Las múltiples sucursales que mantienen los sionistas en Kurdistán

israkurdMuy poco después de la invasión imperialista de Irak y la imposición de un gobierno regional kurdo en agosto de 2003, Israel organizó en Tel Aviv una conferencia para aconsejar a los capitalistas que invirtieran en Kurdistán utilizando para ello a empresas radicadas en Jordania y Turquía, así como códigos de barras falsificados que ocultaran su verdadero lugar de producción: Israel.

El Kurdistán iraquí está lleno de este tipo de mercancía averiada y de empresas israelíes. En 2008, el sitio “Roads to Iraq” contabilizó 210 sociedades israelíes de falsa bandera operando en los mercados kurdos. Al año siguiente su número se disparó cuando el primer ministro iraquí Nuri Al-Maliki suprimió el boicot empresarial a Israel, una parte de las cuales eran ventanillas de reclutamiento del Mossad.

Líbano es el segundo país inversor en Kurdistán, con 13.000 millones de dólares, que también aparece muy frecuentemente en el sur de Irak, en la zona petrolífera de Basora, alguna de cuyas empresas son mixtas líbano-israelíes, a veces con la apariencia procedente de su constitución en EEUU, con denominaciones típicamente occidentales y con escala en Dubai.

En los capitales libaneses que operan en Kurdistán hay muchos oficiales retirados del Ejército, viejos pistoleros de las milicias cristianas que ofician como contratistas privados de seguridad, visten el traje de intérpretes de Blablater u ofician como instructores de todo tipo.

Turquía no podía faltar en un negocio de estas características. Las relaciones de Erdogan con Barzani son casi íntimas porque están cosidas por la animadversión de ambos hacia el PKK/PYD. Cuando en 2013 se produjo la creación y expansión del autoproclamado Estado Islámico, Barzani elogió a la nueva organización yihadista que trataba de hacer una “revolución de las tribus”, es decir, crear un Estado exclusivamente sunní, paralelo al kurdo. Los propios yihadistas se encargaron de desengañarle. Sólo entonces se apercibieron de que uno de los objetivos militares de los yihadistas era Kurdistán y que su pretensión era reducir a la población kurda a la condición de esclavos.

No contento con aquella torpeza, Barzani lanzó otra provocación contra el gobierno central de Bagdad, participando en el saqueo del petróleo y su exportación a Israel. El primer cargamento de petróleo llegó al puerto israelí de Ashkelon a finales de junio de 2014, dos semanas después del ataque del ISIS al Kurdistán. Otra parte del petróleo se exporta a través del puerto turco de Ceyhan y en el negocio estaba involucrado personalmente el propio Erdogan.

Un Estado kurdo independiente crearía un “tsunami político” en Oriente Medio, según reconocen los propios kurdos. Ningún país vecino lo reconocería excepto Israel. “Israel quiere ser el primer país en reconocer la independencia de Kurdistán”, decía Reuven Azar, diplomático israelí en EEUU. Los sionistas están interesados en la fragmentación de Irak tanto como en la de Siria. En ambos países utilizan a los kurdos como peones contra sendos países. El otro objetivo de Israel al apoyar a los kurdos es Irán. En el Kurdistán iraquí el Mossad entrena comandos para infiltrarlos dentro de Irán, con un balance nefasto hasta la fecha. Como carne de cañón, los comandos están siendo aniquilados uno detrás de otro por las fuerzas iraníes.

Los centros de adiestramiento del Mossad en el Kurdistán iraquí también imparten formación y equipan a los “peshmerga” de Barzani, es decir, que su colaboración se extiende a muy diferentes organizaciones kurdas.

Durante una conferencia celebrada en Tel Aviv en 2014, el antiguo dirigente de la seguridad israelí Avi Akhtar admitió que los sionistas están interesados en la partición de Irak y que su gobierno jamás podrá volver a recuperar el protagonismo que habían tenido en el mundo árabe. Para Israel, el Kurdistán iraquí es una atalaya inmejorable de agresión: desde el inicio de la invasión en abril de 2003 y octubre de 2004 el Mossad asesinó a 310 científicos, ingenieros y especialistas iraquíes, es decir, la parte sustancial de fuerza de trabajo más especializada, algo parecido a lo que han llevado a cabo con los palestinos.

Tras la Batalla de Faluya, el Pentágono construyó en el Desierto del Negev un centro de entrenamiento para la Infantería de Marina llamado “Baladia City”, situado cerca de la base secreta de Tzeelim, en el que los soldados israelíes participan hablando árabe, jugando a ser el enemigo o población civil. Según el “Marine Corps Time”, el centro se ha levantado siguiendo los planos de Bint Jbeil, donde en 2006 el Ejército israelí fue derrotado por Hezbollah.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

Rojava: un mito para encubrir cinco años de agresión imperialista

Por “Movimiento Político de Resistencia”

rojava-poster-low-resRecientemente Kaos en la Red ha traducido y difundido un “Llamamiento a la solidaridad internacional” contra la intervención del Ejército turco en el norte de Siria, que califica de “extranjera” con absoluta corrección gramatical.

No obstante, el “llamamiento” es el típico fraude político que pone de relieve el papanatismo de buena parte de la intelectualidad europea.

Quiere dar la impresión de que en Siria es ahora, después de 5 años de guerra, cuando los “extranjeros” empiezan a hacer su aparición en lo que hasta ahora a algunos les parecía una “guerra civil”, o quizá aún menos: un levantamiento de la población contra el “gobierno opresor” de Bashar Al-Assad.

También quiere aparentar que los turcos son los únicos invasores de Siria, ya que no se pide la salida de los demás ocupantes “extranjeros”. Por ejemplo, podían haber exigido la salida de las tropas británicas estacionadas en el noroeste, pero el “llamamiento” no habla de ello. ¿Significa eso que los soldados británicos molestan menos que los turcos? ¿A quién molestan menos?

Hay muchos “extranjeros” en Siria. Por ejemplo, hay muchos mercenarios procedentes de todas las partes del mundo que lucha en las filas de los yihadistas, pero el “llamamiento” tampoco se refiere a ellos para nada. ¿Por qué? ¿No les molestan a los firmantes? ¿Deben permanecer en Siria?

Hay muchos más “extranjeros” de los que el lector es capaz de imaginar siquiera. Por ejemplo, hay millones de palestinos que han huido de las masacres organizadas por el Estado de Israel y han sido acogidos por el Gobierno de Siria desde hace más de medio siglo.

Hay unos dos millones de iraquíes que se refugiaron en Siria tras la invasión de EEUU a su país en 2003.

Hay más de un millón de kurdos originarios de Turquía acogidos por el Gobierno de Siria cuando huían de la represión en su país. Algunos de ellos se quejan ahora de quien les ha ofrecido su hospitalidad más desinteresada… De bien nacidos es ser agradecidos.

Hay muchos “extranjeros” que no sólo no molestan a los firmantes, sino que su intervención en Siria la deben considerar como saludable, aunque seguimos sin saber para quién. Es el caso de las tropas de EEUU que, junto a las fuerzas kurdas, “han estado despejando el norte de Siria de los soldados de DAESH”.

Seamos claros: los autores del “llamamiento” que publica Kaos en la Red le quieren lavar la cara al imperialismo. Lo que dicen es: mientras EEUU combate al yihadismo, Turquía ha llegado a un acuerdo con ellos para que la ciudad que ocupan, Jarabulus, se convierta en su base de operaciones. Turquía es un enemigo; EEUU no es un enemigo sino todo lo contrario: un aliado.

Nos toman por idiotas. Si no entendemos mal, lo que aseguran es que Jarabulus era una base de operaciones del Califato Islámico y el Ejército turco los ha expulsado para que siga siendo una base de los mismos yihadistas… Absurdo.

Luego viene toda esa demagogia, también muy de moda, sobre la creación en Rojava del “primer ejemplo del corazón democrático en Siria”. Lo que está ocurriendo en Rojava se contrapone frontalmente no sólo con lo que hace el Gobierno turco en su país, sino también con lo que hace el Gobierno sirio.

Lo de Rojava es, pues, un oasis, algo excepcional y modélico en un entorno de extremismo, crímenes y guerra sin cuartel. Algunos libertarios de pacotilla tienen incluso la desfachatez de hablar de “revolución” y, por supuesto, de democracia, autogestión, feminismo, ecologismo… El no va más. Una cortina de humo perfecta para ocultar la esencia de una brutal guerra desatada por el imperialismo.

A nosotros nos llegan informaciones un poco más preocupantes. Por ejemplo, el periódico armenio “Agos” insertó una declaración firmada por 16 organizaciones asirias y armenias en la que afirman que en los territorios bajo control kurdo, las YPG reclutan tropas a la fuerza en Siria, extorsionan a civiles, intervienen en los programas de las escuelas religiosas y, a fin de cuentas, violan los derechos humanos.

Más recientemente, Amnistía Internacional ha calificado la destrucción de poblaciones en Rojava y el norte de Siria por parte de las YPG como “crímenes de guerra”.

Reporteros Sin Fronteras también ha criticado la censura impuesta a la prensa por el PYD en las zonas de Siria bajo su control militar a través de una especie de Ministerio de la Información, así como las detenciones de periodistas críticos.

Esa es la otra cara de la “revolución” en Rojava que, por cierto, tiene una relación directa con el aspecto que hemos comentado antes: la presencia de tropas “extranjeras”, como las de EEUU, cuya presencia se explica precisamente para defender que dicha “revolución” alcance todos sus objetivos.

Los imperialistas siempre se han caracterizado por su apoyo a las revoluciones, a la democracia, a la libertad, a los derechos humanos…

El imperialismo agasaja a “los kurdos”

Por “Movimiento Político de Resistencia”

Este fin de semana François Hollande recibió, con todo el boato que se merecen los lacayos, a una delegación de kurdos de Irak con honores de jefe de Estado, como si el gobierno de Erbil representara a un Kurdistán independiente.

En el acto oficial ni siquiera faltó un canalla acreditado del imperialismo y el sionismo como Bernard-Henri Lévy, una presencia que avergonzaría a cualquier habitante de Oriente Medio… excepto a los acólitos de Barzani.

François Hollande (en el centro) se reúne con representantes del Kurdistán autónomo iraquí.

Violando elementales normas del Derecho Internacional, Hollande está armando al gobierno autonómico kurdo de Irak y garantizó que iba a continuar haciéndolo. Al día siguiente, el antiguo Ministro de Asuntos Exteriores francés Bernard Kouchner inauguró una representación de “los kurdos” en París, aunque esta vez se trataba de “los kurdos de Siria”.

Cuenta Red Voltaire que quien paga los gastos propios de la representación es Bruno Ledoux, un magnate de la prensa que controla el diario “Libération”, el semanario “L’Express” y el canal de televisión “i24news”, estrechamente vinculado a Israel y al sionismo.

Como corresponde a cualquier potencia imperialista, además de sucia, la política francesa hacia Kurdistán, Irak y Siria es hipócrita. El acto con “los kurdos” iraquíes fue oficial, mientras que con “los kurdos” sirios fue oficioso.

En Irak a Francia no le importa pasar por encima del gobierno central, pero en Siria tiene que defender a la “oposición moderada” que no admite ningún tipo de concesiones a los kurdos sirios. Por enciam de todo, incluso de “los kurdos”, está el derrocamiento de Bashar Al-Assad.

Hasta la fecha en la Guerra Civil Siria sólo ha habido una actitud más sucia que la de EEUU, Turquía y Arabia Saudí: la de Francia, cuyo Ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, llegó a decir que los yihadistas estaban haciendo “un buen trabajo” en Siria.

Kurdistán salió perjudicado por un reparto del mundo entre los imperialistas hace 100 años y quiere triunfar ahora por la misma vía, es decir, no luchando contra el imperialismo sino formando parte de él, de nuevos repartos, de nuevas guerras y nuevos crímenes.

En 2011 Francia y Turquía volvieron a dibujar el mapa de Oriente Medio a su conveniencia. Tras liquidar a la actual República Árabe Siria, sobre sus ruinas crearán el nuevo Estado kurdo, que será repoblado por los kurdos que serán expulsados de Turquía.

Ya metidos en la guerra hasta las cejas, en 2014 Hollande y Erdogan se reunieron en secreto con Saleh Muslim, otro de los representantes de “los kurdos” en Siria, para involucrarle en su plan imperialista.

El año pasado Hollande intentó hacer lo mismo con el PKK, otro representante de “los kurdos”, aunque esta vez se pasó de frenada porque “los kurdos” no eran sirios, sino más bien turcos y eso ya no gustó tanto a Erdogan.

Es posible que, como dice Red Voltaire, la cólera de Turquía no tuviera absolutamente ninguna relación con los atentados de noviembre de 2015 en Francia, atribuidos a DAESH, que tampoco tiene absolutamente nada que ver con el imperialismo, como es de sobra conocido. ¿Seguían haciendo “un buen trabajo” los yihadistas?

Líder kurdo sirio: “La caída de Al Assad sería una catástrofe para el mundo”

Por el periódico Al-Manar

El presidente del PYD, el partido kurdo de Siria, Salem Muslim, ha señalado que la caída del presidente Bashar al Assad sería “una catástrofe para Siria y el mundo, ya que ello permitiría a los salafistas apoderarse de Damasco”.

“Si el régimen se hundiera debido a una ofensiva de los salafistas sería una catástrofe para el mundo”, dijo Muslim, el líder kurdo-sirio, al periódico británico “The Independent”.

Esta afirmación es muy significativa teniendo en cuenta que el PYD (Partido de la Unión Democrática) y su presidente formaban parte de las fuerzas que en su día se opusieron a Al Assad, pero que en los últimos tiempos han cambiado su postura.

Muslim considera “un gran peligro” el avance del Estado Islámico en Siria. En los últimos combates ocurridos en la ciudad de Hassaka, al norte del país, las YPG (Unidades de Protección Popular) combatieron contra el ISIS junto al Ejército sirio.

“Nuestro principal objetivo es la derrota del ISIS. No podremos sentirnos seguros en nuestra propia casa mientras haya combatientes del Estado Islámico con vida“, dijo Muslim.

Mostró también su rechazo a cualquier diferenciación entre el ISIS y el Frente Al Nusra (la rama de Al Qaeda en Siria) o Ahrar al Sham. “Todos tienen la misma mentalidad”, afirmó.

Los kurdos vienen siendo desde hace unos meses uno de los actores principales de la Guerra Civil Siria. Los combates contra el ISIS en Kobanê/Ayn al-Arab y el asedio del grupo terrorista contra esta ciudad duraron 4 meses y medio. Los kurdos de Siria combaten ahora, como sus homólogos de Irak, contra el ISIS en diversos frentes.

Esta declaración kurda tiene lugar en un momento en el que Rusia ha afirmado que la única política inteligente en Siria es la de reforzar las estructuras estatales y que es urgente asociarse con el presidente Al Assad y su Ejército en la lucha contra el terrorismo.