichos sistemas. Sin embargo, hemos podido comprobar que ni una sola palabra de ningún líder occidental puede ser tenida en confianza y ellos saben por qué intentan forzar estas políticas.

Con todo, Rusia debería haber desplegado sistemas S-300 y S-400 en Siria para prevenir cualquier ataque a cualquier posición. La cuestión no es acerca de qué posiciones han sido golpeadas, sino que éstas han sido golpeadas y ello debilita la posición rusa. Y esto es una señal a los aliados y posibles aliados de Rusia.

Rusia debería haber desplegado a su personal militar hacia cualquier posición estratégica para generar todavía más miedo a los EEUU en la escalada del conflicto con Rusia si Washington ataca a cualquier soldado ruso. Y, por supuesto, cuando Occidente preguntó por la luz verde para sus objetivos, Putin debió haber dicho que en todas partes hay soldados rusos en el terreno y que no abandonarán sus posiciones, cueste lo que cueste. Por lo tanto, sería su problema si matan a alguien y hacen escalar el conflicto hacia una guerra total con Rusia.

Además, Putin tuvo la posibilidad de jugar la carta de Ucrania en este poker diciendo que cualquier ataque en Siria cancelaría los Acuerdos de Minsk-2 por la parte rusa.

Rusia y Putin han tenido más de una carta para jugar en este poker de la geoestrategia – sin embargo, no han jugado ninguna de ellas. Ahora, la máquina de la propaganda trata de esconder el hecho de que no hubo una respuesta adecuada a las amenazas occidentales mediante los misiles derribados y la falta de un ataque a escala total sobre Siria. Sin embargo, la Historia tiene que ser escrita todavía y el debilitado ajedrez político de Rusia puede hacer todavía más posibles futuros ataques sobre Siria.

Pese al hecho de que Rusia ha perdido el juego político por Siria, siguen siendo capaces de ganar la guerra en Siria con sus aliados del gobierno, pero no saldrán fortalecidos de este conflicto. En su lugar, Rusia ha probado mediante su ausencia de acción militar que no son capaces de actuar como una superpotencia a escala global. En lugar de perseguir sus intereses, Rusia se inclinó ante el enemigo e incluso trató de confiar en las instituciones internacionales, las cuales no merecen la pena, en lo tocante a la geoestrategia. Por lo tanto, debemos reconsiderar la posición de Turquía, indecisa entre una alianza con Rusia y China o con los EEUU. Si Rusia no es capaz de proteger los intereses y el territorio de sus aliados, ¿por qué debería Turquía o cualquier otro socio unirse a una alianza con Rusia?

Por Tobias Nase

El asesinato de Saleh rompe el frente de lucha contra la agresión saudí a Yemen

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Ali Abdullah Saleh fue Presidente de Yemen hasta su derrocamiento en 2011. El pasado 4 de diciembre fue ejecutado por sus antiguos aliados hutíes.

El antiguo presidente yemení Ali Abdullah Saleh, cuyo partido ha roto la alianza con los rebeldes hutíes en la lucha contra la coalición encabezada por Arabia Saudí, arrojó una rama de olivo el sábado a Riad, diciendo que estaba abierto a conversaciones con la coalición y listo para “pasar página”.

Los saudíes emitieron el sábado una declaración que reconocía los comentarios de Saleh.

Los enfrentamientos entre los aliados yemeníes se desataron en los últimos días en Saná, la capital, lo que ha provocado docenas de muertes. Citando el acceso restringido a su país, Saleh dijo el sábado en un discurso televisado en la cadena “Yemen Today” que estaba abierto a conversaciones con la coalición dirigida por Arabia Saudí.

“Llamo a nuestros hermanos en países vecinos […] a detener su agresión y levantar el bloqueo”, dijo, “y pasaremos página”. En cuestión de horas, el portavoz hutí Mohammed Abulsalam lo rechazó.

“El discurso de Saleh es un golpe contra nuestra alianza y asociación […] y expuso el engaño de aquellos que dicen oponerse a la agresión”, dijo, según la cadena de televisión “Al Masirah”.

Los hutíes, una milicia del noroeste de Yemen, han estado en guerra contra el Gobierno central durante la mayor parte de esta década. Arabia Saudí y sus aliados afirman que Irán respalda y financia a los rebeldes hutíes, algo que ellos mismos niegan.

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Países que conforman la coalición (Consejo para la Cooperación de los Estados Árabes del Golfo) que agrede militarmente a Yemen desde 2015: Arabia Saudí, Kuwait, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán.

El viernes, la ONU emitió una severa advertencia a la coalición dirigida por Arabia Saudí de las consecuencias catastróficas asociadas con no levantar completamente el bloqueo a Yemen, y los dirigentes de la ONU emitieron el sábado una declaración conjunta pidiendo el levantamiento completo del bloqueo.

Según observadores internacionales, aproximadamente 3 de cada 4 yemeníes necesitan algún tipo de asistencia humanitaria para satisfacer las necesidades básicas, con más de 17 millones de personas que enfrentan inseguridad alimentaria, incluidos otros 8’4 millones en riesgo de inanición.

Arabia Saudí dirige una coalición de Estados del Golfo contra los rebeldes hutíes que expulsaron al gobierno pro-saudí reconocido internacionalmente en Yemen en 2015.

El presidente de ese gobierno, Mansur Hadi, ha estado viviendo en Arabia Saudí desde que los hutíes tomaron el Palacio Presidencial a principios de ese año.

En marzo de 2015, aviones de combate de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahrein, Qatar y otros aliados comenzaron ataques aéreos contra posiciones hutíes en Yemen.

Desde entonces, innumerables ataques aéreos han golpeado a los objetivos rebeldes y civiles, causando miles de víctimas y la paralización del país más pobre del mundo árabe.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha documentado más de 13.800 víctimas civiles, incluidas más de 5.000 personas muertas desde que comenzaron los combates. Se cree que los números son una fracción del total de víctimas mortales. Yemen se enfrenta ahora a una hambruna y a uno de los peores brotes de cólera en décadas. El número de casos puede haber llegado a los 500.000, según la Organización Mundial de la Salud.

FUENTE: CNN

Llamamiento de Robert Mugabe a los ciudadanos de Zimbabwe

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Robert Mugabe, presidente de Zimbabwe entre 1980 y 2017.

Mis compatriotas de Zimbabwe, escribo esta carta esperando que todos la leáis y la difundáis:

Mis días en este mundo están contados, pero sé que una vez que me haya ido, ni vosotros ni vuestros hijos me olvidarán jamás. Quiero que entendáis que la razón por la que he estado tanto tiempo en el poder, 36 años, ha sido porque quería empoderar a todos vosotros, los zimbabuenses negros. Ningún otro presidente en toda África ha hecho lo que yo he hecho por vosotros.

¿Sabéis que, en toda África, el único país en el que los negros son dueños de su propia tierra es Zimbabwe? Somos los únicos negros que poseen y administran los medios de producción. Poseemos nuestras empresas y nuestra tierra. Ese es el verdadero significado de la independencia. Independencia política y económica. He luchado contra viento y marea toda mi vida política para asegurar la consolidación de la independencia política y económica. No odio a la gente blanca, no, en absoluto. Lo que odio es que piensen que son mejores que nosotros, que piensen que pueden venir a nuestro país a llevarse nuestros recursos y quedarse nuestras tierras, a decirnos lo que tenemos que hacer. A todo eso, le digo: NO. Sin embargo, hoy estoy contento de que casi toda la tierra del país esté en manos negras, en manos zimbabuenses.

Está en vuestras manos usar la educación que os dí para desarrollar la tierra, para que sea productiva y os podáis alimentar. Una cosa de la que estoy orgulloso es que trabajé duro para asegurar que nuestros recursos naturales y nuestra tierra fuese entregada a sus legítimos propietarios: vosotros, el pueblo negro de Zimbabwe.

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Bandera nacional de Zimbabwe, adoptada en 1980.

Id a ver otros países de África. Aquí mismo, al otro lado del Limpopo, en Sudáfrica, Mandela vendió y entregó todas las tierras y la economía a los blancos. Los negros en Sudáfrica serán esclavos de los sudafricanos blancos para siempre mientras la tierra no esté en manos de sus legítimos dueños – los africanos. Así las cosas, el hombre negro continuará sufriendo en su propia tierra.

La auténtica riqueza está en vuestras manos, yo peleé para arrebatársela a los blancos que vinieron aquí para robárosla a vosotros. Sí, el mundo está furioso conmigo y ha castigado al país entero con sanciones, pero no me importa porque sé que hice lo correcto, estaba empoderando a mi pueblo. Debéis cuidar la tierra y las industrias que os he entregado.

Yo hice lo mío. La pelota está ahora en vuestro tejado. Haced lo vuestro. Me recordaréis y me daréis las gracias por lo que he hecho cuando me haya ido.

Vuestro presidente y líder, de África para los Africanos

Robert Gabriel Mugabe

Harare, 17 de noviembre de 2017

Asuntos geopolíticos a tener en cuenta en el marco del XIX Congreso del Partido Comunista de China

chine-640x607En 1992, un año después de la desintegración de la Unión Soviética, el Pentágono lanzaba una doctrina que sigue siendo hoy el hilo conductor de la política exterior de los EEUU:

“Nuestro primer objetivo es evitar que aparezca un nuevo rival en el escenario mundial. Debemos impedir que los competidores potenciales aspiren a jugar un papel más importante a nivel mundial”.

Un informe reciente mencionaba 4 países que podrían ser objetivos potenciales de una acción militar: Irán, Rusia, Corea del Norte y China. A pesar de los redobles de tambor que amenazan a Corea del Norte y de la retórica sobre Rusia e Irán, hoy la atención se centra en primer lugar en China. Alrededor del país, los EEUU cuentan con más de 30 bases militares, puntos de apoyo o centro de entrenamiento (las pequeñas bolas moradas del mapa). De aquí a 2020, el 60% del total de la flota naval estará estacionada en la región. Viéndolo en un mapa, no es exagerado decir que China está siendo cercada o rodeada.

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China es extremadamente vulnerable frente a la superpotencia de los EEUU. Para su comercio exterior, China depende en un 90% del transporte marítimo. Más del 80% del suministro de petróleo tiene que pasar por el Estrecho de Malaca, cerca de Singapur – donde, por supuesto, los EEUU tienen una base militar. Washington puede, así, cerrar el grifo del petróleo, y actualmente China no tiene ningún medio de defensa frente a ello. Los EEUU gastan en armamento más de 4 veces lo que gasta China, y por habitante es 15 veces más.

Es en este contexto que hay que analizar la construcción de pequeñas islas artificiales en el Mar de China Meridional, al igual que la reivindicación china de una gran parte de la zona. El control de las rutas marítimas a través de las cuales se transporta su energía y sus bienes industriales es de vital importancia para Beijing. Por otro lado, ninguno de los 6 países que reclaman partes del Mar de China Meridional se adhiere al pie de la letra al código de conducta relativo a esta zona.

Durante la mayor parte de su Historia, China ha sido en gran medida autosuficiente. No había en China escasez de materias primas. El país podía permitirse el lujo de aislarse del mundo exterior, y lo hizo a menudo. Los principales riesgos eran de orden interno, teniendo en cuenta la extensión del país.

Hoy, la situación es completamente diferente. El país ya no es autosuficiente. Con el 18% de la población mundial, sólo dispone del 7% de las tierras agrícolas fértiles y apenas extrae el 5% del petróleo mundial. En comparación, los EEUU tienen 8 veces más minerales y en Rusia tienen 31 veces más. Además, China produce muchos más bienes de los que consume. Por todas estas razones, el país depende en gran medida de la economía exterior.

En este contexto, y también debido a la presión ejercida por EEUU, que China está empezando a poner en marcha una Nueva Ruta de la Seda. Se trata de una enorme red de rutas marítimas y terrestres, lanzada bajo el nombre de “Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda”. La iniciativa implica inversiones, financiamientos, acuerdos comerciales y docenas de Zonas Económicas Especiales (ZEE) por un valor de 900.000 millones de dólares.

En total, China quiere invertir nada menos de 4 billones (con B) de dólares en 64 países diferentes, que cuentan con una población aproximada de 3.000 millones de personas. Esto representa cerca de 30 veces la ayuda al desarrollo anual de los países ricos. Por lo tanto es, con diferencia, el mayor programa de ayuda desde el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

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La Nueva Ruta de la Seda tiene muchas semejanzas con la estrategia comercial de los Países Bajos de hace 400 años. El colonialismo británico y el colonialismo francés intentaban conquistar y subyugar a sociedades enteras. Amsterdam, por su parte, aspiraba a un “Imperio del comercio y el crédito”. No se trataba de territorios, sino de negocios. Construyeron una flota gigantesca, instalaron puestos comerciales en las principales rutas al mismo tiempo que intentaban garantizar su seguridad.

Al igual que los holandeses en el siglo XVII, China cuenta actualmente con la mayor flota mercante del mundo. Las ZEE son “guarniciones comerciales en las cadenas de suministro internacional que permiten a China asegurar su comercio sin llevar el fardo de una sumisión colonial”, según el think tank Stratfor.

FUENTE: Manos Fuera de China

Unos 200.000 israelíes llegarían al Kurdistán en cuanto se proclame la independencia

Según la revista “Israel-Kurd”, que se publica en Erbil, el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu y el autoproclamado presidente del futuro Kurdistán independiente, Masud Barzani, tienen un pacto secreto.

En virtud de ese acuerdo, Tel Aviv instalará en Kurdistán a 200.000 israelíes de origen kurdo. Esa información ha encontrado amplia repercusión en la prensa de Turquía, Irán y el mundo árabe.

freedom-to-kurdistan-om-with-love-biji-kurdistan-e29c8c-e29da4-9243162El proyecto de creación de Sudán del Sur y de un Kurdistán independiente constituyen un objetivo militar de Israel a raíz del desarrollo de la tecnología misilística, a finales de la década de 1990. Los territorios de esos nuevos Estados independientes, ampliamente administrados por israelíes, permitirían a la entidad sionista sorprender a Egipto y Siria con un movimiento envolvente.

Entre los 8 millones y medio de personas que hoy viven en Israel se cuentan unos 200.000 judíos de origen kurdo. En marzo de 1951, la Operación Ezra y Nehemías (cuyos nombres hacen referencia a los personajes bíblicos que organizaron la fuga de los judíos de Babilonia) permitió a 11.000 kurdos judíos emigrar de Irak hacia Israel. Aquella operación fue financiada por el “American Jewish Joint Distribution Committee” de Nueva York y los aviones utilizados en el puente aéreo fueron proporcionados por el dictador cubano Fulgencio Batista.

El clan Barzani, que hoy gobierna el Kurdistán iraquí con mano de hierro, ha estado históricamente vinculado a Israel. Mustafa Barzani, padre del actual presidente Masud Barzani, incluso tuvo rango de alto oficial en el Mossad israelí.

El Primer Ministro de Israel es, en este momento, el único jefe de gobierno que se ha pronunciado públicamente a favor de la creación de un Kurdistán independiente fuera de los territorios kurdos históricamente reconocidos y, por consiguiente, en detrimento de las poblaciones autóctonas de los territorios anexados por Erbil.

El pasado 25 de septiembre se celebró un referéndum con vista a la posterior proclamación de un Estado kurdo independiente, a pesar de que la Corte Constitucional de Irak prohibió dicha consulta.

FUENTE: Red “Voltaire”

El tiro por la culata

chinaDesde hace quizá cientos de años, los EEUU vienen sancionando al mundo entero. Algunas de esas sanciones se han traducido en guerras e invasiones, tales como la invasión de Japón en la década de 1870, o la invasión de la isla de Granada, luego del desastre de Vietnam, y para levantar la moral de las tropas estadounidenses, que pretextaron la construcción de una pista de aterrizaje en la isla por trabajadores cubanos y la construcción de hornos de pan, que según dijeron eran una “amenaza” para los EEUU.

Otras veces esas sanciones se tradujeron en tratar de ahogar la economía de algunos países que no aceptaban la tutela de los EEUU, y otras simplemente consistían en no reconocer la legitimidad de las autoridades de algún país o su legalidad. Un caso paradigmático fue lo que sucedió con la República Popular China, luego del triunfo de la revolución en 1949. El Ejército Popular de Liberación chino había conquistado todo el territorio continental de China, y las tropas fugitivas del ejército de Chiang Kai-shek se refugiaron en la isla de Taiwán y algunas islas menores. En el territorio continental habitaban 800 millones de personas, y en Taiwán alrededor de 17 millones. Sin embargo, la tradicional torpeza de la diplomacia yanqui dispuso que la “verdadera” China era la de Taiwán y que en el Consejo de Seguridad de la ONU, que estaba compuesto por los cinco “grandes” que habían ganado la guerra, la representación china era la de Taiwán, que “representaba a todo el pueblo chino”.

Con mayor sensatez, muchos países fueron aceptando al Gobierno chino representado por Mao Zedong y comenzaron a comerciar con la República Popular China, a la cual los imperialistas seguían llamando “China Comunista”, en oposición a la “China Nacionalista”, según los imperialistas: “la verdadera China”. Esta situación se hizo tan ridícula que fue el presidente Richard Nixon quien viajó a China y se entrevistó con Mao Zedong, y en esa ocasión las cosas se pusieron en su lugar. La República Popular China recuperó el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU y el mundo entero aceptó esa situación. Se reconoció que solo había una China, y algunos – como los EEUU – siguieron manteniendo relaciones “no diplomáticas” con Taiwán, a la cual convirtieron en una inmensa base militar y fuente de provocaciones hacia la verdadera China, pero les salió el tiro por la culata. China se convirtió en la principal potencia industrializada del mundo, y los navíos mercantes chinos están en todos los puertos del mundo descargando los productos manufacturados chinos. ¿De qué sirvió esa política del Imperio? De nada.

Estamos en 2017 y el Imperio parece no haber aprendido nada de las lecciones de la Historia. Ahora intenta sancionar a China, a Rusia, a la República Popular Democrática de Corea y a Irán. Pero el tiempo ha pasado, y los EEUU han perdido definitivamente la hegemonía. Los países sancionados han elaborado una estrategia consistente en no utilizar más el dólar como moneda de medida de su comercio y utilizar sus monedas nacionales, además de desligarse del sistema SWIFT, que consiste en la posibilidad de utilizar el dólar estadounidense y fijar unos medios de compensación bancaria controlados por los EEUU, que obliga a sus usuarios a que todas las operaciones de su comercio exterior pasen por bancos estadounidenses, los cuales cobran jugosas comisiones. Esto está a punto de acabarse, ya que los sancionados acaban de crear su propio sistema de compensación en sus monedas nacionales, y parece que los países BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) se adherirán al mismo. Se trata de un tráfico comercial de 100.000 millones de dólares anuales (no es moco de pavo) que los bancos estadounidenses dejarán de pasar por sus ventanillas. Esto es una herida de muerte para el Imperio, que seguirá recibiendo tiros por la culata. Con Trump o sin él, el Imperio se hunde. Tenía razón Mao cuando decía que el imperialismo era un tigre de papel. Ahora, ese tigre ha perdido sus dientes.

Por Darío Herchhoren