Bagdad se une al Eje Moscú-Teherán-Damasco

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El vicepresidente iraquí Nuri Al-Maliki estrecha la mano del presidente ruso Vladimir Putin.

El vicepresidente iraquí Nuri Al-Maliki llegó a Moscú el pasado 23 de julio para una visita de cuatro días y se reunió allí con el presidente ruso Vladimir Putin y otros dirigentes rusos.

En un análisis, el periódico ruso “Pravda” señaló que durante la vista Al-Maliki mostró la determinación de Irak a desafiar a EEUU, expresando su oposición a la creación de bases norteamericanas en territorio iraquí, denunciando el apoyo de Washington a los grupos terroristas y manifestando su voluntad de comprar armas rusas.

Los EEUU gastaron más de 2 billones de dólares para invadir Irak, según un estudio realizado por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Brown. Dicha invasión causó un gran sufrimiento al pueblo iraquí, además de casi un millón de muertos, y estuvo basada en las mentiras de la administración estadounidense sobre las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak – algo que recuerda a las actuales mentiras de EEUU sobre el uso de armas químicas por el Ejército sirio. Por lo tanto, está claro que la Casa Blanca y el Congreso de los EEUU harán todo lo que esté en sus manos para intentar que Irak no abandone la esfera de influencia de EEUU. ¿Pero pueden realmente hacer algo?

Irak está estratégicamente localizado en Oriente Medio y el segundo mayor productor de petróleo de toda la OPEP. El país produce 5 millones de barriles de crudo al día, pero su producción en 2020 crecerá hasta los 8 millones, lo que significa que llegará prácticamente al mismo nivel de extracción que Arabia Saudí.

Dado que si EEUU utiliza el campo de la energía como arma política contra Rusia, podemos concluir que si Irak desafía a EEUU y se une al Eje Moscú-Teherán-Damasco esto significaría una seria derrota geopolítica para EEUU en la región del Golfo Pérsico y en el mundo.

“La guerra de EEUU contra Irak llevó a la destrucción, la fragmentación y la difusión del caos en su territorio”, señala Nikolai Sukhov, investigador del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia. Por supuesto, esto ha llevado a un incremento del sentimiento antiestadounidense en todas las comunidades de Irak, entre los musulmanes sunníes y los chiíes, así como los cristianos, que sufrieron todos un duro régimen de sanciones que privó a Irak de productos básicos, entre ellos medicinas, entre 1991 y 2003.

Una indicación de que Irak ya no es un aliado de EEUU es la cooperación entre Moscú y Bagdad en la esfera militar. Cabe señalar que Rusia e Irak firmaron en 2012 un conjunto de acuerdos sobre cooperación técnico-militar por valor de 4.300 millones de dólares.

Tras la invasión de Irak por parte del ISIS en 2014, Rusia e Irak implementaron con rapidez un contrato para abastecer a Bagdad con armas rusas mientras EEUU se negó a entregar a Irak aviones de combate F-16 ya pagados. Posteriormente, ha habido muchas denuncias de una ayuda norteamericana encubierta al ISIS en forma de lanzamientos de cajas con armas y municiones desde “misteriosos” aviones y helicópteros, según señalaron incluso miembros del Parlamento iraquí.

En junio de 2017, Rusia e Irak firmaron también un contrato para abastecer al país árabe con sofisticados tanques rusos T-90. De este modo, la cronología de compras de armas rusas por Bagdad muestra que Irak prefiere estas últimas a las estadounidenses.

Al mismo tiempo que Al-Maliki estaba en Moscú, el Ministro de Defensa iraquí, Irfan Hayali, visitaba Teherán. El 22 de julio firmó con su homólogo iraní Hussein Dahkan un memorando de entendimiento sobre cooperación en el campo de la Defensa entre los dos países.

Este evento ha sido una bofetada de Bagdad a Washington porque tuvo lugar en un tiempo en el que la Casa Blanca acusaba cínicamente a Irán de ser un “patrocinador del terrorismo” y llamaban a los aliados de EEUU a “aislar al régimen iraní”. Esto es una muestra del fracaso de la diplomacia de EEUU en Irak, país que ha sufrido precisamente el terrorismo del ISIS y otros grupos takfirís wahabíes patrocinados por Arabia Saudí y otros aliados de EEUU.

Precisamente, Irán e Irak han prometido reforzar su cooperación militar para hacer frente a los terroristas extremistas y su ideología. En este sentido, la revista estadounidense “Newsweek” reconoce que ambos países han sido objetivo de ataques terroristas y luchan juntos contra esta plaga. A diferencia de la ayuda de EEUU, la ayuda iraní ha sido determinante para que Irak pueda frenar primero al ISIS, pasar al contraataque y lograr una serie de victorias contra el grupo terrorista, la última de las cuales ha sido la liberación de Mosul.

“Newsweek” señala que EEUU teme una alianza estratégica entre Irán e Irak. La revista enfatiza que los responsables norteamericanos no han reaccionado a la firma del acuerdo irano-iraquí. Ellos saben que tal alianza impedirá a EEUU jugar y dañar, como ha hecho hasta ahora, la seguridad de Irak y de otros países de la región.

Hay, además, un factor religioso en esta alianza que los estadounidenses no alcanzan a comprender. Dos tercios de la población iraquí profesa la rama chií del Islam y comparten las creencias de la gran mayoría de la población de Irán. Millones de iraníes visitan los lugares santos para el chiismo de Kerbala y Nayaf cada año y los vínculos de tipo familiar entre Irán e Irak se están extendiendo. Los centros de aprendizaje religioso de Qom (Irán) y Nayaf (Irak) mantienen sólidos vínculos y no cabe olvidar la influencia de la Mayaiyah (Escuela Teológica de Nayaf) en la política iraquí. Los sabios religosos iraquíes no desean una presencia estadounidense en su país.

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Símbolo de las FMP de Irak (Hashid Al-Shaabi)

Otro factor importante es la consolidación de las Fuerzas de Movilización Popular de Irak (Hashid Al-Shaabi), que cuentan con cientos de miles de militantes y que han sido objeto de una campaña permanente de hostilidad – principalmente mediática, pero en ocasiones también en forma de ataques aéreos – por parte de EEUU. Las FMPI han estado insistiendo en que no hay lugar para la presencia militar estadounidense en Irak y se espera que esta milicia desempeñe un creciente papel en la política iraquí. Sus líderes han agradecido públicamente la ayuda de Irán y Hezbollah a Irak, y en particular a las FMPI, que comparten muchos vínculos personales e ideológicos con los anteriores.

Frente a todos estos factores, los EEUU no tienen ninguna posibilidad de dañar la alianza que Irán e Irak están creando y que tendrá una notable importancia a escala regional y mundial.

Por Yusuf Fernández

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El dinero del wahabismo de Arabia Saudí y Qatar en España (parte 1)

Una de las causas más importantes para evitar el odio a los musulmanes es identificar correctamente a los responsables de que el discurso integrista y radical cale entre algunos de sus miembros. Tan irresponsable es incidir en la generalización sobre los musulmanes como pasar por alto la importancia de ideologías religiosas intolerantes que financian, promueven y difunden un mensaje de odio que no tiene cabida en una sociedad abierta y democrática. El wahabismo y el salafismo son dos corrientes diferentes sunníes pero imbricadas por un mismo concepto: el takfirismo, que significa la expulsión del distinto, no concebir al resto de musulmanes como “verdaderos” y el rechazo al que no practica ni su religión ni su misma acepción de la misma. En esencia, el wahabismo y el salafismo son discursos de odio.

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El Rey de España, Felipe VI, durante una de sus más recientes visitas de Estado a Arabia Saudí.

Arabia Saudí es, junto a Qatar, uno de los países difusores más importantes de la corriente fundamentalista del wahabismo. La visión del Islam wahabí de su profeta Muhammad ibn Abd Al-Wahhab, que data del siglo XVIII, preconizaba un ideario mucho más riguroso para todos aquellos musulmanes que según él se habían desviado del verdadero mensaje del Islam. La unión de esa visión integrista del Islam y Arabia Saudí se dio en el año 1744 por el acuerdo pactado entre el predicador y Muhammad bin Saud, fundador de la dinastía Saud a la que hoy pertenecen los sátrapas del Estado actual de Arabia Saudí.

“La exportación por parte de Arabia Saudí de una rama rígida, fanática, patriarcal y fundamentalista del Islam conocida como wahabismo, ha alimentado el extremismo global y contribuido al terrorismo”, analizaba Scott Shane en un artículo en “The New York Times”. La visión extrema del Islam coaligada con la dictadura saudí ejerce una dramática influencia sobre el yihadismo dependiente de la corriente salafista, que persigue devolver La Meca a unos postulados utópicos de “pureza” islámica.

Por ello, paradójicamente, el terrorismo de raíz salafista actual es una serpiente venenosa creada por la visión dogmática de la religión que alimentan los Estados wahabitas de Arabia Saudí y Qatar, y que creció con el anti-imperialismo, pero que no dudaría en matar a su creador si tuviera la oportunidad de conquistar La Meca.

Wahabismo en España

La mezquita de la M-30 (o Centro Cultural Islámico de Madrid) fue inaugurada el 21 de septiembre de 1992 con la presencia del entonces rey saudí Salman ben Abdelaziz y el entonces rey español Juan Carlos I. La inauguración se produjo 11 años después de un acuerdo al que habían llegado 18 países musulmanes con presencia diplomática en España y sólo después de que el rey Fahd de Arabia Saudí hubiera puesto 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros) para la construcción del complejo de 6 plantas y más de 12.000 metros cuadrados.

El actual imam de la M30, Hussam Khoja, se ha pronunciado en diferentes ocasiones en contra de la violencia y contra la visión integrista y rigorista que nutre a los terroristas salafistas y el Estado Islámico, enarbolando su independencia ante el dinero wahabí que financia la mezquita pero ejerciendo el discurso implantado y gestionado desde la Liga del Mundo Islámico, la coalición islámica internacional que dirige la mezquita. El anterior imam, Moneir Mahmud, un sunní de nacionalidad egipcia que ejerció de profesor e imam en Arabia Saudí, siempre ha rechazado la influencia wahabí en su discurso y también sufrió el desprecio de los asistentes más radicales a su mezquita por sus discursos contra Abu Qutada, un clérigo radical próximo a Al Qaeda. Estos son dos ejemplos paradigmáticos de la controversia entre dos discursos integristas como el wahabí y el salafista por el control del mundo musulmán.

La mayor radicalidad del discurso no se da en las mezquitas grandes a cargo de los imames plenamente identificados, sino en pequeños lugares de cultos ilegales y clandestinos, o centros islámicos de menor tamaño. Sin embargo, no es menos cierto que la financiación de Arabia Saudí de las principales mezquitas en España y en Europa legitima una visión rigorista del Islam desde los grandes centros de oración. El dinero saudí está en las mezquitas de Marbella, de Whitechapel (Londres), en la mezquita del Rey Fahd de Los Ángeles o de Saint-Etienne en Nantes. En el momento de la inauguración de la mezquita de la M30 los musulmanes moderados ya advertían del peligro de la implantación de la visión saudí del Islam: “Arabia Saudí pretende ser la representante verdadera del Islam, pero no lo practica”, afirmaba Jalifi Riadh, un profesor tunecino de jurisprudencia islámica, en un artículo de 1992 en “El País”.

La mano de Arabia Saudí en la propagación del discurso del odio es tolerada por parte de los responsables políticos. En mayo de 2016 fue permitido un sermón en el Centro Cultural Islámico de Cornellà en la mezquita Al Tauba del imam saudí Saleh Al Moghamsy. Este clérigo, responsable de la mezquita de Quba en Medina, ha llegado a defender la “santidad” de Osama bin Laden por encima de la de cualquier otro “infiel”.

Un informe del CNI al que tuvo acceso “El País” en el año 2011 advertía del escaso control que se tenía sobre el dinero que Arabia Saudí y Qatar, junto a otros 4 países como Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Libia y Marruecos enviaban a comunidades musulmanas y cómo acababan financiando organizaciones radicales y células islamistas. Nada ha servido para que la política exterior española cambie su postura frente a los petrodólares de las dinastías wahabitas.

La financiación de las mezquitas en España es solo una de las partes más evidentes del incesante flujo de dinero que las dictaduras de Arabia Saudí y Qatar usan para ampliar su influencia. Los negocios al más alto nivel y las fuertes inversiones de capital en empresas españolas, junto a los jugosos negocios que proporcionan estos países, hacen que se sea muy laxo con el discurso del odio que promueven y al que dan soporte.

Por Antonio Maestre (LaMarea.com)

La crisis terminal de la oposición siria

supportSegún fuentes próximas a la oposición siria, el Gobierno turco ha interrumpido el apoyo financiero a la Coalición Nacional Siria desde la semana pasada, lo cual ha llevado al grupo opositor a sufrir una situación económica muy crítica.

Responsables turcos han informado a la coalición que no suministrarán este mes apoyo financiero a la misma. Hasta el momento, Turquía suministraba un total de 320.000 euros mensuales a aquélla.

Esto ha coincidido con informes, aparecidos en el diario “Zaman al-Wasl”, de que los Emiratos Árabes Unidos habrían pedido a EEUU y algunos países europeos que dejen de respaldar a la oposición siria y apoyen en su lugar al presidente Bashar al-Assad, porque la oposición siria ahora está compuesta por yihadistas o, cuanto menos, está bajo el control de éstos.

En este desfavorable contexto Jalid al-Mahamid, miembro de la delegación opositora siria en Ginebra (Suiza), dijo en una entrevista que “la guerra en Siria ha terminado si atendemos a los hechos sobre el terreno y el campo de batalla”.

Este reconocimiento de la derrota sobre el terreno fue considerado como “chocante” por el grupo de Riad (autodenominado “Alto Consejo Negociador”), una de las facciones de la oposición siria que decidió separar a Al-Mahamid de la delegación negociadora y expulsarle del grupo.

La oposición siria también se ha visto afectada por el enfrentamiento entre Arabia Saudí y Qatar, que patrocinan a distintos grupos dentro de la misma. La dependencia del régimen wahabita saudí, sin embargo, es algo nocivo para los grupos opositores, ya que dicho régimen es despreciado y odiado por la gran mayoría del pueblo sirio.

El Alto Comité Negociador sigue apoyando al llamado “Ejército Libre Sirio”, que sigue luchando supuestamente contra las fuerzas del Ejército sirio. Sin embargo, este grupo también está lastrado por la erosión y el declive por una serie de razones:

En primer lugar, la práctica desaparición del grupo den la mayor parte de campos de batalla de Siria en favor del Frente Al-Nusra, el ISIS y otros grupos extremistas.

Como fruto de esta situación, el presidente norteamericano Donald Trump dio la orden a George Pompeo, director de la CIA, de que pusiera fin al programa de la agencia dirigido a entrenar y armar al ELS. Tal decisión fue justificada señalando que este programa era caro (costaba unos 1.000 millones de dólares) e inefectivo, ya que el ELS nunca ha sido una fuerza real de combate.

Además, la mayor parte de las armas norteamericanas suministradas al ELS han acabado en manos del Frente Al-Nusra, vinculado a Al-Qaeda, o directamente al ISIS.

En segundo lugar, en el norte de Siria el ELS está actuando como una fuerza mercenaria al servicio de Turquía, que les utiliza para combatir contra los kurdos, que son los principales aliados de Washington en Siria. Esta actitud del ELS ha irritado a EEUU y a varios países occidentales, que mantienen ahora unas tensas relaciones con Ankara.

En tercer lugar, en el sur de Siria una gran masa de combatientes del ELS se ha rendido al Ejército sirio, pasándose al mismo con sus armas y vehículos.

En cuarto lugar, en toda Siria los bombardeos combinados de las fuerzas aeroespaciales de la Federación Rusa y la República Árabe Siria han llevado a que el ELS desaparezca como una fuerza de combate digna de tal nombre.

De este modo, el fin progresivo de la guerra en Siria con la victoria del Ejército sirio, el cambio de prioridades de sus patrocinadores y el enfrentamiento entre facciones debido a sus diferencias en lo que respecta a la negociación con el Estado sirio y a sus lealtades hacia distintos países han llevado a la oposición política y militar siria a una crisis que podría ser terminal.

Burhan Galiun, el primer presidente del opositor Consejo Nacional Sirio – antecesor de la Coalición Nacional Siria – señaló en varios recientes artículos que la desesperación de la oposición siria podría abrir la vía a un diálogo nacional efectivo y dijo que la oposición había cometido muchos errores, en primer lugar caer en una dependencia política y económica de países extranjeros, principalmente EEUU, Turquía, Qatar y Arabia Saudí, y en segundo lugar, dejarse caer en brazos de las fuerzas extremistas. Galiun considera que ya nada podrá impedir el hundimiento de la oposición o evitar que ésta se vea obligada a aceptar lo que el Gobierno sirio esté dispuesto a ofrecerles.

FUENTE: “Annur TV”

Las múltiples sucursales que mantienen los sionistas en Kurdistán

israkurdMuy poco después de la invasión imperialista de Irak y la imposición de un gobierno regional kurdo en agosto de 2003, Israel organizó en Tel Aviv una conferencia para aconsejar a los capitalistas que invirtieran en Kurdistán utilizando para ello a empresas radicadas en Jordania y Turquía, así como códigos de barras falsificados que ocultaran su verdadero lugar de producción: Israel.

El Kurdistán iraquí está lleno de este tipo de mercancía averiada y de empresas israelíes. En 2008, el sitio “Roads to Iraq” contabilizó 210 sociedades israelíes de falsa bandera operando en los mercados kurdos. Al año siguiente su número se disparó cuando el primer ministro iraquí Nuri Al-Maliki suprimió el boicot empresarial a Israel, una parte de las cuales eran ventanillas de reclutamiento del Mossad.

Líbano es el segundo país inversor en Kurdistán, con 13.000 millones de dólares, que también aparece muy frecuentemente en el sur de Irak, en la zona petrolífera de Basora, alguna de cuyas empresas son mixtas líbano-israelíes, a veces con la apariencia procedente de su constitución en EEUU, con denominaciones típicamente occidentales y con escala en Dubai.

En los capitales libaneses que operan en Kurdistán hay muchos oficiales retirados del Ejército, viejos pistoleros de las milicias cristianas que ofician como contratistas privados de seguridad, visten el traje de intérpretes de Blablater u ofician como instructores de todo tipo.

Turquía no podía faltar en un negocio de estas características. Las relaciones de Erdogan con Barzani son casi íntimas porque están cosidas por la animadversión de ambos hacia el PKK/PYD. Cuando en 2013 se produjo la creación y expansión del autoproclamado Estado Islámico, Barzani elogió a la nueva organización yihadista que trataba de hacer una “revolución de las tribus”, es decir, crear un Estado exclusivamente sunní, paralelo al kurdo. Los propios yihadistas se encargaron de desengañarle. Sólo entonces se apercibieron de que uno de los objetivos militares de los yihadistas era Kurdistán y que su pretensión era reducir a la población kurda a la condición de esclavos.

No contento con aquella torpeza, Barzani lanzó otra provocación contra el gobierno central de Bagdad, participando en el saqueo del petróleo y su exportación a Israel. El primer cargamento de petróleo llegó al puerto israelí de Ashkelon a finales de junio de 2014, dos semanas después del ataque del ISIS al Kurdistán. Otra parte del petróleo se exporta a través del puerto turco de Ceyhan y en el negocio estaba involucrado personalmente el propio Erdogan.

Un Estado kurdo independiente crearía un “tsunami político” en Oriente Medio, según reconocen los propios kurdos. Ningún país vecino lo reconocería excepto Israel. “Israel quiere ser el primer país en reconocer la independencia de Kurdistán”, decía Reuven Azar, diplomático israelí en EEUU. Los sionistas están interesados en la fragmentación de Irak tanto como en la de Siria. En ambos países utilizan a los kurdos como peones contra sendos países. El otro objetivo de Israel al apoyar a los kurdos es Irán. En el Kurdistán iraquí el Mossad entrena comandos para infiltrarlos dentro de Irán, con un balance nefasto hasta la fecha. Como carne de cañón, los comandos están siendo aniquilados uno detrás de otro por las fuerzas iraníes.

Los centros de adiestramiento del Mossad en el Kurdistán iraquí también imparten formación y equipan a los “peshmerga” de Barzani, es decir, que su colaboración se extiende a muy diferentes organizaciones kurdas.

Durante una conferencia celebrada en Tel Aviv en 2014, el antiguo dirigente de la seguridad israelí Avi Akhtar admitió que los sionistas están interesados en la partición de Irak y que su gobierno jamás podrá volver a recuperar el protagonismo que habían tenido en el mundo árabe. Para Israel, el Kurdistán iraquí es una atalaya inmejorable de agresión: desde el inicio de la invasión en abril de 2003 y octubre de 2004 el Mossad asesinó a 310 científicos, ingenieros y especialistas iraquíes, es decir, la parte sustancial de fuerza de trabajo más especializada, algo parecido a lo que han llevado a cabo con los palestinos.

Tras la Batalla de Faluya, el Pentágono construyó en el Desierto del Negev un centro de entrenamiento para la Infantería de Marina llamado “Baladia City”, situado cerca de la base secreta de Tzeelim, en el que los soldados israelíes participan hablando árabe, jugando a ser el enemigo o población civil. Según el “Marine Corps Time”, el centro se ha levantado siguiendo los planos de Bint Jbeil, donde en 2006 el Ejército israelí fue derrotado por Hezbollah.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

Una brisa de laicismo recorre el mundo musulmán

Por Thierry Meyssan

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Sayyid Qutib (1906-1966)

Prácticamente desconocido en Occidente, Sayyid Qutib (1906-1966) es el pensador de referencia del “Islam político”, o sea, de la voluntad de organizar la sociedad y la vida privada de cada individuo – sea cual sea su religión – según una interpretación del Islam. Sayyid Qutib llegó a los Hermanos Musulmanes en 1953. Excluyó de la ideología de la cofradía los elementos nacionalistas de Hassan Al-Banna y estableció una doctrina indiferente a cualquier elemento contextual. En 64 años, numerosos musulmanes del mundo entero abandonaron la espiritualidad del Islam para adoptar la doctrina exclusivamente política de Sayyid Qutib. El pensamiento de este personaje sirve de base estructural a todos los grupos yihadistas.

Durante la colonización y a lo largo de la Guerra Fría, las potencias imperialistas utilizaron las religiones para ahogar toda oposición a su propia dominación. Un ejemplo flagrante es el caso de Francia, que adoptó en 1905 una importante ley implantando el carácter laico de sus instituciones… y decidió de inmediato no aplicarla en los territorios colonizados.

Hoy se sabe que las “primaveras árabes” eran una iniciativa británica tendiente a poner a los Hermanos Musulmanes en el poder para afianzar así la dominación anglosajona sobre el “Medio Oriente ampliado” – también designado a menudo como “Gran Oriente Medio”.

Desde hace 16 años, los occidentales vienen acusando a los musulmanes – con razón – de no “limpiar la casa” y de tolerar a los terroristas. Pero hoy resulta evidente que esos terroristas cuentan con el apoyo de los propios occidentales, que los utilizan para someter a los musulmanes mediante el “Islam político”. Para Londres, Washington y París el terrorismo constituye una preocupación sólo cuando rebasa los límites del Gran Medio Oriente y nunca critican el Islam político, o al menos se abstienen de hacerlo cuando lo practican los sunníes.

Al pronunciar su discurso de Riad el pasado 21 de mayo, la intención del presidente Trump era poner fin al terrorismo que arrasa la región y que ahora se extiende a Occidente. Lo que dijo Trump tuvo el efecto de un electroshock. Su alocución fue interpretada como una luz verde para acabar con ese sistema.

Lo que durante los últimos siglos pareció siempre impensable se hace así bruscamente realidad. Al aceptar poner fin a su relación con los Hermanos Musulmanes, Arabia Saudí arremete contra quienes siguen colaborando con los británicos y principalmente contra Qatar. Riad ha desatado una tempestad que conlleva toda una carga de innumerables frustraciones. Por espíritu de venganza beduina, se cortaron las relaciones diplomáticas y se organizó un bloqueo económico contra la población catarí. Mientras tanto, en los Emiratos Árabes Unidos se ha instaurado una pena de 15 años de cárcel contra cualquier persona que simplemente exprese compasión por los habitantes del ahora aborrecido Qatar.

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En verde: países que han cortado relaciones diplomáticas con Qatar. En rojo: países que han apoyado a Qatar verbalmente o enviando algún tipo de ayuda humanitaria.

Se ha iniciado así un gigantesco desplazamiento de fuerzas y replanteo de las alianzas que hasta ahora existían. Si prosigue ese movimiento, la región se organizará alrededor de una división diferente. La cuestión de la lucha contra el imperialismo cederá su lugar a la de la lucha contra el clericalismo.

Los europeos vivieron lo mismo durante 400 años, desde el siglo XVI hasta el siglo XIX. Pero no fue ese el caso de los estadounidenses, ya que su país fue fundado precisamente por los puritanos, que llegaron a América del Norte huyendo de esas luchas. La lucha contra el cristianismo político fue primeramente un combate contra la pretensión del clero de la Iglesia Católica de gobernar a sus fieles, incluso hasta en la cama. Esa lucha sólo terminó en tiempos del papa Pablo VI, quien abandonó la tiara pontifical. Aquella triple corona debía simbolizar que el papa estaba por encima de reyes y emperadores.

Al igual que el cristianismo original, donde no había sacerdotes (los sacerdotes cristianos no aparecieron hasta el siglo III), el Islam original y el sunnismo carecen de clérigos. Sólo el chiismo cuenta con una estructura similar a la del catolicismo y el cristianismo ortodoxo. De hecho, el Islam político está representado actualmente por los Hermanos Musulmanes y por el gobierno del jeque Hassan Rohani (el título de “jeque” indica que el presidente de Irán es miembro del clero chií).

Una alianza clerical está formándose en este momento con ayuda del Reino Unido. Esa alianza podría constituir un bloque conformado por Irán, Qatar, Turquía, Idlib (en el noroeste de Siria) y Gaza, bloque que se convertiría en protector de los Hermanos Musulmanes y, por tanto, en defensor del uso del terrorismo.

En sólo 2 semanas la prensa árabe, que hasta ahora había considerado favorablemente a los Hermanos Musulmanes como una poderosa sociedad secreta y al yihadismo como un compromiso legítimo, ha dado un brusco giro de 180 grados. Todos los medios árabes denuncian ahora el hecho de que los Hermanos Musulmanes pretenden controlar la vida de la gente y se pronuncian contra la locura criminal del yihadismo.

Ese tsunami de comentarios, los siglos de frustración que en ellos se expresan, su violencia misma, hace imposible todo regreso a la situación anterior – lo cual no quiere decir que la alianza entre Irán, Qatar, Turquía y Hamas logre realmente concretarse. La ola revolucionaria se produce en pleno mes de Ramadán. Las reuniones entre amigos y los encuentros familiares que caracterizan este mes sagrado para los musulmanes, y que deberían ser de celebración consensual, están convirtiéndose a veces en ocasiones para el cuestionamiento de lo que hasta ahora parecían ser las bases mismas del Islam.

Si se mantuviese la división a favor o en contra del clericalismo, asistiríamos a una recomposición general del paisaje político.

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Sello de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, fuerzas de élite del país persa.

Por ejemplo, los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán, que se crearon para combatir al imperialismo anglosajón, han acumulado rencores contra el clero iraní. Muchos de ellos aún recuerdan que, durante la guerra que Irak impuso a Irán, los mulás y los ayatolás se las arreglaban para evitar que sus hijos tuvieran que ir a la guerra, mientras que los Guardianes de la Revolución sacrificaban sus vidas en el campo de batalla. Sin embargo, debilitados durante el primer mandato de Rohani, parece poco provable que los Guardianes de la Revolución se atrevan a levantarse contra el poder civil y religioso de la República Islámica de Irán.

Pero el Hezbollah libanés tiene como líder al sayyed Hassan Nasrallah (el título de “sayyed” indica que Nasrallah es descendiente directo del profeta Mahoma), una personalidad que promueve la separación entre la esfera pública y la esfera privada. Aunque ejerce simultáneamente una función religiosa y otra política, Hassan Nasrallah ha estado siempre en contra de la confusión entre ambas funciones, aunque lo ha hecho aceptando a la vez el principio anunciado por Platón del “velayat-e faqih” (o sea, el principio del gobierno por un sabio). Parece, por tanto, poco probable que Hezbollah siga al gobierno de Rohani.

En espera de las definiciones que no deben tardar, ya se ven importantes movimientos en toda la región:

  • En Libia, los Hermanos Musulmanes abandonaron Tripoli, permitiendo incluso que una milicia pusiera en libertad a Saif al-Islam Gaddafi y que el general Aftar ampliara su propia influencia,
  • En Egipto, el general y presidente Al-Sissi logró que los demás gobernantes del Golfo redactaran una lista de terroristas.
  • En Palestina, la dirección política de Hamas huyó a Irán.
  • En Siria, los yihadistas han cesado la lucha contra la República Árabe Siria y están a la espera de instrucciones.
  • En Irak, el Ejército redobla sus embates contra los Hermanos Musulmanes y la Orden de los Naqshbandíes.
  • En Arabia Saudí, la Liga Islámica Mundial excluyó de su consejo de administración al predicador estrella de los Hermanos Musulmanes y propagandista de las “primaveras árabes”: el jeque Qaradawi.
  • Mientra tanto, Turquía y Pakistán han iniciado el envío de decenas de miles de soldados a Qatar, que ya sólo logra alimentarse gracias a la ayuda de Irán.

Una nueva era parece estar comenzando en la región.

¿Quién controla al Emir de Qatar?

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Imagen del Emir de Qatar durante su declaración el lunes 5, antes de que fuera abruptamente interrumpida por razones y factores desconocidos.

El emir Tamim ben Hamad Al-Thani de Qatar apareció el pasado lunes 5 de junio en la televisión nacional catarí “Al-Jazeera” para pronunciar un discurso a la nación en presencia de un selecto grupo de figuras oficiales.

Existía gran expectativa alrededor de esta intervención, dado el contexto de crisis diplomática regional en la que el pequeño pero rico emirato parece haber quedado totalmente aislado. Los transportes terrestres hacia Qatar y desde ese país han quedado interrumpidos, al igual que numerosas líneas marítimas y aéreas. Ya no quedan productos frescos en el país.

El emir de Qatar es un soberano absoluto, que no está obligado a rendir cuentas de sus actos ante nada ni nadie. Está en el poder desde que su padre fue obligado a abdicar a su favor en junio de 2013. Pero numerosas fuentes aseguran que los miembros de su gobierno no están autorizados a hacer política y que todas las decisiones en realidad se toman desde la embajada de un país aliado.

Al comenzar su intervención ante las cámaras de televisión, el emir declaró:

“Qatar nunca ha dejado de desempeñar su papel árabe e islámico ni de defender los intereses de nuestros países árabes e islámicos”.

No obstante, a los 19 segundos de haber comenzado la transmisión, ésta fue interrumpida. Atónita, la presentadora de Al-Jazeera apareció nuevamente en pantalla sin saber qué decir.

Nunca sabremos lo que el emir Tamim quería decir o hacer. La prensa catarí del martes 6 no contiene ni una palabra sobre lo sucedido.

Nadie sabe quién puede contar con tal autoridad para cortar un mensaje del emir a la nación ni quién se esconde detrás de este títere.

FUENTE: Red “Voltaire”

Turquía se vuelve hacia la Unión Económica Euroasiática

descargaLa decisión de Ankara de suspender el proyecto de adhesión de Turquía a la Unión Europea, proceso que desde 1987 se había desarrollado con el respaldo de EEUU, está vinculada a una posible apertura de negociaciones de adhesión turca a la Unión Económica Euroasiática.

Desde la creación de la Turquía moderna en 1920, ese país ha venido planteándose la posibilidad de unirse a Europa, a Asia o al mundo musulmán.

La Unión Económica Euroasiática, surgida en 2015, después de la Unión Aduanera y como sucesora de la Comunidad Económica Euroasiática, se compone actualmente de Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Rusia, mientras que Tayikistán y Siria han comenzado oficialmente el proceso de admisión. Moscú plantea además la posible incorporación de Moldavia, de la región del Donbass – que aspira a separarse de Ucrania – y de los Estados del Cáucaso.

Si Turquía presentara oficialmente su solicitud de admisión, ésta iría acompañada de una petición similar por parte de Azerbaiyán. Ambas solicitudes de admisión plantearían sin embargo graves problemas a Armenia, que exigiría entonces una serie de garantías, como el arreglo del diferendo sobre el Alto Karabaj o Nagorno Karabaj.

La posible adhesión de Turquía a la Unión Económica Euroasiática pondría fin “de facto” a su condición de miembro de la OTAN, cuyos servicios secretos ya han tratado varias veces de asesinar al presidente Recep Tayyip Erdogan. Todo ello explica los pasos que las Fuerzas Armadas de Turquía han dado últimamente para tratar de adquirir los sistemas rusos de defensa antiaérea S-400.

El presidente Erdogan ya confirmó la próxima celebración en Turquía de un referéndum sobre este posible cambio de rumbo.

FUENTE: Red “Voltaire”