La fracción juvenil de Ástor García presenta unos estatutos falsos ante el Ministerio del Interior

375px-Logo_J-PCPEMuchas son las pruebas que a día de hoy nos llegan de la magnitud de la traición y las maniobras que tuvimos que sufrir por parte de los fraccionalistas hace meses. Por si todo lo dicho anteriormente no dejara claro el perfil de sus representantes, un nuevo hecho sacado a la luz refleja muy bien lo que son, porque como ya hicieran sus mayores fraccionarios, presentaron unos estatutos falsos ante el Ministerio del Interior, saltándose así cualquier criterio de soberanía de la militancia y riéndose una vez más de nosotros con vistas a quedar en una buena posición legal que les permitiera abordar la fracción con mejores garantías, en este caso robándonos el logo histórico de los CJC y apropiándose de sus siglas.

Unos estatutos son un conjunto de principios y normas para un Partido Comunista. Un marco de actuación elegido por la militancia en su Congreso cuyo contenido es inamovible en tanto la militancia no apruebe su modificación. La traición de la fracción a la militancia no se ha hallado sólo en la falta de escrúpulos o de principios a la hora de maniobrar para conseguir poder dentro del PCPE o los CJC, sino en la total complacencia con el Estado, su plena capacidad para integrarse al propio sistema y no suponer ninguna amenaza para el mismo.

Partiendo de la base de que son unos estatutos que nada o poco tienen que ver con los aprobados en el IX Congreso de los CJC, encontramos algunos rasgos significativos que pueden acercarnos a una valoración política de hacia dónde quieren redirigir algunos elementos ajenos al marxismo-leninismo a una organización con una trayectoria de lucha histórica en el Estado Español y que, a pesar de lo que muchas y muchos han pensado, nunca ha sido una anécdota en la lucha de clases. Así, hoy queda mucho más claro el por qué tras un año de la celebración del IX Congreso, la militancia de las bases aún no conocía los estatutos ni las tesis aprobadas.

En primer lugar, marcar el abierto carácter antidemocrático de la fracción al presentar unos estatutos que no han sido votados en ningún Congreso ni debatidos por parte de la militancia. Estos estatutos presentados son más propios de una sociedad mercantil que de una organización comunista, y tienen como objetivo presentarse ante el Estado como una organización mansa que no pone en peligro sus intereses de clase y, por tanto, ganar puntos para mantener las siglas.

Ya desde el inicio vemos cómo en la definición de los CJC dejan totalmente al margen los principios por los que se rige (“Los CJC se rigen por el centralismo democrático, usando el marxismo-leninismo; ciencia materialista y dialéctica, para analizar, conocer y transformar la realidad…”), la propuesta estratégica (“la dictadura del proletariado, base para la construcción del socialismo y el comunismo en España”) o su vinculación con el PCPE, partido por el que fueron creados y que dirige su estrategia política.

Por otro lado, se hace una exposición de las actividades, donde queda clara la intención de dejar a los CJC en un reducto de actividad estudiantil y sindical, dejando al margen el resto de frentes en los que la juventud de extracción obrera y popular se organiza para hacer frente a las distintas formas de explotación a las que no se somete el sistema capitalista, como pueden ser el feminista, el anti-imperialista o el ecologista.

Al tratar los distintos órganos, es chocante ver cómo una organización que se reclama “heredera de las mejores tradiciones de lucha comunista” cambia por “Asamblea General” y “Junta Directiva” los órganos políticos de los que se compone cualquier organización comunista como son el Comité o Consejo Central y el Secretariado. Como comentábamos al principio del artículo, es más propio de una empresa privada que de una organización revolucionaria.

Lo mismo podemos observar al sustituir la figura del o de la militante por la de mero “socio”, como si de una asociación de juegos de mesa estuviésemos hablando. La figura del y de la militante diferencia a una organización de otra. En los partidos de la socialdemocracia existe la figura del afiliado o afiliada, con una función prácticamente recaudativa, no son personas que construyan el Partido desde la base, debatan y estudien la línea política de su Partido, participen activamente en sus actividades o participen en los frentes de masas organizando a la clase trabajadora en la lucha por el poder obrero.

Todo esto deja muy claro su perfil y nos abre bien los ojos para, en el futuro, no cometer los mismos errores y convertirnos, de verdad, en la Juventud Comunista que el PCPE necesita y que la clase obrera y los estudiantes de este país mercen.

Comité Estatal de Dirección de la Juventud del PCPE (J-PCPE)

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Nota del PCP ante el encarcelamiento de dirigentes políticos de Cataluña

pcp_logoAnte la gravedad de las medidas represivas que están padeciendo dirigentes políticos y miembros del gobierno regional de Cataluña, el Partido Comunista Portugués (PCP) considera que tales medidas constituyen una inaceptable manifestación de intolerancia antidemocrática que en nada contribuye a la solución de la compleja cuestión nacional de España, sino que tiende a complicarla y agravarla.

El PCP expresa su preocupación respecto a la instrumentalización de la cuestión catalana para, una vez más, sofocar los justos sentimientos de identidad nacional y reforzar posiciones centralistas autoritarias tan del gusto del gran capital español.

El PCP observa con preocupación que la escalada de hechos consumados y la ausencia de una solución política democrática tiende a aumentar las graves consecuencias sociales de la política del gobierno de Madrid dirigido por el PP, así como del gobierno catalán.

El PCP condena firmemente la promoción de valores nacionalistas reaccionarios y la acción de sectores fascistas franquistas que durante décadas han oprimido a los pueblos de España, situación tanto o más preocupante que se encuadra en la deriva que se produce en la Unión Europea tendente a limitar y atacar derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.

El PCP considera necesario que, en el respeto a la Constitución de la República Portuguesa, los órganos de soberanía de Portugal en ningún modo acompañen ni alimenten, como lamentablemente ha hecho el gobierno, cualquier deriva autoritaria del gobierno y del Estado Español.

El PCP reitera su opinión de que la solución para la cuestión nacional en España deberá encontrarse en el plano de una solución política, que integre en el marco de una respuesta más general que asegure los derechos sociales y otros derechos democráticos de los trabajadores y de los pueblos de España, incluido el catalán.

Gabinete de Prensa del PCP

3 de Noviembre de 2017

El PCPC ante la proclamación de la República Catalana y la aplicación del 155

1_pcpcEl Comité Ejecutivo del Partido Comunista del Pueblo de Cataluña (PCPC), ante la proclamación de la República Catalana el pasado 27 de Octubre en el Parlament de Catalunya, manifiesta:

En primer lugar, el PCPC reconoce la proclamación de la República Catalana porque así ha sido refrendada por los resultados del referéndum del 1 de Octubre. El PCPC siempre ha defendido el derecho inalienable a la autodeterminación de los pueblos y, por supuesto, del pueblo catalán. El PCPC y nuestro partido hermano, el PCPE, hemos estado defendiendo conjuntamente la propuesta de una República Socialista de carácter confederal (unión voluntaria de pueblos y naciones libres y democráticas dentro del Estado Español). Hoy el PCPC tiene que reconocer la voluntad y el derecho democrático del pueblo catalán a ejercer su independencia frente a una oligarquía y gobierno central que nos han demostrado una vez más su incapacidad histórica para hacer del Estado Español una nación de pueblos y naciones libres. Se vuelve a confirmar que el poder central es digno heredero del régimen franquista que se impuso a la Segunda República Española por la fuerza de las armas con el apoyo del nazi-fascismo internacional.

El PCPC, a partir de ahora, hablará de República Socialista Catalana – profundamente internacionalista – como alternativa de clase confrontada a la burguesía catalana que pretende mantener a la República Catalana dentro de las estructuras imperialistas (la OTAN, la Unión Europea y el euro). En este nuevo marco de lucha de clases, la clase obrera catalana tendrá como principal enemigo a la burguesía catalana y los monopolios europeos. Una burguesía catalana que ha dado apoyo a la burguesía española en muchas leyes y decisiones a la hora de reprimir y explotar a la clase obrera catalana.

Ante la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española por parte del gobierno del PP y de sus subordinados del PSOE y Ciudadanos contra la República Catalana que ya ha comportado el anuncio de Rajoy de destitución del President de la Generalitat y de su equipo de gobierno, imponiendo la disolución del Parlament y una convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre, el PCPC hace un llamamiento al conjunto de la clase obrera y popular en la defensa de las instituciones democráticas catalanas y de sus intereses de clase. Es necesario articular un gran movimiento obrero y popular que se organice y movilice contra la represión del régimen monárquico corrupto y decadente y las fuerzas represivas del Estado Español.

Por último, el PCPC convoca para el día 13 de Enero de 2018 un II Congreso Extraordinario donde acabará de perfilar la propuesta del Frente Obrero y Popular dentro del nuevo escenario que se sitúa.

PER LA REPÚBLICA SOCIALISTA CATALANA!

NO A L’EURO, L’OTAN I LA UE!

ATUREM LA REPRESSIÓ!

LLIBERTAT PRESOS POLÍTICS!

VISCA LA CLASSE OBRERA!

NI GUERRA ENTRE POBLES, NI PAU ENTRE CLASSES!

El Partido Comunista de China

chinese2bpeopleEl Partido Comunista de China es la vanguardia de la clase obrera china. Es a la vez la vanguardia del pueblo y la nación de China y es el núcleo dirigente de la causa socialista con peculiaridades de China. El PCCh representa lo que se exige para el desarrollo de las fuerzas productivas avanzadas de China, el rumbo por el que ha de marchar su cultura avanzada, así como los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias.

El ideal supremo y el objetivo final del Partido es materializar el comunismo. En los estatutos del PCCh se estipula que el Partido toma el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante planteamiento de la Triple Representatividad de Jiang Zemin como guía de sus acciones.

El PCCh se fundó en julio de 1921. En los años comprendidos entre 1921 y 1949, el PCCh dirigió al pueblo chino a realizar una ardua lucha, derribando la dominación del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, estableciendo la República Popular China. Después de la fundación de la RPCh, el Partido Comunista dirigió a todo el pueblo de las diversas nacionalidades del país en la salvaguardia de la independencia y la seguridad del Estado, en la feliz transformación de la sociedad china de nueva democracia a la de socialismo y en la construcción socialista de manera planificada a gran escala, haciendo que la causa económica y cultural de China haya logrado un enorme desarrollo nunca visto en la Historia.

Después de la conclusión fundamental de la transformación socialista de la propiedad privada de los medios de producción en 1956, debido a la inexperiencia, el PCCh cometió algunos errores en el proceso de guiar a la construcción socialista. Entre 1966 y 1976 tuvo lugar la conocida como “Gran Revolución Cultural”, de gran envergadura y a escala nacional, en la que se cometieron graves errores.

Terminado este período, en octubre de 1976, China comenzó una nueva etapa de desarrollo histórico. Con la celebración de la III Sesión Plenaria del XI Congreso Nacional del Partido Comunista de China a finales de 1978, el país logró un gran viraje de largo alcance después de la fundación de la Nueva China. A comienzos de 1979, el PCCh había puesto en práctica ya las políticas de reforma y apertura al exterior promovidas por Deng Xiaoping. Desde aquel entonces, la economía nacional y el desarrollo social de China han conquistado éxitos que llaman la atención de todo el mundo. Además, la fisionomía del país ha operado cambios titánicos, hallándose en la etapa más exitosa vivida por el país desde la fundación de la República Popular China; etapa en la que el pueblo obtiene mayores beneficios.

El PCCh aboga por desarrollar activamente sus relaciones con el exterior y se esfuerza por conseguir un favorable ambiente internacional para la reforma y la apertura, para la construcción moderna. En los asuntos internacionales, el PCCh se adhiere a una política exterior de independencia, no injerencia y paz, que salvaguarde la independencia y soberanía de China, se opone al hegemonismo y la política agresiva, a preservar la paz mundial y promover el respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial, a la no agresión recíproca, a la no intervención en los asuntos internos de los países, en la igualdad y el beneficio mutuo, y en pro del desarrollo de sus relaciones con todos los países del mundo. Siguiendo los cuatro principios de independencia y autodecisión, igualdad completa, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos de otros países, el PCCh ha establecido y desarrollado sus relaciones de amistad con partidos políticos de todo el mundo. Actualmente, el PCCh mantiene relaciones amistosas con más de 300 partidos políticos de 120 países diferentes.

De acuerdo a su propio programa y estatutos, el PCCh ha formado un conjunto unificado según el principio del centralismo democrático. En los Estatutos del Partido Comunista de China se estipula que los obreros, campesinos, militares, intelectuales y elementos avanzados de otros sectores sociales de China y mayores de 18 años pueden solicitar el ingreso en el Partido, solo con reconocer el programa y los estatutos y afirmando su voluntad de participar en una organización del Partido en la que ya trabajen activamente, así como el cumplimiento de las resoluciones del mismo.

Las organizaciones centrales del PCCh abarcan el Congreso Nacional, el Comité Central, el Buró Político del Comité Central, el Comité Permanente del Buró Político del Comité Central, el Secretariado Central, la Comisión Militar Central y la Comisión Central de Control Disciplinario. El Congreso Nacional del PCCh se renueva cada 5 años. Cuando el Congreso Nacional no está en sesión, el Comité Central es el órgano supremo dirigente del PCCh.

Ahora, tras el último censo de 2016, el Partido Comunista de China cuenta con aproximadamente 89 millones de militantes (siendo el partido político más numeroso del mundo) y su actual secretario general es Xi Jinping.

FUENTE: Radio Internacional de China

El nuevo trotskismo

trotskismo2b22bcopiaLas posiciones políticas del actual Partido Comunista de Grecia (KKE) y sus partidos títere con respecto al anti-imperialismo los sitúan en el mismo campo político que el trotskismo tradicional.

Ellos han concebido una teoría dogmática y antidialéctica según la cual no puede haber sectores de la burguesía nacional o de la pequeña burguesía en los países dependientes que puedan jugar un papel contra el imperialismo. Consideran que cualquier gobierno con participación de sectores de esta burguesía tienen que estar integrados necesariamente en uno de los bloques imperialistas.

Esto es un dogma que contradice los principios leninistas con respecto al imperialismo y también toda la tradición del Movimiento Comunista con respecto a esta cuestión.

He aquí la exposición clara y didáctica del camarada Stalin con respecto a la cuestión:

“El carácter revolucionario del movimiento nacional, en las condiciones de la opresión imperialista, no presupone forzosamente, ni mucho menos, la existencia de elementos proletarios en el movimiento, la existencia en éste de una base democrática. La lucha del Emir de Afganistán por la independencia de su país es una lucha objetivamente revolucionaria, a pesar de las ideas monárquicas del emir y de sus partidarios, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo descompone, lo socava… La lucha de los comerciantes y de los intelectuales burgueses egipcios por la independencia de Egipto es, por las mismas causas, una lucha objetivamente revolucionaria a pesar del origen burgués y de la condición burguesa de los líderes del movimiento nacional egipcio, a pesar de que estén en contra del socialismo… Y no hablo ya del movimiento nacional de otras colonias y países dependientes más grandes, como la India y China, cada uno de cuyos pasos por la senda de la liberación, aun cuando no se ajuste a los requisitos de la democracia formal, es un terrible mazazo asestado al imperialismo, es decir, un paso indiscutiblemente revolucionario.”

La fidelidad a este dogma antimarxista les lleva a considerar como enemigos integrados en un polo imperialista a gobiernos como el de Venezuela o Bolivia, contradiciendo la postura de apoyo a los comunistas de estos países a sus respectivos gobiernos en su lucha anti-imperialista o la solidaridad anti-imperialista de la práctica totalidad del Movimiento Comunista Internacional. También consideran “imperialistas” a estructuras económicas y políticas como el ALCA, al que pertenece Cuba.

El caso de Siria es especialmente sangrante. El pueblo sirio, con su Ejército y su Gobierno al frente, están afrontando la mayor agresión del imperialismo desde la Guerra de Vietnam. Los comunistas sirios están integrados en este gobierno a través del Frente Nacional Progresista. Sin embargo, estos iluminados consideran a este gobierno como “imperialista” y a la lucha del pueblo sirio como una lucha “interimperialista”.

Su dogmatismo también les hace considerar el socialismo como algo cerrado y acabado, y no como una etapa de transición en evolución sujeta a múltiples factores internos y externos. Por eso consideran a la República Popular Democrática de Corea como “no socialista” o que se está restaurando el capitalismo en países como Cuba o Vietnam. Sus posiciones coinciden absolutamente con el trotskismo tradicional y, por eso, hay que situarlos en ese campo ideológico y político.

Por José Koba

Comunicado de solidaridad del PCPE ante las amenazas del imperialismo

descargaLos últimos acontecimientos en Venezuela se sitúan en el proyecto de la oligarquía venezolana y del imperialismo, principalmente de EEUU, para pasar de la injerencia a la intervención sin máscara.

Continuando con la escalada de violencia de los grupos fascistas que coordinan sus acciones con una provocadora convocatoria de la Asamblea Nacional para intentar frenar el ensayo electoral convocado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para la jornada del 30 de julio, donde se elegirán a los delegados de la Asamblea Nacional Constituyente, hace que el imperialismo anuncie medidas de intervención económica que pueden preludiar la militar.

La batería mediática arrecia incluso con la posibilidad de que la Asamblea Nacional nombre un gobierno paralelo que pueda ser reconocido por los gobiernos de países imperialistas y satélites, que vayan creando nuevos elementos para “legalizar” la intervención. La puesta en escena de cinco ex-presidentes latinoamericanos (a los que se les ha pagado 25.000 dólares para el viaje) en la convocatoria de la Asamblea Nacional, es otro aspecto de esta escenificación. Es necesario recordar cómo se produjo el golpe de Estado de abril de 2002, cuando varios gobiernos – entre ellos el presidido por Aznar – reconocieron inmediatamente al gobierno golpista de Carmona. En estas coordenadas de intentar generar una situación de caos, también el anuncio de los golpistas (y antihuelgas obreras) de convocatorias de huelga general para varios días, añade otro elemento de confrontación para esa fecha.

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) denuncia, pues, la grave escalada del imperialismo contra el proceso bolivariano y contra su convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente del 30 de julio, que va a tratar de impedir por todos los medios.

El PCPE se solidariza con el pueblo bolivariano para derrotar definitivamente los planes de golpe de Estado y de intervención militar imperialista.

El PCPE considera que la agudización de la lucha de clases en Venezuela requiere del más amplio frente anti-imperialista en el propio país y a nivel internacional. La Jornada Internacionalista del pasado 14 de julio, que en el Estado Español también se materializó en múltiples actividades en diferentes localidades, debe ser un elemento de permanente manifestación internacionalista.

El PCPE apoya la propuesta de los camaradas del Partido Comunista de Venezuela (PCV) de aprovechar la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente para que el proceso bolivariano avance hacia la consecución del poder obrero y popular en la única senda que garantiza la victoria: el socialismo.

Secretaría Internacional del PCPE

22 de Julio de 2017

Entrevista a Juan Ramos (14/4/1982): “El eurocomunismo reduce al militante a pegar carteles y pedir votos”

juan ramos
Juan Ramos fue secretario general del PCC entre 1982 y 1988. Posteriormente fue secretario general del PCPE entre 1988 y 2002.

Juan Ramos Camarero, secretario general del Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC) – formado a partir de una escisión del PSUC – nació hace 38 años en Íllora (Granada). Afincado en Cornellá de Llobregat (Barcelona), ejerció durante años su profesión de maestro industrial metalúrgico en la empresa “Siemens”, ingresando en la década de 1970 en Comisiones Obreras (CCOO) y en el PSUC, si bien trabajó dentro de los sindicatos verticales y fue a la vez jurado de su empresa. En ambos organismos ha desempeñado cargos de responsabilidad, ya que ha sido secretario general de la Confederación del Metal de CCOO, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional de CCOO en Cataluña y del Consejo Confederal de CCOO. Perteneció al Comité Ejecutivo del PSUC hasta su expulsión en diciembre de 1981. Fue diputado en las Cortes de junio de 1977 y en la actual legislatura, dimitiendo para presentarse a las elecciones al Parlamento catalán, resultando diputado.

La aparición del Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC) es consecuencia de la ruptura del partido que más acendradamente había venido proponiendo la unidad de la izquierda. ¿No es ello una contradicción?

En modo alguno, porque no hemos sido nosotros quienes hemos querido irnos, nos han echado y en ese sentido no nos incumbe la responsabilidad histórica. Pero además, se maneja frecuentemente un concepto falso de unidad. Hay, en primer lugar, alianzas que se establecen a nivel de coincidencias para la defensa de las libertades democráticas o del Estatuto, y en eso nos aliamos, sin hacerlo de forma vergonzante, con partidos como Convergència o ERC. Pero también hay alianzas de clase, con vistas a recuperar la hegemonía de la izquierda en Cataluña, perdida en las últimas elecciones, y estas alianzas no deben llevarse a cabo sino en función de propuestas políticas concretas, no en base a alianzas naturales con los socialistas, pongo por caso, porque no las hay. Unidad no puede significar en modo alguno dejación de principios políticos.

Cosa que, según el PCC, ha hecho el PSUC

En efecto, el proceso de la Transición se ha llevado a cabo bajo la hegemonía de la derecha. Eso, y la necesidad de llegar a amplias capas de la población, ha comportado que los partidos de izquierda – y también el PSUC – hayan hecho dejación de sus principios estratégicos para acentuar propuestas políticas que, desde un cierto oportunismo, constreñían la acción política al aparato del Estado olvidando al militante. Nosotros pretendemos no caer en ese electoralismo.

Sin embargo, el partido se presenta con vocación electoral y no testimonial

Naturalmente, porque no somos un partido marginal ni ajeno a Cataluña. Tenemos 7.500 militantes y podemos demostrarlo. Eso significa una implantación real en la sociedad. Y no decimos que vamos a recuperar los porcentajes de votos obtenidos hasta ahora porque la división del PSUC nos afectará negativamente, pero sí que creemos que podemos recuperar buena parte de la militancia perdida entre el año 1977 y la escisión.

Una pérdida de militancia considerable, ya que el PSUC llegó a contar con más de 40.000 carnés en 1978.

Sí, de 40.000 se pasó a 17.000 en el V Congreso del PSUC y a unos 12.000 o 13.000 en el momento de la escisión. Y eso es responsabilidad colectiva, no vamos a decir que exclusiva de los eurocomunistas, aunque ellos han tenido parte importante de culpa, porque el eurocomunismo representa un giro ideológico con consecuencias en el terreno organizativo. El eurocomunismo abandona la formación política e ideológica para hacer del militante un instrumento que pega carteles o pide votos. Nuestro reto es invertir eso y conseguir que el militante tenga vida de partido, aporte y discuta, que se sienta dirigente. Si lo conseguimos es seguro que quienes han abandonado la militancia aburridos, volverán.

¿Cuáles desearía que fueran sus relaciones con los partidos del Este?

De colaboración. No seríamos un partido serio si no mantuviéramos una actitud crítica frente a las experiencias socialistas.

Pero esa actitud no puede confundirse con hacer causa común con los imperialistas. No tenemos adhesiones ciegas, pero reconocemos el papel desempeñado por los países socialistas en el avance hacia el socialismo y en la lucha por la paz y el desarme a nivel mundial.

FUENTE: Diario “El País” (14 de abril de 1982)