Nación Andaluza ante la sentencia del Procés: ¡Estado Español, cárcel de pueblos!

Las noticias confirman la filtración de la sentencia que condenaba a la mayoría de las presas políticas catalanas por el Procés independentista de octubre de 2017 a penas de entre 13 y 9 años de prisión por los delitos de sedición y malversación. En total, más de un siglo de prisión por organizar un referéndum al margen de la legislación estatal.

autodeterminacic3b3n-cat-and

Tras el juicio-farsa y las filtraciones de estos días sobre la sentencia, se muestra con más claridad que nunca la subordinación del poder judicial al poder político, siendo ambos, junto con los cuerpos policiales y militares, los garantes de los intereses de las oligarquías beneficiarias del Régimen del 78 – desde VOX hasta Podemos.

Ante la decisión democrática y popular del pueblo catalán expresada en el referéndum del 1 de Octubre de 2017, de constituirse en República independiente, la respuesta del Estado fue la militarización de Catalunya y el intento de evitar la participación ciudadana en las urnas, utilizando la brutalidad policial para impedirlo y a la justicia española junto a los medios de comunicación afines (la práctica totalidad de televisiones, radios y prensa escrita) para justificar la represión ejercida contra el pueblo catalán, sus líderes políticos y sociales.

Los intentos de las burguesías del Estado por canalizar la protesta popular ante la sentencia, a través de los partidos e instituciones del Estado, y respetando la misma ley que permite que en este Estado existan presos políticos, están siendo contestados mediante actos de desobediencia civil que consideramos legítimos ante un Estado con graves carencias democráticas en el que no hay separación de poderes como ha quedado evidenciado. Esta misma dependencia del poder judicial la vivimos en Andalucía con respecto al Caso de los ERE, ya que esperamos desde enero su sentencia que, con toda seguridad, se publicará después del 10N para no molestar a los partidos del Régimen.

El problema de la represión y de la sentencia judicial contra líderes políticos y sociales catalanes nos incumbe también a las andaluzas por estar sometidas al mismo Estado neofranquista. Hoy, la lucha del Pueblo Trabajador Andaluz por una Andalucía libre se juega en Catalunya. De la victoria de las fuerzas democráticas y soberanistas en Catalunya va a depender el futuro del resto de pueblos sometidos al Estado Español. La lucha del pueblo catalán es la lucha de todas las que queremos vivir en una nación donde la democracia se base en la soberanía de la clase trabajadora y en la justicia social.

NACIÓN ANDALUZA declara que esta sentencia confirma el carácter neofranquista del Estado Español, la inexistencia de división de poderes y la esencia autoritaria y el carácter oligárquico del sistema político español. Desde NACIÓN ANDALUZA exigimos una amnistía colectiva a todas las procesadas frente a los indultos individuales que parte de la burguesía española y catalana están negociando.

Desde NACIÓN ANDALUZA hacemos un llamamiento a nuestra organización en Catalunya, así como a las cientos de miles de trabajadoras andaluzas que residen en aquel país, a participar en la auto-organización popular para hacer frente al escenario de ruptura y confrontación con el Estado Español que se abre a partir de este momento.

NACIÓN ANDALUZA convoca al Pueblo Trabajador Andaluz a expresar su solidaridad con Catalunya y a manifestar en las calles de los pueblos y ciudades andaluzas el rechazo a la violencia policial y judicial ejercida por el Estado Español contra el pueblo catalán.

¡ANDALUCÍA CON CATALUNYA!

¡ESTADO ESPAÑOL, CÁRCEL DE PUEBLOS!

Permanente de la CN de Nación Andaluza

Andalucía, 14 de octubre de 2019

Anuncios

Bolivarianismo y socialismo

Podemos aseverar que el proceso revolucionario llevado a cabo por Simón Bolívar desde principios del siglo XIX entra, por su naturaleza de libertad e independencia, por sus proyecciones de igualdad, por sus conceptos de importancia dada a la educación para todos los componentes del pueblo, por su interés de garantizar alimentación para todos, por sus proyecciones unificadoras y de libertad para todos los pueblos latinoamericanos y del Caribe, como una parte integral de esos procesos ascendentes y orientados hacia la conquista de justicia social para la Humanidad.

Todas esas luchas, aunque así no hayan sido identificadas, han constituido, desde la perspectiva que aquí exponemos, un paso ascendente hacia el socialismo. A su vez, Bolívar combatió en todos los frentes contra lo retrógrado y divisorio para los pueblos, que comenzaban a caer bajo las garras del sistema capitalista de EEUU. Eran los años en que se iba cuajando esa nación de América del Norte en potencia imperialista, cuya pretensión era establecer las bases para el control militar y político de la América toda. Ese era el proceso desarrollado por los más fuertes para someter y explotar a los más débiles garantizando así la supremacía del sistema capitalista y su culto a la propiedad privada con todo lo que ello significa en inequidades, hambre, sufrimientos y muerte para las grandes mayorías de desposeídos.

Uno de los procesos más importantes iniciado por las intensas luchas bolivarianas, fue la solidaridad activa generada en todos los pueblos latinoamericanos y del Caribe en torno a ese movimiento revolucionario. Los valores humanitarios y libertarios impulsados por el General Simón Bolívar – antes de que las ansias de poder y la insidia tomaran posesión de algunos de quienes fueron importantes militares bajo su mando – fueron aquellos que penetraron en las conciencias de los seres humanos más sanos que formaban parte del Ejército bolivariano. Los dos siglos que han pasado y que, igualmente, han fijado la figura de Simón Bolívar en las conciencias de los luchadores provenientes de todos los pueblos de Nuestra América, demuestran la grandeza y el alcance de su obra. Bolívar ha sido materia de inspiración para todas las generaciones de revolucionarios que le han dado continuidad a su pensamiento a través de los siglos, al igual que para los mejores poetas, pintores y cantores de las naciones latinoamericanas, naturalmente, incluyendo a nuestro Puerto Rico, que ha sido prolífico en la exaltación de su figura.

Las campañas libertadoras llevadas a cabo por Bolívar generaron una intensa solidaridad, pero nada puede ser tan claramente demostrativo de esa solidaridad, como lo fue el proceso de luchas libertadoras que fue cobrando cuerpo de rebeldía desde finales del siglo XVIII en la enorme mayoría de las naciones de Nuestra América, hasta convertirse en un sólido movimiento organizado con Bolívar y numerosos patriotas identificados con la causa de la independencia a la cabeza. Esa causa libertadora tocó los corazones de todos aquellos seres humanos apegados a la gran verdad humana, con visión y desprendimiento, y quienes, habiendo nacido en los que ya eran territorios geográfica y políticamente definidos, presentían la importancia histórica de, por lo menos, sembrar la semilla de una América Latina y Caribeña encaminadas hacia su conversión en una gran nación unificada por un ideal de libertad y justicia social. Bolívar fue el gran estratega de ese ideal.

ojedax_pr.jpg_825434843
Filiberto Ojeda Ríos, autor del artículo, fue un dirigente político-militar del independentismo en Puerto Rico. En 2005 fue brutalmente asesinado tras un asedio del FBI a su vivienda en el que lo dejaron morir desangrado tras un cobarde ataque. (FOTO: Indymedia PR)

Si bien, el proyecto bolivariano tenía como objetivo central la conquista de la independencia, y desarrollar la unidad latinoamericana, sus objetivos de justicia social fueron claramente demarcados en lo que fueron sus pronunciamientos de Angostura, al igual que la Carta de Jamaica y otros documentos de fundamental importancia estratégica que exponían, como parte de sus principales objetivos, la unificación de todas las naciones latinoamericanas y caribeñas y su conversión en Patria Grande.

De esa manera, el Libertador era, además, el Unificador. Al decir de nuestro querido Eugenio María de Hostos: “el ciudadano de América, refiriéndose al significado de la victoria de Ayacucho, Puerto Rico, las Antillas, Nuestra América toda. Ayacucho es, pues, más que una gloria de estos pueblos, más que un servicio hecho al progreso, más que un hecho resultante de otros hechos, más que un derecho conquistado, más que una promesa hecha a la Historia y a los contemporáneos de que los vencedores en el campo de batalla eran la civilización contra el quietismo, la justicia contra la fuerza, la libertad contra la tiranía, la república contra la monarquía; Ayacucho es un compromiso contraído por toda la América que dejó de ser española en aquel día.

Los fundamentos bolivarianos respecto a la justicia social proporcionaban grandes esperanzas y aspiraciones en las fuerzas profundamente progresistas de todos los pueblos latinoamericanos y del Caribe cuyas necesidades de liberación eran cónsonas con dichos ideales.

Las ideas de Bolívar fueron capaces de captar la imaginación creadora y revolucionaria de los más destacados seres humanos de aquellos tiempos. Esas tendencias habrían de constituir la inspiración para las proyecciones unitarias de Nuestra América, adoptadas posteriormente por Martí, Betances y muchos otros a finales del siglo XIX, al igual que por Fidel Castro y Hugo Rafael Chávez y todos los que comulgamos con dichos ideales en la actualidad. Los postulados bolivarianos, tanto políticos como sociales, pasados de generación en generación como línea de pensamiento estratégico de lucha fundamentada en el conocimiento y la profundización de nuestra Historia, son comparables a los que ahora son expuestos por los revolucionarios de actualidad mencionados bajo el nombre de socialismo.

No se trata de un socialismo esquemático, ni dogmático, sino de la aplicación de la metodología marxista para el establecimiento de proyecciones revolucionarias, que no son otra cosa que el bienestar del pueblo, la verdadera igualdad de derechos y todo lo comprendido por el concepto de justicia social, naturalmente, partiendo de las contradicciones antagónicas existentes en todo sistema socio-económico y descritas por Carlos Marx. Esas contradicciones, al ser estudiadas con profundidad científica, nos permiten estar en condiciones de establecer un sólido análisis de la realidad, llegar a conclusiones con mayor objetividad, y establecer estrategias y tácticas de lucha cuyo contenido es orientado hacia la reorganización del sistema de producción, de la propiedad y de la distribución de los bienes elaborados por la sociedad trabajadora. Al actuar por el bienestar social y en contra de la explotación del hombre por el hombre, se actúa por el socialismo. De eso trata en buena parte la Revolución Bolivariana.

bolivarcaballoblanco
Alegoría ecuestre de Simón Bolívar, el Libertador de América Latina.

Los seguidores del ideario de Bolívar se podrían contar por miles en toda Nuestra América a través de los años. Sin embargo, podemos afirmar de manera categórica que no ha existido un solo dirigente patriota en la lucha de los boricuas por la independencia a través de todas las décadas que han seguido a la epopeya bolivariana y precedido el momento actual, al igual que los más importantes poetas y pintores de generaciones pasadas y presentes, para quienes Bolívar no haya sido fuente de inspiración, quizás con la misma profundidad que lo ha sido en su país de origen: Venezuela.

La contribución de profundo carácter bolivariano de los puertorriqueños, comenzando con el General Antonio Valero hasta la actualidad, ha sido una constante en el quehacer histórico de todos los luchadores boricuas. Los paradigmas de la lucha por la independencia y la libertad del pueblo puertorriqueño, si los colocamos de manera generacional en nuestra historia de lucha, han sido los siguientes: General Antonio Valero nacido en Fajardo (Puerto Rico) en el año 1790 y fallecido en 1863; los hermanos Andrés y Juan Vizcarrondo, que lucharon por nuestra independencia durante los años de 1835 hasta fines de la década de 1860, y que apoeraron también desde Venezuela; Ramón Emeterio Betances, Segundo Ruiz Belvis y Eugenio María de Hostos, que lucharon desde la década de 1860 hasta el final de sus días. Ruiz Belvis falleció en 1898 y Hostos en 1903; José de Diego, que ocupó el liderato independentista durante las primeras dos décadas del siglo XX, hasta su fallecimiento en 1918; Pedro Albizu Campos, líder profundamente relevante que encabezaba la lucha patriótica desde finales de la década de 1920 hasta pasada la insurrección nacionalista, el ataque a la Casa Blair y el ataque al Congreso de EEUU en la década de 1950, fallecido en 1965; Juan Antonio Corretjer, revolucionario socialista, poeta de reconocimiento internacional y Comandante Honorario del Ejército Popular Boricua-Macheteros (EPB-M), que ejerciera su liderato desde la década de 1960 hasta su fallecimiento en 1985; y finalmente, el Ejército Popular Boricua, actual continuador, entre otros, de las ideas promulgadas por todos nuestros patriotas revolucionarios. Es a los efectos de establecer la trascendencia de estos grandes puertorriqueños, que habremos de exponer lo que fueron las ideas bolivarianas y libertadoras de cada uno durante todas esas décadas de luchas forjadoras de nuestra histórica tradición, al igual que de los postulados del Ejército Popular Boricua.

Por Filiberto Ojeda Ríos

El PCPE contra la resolución anticomunista del Parlamento Europeo

Una nueva fecha debe aparecer en los anales de la Historia: el 19 de septiembre de 2019, el Parlamento Europeo aprueba una resolución con el voto mayoritario de las fuerzas reaccionarias, equiparando el fascismo y el comunismo.

Es la evidencia de la inmoralidad o amoralidad de las fuerzas políticas de este Parlamento que, defendiendo el capitalismo, no son capaces de asumir los dramas y tragedias que están ocasionando a la inmensa mayoría de la Humanidad. Un Parlamento que fue creado para distraer la naturaleza imperialista de la Unión Europea, que carece de las más elementales funciones que cualquier órgano de representación popular debe tener, emite una vitriólica resolución que atenta contra la más elemental ética.

Incapaces estos “parlamentarios” de ocuparse de los problemas de los y las trabajadoras y de las mayorías de las capas populares, que están padeciendo las consecuencias de la crisis general y sistémica del capitalismo, tratan de distraer la atención sobre los horrores que están ocasionando las guerras imperialistas que se promueven desde las propias instituciones de la UE y de los gobiernos que la componen.

No han tenido bastante con las mentiras que a lo largo de la Historia han generado para articular su dictadura, para ocupar países colonialmente, para imponer bloqueos y asediar a los pueblos que, volviendo a atentar contra la verdad y la realidad de lo acontecido, revisan los hechos ocurridos hace 85 años: “¡A lo largo de este tiempo, les han estado engañando los comunistas!”

Con este intento revisionista de la Historia, el capitalismo se quita el disfraz “democrático” y nos transmite su desesperación y miedo a que los pueblos vuelvan a ser protagonistas de su Historia, y se organicen y luchen para conquistar su independencia, soberanía y libertad, que sólo el socialismo le garantiza.

La hostilidad anticomunista de las distintas fuerzas que han apoyado tan miserable y estomagante resolución disponen de un historial delictivo que no cabe ni en las disposiciones más graves de cualquier código penal. Si contabilizamos las víctimas de sus guerras y agresiones desde el final de la Segunda Guerra Mundial, nos encontraríamos con decenas de millones de muertos, que bien podrían calificarse incluso como asesinatos.

Los promulgadores de tan brutal resolución son los mismos que comprendieron y silenciaron a los regímenes nazi-fascistas de las décadas de 1920 y 1930; son los mismos que apoyaron al régimen criminal del Apartheid; son los mismos que mantienen a la criminal entidad sionista de “Israel”, que continúa la aniquilación y exterminio del pueblo palestino; son los mismos que toleran e incentivan a organizaciones racistas, xenófobas y ultraderechistas, con los que comparten gobiernos en algunos países; son los que “humanitariamente” bombardearon Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, etc.; son los que promueven sanciones y bloqueos contra los pueblos de Cuba, Venezuela o la República Popular Democrática de Corea, entre otros; son los que desahucian y empobrecen a la clase obrera y los sectores populares; ¡son los que permitieron que la Unión Soviética se dejara 27 millones de muertos en la Segunda Guerra Mundial! ¡Son la escoria y sacan esta resolución!

El Secretariado Político del Comité Central del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) condena y denuncia la deplorable resolución de las fuerzas de la reacción en el Parlamento Europeo, y llama a la movilización popular y conciencia de clase para articular un frente de lucha que rompa definitivamente en el Estado Español con las herramientas y pilares que sostienen tan abyecto espacio, como son el euro, la UE y la OTAN.

Asimismo, hacemos paralelamente un llamamiento a las organizaciones obreras y revolucionarias de los países miembros de la UE para construir la alternativa que mande a estas hostiles fuerzas antipopulares al cementerio de la Historia. A los líderes revolucionarios, ¡la Historia los absuelve! A los criminales, revisionistas, traidores, ¡los pueblos y la Historia los condenarán!

A 2 de Octubre de 2019

COMMUNIST-PARTY-OF-THE-PEOPLES-OF-SPAIN

SECRETARIADO POLÍTICO DEL CC DEL PCPE

 

Unidad republicana y patriótica y lucha prolongada frente a la sentencia de los tribunales españoles y la represión policial y judicial

Vivimos en tiempos oscuros y a la vez esperanzadores. Son oscuros porque el recorte de derechos y la represión se intensifican. Pero no son tiempos para caer en el desánimo y bajar la guardia. Al contrario. Hay que afrontarlos. Porque también son tiempos de resistencia, que a su vez han de ser tiempos de organización y combate. Son momentos de tomar partido, para recuperarnos y reorganizar la lucha.

Ya hemos llegado muy lejos

Millones de catalanes tuvimos la valentía de organizar un referéndum de autodeterminación el 1 de octubre, que culminó un proceso colectivo de años e hizo temblar al Estado Español. Muchos hemos estado en primera línea en las manifestaciones masivas por los derechos nacionales, por la libertad de los presos políticos y para denunciar la farsa judicial a la cual se les ha sometido.

Lo que se ha hecho en el pasado ha sido impresionante. Todo lo que hacemos ahora mismo también lo es. Pese a todo, somos conscientes de que el tiempo que vivimos nos exige mucho y nos exigirá más todavía. Tendremos que ser muchos para hacer frente a las batallas que están por llegar. Necesitamos construir resistencia y capacidad de respuesta para derrotar a un Estado Español dispuesto a utilizar toda su artillería antes de ceder. A estas alturas todos lo deberíamos tener claro.

Vivimos en una situación de excepción, donde las leyes no son sino letra muerta cuando se han de respetar los intereses y derechos del pueblo. En cambio, son sierpes venenosas cuando se quiere ejercer la represión y atemorizar a los combatientes. Las leyes se modifican y se aplican según los intereses, no de la población, sino de la capa parasitaria que controla el Estado o para favorecer al capital.

Organizar, organizar y organizar

Hemos de organizar una amplia movilización republicana con la formación de comités de barrios, de obreros y estudiantes en todo el país. Con Comités de Defensa de la República. La acción de las masas es la única salida. Ya sabemos que delante nuestra tendremos barbarismo y represión.

El pueblo catalán dispone de una pluralidad de organizaciones. La ANC y Òmnium han tenido un protagonismo preponderante en la lucha de liberación nacional durante los últimos años. Están así porque se quiere castigar a sus principales representantes. Su potencial se ha de preservar y reforzar. Al mismo tiempo, es necesario potenciar otras formas de organización y, en especial, la organización por los derechos obreros y sociales.

En Catalunya también hay algunas organizaciones sociales que agrupan mucha gente, como por ejemplo los sindicatos mayoritarios, con una conducta algo timorata en relación a la lucha nacional y, a veces, incluso contraria a esta lucha. Esta circunstancia se ha de redirigir.

La acción institucional se ha sumado en determinados momentos al desafío al Estado Español. Por esta razón, el castigo también lo han hecho extensible al Govern catalán del 1 de octubre. Sin renunciar a esta potencialidad y sin minusvalorar todo el trabajo hecho, tampoco habríamos de sobrevalorarlo. La Generalitat de Catalunya y sus ayuntamientos, no son otra cosa que instituciones autonómicas sometidas al control y arbitrariedad del Gobierno español. Los grandes cambios sociales no se hacen desfilando a toques de corneta y tambor desde las instituciones autonómicas y, menos todavía, después de las experiencias decepcionantes que en algunos momentos recientes hemos vivido. En todo caso, lo que no pueden dejar de hacer las instituciones es aprovechar los pequeños márgenes que la autonomía les confiere para mejorar las políticas sociales y mirar para actuar como auténticas instituciones nacionales.

El tsunami democrático y la auto-organización popular

Consideramos que la propuesta de tsunami democrático, que ya está en marcha, ayudará a hacer que la respuesta a los próximos acontecimientos sea contundente, masiva y efectiva. Se trata de gestionar de la mejor manera posible todas las capacidades de lucha con las que contamos. Unas posibilidades que de momento parece que quedarán acotadas a la resistencia pacífica y a ciertos actos puntuales de desobediencia. Por esta razón, y conscientes de los límites y potencialidad de la coyuntura, damos apoyo a este tsunami democrático y nos hacemos parte de él. Al mismo tiempo, estamos seguros que el tsunami democrático estará acompañado de otras iniciativas combativas que incentivarán las potencialidades del movimiento republicano. Pero que no nos sorprenda que en las actuales condiciones y con estas formas de lucha, la respuesta no sea capaz de doblegar al Estado de inmediata. Ahora bien, sí que tenemos potencialidad para arrancar concesiones puntuales o parar los pies a algunas embestidas del Estado y lo hemos de aprovechar a fondo. No podemos dejar de luchar. ¡La respuesta unitaria es más necesaria que nunca!

Los comunistas, por lo tanto, somos plenamente conscientes de las potencialidades y limitaciones de la situación actual. Trabajamos por crear las condiciones para que el doblegamiento del Estado sea factible en un futuro, cuanto antes mejor. Al mismo tiempo, consideramos que este trabajo no se ha de desvincular de las luchas factibles en las condiciones actuales, luchas y resistencias que nunca se han de abandonar ni menospreciar.

Las elecciones generales: una batalla más que hay que afrontar

La sentencia se hará pública, probablemente, a las puertas de unas nuevas elecciones generales forzadas por Pedro Sánchez con la finalidad de destrozar todo aquello que hay a la izquierda del PSOE, traer de vuelta el bipartidismo y poder implementar las políticas económicas, internacionales, sociales y nacionales que reclamen la gran burguesía y el imperialismo. En estas condiciones no valen las medias palabras ni las inhibiciones. No hemos de abandonar ninguna reivindicación ni ningún espacio de lucha. Hemos de defender el derecho a la libre determinación. Luchar contra la precarización del trabajo y para revertir la reforma laboral. Mejorar los subsidios de los desempleados. Defensar y mejorar el sistema público de pensiones y los servicios públicos. Poner de manifiesto cuáles son las verdaderas causas del cambio climático y lo que hay que hacer para revertirlo. Conquistar las reivindicaciones del feminismo. Potenciar la cultura. Eliminar los restos del franquismo con los que nos encontramos a cada paso… Pero, sobre todo, hemos de crear las condiciones y construir los instrumentos para organizar la lucha. Como decíamos al principio, nuestros tiempos son oscuros y las elecciones se convocan con la intención de dejarnos en la oscuridad. La consigna ha de ser clara: ¡no podrán con nosotros, desde nuestra trinchera también lucharemos voto a voto!

Haremos todo lo posible para impulsar un Frente Patriótico y Republicano, lo más amplio posible. Saldremos a votar, porque la derecha y el españolismo no dejarán de hacerlo. Porque no queremos mantenernos indiferentes ante las maniobras de un títere al servicio de la patronal y del imperialismo que aspira a apropiarse de los votos de la izquierda y de la gente trabajadora para pactar con la derecha y servir al españolismo. Porque los comunistas no abandonamos ninguno de los frentes políticos en los cuales podamos actuar.

Esta apuesta por participar en todos los frentes de lucha no nos llevará, en ninguno de los casos, a caer en el error de priorizar la política institucional sobre el resto. El movimiento patriótico y republicano ha de participar en las instituciones impuestas de la monarquía española con la única finalidad de hacer llegar las reivindicaciones de nuestro pueblo y conseguir que el régimen monárquico de 1978 entre en crisis.

¡No pasarán!

PP y Ciudadanos, acompañados por Vox y con la cooperación de los medios de comunicación y de un entramado de organizaciones españolistas, están llevando a cabo una política sucia y mentirosa contra Catalunya. Jueces y fiscales se suman a esta ofensiva anticatalana. Quieren atemorizarnos y aislarnos. El anticatalansimo llora a moco tendido. “¡No pasarán!” es el único relato. Y al lado del no pasarán solamente tiene cabida un programa ambicioso de cambio profundo.

La lucha prolongada

La lucha contra el Estado Español será, por tanto, una lucha prolongada en la cual tendremos que combatir implacablemente toda tendencia al triunfalismo y la precipitación, y todas las tentaciones de menospreciar o sobrevalorar las capacidades de nuestros adversarios, tendencias y tentaciones que son, todas ellas, propias de la impaciencia pequeño-burguesa.

El concepto de lucha prolongada es el más indicado para caracterizar la actual etapa de lucha. Significa realizar cada una de las actividades y luchas, teniendo siempre en cuenta las tareas que se abrirán mañana y el objetivo que perseguimos, que en nuestro caso el la liberación de clase y nacional.

Nunca hemos de resolver un problema concreto recurriendo a las medidas que “en este momento” nos parecen las más “lógicas”, pero que visto el problema con perspectiva pueden comprometer nuestro desarrollo futuro. Por esta razón, nosotros, por ejemplo, somos tan insistentes en combatir el sectarismo. Es cierto que hay comportamientos puntuales que no se han de tolerar y que hay que criticar sin contemplación. Pero ello no debería eliminar la posibilidad de tejer alianzas sociales en el presente y ampliarlas en el futuro.

La reorganización de los marxistas-leninistas catalanes

Tener claro y aplicar consecuentemente el concepto de lucha prolongada significa, por otro lado, reafirmar y desarrollar cada vez más el carácter de clase de la lucha de liberación nacional.

La práctica revolucionaria ha probado una y mil veces que el proletariado es la única clase consecuentemente revolucionaria y capaz, por tanto, de enfrentarse sin precipitaciones al proceso de lucha prolongada.

Este convencimiento nos ha de llevar a superar la actual situación de ausencia del Partido Proletario. Si no se elimina este déficit, no es posible que la clase obrera participe de manera consciente en la lucha ni asuma el papel dirigente que le corresponde. Y el déficit no se superará exclusivamente por la vía sindical como algunos ingenuos han sugerido últimamente.

Propiciar la organización sindical de los trabajadores y potenciar el carácter nacional del movimiento sindical es una de las tareas irrenunciables. Pero solo es una tarea más. La clave del asunto se encuentra en la dirección política. Crear el Partido Proletario Catalán es la gran tarea del momento.

Por una Catalunya republicana, popular y socialista

Hay una lucha de liberación nacional que, como ya hemos dicho, es nuestra lucha. Pero también hay un nacionalismo chovinista, imperialista y de derechas que engatusa a mucha gente. Este tipo de nacionalismo en situaciones de crisis se manifiesta con mucha fuerza y de una manera u otra, también infecta algunas fuerzas políticas catalanas que históricamente se han caracterizado por su anticomunismo.

El punto clave es que ahora mismo el capitalismo no funciona bien para mucha gente y es normal que se busque cambiarlo. El problema es aclarar cuáles son las causas de este mal funcionamiento y qué es lo que hay que cambiar.

El cambio podría llegar a los fundamentos del capitalismo a través de una revolución que modifique el sistema de relaciones sociales actual y que, en nuestro caso, acabe a la vez con la opresión nacional. Pero también se puede apostar por otros tipos de cambio, culpando, por ejemplo, a los extranjeros, y sugerir la protección “de la economía nacional” y “de los nacionales”. Y eso es lo que hace el nacionalismo reaccionario, que desde hace unos años lo infecta todo.

La identidad nacionalista tiende a ser más fuerte que la identidad de clase, de aquí el éxito de la “derecha” y de las dificultades de los comunistas. Este tipo de identidad nacional se alimenta cada día de los aparatos del Estado y de los medios.

La identidad de clase, en cambio, se obstruye continuamente y se mira que no prospere, con todos los medios que los poderosos tienen a su disposición.

Trump puede construir un muro y reducir el número de inmigrantes, pero eso no hará que los EEUU vuelvan a ser invencibles. Boris Johnson puede, con la ayuda de Farage, salir de la UE de la manera que le dé la gana, pero eso no hará que Gran Bretaña recupere el papel de primera potencia mundial que ya perdió hace tiempo; es más, le creará nuevos problemas. La Lega Nord puede obligar a cerrar los puertos de Italia y provocar la muerte de muchos inmigrantes en aguas del Mediterráneo, pero no podrá evitar que Italia tenga un papel subsidiario dentro de la Unión Europea. Un sector del nacionalismo catalán de derechas y algunos “revolucionarios” cortos de miras, pueden soñar en emular a los “activistas” – al servicio del imperialismo de EEUU y del colonialismo – del Maidán y de Hong Kong, pero no conseguirá que la OTAN ni la UE se pongan de nuestro lado, sino que seguirán dando apoyo diplomático, económico y militar al Estado Español.

Los nacionalistas chovinistas no tienen respuestas efectivas, pues alimentan expectativas falsas y ayudan a ocultar que el problema fundamental es el capitalismo. Un sistema que produce beneficios para los propietarios de capital, sin atender las necesidades de las personas y creando exclusión y miseria por todo el mundo.

Esta es una de las razones principales por la cual consideramos que el objetivo del combate es la liberación de clase y nacional.

Unir y sumar a la clase obrera

Nosotros luchamos contra el Estado Español. Pero comprendemos muy bien quién sostiene este Estado y cuál es su función. También sabemos muy bien que para doblegarlo hay que movilizar y unir a todas sus víctimas, tanto en Catalunya como en otros lugares. Pero el sujeto capaz de luchar de manera más coherente contra el Estado y todo lo que representa, es el proletariado. El proletariado es la única clase social que puede garantizar una solución política claramente rupturista. Mientras el proletario no asuma este papel, los avances serán limitados y será difícil frenar la tendencia al pacto y la claudicación o a la impaciencia y al inmediatismo, unas tendencias que hoy, desgraciadamente, también contaminan el movimiento sindical, a causa de la dirección corporativista y conciliadora a la cual se encuentra sometido.

Nadie hará mecánicamente el trabajo por nosotros. Nadie hará madurar mágicamente al pueblo trabajador si él mismo no se convierte en el verdadero protagonista. Sin sumar toda la fuerza social que objetivamente está interesada en la liberación de clase y nacional, la lucha puede tomar, en determinados momentos, una dinámica incluso heroica. Pero le falta el elemento fundamental: la implicación política de la clase obrera, dándole su propia orientación.

UNIDAD PATRIÓTICA Y REPUBLICANA

SOLIDARIDAD CON TODAS LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN

LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS

AUTODETERMINACIÓN

bannerweb24

Greta Thunberg y el cambio climático

Este parece ser un tema que dio para hablar bastante esta semana. Algunos puntos que he podido sacar en limpio al respecto son:

El fenómeno mediático de Greta Thunberg produjo una polarización de opiniones en redes sociales y en medios de comunicación masivos. No obstante, la diferencia de posturas versaron mayoritariamente respecto a Greta misma y no el tema de fondo que muchos esperaban tocar: el cambio climático.

thunberg
La jovencísima activista sueca Greta Thunberg.

Por un lado, el bando que aprovechó la situación para hacer burlas y “memes” sacando a colación una serie de cosas absurdas que no vienen al caso (la expresión facial de Greta, el tono sentimental de su discurso, el color de piel, etc.). Este bando exhibió una suerte de “complejo de Rambo” exacerbado, tomando la incorrección política casi como un imperativo, esta vez sobrepasando el límite entre aquélla y la imbecilidad – en el sentido de su original etimología latina: “sin bastón, sin soporte, sin nada en qué apoyarse”.

Por otro lado, un bando contrario al anterior, que de forma muy acrítica tomó parte en favor tanto de Greta como de su discurso, exagerando sus virtudes al punto de una suerte de beatificación secular. Este grupo probablemente compuesto, por una parte, de algunas personas de intenciones nobles y altruistas, pero también de diversos fundamentalistas de “izquierda progresista” los cuales, por su característico “sello teatral”, destacaron más que los primeros.

Hubo pocas voces que criticasen aquellos puntos cuestionables del fenómeno mediático de Greta, por los posibles vínculos de aquello con partidos políticos, lobbies y empresas de energía alternativa. O por buscar un compromiso con los estándares ambientales en un plano de igualdad entre países desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados sin tomar en cuenta la ventaja de los primeros sobre los otros, y el gravamen para estos últimos en su eventual proceso de avance hacia el desarrollo. Lamentablemente, de los pocos que sí hicieron estas críticas, varios cayeron también en la descalificación personal a Greta, y por lo tanto restándole seriedad al tema, trivializaron los argumentos anteriores, sin importar cuánto peso tuviesen. También es innegable que varios detractores de Greta, vinculados a lobbies pro-libre mercado, también se hayan aprovechado de la situación para desacreditarla en favor de los intereses de varias empresas de la industria del petróleo.

Personalmente, expuse mis reparos en relación al espectáculo mediático, aunque sí distanciándome de los ataques personales, las parodias, los “memes” en contra de Greta como persona. Lo que me valió la crítica de los defensores y partidarios de la joven, quienes lo tomaron como una descalificación a su persona y al mensaje que ella portaba (¡oh, qué inesperado!). Y también me valió uno que otro comentario burlesco por parte de los detractores de Greta, quienes interpretaron mi empatía hacia ella como una concesión con la hoy tan menospreciada “corrección política”.

Respecto al tema del cambio climático, hay algo que sí es cierto y en lo que creo concordar con la muchacha sueca. El capitalismo global está provocando grandes daños al planeta, y si no se busca revertir esto, las cosas pueden empeorar.

El ecologismo, sin un análisis desde el conflicto de clases, sin un cuestionamiento al capitalismo que genera estas externalidades bajo sus actuales formas de producción, y sin la intención de superar dicho modelo por una alternativa mejor, sin todo eso, no es más que un club de jardinería.

A riesgo de sonar individualista o “liberal”, valoro que haya personas que se hagan parte en actividades como reciclar su basura, y busquen “poner su granito de arena” para “salvar el planeta”. Pero también soy consciente de que si no existe una política concreta desde el Estado para el cuidado del medio ambiente – pero que al mismo tiempo no le ponga frenos a una eventual industrialización nacional – todo lo demás son soluciones “homeopáticas”.

La energía nuclear es ideal para enfrentar el cambio climático, porque es la única fuente de energía escalable y libre de carbono que está disponible las 24 horas del día.

Pero hay que tener en cuenta que EEUU pone en su lista negra a cualquier país que logra capacidad de producir energía nuclear o intenta desarrollarla. Por lo que urge la integración entre países latinoamericanos, ya que en solitario hemos sido muy fáciles de pisotear.

Por otro lado, la energía nuclear es percibida como poco deseable por mucha gente por una serie de prejuicios al respecto y la propaganda norteamericana contra el uso de la energía nuclear no es menor – hace poco se estrenó una serie de televisión sobre los trágicos eventos de Chernobyl, el mensaje sutil de esta serie no es el anticomunismo que ya estamos acostumbrados a ver en el cine occidental, sino que lo que entre líneas se vislumbra es una “advertencia” para quienes quieran usar este recurso energético.

La “incorrección política” no es licencia para ser unos chovinistas bestiales. Señores “rambos”, un poco de empatía o mínimo de respeto hacia una niña no me hace un “progre” ni los hará a ustedes “progres”. Por otro lado, a las señoras y señores “progres”, ecologistas, gente de buenas intenciones, simpatizantes de Greta en general, tampoco sean tan susceptibles. Las críticas no siempre son ataques personales de “fachos conspiranoicos”, sino cuestionamientos a quienes, usando determinados temas, plataformas o figuras mediáticas, buscan colar sus agendas no del todo inocuas, a vista y paciencia de todos.

Por Carlos Ignacio Salazar Sandoval

El aspecto geopolítico de la resolución anticomunista de Estrasburgo

El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución que en la práctica equipara nazismo y comunismo. Se trata de una operación ideológica revisionista, que tiene claros fines geopolíticos. Sobre sus aspectos ideológicos se ha escrito mucho, sobre sus aspectos geopolíticos no tanto.

La geopolítica es una disciplina fascinante, apasionante, incluso iluminadora, pero casi nunca exhaustiva. Si adoptamos como única clave de lectura la geopolítica, raramente podríamos interpretar los fenómenos de manera correcta. Sin tener en debida cuenta la esfera ideológica, religiosa, cultural, no podríamos nunca comprender los fenómenos en toda su complejidad.

russia-9-maggio
Desfile de las tropas rusas con el Estandarte de la Victoria durante un 9 de Mayo, Día de la Victoria Antifascista.

En las últimas décadas en los países occidentales se ha asistido a una difusa sustitución de la esfera ideológica por la geopolítica. En parte se debe al legado de la caída del bloque socialista, pero en parte ya se venía anticipando: el reposicionamiento y el transformismo de muchas fuerzas políticas era un brevísimo anticipo de estos eventos.

Sin querer indagar en esa causa-efecto de aquella fase, sí debemos constatar un hecho: concentrándose solamente en la geopolítica no se es consciente de la complejidad de estos eventos.

En la desestabilización de los países del bloque socialista acontecida entre 1980 y 1990 había un componente ideológico predominante. El cambio de registro viene a partir de 1999, año en el cual la socialdemocracia de Europa y EEUU facilitó el desencadenamiento de una guerra contra Yugoslavia.

Si bien la Yugoslavia de Milosevic conservaba algunos elementos del socialismo, claramente ya no era aquella Yugoslavia de Tito y no representaba una fuerza hegemónica en el plano internacional. La guerra fue desencadenada principalmente por motivos geopolíticos, porque Yugoslavia no estaba dispuesta a secundar los proyectos expansionistas de Occidente.

El caso más flagrante de sustitución de ideología por geopolítica se dio en 2013, cuando la Unión Europea (todavía entonces con las fuerzas socialdemócratas en primera línea), los EEUU y la OTAN fomentaron un golpe de Estado fascista en Ucrania. Por puros fines geopolíticos en Europa se apoyan, sostienen y alzan al poder a organizaciones de perfil neonazi. Una afrenta a todas las víctimas del nazi-fascismo y una amenaza para la paz.

En estos berenjenales siempre están metidos los socialdemócratas y los “ex-comunistas”, quienes deben realizar un “acto de fe” y certificar la renuncia a esas ideologías.

Lo hemos visto en Yugoslavia, en Ucrania y en el Parlamento Europeo de Estrasburgo, donde gran parte de la izquierda ha votado a favor de la resolución contra el comunismo.

Discurso análogo al de la ideología se puede ver relativamente en el integrismo islámico, utilizado y sostenido por los países occidentales para operaciones geopolíticas. Con una desconcertante ingenuidad se ha pensado que el integrismo islámico estaba dispuesto a servir a las potencias occidentales sin contrapartidas. Solamente quien ve el mundo a través de las gafas de la geopolítica en exclusividad puede cometer un error tan garrafal. No hay más que recordar, por ejemplo, las guerras en Afganistán, el Cáucaso u Oriente Medio.

La resolución es un ataque contra los comunistas que hoy en Europa son muy débiles, no representando una amenaza para los intereses políticos o económicos, no hay posibilidad de incidir en los procesos de toma de decisiones. Los poderes fuertes no tienen ningún interés en cambiar esta situación.

La UE ha renunciado a la ideología en favor de la geopolítica y todo apunta a que se va a mover solamente en este ámbito. La resolución recopila toda la retórica fascistoide y revisionista sobre todo de cara a los países considerados del “cinturón negro”, esto es, la zona de Europa donde se encuentran países que plantearon o plantean un acercamiento a Rusia y donde desde Occidente se han derrocado gobiernos para instalar en su lugar regímenes hiper-reaccionarios o filo-nazis.

Se trata de una barrera que va del Mar Báltico al Mar Negro (más otros Estados a lo largo de la frontera rusa) y que comprende Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría y Ucrania, que todavía no forma parte de la UE. Casi todos los países donde el comunismo gobernaba han padecido o están padeciendo la rehabilitación del período colaboracionista con el III Reich.

Entre la UE y Rusia se está consumando un desencuentro geopolítico que tiene sus propios procesos cíclicos, unas veces muy duro y otras veces más atenuado.

Esto, por una parte, es caracterizado como una guerra económica (de cuyas manifestaciones más claras son las sanciones); por otra parte tenemos la presión ejercida contra el llamado Cinturón Negro antes citado. Presiones que, sin embargo, no se limitan a la esfera geopolítica (como ingenuamente cree la UE), sino que traspasan hasta la esfera ideológica. De hecho, el pueblo de la ex-URSS no permanece impasible al retorno de los nazis y cierra filas entorno a los valores del antifascismo y de la memoria histórica.

Este es el motivo por el cual en los últimos años en Rusia (y no solamente allí) se está dando una adhesión en masa a las movilizaciones antifascistas y a las celebraciones de la Segunda Guerra Mundial.

El ideal antifascista es el elemento clave de la cohesión social rusa y el plebiscitario consenso que obtiene Putin (el 77% de los votos en las últimas elecciones presidenciales) se debe ampliamente al hecho de que se erija en intérprete de este sentimiento.

La resolución sostiene que para Rusia “el desarrollo de un Estado democrático continuará siendo obstaculizado mientras el gobierno, la élite y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes cometidos por el régimen totalitario soviético […] e invita por tanto a la Comisión a contrastar resueltamente tales esfuerzos”. Rusia no es ya un país socialista y no exalta a la URSS, aquello que exalta el Gobierno ruso es el espíritu antifascista y el papel jugado en la derrota del III Reich. Cosas que, en teoría, deberían ser compartidas por la UE. Por lo tanto, podemos entender cuán espuria es la resolución, ocultando un choque geopolítico detrás de una pantalla ideológica. Sirve para dar legitimidad a una nueva fase ofensiva contra Rusia por parte de la UE, la OTAN y los EEUU.

En definitiva, la resolución es un atentado a la paz interna e internacional, sea porque criminaliza de manera injusta a una fuerza política de primera importancia en la Historia de Europa, sea porque parece que representa el preludio a una nueva tentativa de penetración imperialista.

La UE demuestra no haber entendido nada, incluido el hecho de que Rusia no se dejará intimidar por una resolución del Parlamento Europeo, y sobre todo, que el uso exclusivo de la geopolítica creará cortocircuitos. Si la UE rehabilita el fascismo con fines geopolíticos (como lo está haciendo en Europa del Este, a pesar del contenido de su propia resolución) comete un crimen y un insulto a la memoria histórica. Pero, sobre todo, se coloca en el lado equivocado de la trinchera. Equivocado porque es el del “mal”, también porque es el lado perdedor. La Historia así lo narra y los comunistas todavía estamos listos para demostrarlo.

Los comunistas no sacrificaremos jamás la ideología a cambio de la geopolítica, y estaremos siempre en primera línea en la lucha contra el fascismo, el revisionismo y el imperialismo.

Por Alberto Fazolo

Sionistas, árabes de izquierda, seculares y ultraortodoxos: el desbarajuste político en Israel tras las elecciones

Más allá de la cada día más difusa dicotomía izquierda-derecha, el debate político en Israel gira mayoritariamente entorno a la separación sinagoga-Estado. Ni siquiera los derechos de los palestinos importan a la mayoría de un electorado sionista que se identifica con un nacionalismo pseudo-mesiánico por el que la población árabe – también semita – les importa entre poco y nada.

Un ejemplo que ilustra de forma sencilla cómo se da el debate sinagoga-Estado en el panorama político del país es la cuestión de la homosexualidad. Por un lado, vemos un Estado muy preocupado en proyectar la imagen del “Israel: destino gay friendly“, mientras que por otro encontramos a personalidades como Rafi Peretz, Ministro de Educación sionista, que defiende abiertamente y sin complejos las “terapias de conversión de homosexuales”. Y en estas elecciones, aunque no hay ninguna fuerza ganadora capaz de formar gobierno sin dar parte de su brazo a torcer, ha sido el Estado el que ha salido reforzado, lo que pone en jaque a Benjamin Netanyahu, que durante años se ha visto a sí mismo inmune a todo, capaz de hacer y deshacer a su antojo como si fuese un capo.

0e0f08d9cbe8081a7556840511ba246a_xl
Benjamin “Bibi” Netanyahu junto a Benny Gantz, mientras el segundo era Ministro de Defensa de la entidad sionista. (FOTO: Hagai Frid)

Después de no poder formar gobierno ninguna de las partes con el resultado electoral de las elecciones de abril de este año, los israelíes volvieron a votar el 17 de septiembre. Aunque todavía no está claro qué va a pasar y si se va a conseguir formar gobierno, podemos observar que las dinámicas locales están cambiando, y amenazan a un Netanyahu que aunque pretende convertirse en el dueño de Israel siendo – además de Primer Ministro – también el Ministro de Bienestar, Ministro de Defensa, Ministro de Sanidad y Ministro de la Diáspora, ya no es invencible. El reinado de Netanyahu peligra además en un momento clave, ya que varios casos de corrupción le podrían sentar próximamente en el banquillo, y si pierde el cargo de Primer Ministro, se le agotaría el tiempo dejando de estar “blindado” como hasta ahora. Y precisamente por el miedo que tiene Netanyahu, ya que no solo se juega su futuro político, Bibi pasó toda su campaña generando miedo y alarma social. Si en España estamos ya cansados del “¡qué vienen los rojos!”, en Israel todavía hay quienes se dejan aborregar con el “¡qué vienen los árabes… y la izquierda!” que el Likud esgrime hasta la saciedad.

La posición de Netanyahu, que lleva una década en el poder, peligra en un momento en el que la población israelí quiere un cambio de políticas; algo que tiene su reflejo en el resultado electoral. Tal es así que el Likud, el partido de Bibi Netanyahu, ha sido la segunda fuerza con 31 asientos en la Knesset frente a los 33 del partido “Kahol Lavan” (Azul y Blanco) de Benny Gantz; una coalición que si bien se presenta como “liberal de centro-izquierda” no tiene complejos en utilizar el odio hacia los palestinos celebrando la muerte de éstos en sus campañas electorales. Incluso el Tribunal de La Haya plantea estudiar una acusación contra Benny Gantz por crímenes de guerra en Gaza durante el conflicto de 2014. Las políticas del Likud son tan reaccionarias y moralmente reprochables que la simple razón de que los miembros de Kahol Lavan no celebren la anexión del Golán sirio o prometan en campaña electoral ocupar territorios en la frontera con Jordania los hace parecer moderados, así como ser socialdemócratas los hace “de izquierdas”… aunque hagan política desde el sionismo.

Foreign Minister Steinmeier welcomes the Israeli Foreign Minister Lieberman
Avigdor Lieberman, otro de los rivales de Bibi en estas elecciones y dirigente del partido ultraderechista “Yisrael Beitenu”. Lieberman fue portero de discoteca en la Moldavia soviética, donde nació, antes de emigrar a Israel en 1978.

En esta convocatoria electoral los árabes también han tenido un papel fundamental de cara a que ninguna de las fuerzas sionistas pueda – de momento – formar gobierno. La movilización de los árabes izquierdistas, notablemente superior a la que hubo en abril, ha hecho que la Lista Conjunta sea la tercera fuerza más votada con 13 parlamentarios en la Knesset. Con estos resultados, Netanyahu tiene prácticamente imposible seguir siendo Primer Ministro. Gantz tampoco gana, ya que si quiere formar gobierno con su partido, los laboristas y Dem Union, van a necesitar pactar con al menos otro partido fuera de su bloque natural. Mientras, sin hacer ruido pero con una importancia táctica a tener en cuenta, está con 8 asientos la formación “Yisrael Beitenu” (Nuestra Casa es Israel), de Avigdor Lieberman, ex-Ministro de Defensa sionista. La posición de Yisrael Beitenu está entre los dos principales bloques: por un lado son de derechas y anti-palestinos, mientras que por otro defienden políticas laicas.

Una historia de dos ciudades

Que Kahol Lavan y el Likud hayan obtenido prácticamente el mismo resultado se debe en gran medida a la polarización de la sociedad israelí, cuya idiosincrasia cambia notablemente si hablamos de Tel Aviv o de Jerusalén.

Tel Aviv es donde más fuerza tienen los partidos que podríamos denominar de centro-izquierda (insisto, siempre dentro del marco del sionismo). Por su localización, por el turismo, el estilo de vida y la penetración cultural del liberalismo occidental sustentado en el secularismo, la ciudadanía se puede permitir esgrimir ideas progresistas. Jerusalén es, sin embargo, una ciudad de peregrinaje, en la que la población convive a diario con la espiritualidad y tiende a ser más conservadora. Está además, disputada con los árabes y junto a Cisjordania, por lo que gran parte de los ciudadanos interiorizan el abuso hacia los árabes y el supremacismo judío. Tal es así que los colonos de Hebrón votaron mayoritariamente al partido supremacista “Otzma Yehudit” (Poder Judío).

1.7156894.2290429797
Los principales cabezas de lista del partido racista, supremacista y fundamentalista “Otzma Yehudit”, considerablemente popular entre colonos sionistas de Cisjordania.

Cabe destacar, eso sí, que aunque el Likud es muy fuerte en la ciudad, la otra fuerza que le disputa los votos es el partido ultraortodoxo “Yahdut Hatorah” (Judaísmo Unido de la Torá), que aun siendo fundamentalista religioso, reaccionario y conservador, aboga por la retirada de tropas sionistas de Gaza, el desmantelamiento de algunos asentamientos en el norte de Cisjordania y rechazan el servicio militar. También gana fuerza el Likud en las localidades rurales del desierto, donde el modo de vida tradicional, religioso y conservador es la norma.

O diálogo con los árabes o la cabeza de Netanyahu

Todas las partes lo tienen complicado, porque un gobierno de mayoría resulta imposible. Netanyahu ha ofrecido de forma desesperada a Benny Gantz y su partido formar un “gobierno de unidad nacional”. Gantz, consciente de su posición ventajosa, ha dicho que aun siendo él mismo quien lidere ese hipotético gobierno, no aceptará ningún acuerdo con Bibi a la cabeza. Dicho de otro modo: si el Likud quiere seguir en el poder debe sacrificar a Netanyahu, que dejaría de ser Primer Ministro quedando solo y expuesto ante la Justicia.

Si Kahol Lavan quiere formar un bloque de gobierno con el que quitar de en medio al Likud, Benny Gantz tendría que ganarse el favor de Avigdor Lieberman, que facilitaría mucho las cosas. Si bien el partido del ex-Ministro de Defensa es nacionalista y laico, muy cercano al llamado sionismo liberal, también es un nido de “halcones” derechistas que desearían poder acabar con los palestinos y crear su “Gran Israel”, lo que no termina de encajar con partidos que dicen ser moderados. Tampoco parece que Lieberman vaya a facilitar un gobierno del Likud, ya que más allá de las disputas personales que ha tenido con Netanyahu, su laicismo entra en conflicto con los partidos fundamentalistas religiosos en los que se apoya Bibi.

El partido de izquierdas Lista Conjunta, por otro lado, tiene asegurado establecerse como la mayor fuerza opositora en la Knesset. Será también un altavoz con una fuerza que los árabes no habían tenido antes dentro de Israel. Sus 13 asientos en la Knesset, además de complicar la formación de gobierno a las fuerzas sionistas, van a poder instrumentalizarlos los árabes de izquierda no solo para dar voz a sus reivindicaciones, sino también para conseguir información del Mossad y contactos dentro de la política global.

Con los votos recién contabilizados, las cartas ya están sobre la mesa y todavía puede pasar cualquier cosa. La única certeza es que Gantz hará todo lo posible para retirar a Netanyahu de la política mientras éste pelea hasta las últimas consecuencias por sobrevivir.

Por Alberto Rodríguez García