Análisis del PCP ante la peligrosa situación internacional

pcp_logoEn los últimos días se ha verificado un peligroso agravamiento de la situación internacional. La escalada militarista de EEUU, impulsada por la irresponsabilidad aventurera de la administración Trump, acompañada por sus aliados, incluyendo a la OTAN y a la Unión Europea, y por la cobertura de una colosal campaña mediática de desinformación, ha suscitado y continúa suscitando la mayor inquietud por parte de las fuerzas progresistas y amantes de la paz.

Los EEUU, buscando a toda costa reafirmar su hegemonía en el plano mundial y dando muestras de la más insolente arrogancia y desprecio por la legalidad internacional y la soberanía de los Estados que pretenden someter, están empeñados en una deriva imperialista de amenazas, provocaciones e intervenciones militares que colocan al mundo frente a la inminencia de conflictos regionales devastadores e incluso de un conflicto de proporciones mundiales.

El bombardeo de Siria con misiles, la experiencia con su “super-bomba” en Afganistán, la escalada de confrontación con la República Popular Democrática de Corea, las amenazas de agresiones militares “preventivas” e incluso la utilización en primer lugar del arma nuclear, el brutal aumento de los presupuestos militares de EEUU y la OTAN, la instalación junto a las fronteras de Rusia y China de sistemas antimisiles, son expresiones inquietantes de una deriva belicista que da continuidad a la política de la administración Obama, asumiendo roles más amenazadores. Una política que incidiendo particularmente en Oriente Medio, Europa del Este y la región de Asia-Pacífico se manifiesta en general en el plano mundial, incluyendo en África y América Latina, donde Venezuela en este momento está siendo víctima de la acción desestabilizadora y subversiva del imperialismo.

El Partido Comunista Portugués (PCP) condena firmemente la política agresiva del imperialismo norteamericano y de la OTAN y la complicidad de las grandes potencias de la Unión Europea.

El PCP considera que el Estado portugués, obligado a respetar y defender la Constitución de la República, debe hacer oír su voz, tanto en la ONU como en otras instancias internacionales, contra esta peligrosa deriva belicista, por el respeto a la Carta de las Naciones Unidas y la solución pacífica de los conflictos, por el desarme y la paz. Esa es la única posición coherente con los valores de la Revolución de Abril cuyo 43º aniversario en breve se conmemora.

El PCP alerta a los trabajadores, a la juventud, al pueblo portugués de la gravedad de la situación y llama a su movilización para repeler el peligro de la guerra y defender la paz.

Pulsa aquí para leer el comunicado original en portugués.

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Mensaje de Año Nuevo del Partido Comunista Portugués (PCP)

Por Jerónimo de Sousa

Secretario General del PCP

El año 2017 ya esta ahí y con él deseamos y haremos todo lo posible para que se amplíe y renueve el horizonte de esperanza que la lucha de los trabajadores y de nuestro pueblo ha abierto, y con ella también la actual fase de la vida política nacional. El año que ahora termina ha demostrado que el país no está condenado a tener como única opción el camino del agravamiento de la explotación, la decadencia y el retroceso.

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Jerónimo de Sousa, secretario general del PCP, pronunciando el mensaje de Año Nuevo de los comunistas portugueses.

Los resultados son todavía limitados, porque limitadas son todavía las políticas y las opciones de acción gubernamental para dar respuesta a los graves problemas nacionales que años y años de políticas de derecha y de intervención externa han impuesto al país. Nosotros sabemos que es necesario y posible ir más lejos. Pero sabiéndolo, no se pueden subestimar los avances que se han dado en la restauración de salarios y derechos de los trabajadores, en el estímulo a las actividades de micro y pequeños empresarios, en el refuerzo de la garantía de los derechos a la sanidad, a la educación, a la seguridad social, a la cultura, porque en éstas participamos con nuestra iniciativa y propuesta, dando expresión a la lucha de nuestro pueblo.

Pero mientras ponemos en valor los pasos dados, no podemos olvidar los muchos cientos de miles de portugueses golpeados por el desempleo, sujetos a un trabajo precario y sin derechos, los muchos miles de jóvenes que continúan emigrando, los bajos salarios y las reformas insuficientes, las desigualdades sociales y regionales, los muchos miles que aspiran a vivir con dignidad y seguridad. No podemos olvidar que los niveles de crecimiento económico que hemos conocido recientemente no son suficientes para sacar al país del atolladero al que fue conducido. ¡Es necesario un crecimiento continuado, prolongado, sostenible, creador de más riqueza con un reparto más justo de ésta!

Es una ilusión pensar que es posible invertir el rumbo de empobrecimiento del país mientras éste siga sujeto a las políticas, a los criterios, a los objetivos impuestos desde el exterior, principalmente de la Unión Europea, y a los intereses de los grandes grupos económicos y financieros.

Portugal no puede dejar pasar más tiempo aplazando opciones necesarias e indispensables para su desarrollo. Hemos afirmado que las opciones no consisten entre conformarnos con lo que hay o andar hacia atrás. La única opción es encontrar una respuesta duradera para los problemas nacionales. ¡Y eso es posible!

La opción está en enfrentar el problema de la deuda, preparar al país para liberarse de la sumisión al euro, rechazar las imposiciones del Tratado Presupuestario y de otros instrumentos, asegurar el control público sobre la banca y el sector financiero. La opción es romper con las políticas de derecha y adoptar una política patriótica y de izquierda.

Vamos a empezar 2017 convencidos de que es posible dar un salto cualitativo en la lucha por la alternativa. De que es posible hacer de 2017, con la lucha de los trabajadores y del pueblo, no sólo un tiempo de esperanza, sino de nuevos y más decididos avances en la mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo.

Pueden contar con este Partido. ¡Encaramos 2017 con confianza! La confianza de los que saben que es posible un Portugal más justo, más solidario y más desarrollado.

El PCP frente a los recientes acontecimientos en Brasil

pcp_logoFrente a las peticiones de diversos órganos de comunicación social en relación a los recientes acontecimientos en Brasil, el Partido Comunista Portugués (PCP) subraya que:

Los recientes acontecimientos en Brasil no pueden ser desligados de la profundización de la crisis del capitalismo que marca la situación internacional y que tiene actualmente profundas consecuencias en los llamados “países emergentes”.

Tratando de obtener réditos políticos de problemas reales y de profundas contradicciones en la sociedad brasileña, los sectores más retrógrados y antidemocráticos promueven una intensa operación de desestabilización y de cariz golpista procurando alcanzar lo que no han conseguido en las últimas elecciones presidenciales – la acción organizada contra Lula da Silva forma parte de este proceso general de desestabilización.

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Lo que sobresale en los recientes acontecimientos en Brasil no es ningún intento de combatir la corrupción ni a un sistema político y electoral que la favorece, sino que es una acción protagonizada por los sectores más retrógrados – los propios beneficiados en décadas de corrupción -, tratando de lograr, por medio de la instrumentalización del poder judicial y de la acción de órganos de comunicación social, la creación de condiciones para la revocación de los avances en las condiciones de vida del pueblo brasileño alcanzados en los últimos 13 años.

Una acción de desestabilización indisociable del conjunto de maniobras de injerencia promovidas por los Estados Unidos contra los procesos progresistas y de afirmación soberana en América Latina.

El PCP es solidario con las fuerzas progresistas brasileñas, con los trabajadores y el pueblo brasileño y su lucha en defensa de sus derechos, de la democracia, de la justicia y del progreso social.

Lisboa, 18 de marzo de 2016

Portugal rompe con la derecha

Por Bruno Carvalho

Pedro Passos Coelho acaba de lograr el récord de liderar el gobierno más corto de la Historia desde que fue derrotada, en Portugal, la dictadura fascista más larga de Europa.

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António Costa, líder de los socialistas portugueses.

Once fue el número de días que aguantó el líder del conservador Partido Social Demócrata como primer ministro. La coalición de gobierno, con el Partido Popular al frente, se desplomó ante la moción de censura al programa del Gobierno portugués presentada en la Asamblea de la República por el Partido Socialista y la izquierda parlamentaria, compuesta por el Bloco de Esquerda, el Partido Comunista Portugués (PCP) y Los Verdes.

La escenificación de esta derrota se dio también en las afueras del Parlamento, donde miles de manifestantes acompañaron la votación a través de los altavoces dispuestos por los sindicatos. Del otro lado de las vallas y de la Policía, el ambiente era radicalmente distinto. Algunos cientos de personas arropaban al gobierno de Passos Coelho y reclamaban su permanencia en el poder.

Mientras la radio anunciaba su caída, la multitud, armada con pancartas, banderas, botellas de champán y algunos con escobas – “para limpiar la derecha del poder”, como dijo un diputado comunista -, gritaba: “¡Victoria!”

Los abrazos y las lágrimas fueron el corolario de cuatro años de lucha contra las políticas impuestas por la Troika y la derecha.

Cuarenta años después, volvieron a las televisiones portuguesas las viejas tensiones de lo que se conoció en 1975 como “Verano Caliente”. Entonces, la polarización llevó al país al borde de la guerra civil entre quienes querían la profundización del proceso revolucionario y quienes defendían un modelo de transición como el español.

La misma noche del día en que cayó el gobierno de Passos Coelho, una de las sedes del PS en Oporto fue atacada con un cóctel Molotov. Pero el sabor amargo de la derrota no quemó solamente las fachadas, los medios de comunicación lo difundieron, acusando de un supuesto fraude.

Golpe desde los medios

El resultado de las pasadas elecciones generales fue claro: el pueblo portugués decidió quitarle la mayoría absoluta al gobierno liderado por Passos Coelho. La mayor parte de medios de comunicación hicieron que de inmediato una lectura en apoyo al líder conservador, afirmando que debería gobernar la candidatura que había ganado los comicios.

Indiferentes a la nueva composición de la Asamblea de la República, insistieron en que otra solución no sería más que un “golpe a la democracia”. A pesar de que la mayoría de los diputados reclamaron la formación de un gobierno liderado por el PS, la figura política más importante del país, el Presidente de la República, decidió ofrecer el ejecutivo a Passos Coelho.

La solución escogida por Aníbal Cavaco Silva, un conservador veterano de la política portuguesa, sorprendió hasta a sus socios europeos. En su discurso, Cavaco Silva afirmó que no entregaría el gobierno a fuerzas políticas que no respetaran los compromisos históricos adquiridos por Portugal con el exterior.

Era una referencia clara al rechazo del Bloco y del PCP a la Unión Europea y a la OTAN. Esas declaraciones, que van contra la propia Constitución portuguesa, sentaron mal a la izquierda, que pactó la caída de Passos Coelho y llevar a António Costa, líder socialista, al cargo de primer ministro.

Las negociaciones entre las formaciones de izquierda con el PS no fueron, a pesar de todo, sencillas. Durante casi 40 años este partido fue responsable, junto con el PSD y el PP, de duros ataques a los derechos conquistados por los portugueses durante la Revolución de 1974.

Fue uno de los partidos responsables de las privatizaciones, de los recortes y del ingreso en la Comunidad Económica Europea (CEE). También uno de los partidos que firmaron los acuerdos con la Troika en 2011, por los cuales Portugal se comprometió a una política de privatizaciones y recortes a cambio de un rescate de sus cuentas.

Acuerdos: salario, pensiones

El acuerdo que se presenta ahora abre paso a un gobierno en solitario del Partido Socialista, obligado a negociar los presupuestos del Estado con la izquierda y a la aprobación de una serie de medidas. Las negociaciones, realizadas en separado con cada partido, lograron importantes progresos en la devolución de derechos que habían sido recortados en los últimos años bajo la orientación de la Troika.

El aumento del salario mínimo por encima de la inflación, la actualización de las pensiones, la suspensión de la privatización de los transportes, el combate a la precariedad limitando el recurso al trabajo autónomo, el cambio en las reglas fiscales para estos trabajadores, la limitación de la renovación de los contratos temporales, la devolución de cuatro días festivos que habían sido retirados en 2012 y promocionar la negociación colectiva son algunos de los aspectos concretados en las reuniones.

Aunque en un principio se especuló con la posibilidad de formar un gobierno liderado por el PS que incluyese a ministros comunistas y del Bloco, esa solución fue rápidamente descartada.

Tanto el PCP como el Bloco de Esquerda o los movimientos sindicales organizados en la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP) ofrecen su apoyo al posible nuevo Gobierno a cambio de la aprobación de estas medidas a lo largo de los próximos 4 años.

“Si todavía no conocemos los presupuestos del Estado para 2019, ¿cómo quieren que les diga nuestra posición hasta esa fecha?”. De esta forma Catarina Martins, coordinadora del Bloco de Esquerda, afirmó que no podía asegurar la estabilidad del posible Gobierno portugués hasta el final del mandato.

Por su parte Jerónimo de Sousa, secretario general del PCP, insistió en que no habrá ninguna propuesta que vaya en contra de los intereses de los trabajadores que cuente con el apoyo parlamentario de los comunistas.

A dos meses de la celebración de las elecciones presidenciales en Portugal, y sin posibilidad legal de llamar anticipadamente a nuevas elecciones, queda por saber qué hará el Presidente de la República la próxima semana. Después de la caída de Passos Coelho y según la Constitución, está obligado a invitar a António Costa a formar gobierno.

Sobre la “Posición conjunta del PS y el PCP sobre la solución política” en Portugal

Comisión Política del PCP

pcp_logoCuatro años después de la entrada en funciones del gobierno PSD/CDS, Portugal se vio conducido a un cuadro de declive económico, de retroceso social, de dependencia externa y de empobrecimiento del régimen democrático que marca la realidad nacional tal cual se presenta.

Las elecciones del 4 de octubre trayeron de forma inequívoca la condena de la coalición PSD/CDS. Una condena expresada en el voto que dejó claro el aislamiento y la derrota política que ya anticipadamente había sido expresada por la lucha de los trabajadores y el pueblo portugués. No hay traición que valga que apague lo que la realidad revela: el PSD/CDS vieron frenada su ambición de mayoría absoluta; el PSD/CDS perdió las condiciones para proseguir su rumbo de explotación, empobrecimiento e injusticias.

Lo que verdaderamente se decide en elecciones legislativas son los diputados que cada fuerza política elige, las mayorías parlamentarias que se forman en la Asamblea de la República.

Fue con esta percepción con la que el PCP tomó la iniciativa debido a las necesarias e indispensables consecuencias políticas e institucionales de los resultados electorales.

La condena impuesta a la coalición PSD/CDS no fue una derrota de su gobierno, sino también de su política. El pueblo portugués dio una clara señal de que quería ver definitivamente alejado de sus vidas al gobierno del PSD/CDS y aspiraba a un cambio de política.

Fue a esa expresión de exigencias de cambio de la vida política nacional a la que el PCP respondió, anunciando desde entonces el rechazo a un gobierno del PSD/CDS que se eligiese en la Asamblea de la República y revelando su entera disponibilidad para la construcción de soluciones que asegurasen una respuesta capaz de garantizar el desarrollo económico, devolver derechos, subir salarios y pensiones, promover el empleo y combatir injusticias, recuperar el pleno derecho a la salud y la educación, garantizar una seguridad social sólida y con niveles de protección social más elevados.

Trabajamos para este objetivo de una forma seria y con empeño. De manera frontal y con la franqueza que nos son reconocidas. Con entero respeto por los posicionamientos y opciones del PS, sin eludir dificultades ni escondiendo divergencias, afirmando nuestra independencia e identidad, sin prescindir de nuestro Programa ni de nuestro Proyecto.

Un enfoque en el que se reconocieron la naturaleza distinta de los programas de los dos partidos y las diferencias de presupuestos con que observan y encuadran aspectos estructurales de la situación de Portugal. Y en el que se reconocieron, también, las mayores exigencias de identificación política que un acuerdo de gobierno y un programa de gobierno colocaban y que el trabajo realizado y las diferencias que existían no permitían verificar.

Desde primera hora, el PCP colocó en primer plano la valorización de los puntos de convergencia, las materias que pudiesen asegurar una respuesta rápida a las legítimas aspiraciones del pueblo portugués de ver recuperados sus salarios y pensiones, devueltos sus derechos, aseguradas mejores condiciones de vida.

Fueron los puntos de convergencia y no los de divergencia los que ambos partidos optaron por valorar. Fue ese grado de convergencia lo que permitió este nivel de compromiso que asumimos y respetamos. Sabemos que este es un camino no exento de dificultades y exigencias. Es la profunda aspiración del pueblo portugués a una vida mejor la que nos anima, interviniendo y luchando en cada momento para que los compromisos con una política que responda a derechos e intereses urgentes se pueda verificar y concretar.

El Comité Central del PCP confirmó anteayer las condiciones para asegurar una solución gubernamental que impida que el PSD/CDS prosiguiese la política de destrucción del país. Hay, en el nuevo marco parlamentario, una mayoría de diputados que constituyen una mayoría suficiente para la formación de un gobierno de iniciativa del PS, que permita la presentación de su programa, su entrada en funciones y la adopción de una política que asegure una solución duradera en la perspectiva de la legislatura.

Existe en la Asamblea de la República una base institucional que puede permitir concretar un conjunto de medidas y soluciones que den respuesta a los intereses de los trabajadores y del pueblo, una base institucional que permitirá ir tan lejos cuanto fuese la disposición de cada fuerza política que la compone para soportar el camino del repuesto de salarios e ingresos, de la devolución de derechos, del refuerzo del acceso a la salud, a la educación y a la seguridad social, en el apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, a los jubilados, a los jóvenes. Son los objetivos de esta política y su concreción los que nos vinculan y para los cuales contribuiremos seriamente, disponibles para examinar y responder a esa expectativa de un cambio de política que los problemas del país y del pueblo exigen.

Mucho se ha dicho sobre este período, que forzó esta aclaración de la “Posición Conjunta del PS y el PCP sobre la solución política”, y mucho se seguirá viendo y leyendo, casi siempre sin fundamento. Queremos reafirmar aquí que por el PCP habla el PCP, por su propia voz y sus propias palabras, con sus posiciones y el rigor de sus formulaciones.

Es este el compromiso que reiteramos. Con la sólida prueba de quien honra sus palabras y sus compromisos. Con la reconocida garantía a los trabajadores y al pueblo de que no faltaremos en ningún momento y que no desperdiciaremos ninguna oportunidad que pueda servir para asegurarles la defensa y la afirmación de sus derechos, la valorización de sus ingresos, la plena realización de una vida digna.

NOTA: Traducción realizada por “La Atalaya Roja”