España es una distopía que salió mal

La generación perdida. Los bobos subvencionados. El curro del obrero que paga comisiones al alcalde corrupto. La bandera del bazar chino a 1 euro. El gorro de torero y el mundo por montera. La flamenca que ya no cabe encima del televisor 4K. Bienvenido a un siglo nuevo. La mediocridad hecha norma. La dictadura del imbécil. El cuñado motivado que se ha comido a un sociólogo en paro. La lucha diaria por dar la nota. Celebridades sin graduado escolar. El reality lleno de gente que grita. El botox que impermeabiliza el paso del reloj. El apartamento en Marbella y el moreno de rayos UVA. La portada del “¡Hola!” con follódromo de seda. El jersey por encima de los hombros. Las niñas con lacitos en el pelo. Los vestidos blancos de la comunión y el niño peinadito con raya. ¿Qué hay de lo mío? Mira tu DNI. Caspa en las americanas. Machos alfa que usan “Viagra”. Pollaviejas que te dicen lo que has de hacer. La Constitución como cárcel. La urna como peligro. El tricornio como anacronismo.

vox-gilipollas

La vida que se pierde mirando el Telediario. El locutor radiofónico que desayunó bilis con carajillo. La diva a la deriva. El cantante que desafina. Los loros que repiten lo que dice Ana Rosa. Las palabras que ya no sirven. El aliento del borracho de narcisismo. La resaca del violador. El instinto asesino. El depredador de lenguas. El genocida cultural. Horteras con “pedigree”. Gintonics que beben como zumo. La monarquía por vía espermática. El congreso de demagogos. El tontorraco que mueve la bandera por no poder mover su vida. El “¡A por ellos!” como filosofía. La filosofía que molesta. El ignorante que no sabe diferenciar una lengua de un dialecto. El encantador de serpientes. El vendedor de humo. La venta de la moto con coartada de programa electoral. El niñato con sermón. La niñata machista. El aspirante a campeón del mundo del ridículo. El “homo videns” de concursos de cocina. Las croquetas en “prime time”. El tiempo que se va de las manos escuchando tonterías. Las hostias por llevar a la Virgen. La sangre en el ruedo. Los cojones como teoría política. La dimisión de la lógica. La sensibilidad que se exilia. El miedo como instrumento de control social. El jubilado engañado. El autónomo martirizado. El obrero de derechas y el progre con mansión. Nostálgicos que huelen a naftalina. El adicto a la humillación. El juez sin justicia. La derecha autoritaria, testosterona y corrupción. La izquierda pusilánime para la que vivir es pedir perdón o juntarse con el castrador. La Luna que todo lo mira con su rostro de indignación. Las voces que niegan voces. La realidad disfrazada de ficción. La sociedad dividida entre los que bostezan y los que duermen. El sofá calentito de mirar la televisión. Los ancianos de 20 años. Los viejos prematuros. La siesta como método de distracción. El supremacista que te acusa de serlo. El nazi que lo es por no poder ser nada más. El tuitero de VOX perdido entre 6.000 lenguas.

Yo me voy. No me necesitas. No soy mejor. Solamente diferente. Me exilio a un lugar en el que me sienta mejor. La pantalla en blanco del ordenador ahora tiene monótonas líneas que alguien leerá. No olvides que sólo soy alguien que quema su vida en palabras para evitar quemar contenedores. España es una distopía que salió mal.

Por Àlex Ribes (Blog “Societat Anònima”)

Anuncios

El Frente de Liberación de Quebec (FLQ): Declaración de Principios

Esta que sigue a continuación es una declaración de principios aparecida en septiembre de 1963 en el nº45 de “La Cognée”, órgano del FLQ.

800px-bandera_flq-svg
Enseña del Frente de Liberación de Quebec (FLQ)

La independencia política es la herramienta, la palanca indispensable para una auténtica revolución nacional. En vistas a acceder a esta independencia política, los únicos métodos seguros para completar con éxito la empresa de la liberación total es la guerra revolucionaria. Debemos comenzarla.

Consideramos que esta actitud radical es la correcta, porque:

  1. Los líderes quebequeses de los partidos proponen exclusivamente aquellas vías que permite la Constitución canadiense. Estas proposiciones no son nada más que parches, recauchutados o, todavía peor, doctrinas falaces que van contra la dignidad nacional, la salud política y los objetivos fundamentales del pueblo quebequés.
  2. Los partidos independentistas se engañan a sí mismos adoptando la vía electoral. Esta es una lucha que el adversario conoce mil veces mejor que ellos, y por ello disponen de un enorme capital destinado a asegurar el fruto de sus beneficios.
  3. El pueblo quebequés, saturado con el electoralismo, colonizado desde hace dos siglos, cuasi-asimilado y gravemente intoxicado, se agita en su desconfianza, su resignación, su apatía y su falta de conciencia. Nuestro pueblo ha renunciado a la charlatanería.
  4. Debemos actuar rápidamente en la cara del invasor. Sufrimos de negligencia social, debilidad económica e insuficiencia cultural, tanto en el sentido lingüístico como el educativo.
  5. Tenemos a nuestra disposición una fuerza tangible contra la combinación del colonialismo de Ottawa y sus vasallos en Quebec.
  6. Vamos a determinar los eventos en lugar de esperarlos. Aceptamos que nuestra inmediata liberación tiene fecha de vencimiento, en lugar de un deleite de moda burguesa que ha significado estas décadas de silencio, de compromiso o de abandono.
  7. El movimiento revolucionario es irreversible; sus métodos son empíricos e inevitables. Dirigido científicamente por partisanos serios, disciplinados y bien entrenados, el éxito está asegurado.
  8. En el camino de la liberación de la patria, aun arriesgando sus vidas y carreras, los partisanos nos mostarán profundas pruebas de su fe auténtica, su determinación y su desinterés. Tendrán que lidiar en el camino con demasiados oportunistas, demagogos y diletantes.
  9. Las necesidades de esta acción obligarán a los partisanos a sobrepasarse a sí mismo y a idealizar la realización de la revolución.

BIBLIOGRAFÍA: “FLQ, Un projet révolutionnaire”, textos recopilados por R. Comeau, D. Cooper y P. Vallières. VLB Éditeur, Montréal, 1990.

Traducido del francés al inglés por Mitch Abidor para Marxists.org.

Traducido del inglés al castellano por Nacho F. para La Atalaya Roja.

CopyLeft: CreativeCommons, Marxists.org (2004)

Cuatro horas de charla con Putin

En los países capitalistas sólo los banqueros, los grandes oligarcas y los grupos de presión tienen acceso a entrevistarse con los ministros y altos cargos político.

Por el contrario, en la Unión Soviética una práctica generalizada fueron las comparecencias periódicas de los cargos políticos en las Asambleas de Trabajadores, de miembros de los Soviets, de koljosianos, de sindicatos o de vecinos para responder a las preguntas que se les formularan en público y, naturalmente, a tomar nota de las críticas en su contra.

La obligación de comparecer en ese tipo de asambleas multitudinarias alcanzaba absolutamente a todos, desde el Jefe del Estado (el más conocido de los cuales fue Mikhail Kalinin) hasta los parlamentarios o gobernadores locales y alcaldes.

putin
Vladimir Putin es Presidente de Rusia desde el año 2000. En las pasadas elecciones del pasado Marzo fue reelegido y ostentará el cargo hasta 2024.

Esa tradición sigue vigente en la Rusia actual. A mediados de Junio se celebró un maratón de casi 4 horas de preguntas y respuestas con Vladimir Putin. Las poblaciones de todos los rincones de Rusia le lanzaron en directo más de 2’3 millones de preguntas por todas las vías imaginables de comunicación, desde por teléfono hasta por correo electrónico.

El acto fue retransmitido en directo por la televisión y a través de videoconferencia estaban presentes todos y cada uno de los ministros junto a 85 gobernadores regionales. Algunas de las preguntas se formularon en directo y con el resto los editores del programa organizaron las preguntas en secciones temáticas.

Algunas de las preguntas se formularon directamente a determinados ministros o a los gobernadores regionales, que siguieron recibiendo preguntas después de terminar el acto. Putin lo llama “personalización de la responsabilidad”, un concepto que repitió tres veces. “La responsabilidad personal debe ser absoluta”, dijo.

El programa acabó cuando, en función de las preguntas, quejas y críticas, Putin creó carpetas de color verde dirigidas a cada uno de los responsables con los aspectos más importantes que la gente había denunciado a fin de que trabajaran sobre ellos, con el compromiso de dar luego cuenta de las medidas adoptadas. “Supongo que todo eso se hará”, dijo Putin con gesto grave.

La pregunta más repetida fue sobre los motivos por los que, tras su reelección, no había limpiado la administración pública sino que seguían las mismas personas en los mismos o diferentes cargos, haciendo referencia expresa al primer ministro Dmitri Medvedev.

La explicación de Putin fue que esas personas eran las que el año anterior habían planificado “el gran salto hacia adelante” que tiene que dar Rusia en los próximos 6 años. En ruso, la “shestiletka” (sexenio) ha sustituido a la “pyatiletka” (planes quinquenales soviéticos). Si hubiera reemplazado a los que han elaborado la “shestiletka” por otros que no han participado en su elaboración desde el principio, se habrían perdido 2 años, dijo Putin. La tarea es conocida, ellos han aceptado el desafío y ellos van a responder de su ejecución, añadió.

A diferencia de los planes quinquenales, que eran fundamentalmente económicos, la “shestiletka” establece patrones de bienestar social y deben ser cumplidos en gran medida por empresas privadas, pero con tanta participación pública como sea necesaria.

Un grupo específico invitado a hacer preguntas fueron los blogueros. Uno de ellos preguntó si, tras la prohibición de Telegram, podrían prohibirse en Rusia otras redes como YouTube o Instagram. Putin dijo que ese no sería el caso. Telegram había sido utilizado por los terroristas que planearon el atentado del Metro de San Petersburgo y la Policía rusa no pudo seguirlos porque las comunicaciones estaban cifradas. Pero, dijo Putin, es fácil prohibir cosas, excepto que no es particularmente efectivo. Es más difícil pero más eficaz encontrar soluciones que no limiten la libertad.

Los refugiados procedentes del Donbass le preguntaron por los problemas que tenían para obtener el permiso de residencia. La ley les obliga a regresar a su país cada 3 meses, un lugar donde hay una guerra y deben marchar con sus familias e hijos pequeños, lo que les supone un gran riesgo personal.

Para pedir el permiso de residencia tienen que recorrer un calvario de papeles burocráticos, que se complican mucho más si lo que piden es la ciudadanía rusa. Eso les supone un enorme gasto económico, que es como la pescadilla que se muerde la cola: tienen que trabajar y ganar algo de dinero, pero no pueden porque para ello necesitan un permiso de residencia.

Putin se refirió a los proyectos de reforma legislativa que se están tramitando en la Duma, tanto en materia de ciudadanía como de emigración, pero acabó dirigiéndose al Ministro del Interior por videoconferencia: “Usted debe emprender ese camino”, le dijo ante 20 millones de espectadores, y acabó asegurando que, de todas maneras, él personalmente tiene la posibilidad de conceder la ciudadanía rusa por vía expeditiva. Si el problema no se resuelve, podría empezar a entregar pasaportes y documentos de identidad sobre la marcha.

Alguien le preguntó por los 6 años de mandato que le quedan por delante: “¿Piensa en su relevo para entonces?”. “A cada momento”, le responde Putin. “Son los votantes los que deciden”, añade.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

Marx y la izquierda tricornio (española)

Hasta la náusea asistimos a diario al “gran descubrimiento” que hacen los dirigentes de la izquierda española (o pro-española) cuando intentan advertirnos sobre la naturaleza del nacionalismo catalán: “¡Es burgués!”, “¡Representa a la burguesía!”, “¡No garantiza la revolución socialista!”

Quien afirma todo eso en el Estado Español forma parte un movimiento “de izquierda” (vamos a ahorrar siglas) inequívocamente alineado con otro proyecto nacional, el español, cuya afirmación incluye lo que en época de Lenin se denominaba “anexiones”; o sea, la incorporación de territorios y pueblos nacionalmente oprimidos.

Comencemos por recordar que la forma de Estado-nación moderna es un producto del desarrollo histórico de la sociedad capitalista, constituyendo la forma en que se organiza el mercado mundial. Ese elemental hecho no impidió que el propio Karl Marx defendiera la constitución de Estados-nación moderno que superasen las formas arcaicas de la institucionalidad en su tiempo (por ejemplo, en su nación, Alemania) o como forma de ruptura y afirmación nacional por parte de pueblos oprimidos (por ejemplo, Irlanda o Polonia en la segunda mitad del siglo XIX).

No debería ser necesario explicar que, siendo la principal expresión jurídico-política capitalista, no habrá superación de la forma de Estado-nación mientras no haya superación de su contenido mercantil en el escenario de la competencia mundial que caracteriza el actual modo de producción, o algún cambio sustancial en su desarrollo histórico, que hasta hoy no vemos.

Dicho lo anterior, merece la pena recordar dos cosas:

1. Contra lo que muchos marxistas escolásticos afirman, no es verdad que Marx negara la importancia de los derechos democrático-burgueses. Al contrario, los valoró como gran avance histórico y los reivindicó como parte de lo que denominó “emancipación política”. Entran ahí los que suelen llamarse “derechos humanos”, que las Constituciones burguesas incorporaron en función de los intereses de la nueva clase dominante y no de los intereses “generales” de la Humanidad. De hecho, Marx niega su carácter general y los inscribe en las formas institucionales y jurídicas que interesan a la burguesía contra la nobleza, primero, y contra la amenaza del ascenso histórico del proletariado, después. Sin embargo, reconoce su carácter progresista en relación a la situación anterior.

2. También, contra lo que afirma mucho dogmatismo deudor de versiones deformadas del marxismo, Marx nunca despreció la cuestión nacional, ni afirmó que el socialismo debería conducir al fin de las naciones. El comunismo debería rebasar la forma estatal que caracteriza la organización de las naciones en el mundo de hegemonía capitalista, pero no las diferencias lingüístico-culturales ni los derechos de los pueblos. Existen claros ejemplos de esto que afirmamos en la obra de Marx, incluyendo la burla sarcástica contra las posiciones cosmopolitas de algunos líderes de la izquierda de su tiempo.

Todos esos derechos, que suelen llamarse “democráticos” o “humanos”, constituyen para Marx lo que él llamaba “emancipación política”, novedad de la revolución democrático-burguesa frente a las numerosas opresiones anteriormente normalizadas. Sin embargo, el programa revolucionario socialista aspira a ir más lejos, concretando lo que Marx llama “emancipación humana”: la superación de la sociedad de clases mediante el fin de la división del trabajo, de la propiedad privada y de la explotación como fundamento de las relaciones sociales orientadas al beneficio. Eso daría verdadera concreción a los “derechos humanos” que la burguesía no estaba, ni está, en condiciones de realizar: la verdadera libertad, la verdadera igualdad y la verdadera fraternidad que en el capitalismo están condicionadas por los privilegios efectivos de la clase dominante.

Basta leer el libro “Sobre la cuestión judía”, de un todavía joven Marx, para comprender la perspectiva del autor en relación a los derechos democráticos formulados en el programa burgués, en los cuales debemos inscribir a los que asisten a todo el pueblo oprimido. Intentar suspender cualesquiera derechos democráticos en función del interés concreto de una burguesía anexionista o expansionaria, como la izquierda española hace, equivale a alinearse con los enemigos de la “emancipación política”, lo que supone un retroceso histórico evidente.

Basta ver la composición de las manifestaciones pro-españolas contra la autodeterminación catalana en estos meses para comprobar su carácter arcaico y ultrareaccionario. Ocultarse, como hace la llamada “izquierda tricornio”, en la defensa abstracta de los más elevados objetivos de la “emancipación humana” para justificar esa estrategia involucionista supone desvincularse del principio marxista de superar, y no negar, esos limitados derechos democráticos.

Creemos que la posición chovinista de la llamada “izquierda española”, cuando se alinea con su propia burguesía en la beligerante campaña contra los derechos nacionales catalanes, refleja precisamente ese fraude tantas veces cometido por corrientes de izquierda conectadas a los nacionalismos opresores de Estado. En nombre de utópicos objetivos dependientes de la victoria revolucionaria en la “metrópoli”, se niegan derechos democráticos de los pueblos oprimidos que, en el peor de los casos, mantendrían a esos pueblos dentro de los límites de la hegemonía capitalista, pero que podrían abrir también nuevas perspectivas de disputa en términos de hegemonía de clase.

Sin caer en ningún etapismo, también la Historia nos muestra que sólo a partir de la afirmación y defensa concreta de esos derechos democráticos la izquierda podrá aspirar a ir más lejos. Al contrario, el apoyo – activo o pasivo – a las posiciones chovinistas del gran capital español no sólo refuerza los límites políticos del Reino de España, sino que también contribuye a la estabilidad del sistema de explotación capitalista en una Europa en una clara deriva reaccionaria.

Por Mauricio Castro

Declaración final de ETA al pueblo vasco

etaETA, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, quiere informar al pueblo vasco del final de su trayectoria, después de que su militancia haya ratificado la propuesta de dar por concluido el ciclo histórico y la función de la organización. Como consecuencia de esta decisión:

  • ETA ha desmantelado totalmente el conjunto de sus estructuras.
  • ETA da por concluida toda su actividad política. No será más un agente que manifieste posiciones políticas, promueva iniciativas o interpele a otros actores.
  • Los y las ex-militantes de ETA continuarán con la lucha por una Euskal Herria reunificada, independiente, socialista, euskaldun y no patriarcal en otros ámbitos, cada cual donde lo considere más oportuno, con la responsabilidad y honestidad de siempre.

ETA nació cuando Euskal Herria agonizaba, ahogada por las garras del franquismo y asimilada por el Estado jacobino, y ahora, 60 años después, existe un pueblo vivo que quiere ser dueño de su futuro, gracias al trabajo realizado en distintos ámbitos y la lucha de diferentes generaciones.

ETA desea cerrar un ciclo en el conflicto que enfrenta a Euskal Herria con los Estados, el caracterizado por la utilización de la violencia política. Pese a ello, los Estados se obstinan en perpetuar dicho ciclo, conscientes de su debilidad en la confrontación estrictamente política y temerosos de la situación que provocaría una resolución integral del conflicto. Por contra, ETA no tiene miedo alguno a ese escenario democrático, y por eso ha tomado esta decisión histórica, para que el proceso en favor de la libertad y la paz continúe por otro camino. Es la secuencia lógica tras la decisión adoptada en 2011 de abandonar definitivamente la lucha armada.

Esta última decisión la adoptamos para favorecer una nueva fase histórica. ETA surgió de este pueblo y ahora se disuelve en él.

GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA! GORA EUSKAL HERRIA SOZIALISTA!

JO TA KE INDEPENDENTZIA ETA SOZIALISMOA LORTU ARTE!

En Euskal Herria, a 3 de mayo de 2018

Euskadi Ta Askatasuna

E. T. A.

¿Por qué la gente dice que China es capitalista y no socialista?

2401205303Básicamente, porque no piensan en la manera en la que la transformación social toma lugar. Probemos lo siguiente. Abramos el bloc de notas y hagamos dos listas, una para todo lo que conocemos para definir el capitalismo (propiedad privada de los medios de producción, trabajo alienado y explotado, producción de comodidades, economía de mercado, dictadura de la burguesía, etc.), y otra para todo lo que conocemos para definir el socialismo/comunismo (propiedad social de los medios de producción, abolición de las clases y la explotación, humanización del trabajo, economía planificada, dictadura del proletariado, etc.).

Una vez hecho esto, ¿qué tenemos? Tenemos dos modelos de sociedad. Cada uno de ellos es rígido, inamovible; son formas “estáticas” de sociedad. Pero la vida y la vida social nunca se mantienen quietas, nunca existen de forma estática. Están en cambio constante, transformándose constantemente, constantemente “en movimiento”. Así que, debido a que está constantemente en movimiento, debe ser analizada en movimiento.

Nunca en la Historia ha existido ninguna sociedad de una estructura estática a otra estructura estática. En cualquier fase de la transformación las sociedades tienen elementos de lo nuevo y lo viejo. Cuando el capitalismo emergió del feudalismo en Europa, permanecieron elementos del feudalismo (vieja sociedad) con el capitalismo (nueva sociedad). Incluso hoy en día se pueden ver remanentes de las antiguas formaciones sociales en combinación con el capitalismo por todo el mundo. Cierto número de países europeos todavía tienen monarcas y nobles. India todavía tiene un sistema de castas.

Observar a una sociedad como realmente existe significa examinarla en movimiento, en el acto de su transformación. Ambas formas existen simultáneamente, pero una de ellas se sobrepondrá a la otra; una está en desarrollo, la otra en decadencia; una está siendo creada, la otra destruida. Así que si queremos preguntarnos si China es socialista en el carácter, lo más importante que tenemos que preguntar no es si China ha transitado de un sistema estático a otro, sino cuál está siendo creado y cuál está siendo destruido.

Por Dallas Mitchell

Perdón

800px-etaren_anagrama_altsasun
Pintada mural con el anagrama y el lema de ETA en Altsasu (Nafarroa)

Después de leer la nota de ETA hecha pública el 20 de Abril de 2018, y sin perjuicio de omitir otros comentarios más adelante, tenemos que manifestar lo siguiente:

Hay una primera cuestión que ETA pasa por alto y que es la principal. ETA nació para conseguir la liberación nacional y social de Euskal Herria. En tal caso, lo primero que debiera haber hecho ETA es pedir perdón a Euskal Herria por abandonar la lucha sin haber conseguido los objetivos por los que nació.

En segundo lugar, debiera haber pedido perdón a los centenares de militantes (y no militantes) que en esta lucha han dado lo más preciado que tiene el ser humano: la vida. Debiera haber pedido perdón a todos y cada uno de los allegados de los cientos de militantes muertos y asesinados en defensa de la liberación integral de Euskal Herria.

Debiera haber pedido perdón a todas y cada una de las presas y presos. De igual manera, tendría que haber hecho lo mismo con los deportados y personas huidas que no pueden volver a Euskal Herria porque van directamente a la cárcel. Y hubiera tenido que pedir perdón máxime cuando ETA ha entregado su arsenal armado y lo que es aún más terrible, ha entregado su teoría y práctica revolucionaria acerca de la liberación nacional y social de Euskal Herria.

ETA, en los tiempos en los que ya se ha entregado política, ética y estéticamente (con palomas incluidas), cuando ha entregado todo su bagaje, incluso llega a decir que todo lo acontecido (los casi 60 años de lucha político-militar por la supervivencia de Euskal Herria y su Pueblo Trabajador Vasco) jamás debiera haber ocurrido. Esta última frase, cuanto menos, refleja el rechazo a su pasado. Es decir, pide perdón, rechaza su pasado y promete en nombre de las generaciones futuras que nunca volverá a ocurrir.

Y algunos nos preguntamos si cualquier día de estos tendremos que ver, con tanto perdón y mentira, a alguno que se arrepentirá hasta de haber nacido para complacer a nuestros enemigos. Todo ello para que los partidos de orden, los partidos del sistema, los partidos de mandato burgués o reformista, junto con los Estados, todos ellos instrumentos del capital, dejen un hueco a la supuesta resistencia vasca que acata y navega encantada por las acotadas piscinas de nuestros enemigos.

ETA no solo entrega lo que tiene, sino hasta lo que no tiene. Es decir, promete que jamás se repetirá lo ocurrido, condicionando de esta manera la actitud que en un futuro tome el Pueblo Trabajador Vasco y las dinámicas e instrumentos de lucha que su quehacer conlleven. Eso es muy grave. Eso condiciona y pretende mutilar a futuras generaciones de luchadores y luchadoras.

Incluso cierta gente de altura de la actual izquierda abertzale oficial y reformista decía con rotundidad que si ETA desapareciera todo sería diferente. Lo terrible del asunto es que esa gente sabía entonces y sabe ahora que desde dentro del sistema de nuestros enemigos nada se puede hacer ni como pueblo ni como clase. Y ETA también lo sabe, evidentemente.

Por Jon Iurrebaso Atutxa

Ex-preso político de ETA