Gays con fobias

Aunque parezca contradictorio, sí, hay homofobia en la comunidad LGTBIQ+, es la homofobia interiorizada que sufrimos en la comunidad y suele estar acompañada de otras microfobias como la gordofobia, la plumofobia, etc.

La plumofobia no es más que la no aceptación de la diversidad, es el intento de un sistema heteropatriarcal de heteronormalizar un movimiento que no se identifica con ello en su mayoría.

Para muchos, la pluma da “mala imagen” al colectivo. Pues bien, el “gaypitalismo” (término para designar, desde una perspectiva anticapitalista, la incorporación de los discursos LGTBIQ+ y la diversidad sexual al capitalismo, haciendo especial hincapié en el modelo de hombre gay, cis, blanco y de clase media-alta) no nos representa a todxs.

Cuando suelen decir “el orgullo no nos representa a todos”, sus argumentos no pasan de “hay muchas locas”. No suelen querer drags, no les importa la mercantilización del orgullo, incluso llegan a desconocer los acontecimientos de Stonewall. Lo que no les suela molestar son los tíos cachas semidesnudos drogándose, porque es lo que les pone cachondos.

Las “apps” de ligar

La homofobia, junto con el machismo, la plumofobia o el racismo, también están en las aplicaciones para ligar como “Grindr” o “Tinder”, etc., creando eufemismos envenenados como “no chocolate” o “no rice”, refiriéndose a que no quieren hablar con negros o asiáticos, como vemos en la siguiente foto:

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Las maricas misóginas, posiblemente las más peligrosas, supieron adaptar el machismo. Casi todos tienen un odio irracional hacia la mujer, de forma parecida a los heterosexuales más machistas, llegando a considerar que no necesitan a la mujer en absoluto y discriminando todo lo que tenga que ver con lo femenino. Para ellos, un gay con aptitudes femeninas es un gay de “menor nivel”.

Aunque muchas veces se tolere a la marica graciosa, que se pone una peluca y hace chistes de forma amanerada, ese mismo “público” no quiere que se case e incluso detesta la idea de la adopción.

En mi opinión, el hecho de que no veas atractivo – de cierto modo – a una persona con pluma no significa que tengas fobia, que no son fobias, son prejuicios, del mismo modo que no eres racista por no sentir atractivo hacia una persona blanca, lo es no querer ningún tipo de relación con esa persona por tener pluma.

Mostrar la pluma abiertamente es decirle al mundo que eres homosexual, y como le pasa a las personas transexuales, son los que reciben insultos, palizas e incluso son asesinadas.

En un artículo de José Luis Serrano se dice que “cuando criticamos la pluma, criticamos a los que fueron torturados por hacer visible su homosexualidad. Si no hubiera sido por ellos, jamás habríamos existido. Seguiremos practicando sexo a escondidas expuestos al chantaje. La pluma nos hace visibles. La pluma es nuestra raza.”

Por Kevin Guerra

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El nuevo trotskismo

trotskismo2b22bcopiaLas posiciones políticas del actual Partido Comunista de Grecia (KKE) y sus partidos títere con respecto al anti-imperialismo los sitúan en el mismo campo político que el trotskismo tradicional.

Ellos han concebido una teoría dogmática y antidialéctica según la cual no puede haber sectores de la burguesía nacional o de la pequeña burguesía en los países dependientes que puedan jugar un papel contra el imperialismo. Consideran que cualquier gobierno con participación de sectores de esta burguesía tienen que estar integrados necesariamente en uno de los bloques imperialistas.

Esto es un dogma que contradice los principios leninistas con respecto al imperialismo y también toda la tradición del Movimiento Comunista con respecto a esta cuestión.

He aquí la exposición clara y didáctica del camarada Stalin con respecto a la cuestión:

“El carácter revolucionario del movimiento nacional, en las condiciones de la opresión imperialista, no presupone forzosamente, ni mucho menos, la existencia de elementos proletarios en el movimiento, la existencia en éste de una base democrática. La lucha del Emir de Afganistán por la independencia de su país es una lucha objetivamente revolucionaria, a pesar de las ideas monárquicas del emir y de sus partidarios, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo descompone, lo socava… La lucha de los comerciantes y de los intelectuales burgueses egipcios por la independencia de Egipto es, por las mismas causas, una lucha objetivamente revolucionaria a pesar del origen burgués y de la condición burguesa de los líderes del movimiento nacional egipcio, a pesar de que estén en contra del socialismo… Y no hablo ya del movimiento nacional de otras colonias y países dependientes más grandes, como la India y China, cada uno de cuyos pasos por la senda de la liberación, aun cuando no se ajuste a los requisitos de la democracia formal, es un terrible mazazo asestado al imperialismo, es decir, un paso indiscutiblemente revolucionario.”

La fidelidad a este dogma antimarxista les lleva a considerar como enemigos integrados en un polo imperialista a gobiernos como el de Venezuela o Bolivia, contradiciendo la postura de apoyo a los comunistas de estos países a sus respectivos gobiernos en su lucha anti-imperialista o la solidaridad anti-imperialista de la práctica totalidad del Movimiento Comunista Internacional. También consideran “imperialistas” a estructuras económicas y políticas como el ALCA, al que pertenece Cuba.

El caso de Siria es especialmente sangrante. El pueblo sirio, con su Ejército y su Gobierno al frente, están afrontando la mayor agresión del imperialismo desde la Guerra de Vietnam. Los comunistas sirios están integrados en este gobierno a través del Frente Nacional Progresista. Sin embargo, estos iluminados consideran a este gobierno como “imperialista” y a la lucha del pueblo sirio como una lucha “interimperialista”.

Su dogmatismo también les hace considerar el socialismo como algo cerrado y acabado, y no como una etapa de transición en evolución sujeta a múltiples factores internos y externos. Por eso consideran a la República Popular Democrática de Corea como “no socialista” o que se está restaurando el capitalismo en países como Cuba o Vietnam. Sus posiciones coinciden absolutamente con el trotskismo tradicional y, por eso, hay que situarlos en ese campo ideológico y político.

Por José Koba

La situación en el Rif

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Manifestantes portan una bandera amazigh (bereber) durante las protestas en la ciudad de Alhucemas (mayo de 2017)

La situación en el Rif, así como en el resto de Marruecos, es intolerable. El declive ha sido tal que ha alcanzado todos los niveles: políticos, económicos, sociales y culturales.

Lo que es conocido tanto dentro como fuera del país como una revuelta popular no es más que la consecuencia del sufrimiento causado por una crisis económica que afecta a las capas sociales más desfavorecidas: a los pobres, a los trabajadores, a los marginados.

Este levantamiento es el producto necesario de la lucha de clases, de la brutal diferencia de recursos entre pobres y ricos. Hoy en día es esencial plantearse de manera firme quién es el responsable de esta situación tan miserable que está sufriendo la gente.

La responsabilidad de todo esto recae en la élite burguesa, conocida popularmente como “Majzen”, que dirige Marruecos desde la independencia. Esta élite ejerce como una mafia que actúa como agente del imperialismo, especialmente de Francia.

Las causas de este levantamiento

Hay muchos factores que se solapan detrás de la continuidad de este movimiento rifeño, ya sean históricos, políticos, sociales o económicos.

Históricamente, este movimiento que afecta a la población del norte de Marruecos es diferente a los anteriores. Ha sido precedido por las protestas del Movimiento “28 de Febrero”, las movilizaciones de los médicos, los profesores en prácticas y las protestas en Tánger contra la empresa hidroeléctrica local.

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Abd el Krim al-Khattabi fue presidente de la República del Rif entre 1921 y 1926. Se enfrentó a una fuerza conjunta hispano-francesa que desembarcó en Alhucemas en 1925, sofocando la rebelión anticolonialista.

El norte marroquí es un ejemplo de resistencia, cuyo símbolo es Abd el Krim al-Khattabi, quien derrotó a los colonialistas españoles y franceses. Este bagaje es una fuente moral y un orgullo para la gente del Rif en sus justas reivindicaciones. Esta zona fue golpeada muchas veces por el poder del Estado, hasta estos momentos.

A nivel político, el entramado resulta tremendamente complicado para alguien de fuera de Marruecos, ya que hay partidos a decenas que representan todos los espectros y orientaciones políticas. Esto lleva a preguntarse cómo puede haber elecciones democráticas en un país con una participación del 20%, cuando esto significa que el 80% de la población desconfía totalmente de dichas organizaciones y del sistema que representan.

La población se mantiene al margen de la vida política, pues vive en un Estado cuyo gobierno está compuesto por partidos de ideologías contrarias. En el gobierno actual, formado por 6 partidos, ejerce la dirección un partido islamista y ocupan varios ministerios miembros del “sucesor” del antiguo Partido Comunista de Marruecos (PPS).

A nivel social, la situación que viven las diferentes zonas de Marruecos se ha vuelto insostenible. El desempleo supera el 60% en muchos lugares, la carestía de la vida se ha visto marcada por un constante aumento de los precios y un consecuente incremento de la pobreza, ha derivado en la destrucción de puestos de trabajo en el sector público, privatizaciones en la enseñanza y otras medidas demoledoras han llevado al país a estas justas movilizaciones reivindicativas.

Actualmente, la sociedad marroquí está dividida entre una minoría muy rica y una mayoría extremadamente empobrecida. Esta situación se vuelve incomprensible en un país tan rico en materias primas tales como fosfatos, bancos de pesca con un litoral de 3.600 kilómetros, minas de oro y plata, riquezas agrícolas, etc. Sin embargo, esta vasta riqueza tiene un dueño: y es la oligarquía, las élites gobernantes.

Estos motivos han forzado a la gente a salir a la calle, reclamando sus derechos en educación, sanidad, trabajo, una distribución justa de la riqueza y terminar con la militarización de esta zona oprimida.

El participante en este movimiento es el pueblo, los marginados, los pobres. Y como pilar de este hecho, se encuentra la mujer del Rif. Ella tiene una participación fundamental en esta lucha, encontrándose en la dirección y a la cabeza de este movimiento, y este hecho ha sido reconocido por todas las organizaciones de izquierda marroquíes.

Las mujeres cuentan con el apoyo incondicional de los partidos de la llamada “extrema izquierda” como Vía Democrática o el Partido de la Vanguardia Socialista, el partido de Mehdi ben Barka, así como con el apoyo de los tres principales sindicatos y de las organizaciones de Derechos Humanos marroquíes. Además, cuentan con el respaldo y la solidaridad tanto del Frente Popular para la Liberación de Palestina como del Frente Popular de Túnez.

Si el pueblo no lucha por sus derechos vivirá como esclavo al servicio del amo, y ese yugo será de por vida. Una revuelta popular pacífica ha puesto al sistema en jaque, porque el pueblo marroquí sabe que si se mantienen de rodillas, rechazando la lucha contra sus opresores, jamás podrán conseguir nada.

Por Fayed Badawi

(Extraído de “Unidad y Lucha”, órgano del PCPE)

Turismofobia, tu padre

Por Raúl Solís

Si denuncias que hay camareros cobrando 700 euros al mes por 12 horas de trabajo diarias, de las que sólo están dados de alta por 4 horas, es que odias el turismo; si denuncias que hay camareras de piso que acuden empastilladas a trabajar para poder limpiar 20 habitaciones diarias a 1’50 euros cada una, es que odias el turismo.

Si denuncias que los guiris borrachos se alojan en apartamentos ilegales y te vomitan en tu patio, es que odias el turismo; si denuncias que tu alquiler ha pasado de 500 euros al mes a 900, porque al casero le es más rentable alquilar la vivienda ilegalmente por días que por meses de manera legal, es que odias el turismo. Si denuncias que los antiguos pequeños comercios y bares de toda la vida de tu barrio ahora son franquicias donde pagan 700 euros al mes a los camareros con contratos parciales que se convierten en jornadas de sol a sol, es que odias el turismo.

Si estudiaste Turismo y estuviste viviendo en dos países varios años para perfeccionar tu nivel de idiomas y que ahora el hotel donde trabajas de recepcionista te paga 900 euros al mes, es que odias el turismo; si denuncias que estás harto de no poder salir de tu casa porque las manadas de turistas en fila india tienen bloqueado el portal de tu casa, es que odias el turismo.

Si denuncias que hay una burbuja turística que ha sustituido a la burbuja inmobiliaria, sostenida en bajos sueldos y expulsión de la población local de la ciudad, es que odias el turismo; si denuncias que es inmoral cobrar 100 euros por una habitación de hotel mientras se le paga 1’50 euros por limpiar una habitación a una camarera de piso o 700 euros al camarero que te sirve el desayuno, es que odias el turismo. Si denuncias que los beneficios del turismo, sector que no ha conocido la crisis y que aumenta anualmente sus beneficios en más de dos dígitos, se tienen que repartir de manera equilibrada entre trabajadores, empresarios y ciudades turísticas, es que odias el turismo.

Si denuncias que el turismo debe ser un sector de futuro y no sólo de presente, que los turistas merecen visitar sitios auténticos, con vida real, y no parques temáticos y que los habitantes locales merecen poder conjugar la vida en su ciudad con el turismo, es que odias el turismo. Si denuncias que un trabajador del sector turístico no puede disfrutar de una semana de vacaciones al año porque el salario que recibe no se lo permite, es que odias el turismo.

Es lo mismo que ocurría cuando se denunciaba que la burbuja inmobiliaria impedía que las familias normales pudieran acceder a una vivienda digna o que la construcción estaba destruyendo el patrimonio ambiental y el litoral de nuestro país. Los que lo odian todo, menos su deseo de acumular beneficios a costa de explotar recursos naturales, históricos y humanos, han encontrado en la “turismofobia” su palabra clave para no abrir un debate sereno y serio del que no podrán salir bien parados y que podría poner freno a su ansia desmedida por la acumulación de beneficios a costa de la salud de mujeres que acuden a trabajar drogadas para poder soportar los dolores que les producen mover carros de ropa sucia y limpiar 20 habitaciones en 4 horas. Turismofobia, tu padre.

Entrevista a Juan Ramos (14/4/1982): “El eurocomunismo reduce al militante a pegar carteles y pedir votos”

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Juan Ramos fue secretario general del PCC entre 1982 y 1988. Posteriormente fue secretario general del PCPE entre 1988 y 2002.

Juan Ramos Camarero, secretario general del Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC) – formado a partir de una escisión del PSUC – nació hace 38 años en Íllora (Granada). Afincado en Cornellá de Llobregat (Barcelona), ejerció durante años su profesión de maestro industrial metalúrgico en la empresa “Siemens”, ingresando en la década de 1970 en Comisiones Obreras (CCOO) y en el PSUC, si bien trabajó dentro de los sindicatos verticales y fue a la vez jurado de su empresa. En ambos organismos ha desempeñado cargos de responsabilidad, ya que ha sido secretario general de la Confederación del Metal de CCOO, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional de CCOO en Cataluña y del Consejo Confederal de CCOO. Perteneció al Comité Ejecutivo del PSUC hasta su expulsión en diciembre de 1981. Fue diputado en las Cortes de junio de 1977 y en la actual legislatura, dimitiendo para presentarse a las elecciones al Parlamento catalán, resultando diputado.

La aparición del Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC) es consecuencia de la ruptura del partido que más acendradamente había venido proponiendo la unidad de la izquierda. ¿No es ello una contradicción?

En modo alguno, porque no hemos sido nosotros quienes hemos querido irnos, nos han echado y en ese sentido no nos incumbe la responsabilidad histórica. Pero además, se maneja frecuentemente un concepto falso de unidad. Hay, en primer lugar, alianzas que se establecen a nivel de coincidencias para la defensa de las libertades democráticas o del Estatuto, y en eso nos aliamos, sin hacerlo de forma vergonzante, con partidos como Convergència o ERC. Pero también hay alianzas de clase, con vistas a recuperar la hegemonía de la izquierda en Cataluña, perdida en las últimas elecciones, y estas alianzas no deben llevarse a cabo sino en función de propuestas políticas concretas, no en base a alianzas naturales con los socialistas, pongo por caso, porque no las hay. Unidad no puede significar en modo alguno dejación de principios políticos.

Cosa que, según el PCC, ha hecho el PSUC

En efecto, el proceso de la Transición se ha llevado a cabo bajo la hegemonía de la derecha. Eso, y la necesidad de llegar a amplias capas de la población, ha comportado que los partidos de izquierda – y también el PSUC – hayan hecho dejación de sus principios estratégicos para acentuar propuestas políticas que, desde un cierto oportunismo, constreñían la acción política al aparato del Estado olvidando al militante. Nosotros pretendemos no caer en ese electoralismo.

Sin embargo, el partido se presenta con vocación electoral y no testimonial

Naturalmente, porque no somos un partido marginal ni ajeno a Cataluña. Tenemos 7.500 militantes y podemos demostrarlo. Eso significa una implantación real en la sociedad. Y no decimos que vamos a recuperar los porcentajes de votos obtenidos hasta ahora porque la división del PSUC nos afectará negativamente, pero sí que creemos que podemos recuperar buena parte de la militancia perdida entre el año 1977 y la escisión.

Una pérdida de militancia considerable, ya que el PSUC llegó a contar con más de 40.000 carnés en 1978.

Sí, de 40.000 se pasó a 17.000 en el V Congreso del PSUC y a unos 12.000 o 13.000 en el momento de la escisión. Y eso es responsabilidad colectiva, no vamos a decir que exclusiva de los eurocomunistas, aunque ellos han tenido parte importante de culpa, porque el eurocomunismo representa un giro ideológico con consecuencias en el terreno organizativo. El eurocomunismo abandona la formación política e ideológica para hacer del militante un instrumento que pega carteles o pide votos. Nuestro reto es invertir eso y conseguir que el militante tenga vida de partido, aporte y discuta, que se sienta dirigente. Si lo conseguimos es seguro que quienes han abandonado la militancia aburridos, volverán.

¿Cuáles desearía que fueran sus relaciones con los partidos del Este?

De colaboración. No seríamos un partido serio si no mantuviéramos una actitud crítica frente a las experiencias socialistas.

Pero esa actitud no puede confundirse con hacer causa común con los imperialistas. No tenemos adhesiones ciegas, pero reconocemos el papel desempeñado por los países socialistas en el avance hacia el socialismo y en la lucha por la paz y el desarme a nivel mundial.

FUENTE: Diario “El País” (14 de abril de 1982)

Venezuela responde sobre el confuso incidente del Palacio Legislativo

VenezuelaEl Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, ante los presurosos pronunciamientos de los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, acerca de un confuso incidente ocurrido el 5 de julio de 2017, en el Palacio Federal Legislativo, manifiesta lo siguiente:

El Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, apenas tuvo información sobre los hechos ocurridos en el Palacio Federal Legislativo, rechazó de manera inmediata y categórica el uso de cualquier forma de violencia.

El Presidente Nicolás Maduro Moros instruyó a los órganos competentes del Estado a realizar las investigaciones correspondientes para determinar lo ocurrido y establecer las responsabilidades del caso.

Resulta revelador y preocupante el doble rasero de los precitados gobiernos al condenar la violencia cometida únicamente contra una de las partes involucradas, ignorando todas las víctimas, al tiempo que guardan ensordecedor silencio ante los actos terroristas ocurridos el pasado 27 de junio de 2017, en la ciudad de Caracas, contra las sedes y el personal del Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio del Interior, Justicia y Paz.

Preocupa que estos gobiernos, bien por su acción u omisión, alientan y respaldan la violencia opositora al no condenarla a tiempo. En tal sentido, escandaliza la ausencia de expresiones de condena, rechazo o repudio por parte de dichos gobiernos ante actos de patológica crueldad como la quema de personas e infraestructuras públicas por parte de sectores violentos de la oposición venezolana.

La República Bolivariana de Venezuela les recuerda a los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay que es un Estado soberano e independiente, capaz de reconocer críticas cuando son efectuadas con genuina preocupación, así como también su firmeza para rechazar las maniobras fariseas de poderes interesados en promover la violencia en Venezuela.

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores

Caracas, a 5 de julio de 2017

Juegos políticos

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Petro Poroshenko, actual Presidente de Ucrania, durante un discurso parlamentario.

Brevemente, sobre la decisión del Consejo de Kiev y las declaraciones en el Parlamento sobre la necesidad de que Poroshenko dimita.

La clave que hay que comprender es que la fuente del poder de Poroshenko no es “el pueblo ucraniano”, sino la buena voluntad de sus dueños extranjeros. Si Washington está más o menos satisfecho con la calidad del presidente, éste continuará en su asiento (al menos hasta el final de su mandato). Si pierde “credibilidad”, en ese caso veremos un cambio de gobierno por medio de elecciones anticipadas, protestas populares o ambas.

Como ejemplo podemos recordar el caso de Saakashvili, que perdió la confianza y fue sustituido por personajes más apropiados. Desde entonces, no ha sido capaz de recuperar esa confianza perdida. De ahí los gestos de Poroshenko, Klimkin y otros personajes ante Trump. Todos ellos comprenden que su futuro depende de la “buena voluntad” de EEUU, principal fuente de su legitimidad. Kolomoisky trató de retar esa legitimidad: contactó con él y Benny se vio obligado a admitir su derrota ante Poroshenko.

Así que se ven obligados a prestar ante Trump todo tipo de atención y pretender trabajadamente que su apoyo a Clinton no fue más que un pequeño error, ya que existe el riesgo de que quiera cambiar de cromos entre sus títeres en Ucrania y que Poroshenko no esté entre ellos. Mientras mantenga el apoyo, el Parlamento no aprobará la moción de censura. Si ese apoyo (de EEUU) desaparece, existen diferentes variantes con Saakashvili, Yatseniuk, Avakov o incluso Timoshenko, y nada depende de ellos.

Teniendo en cuenta que no están satisfechos con esta situación, los oponentes políticos de Poroshenko se quejan de la corrupción y el autoritarismo del presidente, y los receptores de estas quejas no están en Ucrania. De hecho, intentan convencer a los estadounidenses de que reconsideren su elección.

Conscientes de que la legitimidad real en Ucrania es externa, toda la audiencia lucha en realidad por ser los primeros en lamer las botas del maestro una vez que hayan rechazado a Poroshenko. El actual intento de presionar a Poroshenko no es el primero. Hay que recordar el intento de Kolomoisky y el “referéndum de Yarosh”, la “marcha de los batallones de voluntarios a tomar Kiev”, el “bloqueo completo de Semenchenko”, el “tercer Maidan de Timoshenko” y otros muchos sucesos más. ¿Por qué han fracasado todos esos intentos igual que lo hará este? Porque quienes han tomado la iniciativa han sido incapaces de convencer a los estadounidenses de que son mejores que Poroshenko. Ha sido por diferentes motivos, pero nunca lo han conseguido. Y si no lo logran, entonces no habrá “nuevo Maidan”, ni habrá recursos militares o políticos para derribar a Poroshenko de la posición hegemónica, ya que en ambos casos la audiencia es la misma.

Así que, al final, todo se reduce al humo y a los intentos, bajo la tapadera de las habituales acusaciones, de promover elecciones anticipadas, cuando la posición de Poroshenko quedaría debilitada de forma natural. Pero no han conseguido siquiera presionar para que se celebren elecciones anticipadas. ¿Qué se puede decir de la moción de censura? Los procesos como Maidan ocurren de forma espontánea sólo en los mitos y leyendas de las centurias celestiales.

FUENTE: Slavyangrad”