La RPD declara la creación del nuevo Estado de Malorrusia

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Alexander Zajarchenko, presidente de la República Popular de Donetsk, durante la declaración de constitución del Estado de Malorrusia.

El presidente de la República Popular de Donetsk, Alexander Zajarchenko, ha propuesto este martes un período de transición de 3 años hacia un nuevo Estado llamado Malorrusia (“Pequeña Rusia”) como medida para finalizar el conflicto de Donbass contra el gobierno fascista de Ucrania, que ya dura 3 años.

“Proponemos establecer el Estado de Malorrusia. Malorrusia es un Estado joven e independiente. Todo ello en un período transitorio de tres años”, comentó Zajarchenko a la prensa.

Afirmando que los debates internos de la República Popular de Donetsk han llegado a la conclusión de que Ucrania se ha retratado a sí misma como un Estado fallido, ha llamado a la comunidad internacional a apoyar su propuesta.

“Deberíamos ser apoyados por los residentes de las regiones. Esta solución es posible si la comunidad internacional apoya la idea”, afirmó Zajarchenko.

Malorrusia fue declarada como una federación soberana de Estado con un alto rango de autonomía, con capital en la ciudad de Donetsk y como estado sucesor de la actual Ucrania. La Constitución del nuevo Estado será aprobada después de un referéndum y un profundo debate. Las autoridades centrales estarían a cargo del presupuesto federal, las fuerzas armadas y los servicios de seguridad, de acuerdo con el ministro Alexander Timofeev.

“Nosotros, representantes de la antigua Ucrania, declaramos el establecimiento de un nuevo Estado, Malorrusia, entidad sucesora de Ucrania. Coincidimos con que el nuevo nombre del Estado sea Malorrusia porque el mismo nombre de Ucrania ha sido desacreditado en sí mismo. La ciudad de Donetsk será la capital de Malorrusia”, dijo Timofeev mientras leía el Acta de Constitución que formaba el nuevo país.

La Constitución de Malorrusia reafirmará su estatus no alineado y llevará a cabo una política de restaurar los lazos con Rusia, añadió. El nuevo país tratará de incorporarse al Estado de la Unión que ya conforman Rusia y Bielorrusia, manteniendo siempre su soberanía.

“Malorrusia es un Estado multinacional con el ruso y el malorruso como sus lenguas oficiales, mientras que las lenguas regionales recuperarán sus derechos y su estatus”, leía Timofeev.

También afirmó que en Malorrusia las religiones tendrán los mismos derechos. El Estado afirma que retomará las actividades en el seno de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y desarrollará conversaciones trilaterales con Rusia y la Unión Europea.

“Las políticas serán destinadas a incorporarse al Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia preservando la independencia y la soberanía, el mantenimiento de un régimen libre de visados con la Unión Europea y la desoligarquización entorno a una base legal”, concluyó el ministro.

El conflicto de Donbass estalló en abril de 2014 como reacción local al golpe de Estado de Maidan en Kiev, apoyado por Occidente, que derrocó en febrero del mismo año al presidente ucraniano Viktor Yanukovich. Los residentes de las regiones de Donetsk y Lugansk celebraron sendos plebiscitos de independencia y proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. Kiev ha estado llevando a cabo desde entonces una operación militar que ha enfrentado una fuerte resistencia local.

En febrero de 2015, las fuerzas de Kiev y los partidarios de la independencia del Donbass firmaron un acuerdo de paz en Minsk, la capital de Bielorrusia. El acuerdo estipulaba un alto al fuego total, la retirada de las armas de la línea del frente en Donbass, así como reformas constitucionales que diesen un estatus especial a las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk. Debido a que el acuerdo fue roto por los países del llamado “Cuarteto de Normandía” (Rusia, Francia, Alemania y Ucrania), el régimen de alto al fuego es violado regularmente, con acusaciones de ambos bandos de romper sistemáticamente los términos del acuerdo.

“La Constitución de Malorrusia tendrá una fase de borrador, será aprobada en su fase inicial por la Asamblea Constitucional y más tarde será sometida a un referéndum nacional. Esto continuará con una amplia discusión pública tanto a nivel regional como a nivel federal”, sentenció Timofeev.

El presidente Zajarchenko sugirió declarar el estado de emergencia en Malorrusia para un período de 3 años debido a “dificultades económicas, posible caos y una posible guerra de ‘todos contra todos'”, así como que durante ese trienio se debe restaurar el orden y adoptar una Constitución.

FUENTE: Sputnik

El Ejército Popular de Liberación acorrala a EEUU en aguas internacionales

Por Alexandr Jrolenko

120px-china_emblem_pla-svgEl hecho de que los bombarderos norteamericanos B-1B pasaran el 8 de julio sobre el Mar de China Meridional en la zona de disputas territoriales pone de manifiesto la actitud de EEUU, que trata de enseñar sus músculos a China. A pesar de este incidente, Pekín ha mantenido la calma y no ha comentado lo sucedido, aunque ha declarado en reiteradas ocasiones que una serie de islas de esta región forman parte integral de su territorio. No obstante, Washington califica esta zona como un espacio aéreo y marítimo internacional.

La tranquilidad manifestada hoy por el Gobierno chino no es algo casual. La Armada de la República Popular China cada vez domina más las zonas cercanas y lejanas del océano mundial, así que ha llegado la hora de que el Pentágono se preocupe, debido a que hasta hace poco había controlado con firmeza casi todas las vías marítimas importantes, despreciando a la Armada china.

El portaaviones “Liaoning” en Hong Kong

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El portaaviones chino “Liaoning” aproximándose a la región de Hong Kong.

La llegada del portaaviones “Liaoning” y tres buques más a Hong Kong y la visita a la región por parte del presidente chino Xi Jinping llevada a cabo el 29 de junio forman parte de las celebraciones por el 20º aniversario del restablecimiento de la soberanía china sobre la ex-colonia británica.

La visita del grupo de portaaviones a Hong Kong es básicamente una continuación lógica de las ideas de Xi Jinping: “un país, dos sistemas”. Las líneas perfectas del buque persuaden mejor que las palabras en la fuerza y el potencial del país.

El “Liaoning” es, de hecho, una versión china ligeramente modificada del portaaviones “Varyag” de la clase Almirante Kuznetsov, comprado por Pekín en 1998. El buque de fabricación soviética, más tarde denominado “Liaoning”, fue completamente reconstruido y remodelado con fines de entrenamiento.

El segundo buque militar de este tipo, el 001A, fue botado el pasado 23 de abril cuando el Gigante Asiático celebraba el Día de la Armada y es completamente de producción doméstica.

China planifica crear 6 equipos de ataque y una multitud de bases navales militares por todo el mundo.

El destructor “Changsha” y la fragata  “Yuncheng”, en el Mar Báltico

Pekín envió su novedoso destructor “Changsha” – del proyecto 052D – junto con la fragata “Yuncheng” – del proyecto 054A – y el navío de apoyo “Lomahu” al Mar Báltico con el objetivo de participar en las maniobras ruso-chinas “Cooperación Marítima 2017”.

Según el Ministerio de Defensa chino, las maniobras se realizarán en dos etapas desde mediados de julio hasta mediados de septiembre en el Mar Báltico, el Mar de Ojotsk y el Mar de Japón.

Los dos temas principales de las maniobras en el Báltico serán las operaciones de rescate conjuntas y la garantía de seguridad de las actividades comerciales en el mundo. Sin embargo, la revista estadounidense “Newsweek” ha afirmado que “en los juegos militares de Rusia y la OTAN en Europa apareció un nuevo jugador: China”. Los titulares de la prensa europea también son muy llamativos, por ejemplo: “China y Rusia lanzan un desafío a la OTAN en el Mar Báltico”.

Las publicaciones afirman que las maniobras en el Mar Báltico, a las puertas de Europa, son un mensaje político para Trump y la OTAN: “Rusia y China se apoyan y se defenderán”.

China incrementa vertiginosamente su potencial de defensa, renueva su parque de buques de la Armada y los aviones de las Fuerzas Aéreas. Y aunque hasta hace poco en la región Asia-Pacífico dominaron las Fuerzas Armadas de EEUU, ahora el Pentágono supone que China tiene la intención de neutralizar el domino técnico-militar de Washington.

Son altas las apuestas en la región. A través del Mar de China Meridional pasan los buques que garantizan el 75% del suministro del petróleo a la región Asia-Pacífico, incluido el 40% de la demanda china. El volumen anual del “comercio marítimo” se estima en 5 billones de dólares, de los cuales 1’2 billones son de las operaciones estadounidenses. Estas cifras justifican las discrepancias entre Pekín y Washington y sus preocupaciones por la “seguridad marítima”.

El desarrollo de la Armada china es una condición indispensable para garantizar el suministro de los hidrocarburos de los países del Norte de África y Oriente Próximo, es decir, un factor imprescindible para garantizar el crecimiento económico del país.

En la plataforma del Mar de China Meridional se hallan ricos yacimientos de petróleo y gas. China anunció oficialmente en 2014 sus derechos sobre las Islas Spratly y un año más tarde publicó una nueva estrategia militar, en la que la Armada china pasa de la protección sólo de las zonas costeras a garantizar la seguridad de toda la zona oceánica. Asimismo, Pekín se reservó el derecho de efectuar ataques preventivos locales en caso de una amenaza a la defensa o las fronteras de la República Popular China. Washington, evidentemente, tiene de qué preocuparse.

La hipotética guerra civil en Venezuela y la ecuación de Rusia

Por Basem Tajeldine

1062613727Escuchaba la excelente entrevista realizada por la compañera Erika Ortega Sanoja de Russia Today (RT) al reconocido analista francés Thierry Meyssan, y la certeza de todas las advertencias que hemos hecho por las amenazas que se ciernen sobre Venezuela la sentí de pronto como un golpe. Siempre he creído en la posibilidad del error de mis análisis; en el más común error de la exageración cuando incurro en las comparaciones de los escenarios, los actores que se aprecian en el tablero del Medio Oriente y Latinoamérica. Las diferencias subyacentes entre ambos escenarios, entre ellas las culturales, agregan a la posibilidad de estar equivocado. Pero Meyssan tiene en su historial la dolorosa condición de no fallar en sus análisis, predicciones, y de estar siempre allí, en el lugar de los acontecimientos, antes y después del caos, para contar la verdad de primera mano al mundo.

La conclusión a la que llegó Meyssan va mucho más allá de lo que imaginaba o creía posible. Para el serio analista, EEUU está decidido a caotizar Venezuela, provocar una guerra civil para no sólo poder acabar definitivamente con la Revolución Bolivariana y el chavismo – que será su primer objetivo – sino también para destruir el Estado nacional de manera que permita acabar con cualquier forma de resistencia futura. Igualmente, el intelectual belga, amigo de Venezuela, Michel Collon, ha dicho algo parecido refiriéndose al “caos constructivo” aplicado por la OTAN en el Medio Oriente.

Para poder explicarlo mejor, el analista francés se remontó a 2004 cuando “varios expertos del Pentágono explicaron que, en lo sucesivo, EEUU iba a librar nuevas guerras para dividir el mundo en dos zonas, que consistía en mantener una zona estable para EEUU y sus aliados (…) y otra zona donde no hubiera gobierno estable ni desarrollo, sino el caos”, para garantizar que nadie pudiera desarrollar un poderío que amenazara su hegemonía mundial”. Lo que complementó diciendo que la situación en Venezuela ya está lista, y cuando EEUU lo desee, va a comenzar la guerra.

Meyssan ejemplificó con el modus operandi del imperialismo contra otros países. Manifestó:

“Cuando estudiamos lo que pasó en Ucrania, en Siria o en Libia, es exactamente la misma metodología que se aplica hoy contra Venezuela; siempre comienza exactamente igual: se acusa al Gobierno de cometer crímenes horribles (…) luego envían al país unas fuerzas especiales, unos francotiradores, que se colocan en los techos durante una manifestación, con el objetivo de disparar tanto contra los manifestantes como contra la Policía (…) Eso crea una confusión enorme, y cada bando está convencido de que fue el otro el que le disparó, y ese es el comienzo de un enfrentamiento interno.”

De esta forma comenzaría una “guerra simbólica” que utilizarían los medios internacionales para explicar que se trata de una “revolución” a la que EEUU prestaría todo su apoyo a través de sus ONG y las bases militares dispuestas en los países vecinos que rodean a Venezuela. Recordó Meyssan que contra Libia utilizaron a Egipto (y a Malta también); en el caso de Siria, utilizaron a casi todos los Estados aledaños: Turquía, Líbano, Irak, Jordania e Israel. Si van a atacar a Venezuela, sin duda van a utilizar a un Estado o a varios Estados fronterizos de Venezuela, como es el caso de Colombia.

Al final de su entrevista, Meyssan regaló un consejo a la derecha venezolana y a sus seguidores diciendo que “todas estas oposiciones están cometiendo un error, pues los movimientos opositores, ya sea en Venezuela o en el mundo árabe, serán todos destruidos, tal y como habrán permitido la destrucción de los gobiernos a los que se oponen, porque EEUU se burla de ellos más que de los gobiernos”.

¿Guerra civil en Venezuela?

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Mapa de la República Bolivariana de Venezuela y sus Estados, incluyendo el territorio reclamado de la Guayana Esequiba, administrado por la República Cooperativa de Guyana.

Hoy somos muchos quienes hemos venido denunciando que la extrema derecha venezolana y sus disociados seguidores juegan con fuego, y cegados por la codicia, el odio irracional y el engaño no se percatan que están siendo utilizados por el imperialismo para un juego en el que todos perderíamos, menos las compañías que se lucran de la guerra y la destrucción. Las potencias capitalistas saben que la crisis estructural del sistema no podrá ser salvada de la misma forma que se hizo en el pasado, durante la Gran Depresión de 1929, por medio de las guerras entre potencias que hoy ostentan armas nucleares. La guerra se la impondrán a la perfieria capitalista.

Una guerra civil no es un juego de niños guarimbeando, esperando que con sus acciones callejeras y el vandalismo caiga el Gobierno. En lo absoluto. Una guerra civil es cosa de hombres y mujeres empuñando armas pesadas, de guerra, de alto poder destructivo que haría imposible evitar daños contra todos. Todos pagaríamos por igual. Todos habríamos perdido la guerra el mismo día de su inicio. Ésta no sería una guerra de 30 millones de venezolanos luchando entre sí, así como muchos imaginan. Una guerra de todos contra todos. No. Las armas estarán sólo en manos de quienes saben utilizarlas, por lo general en batallones, unidades, frentes de decenas, cientos o miles de personas bajo la dirección de uno de los dos bandos enfrentados, o 3, o 4, o 10 o 100 bandos enfrentados, tal como sucede en Siria y Libia, porque el plan imperial es dividirnos para destruir el país. De esta forma, en un profundo escenario de conmoción nacional, entraría abiertamente EEUU bajo su predilecta excusa de la “defensa de los derechos humanos”, la “responsabilidad de proteger” y la “defensa de sus intereses nacionales”, etc.

¿Qué podría hacer el país para resistir ante la embestida imperialista?

La respuesta no es fácil, pues no basta con tomar conciencia de la gravedad del asunto e iniciar una gran campaña de concienciación para sumar voluntades en Venezuela y el mundo por la paz, y menos entre los opositores – cosa que hoy sería imposible, hasta que los primeros bombazos estadounidenses o una guerra con Colombia haga ablandar las posiciones, cosa que sería demasiado tarde. Es preciso reflexionar profundamente, dejar los dogmas y las posiciones principistas de lado, para poder entender que la única forma de resistir a la embestida imperialista y a sus lacayos de la región es como lo hizo Siria. El Gobierno venezolano debe integrar a Rusia y a otros países aliados en una ecuación que podemos denominar como Muralla de Defensa Anti-Imperialista.

Si EEUU cuenta con varias bases militares en Colombia dispuestas para agredir a Venezuela, como ha admitido el Senado de EEUU, bien sea de forma directa o indirecta utilizando al Estado colombiano y sus grupos mercenarios, también Rusia debería ser convencida de estar presente en Venezuela bajo una figura que no necesariamente signifique una base militar permanente, sin limitaciones e inmunidades para sus soldados como lo hace precisamente EEUU con sus lacayos.

¿Estaría interesada Rusia en apoyar a Venezuela? ¿Cuál sería el costo político y económico que implicaría para la defensa del país? Son preguntas que quedan por responder.

El supuesto gulag para homosexuales de Chechenia forma parte de la guerra psicológica

rusiagayLa represión contra los homosexuales en Chechenia ha llenado los noticiarios de los medios de comunicación en todo el mundo. Es un dardo directo contra Rusia y un intento – otro más – de desestabilizar sus fronteras en una región tan sensible como el Cáucaso, además de una continuación de la anterior campaña de 2013 contra la persecución de los homosexuales en la propia Rusia.

La embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, ha aprovechado para poner el grito en el cielo y en las principales capitales imperialistas se han sucedido las manifestaciones frente a las embajadas rusas, como sucedió el pasado viernes en Madrid, que han tenido un efecto multiplicador de la denuncia. Los movimiento LGTB que están dopados y subsidiados por los imperialistas se han sumado a la campaña como buenos mercenarios que son.

El portavoz oficioso de la CIA, el diario “The Washington Post”, publicó una entrevista con la periodista Elena Milashina, condecorada en 2013 con el Premio Internacional “Mujer Coraje” que otorga el Departamento de Estado de EEUU a (casi) todos aquellos que defienden los derechos humanos (según y cómo). Es el colmo del periodismo: los periodistas entrevistando a otros periodistas.

La campaña no puede cuadrar mejor contra el gobierno de un país islámico como Chechenia, sacudido a su vez desde hace muchos años por el terror yihadista. ¿Qué se puede esperar de los islamistas, de unos u otros? Algunos cretinos llegaron a hablar de gulag, de purgas, de prisiones secretas, de torturas, de otro Guantánamo y de que se había emprendido una “yihad” en el Cáucaso contra los homosexuales.

Todo tuvo su origen en un artículo publicado el 1 de abril en el diario de la oposición rusa “Novaya Gazteta” en el que se hablaba de una represión “masiva” contra los homosexuales en Chechenia. Se hablaba de 100 detenidos y 3 muertos. Un bocado así tuvo un eco inmediato en los medios de siempre, desde el diario vasco “Deia” hasta la CNN, pasando por los medios “progres”, que fue seguido de declaraciones indignadas de los políticos por ese tipo de situaciones que sólo ocurren en países como Rusia.

El portavoz del Gobierno checheno desmintió la información rotundamente y Nikolai Lilin publicó un vídeo en su muro de Facebook en el que desautorizaba la campaña. Pero, como en el bombardeo de Siria, nadie pidió explicaciones, nadie realizó la más mínima comprobación de la noticia porque era funcional a lo que pretende el imperialismo.

Ahora la organización “Gay Russia” ha puesto una querella contra NG por difamación y ocurre lo de siempre: a pesar de que la iniciativa procede de grupos homosexuales, tampoco nos han informado de ella porque se hubieran tenido que desmentir a sí mismos, ya que la campaña previa que habían orquestado era falsa, como no podía ser de otra forma.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Rusia logra que Jordania cambie de bando en la Guerra de Siria

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Abdullah II, Rey de Jordania desde 1999.

Pocas semanas después de iniciar su intervención militar en la Guerra de Siria en 2015, una información de “El Mundo” anunciaba: “Rusia atrae a Jordania a su lucha aérea en Siria”. Otro pilar de los imperialistas en Oriente Medio viraba de manera espectacular.

La noticia añadía que Rusia y Jordania habían acordado coordinar sus acciones militares en Siria, incluidas las de sus Fuerzas Aéreas, para lo cual crearon un centro con sede en Amman (la capital jordana), a través del cual ambos países comparten información de las operaciones antiterroristas.

Aviones jordanos iniciaron bombardeos contra las posiciones del Frente Al-Nusra en Siria y el gobierno de Amman empezó a colaborar con el de Damasco. El primer resultado del acuerdo entre Moscú y Amman fue una reunión conjunta entre militares jordanos y sirios que terminó con un acuerdo para permitir la intervención a la aviación jordana en contra de las posiciones del Califato Islámico en el sur de Siria. Además, los servicios jordanos han proporcionado información al Ejército sirio para sus futuras operaciones.

Abdullah II, Rey de Jordania, visitó recientemente Moscú y Washington, pidiendo a los medios que informaran al mundo de este cambio de postura y que impidieran la propagación de mentiras de los grupos extremistas sobre la situación en Siria.

Amir Al-Tal, redactor jefe del canal jordano “Wehda News”, ha confirmado el cambio oficial de la postura de su país hacia la crisis siria. “Muchas señales y evidencias confirman este cambio de posición de Amman en el conflicto sirio”, ha subrayado el periodista.

En referencia a la participación de Jordania, en calidad de observador, en las conversaciones de paz intersirias para dar seguimiento a los acuerdos entre el Rey de Jordania y los rusos, ha dicho que el reino hachemita está comprometido ahora en la prevención del tráfico de armas y elementos armados desde sus fronteras hacia el sur de Siria, y que trataría de convencer a los grupos militantes activos en la región para que se unieran al proceso político.

De acuerdo con Al-Tal, Jordania ha iniciado amplias consultas con los países árabes con el fin de obtener un acuerdo para invitar a Damasco a la próxima reunión de la Liga Árabe, prevista para finales de febrero en Amman.

El cambio de ecuaciones que se ha producido en la postura jordana, afirma el periodista, está determinado por la modificación de los equilibrios de fuerza en el mundo y por la falta de respeto de algunos países árabes – principalmente Arabia Saudí – con respecto a sus promesas de ayuda financiera a Jordania. Esto habría persuadido a Amman a revisar su postura hacia la crisis siria.

En otras palabras: a causa de la crisis del petróleo, los sátrapas saudíes no han podido recompensar suficientemente a aquellos países que, como Jordania, colaboraron en la agresión imperialista contra Siria a cambio de dinero.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Las lecciones del asesinato del embajador ruso en Turquía

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El embajador ruso en Turquía momentos antes de ser asesinado por un terrorista salafista-yihadista.

Si descartamos que el asesinato del embajador ruso en Turquía haya sido una casualidad o la obra de un “lobo solitario” es mucho más fácil entender algo de los graves sucesos que están ocurriendo en el mundo, sobre todo si concluimos calificando al imperialismo de “asesino”, porque debería servir para deslindar bastante bien los campos: donde hay un asesino hay alguien asesinado, y en este caso, el asesinado es un alto diplomático ruso.

Sin embargo, resulta que no es así porque hay quien – de manera sistemática – desempeña el mismo papel que Serrano Súñer en 1941, cuando el III Reich atacó a la URSS, y grita “¡Rusia es culpable!”. Así es como la burguesía explica aquella historia: la URSS no fue agredida y atacada sino que se produjo un “choque” con Alemania. Ponen al mismo nivel a los asesinados con los asesinos. Los asesinados también son unos asesinos, es decir, que tienen – al menos – una parte de la culpa de su propia muerte y, por extensión, de todos los demás crímenes que están ocurriendo.

Este tipo de concepciones son intolerables, cualquiera que sea el crimen al que nos estemos refiriendo. Por ejemplo, podemos hablar de los 6 años de crímenes en Libia, una catástrofe en la que nos gustaría que nos explicaran qué tipo de responsabilidad tiene el manido “bloque imperialista emergente” que – según esa corriente – componen Rusia y China.

El asesinato del embajador Karlov es una metáfora dramática de lo que está ocurriendo. Por nuestra parte estamos tratando de hacer memoria para recordar si ese “bloque imperialista emergente” ha cometido alguna fechoría parecida con el bloque contrario. ¿Ha muerto últimamente algún embajador de EEUU, de Francia o de otra potencia imperialista “clásica”?

Lo mismo que en Libia o en Ucrania, en Siria no se ha producido ningún “choque” entre dos bloques imperialistas rivales, una afirmación que, además de servir para lavarse las manos, es una manera como cualquier otra de enmascarar los graves sucesos que están ocurriendo en el mundo.

El asesinato de Ankara lo ha reivindicado Jaish Al-Fatah, antes conocido como Frente Al-Nusra y antes como Al-Qaeda, un empeño de camuflaje tras el que no hay otro protagonista que el imperialismo estadounidense. Los mismos actores que desatan una guerra de agresión (no un “choque”) contra un país, como Siria, asesinan al embajador de otro país (Rusia) que acude en ayuda de los agredidos.

El momento del crimen tampoco se elige al azar, sino justamente cuando en Moscú tres países (Turquía, Irán y Rusia) que están ayudando a Siria, a los agredidos, tratan de ponerse de acuerdo para lograr la paz, una maniobra evidente para sabotearla y que el crimen no acabe nunca.

Luego a un lado tenemos a los agredidos y los asesinados, y al otro tenemos a los agresores y a los asesinos. No se puede llamar “choque” a un enfrentamiento entre ambas partes. Una de esas partes desata la guerra y quiere que no se acabe nunca. La otra parte se defiende, busca la paz y todos sus esfuerzos son saboteados a cada paso por la anterior parte.

El que te llama asesino justo en el momento en que entierras a la víctima de un asesinato es que no se ha enterado de nada de lo que ha pasado. Debería hacérselo mirar.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Todos a bordo del mundo post-TTP

Por Pepe Escobar

Un apretón de manos no muy efusivo entre Barack Obama y Vladimir Putin antes y después de que conversaran “durante unos cuatro minutos”, de pie, en el marco de la cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Lima, la capital de Perú, captó a la perfección el melancólico declive de la era de Obama.

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En una breve retrospectiva, la díscola relación entre Obama y las “amenazas existenciales” de Rusia y China lo incluye todo, desde el Maidan en Kiev patrocinado por Washington hasta el “Assad se tiene que ir” en Siria, con una mención especial para la guerra de precios del petróleo, las sanciones económicas, las agresiones contra el rublo, la demonización de Putin y de todo lo que sea ruso, las provocaciones en el Mar de China Meridional – todo eso hasta el floreado final con la muerte del muy alardeado Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), lo que fue reconfirmado en la APEC inmediatamente después de la elección de Donald Trump como presidente de EEUU.

Fue casi demasiado doloroso ver a Obama defender su no precisamente espectacular legado en su última conferencia internacional de prensa, irónicamente con el telón de fondo de la costa sudamericana del Pacífico, justo cuando el presidente chino Xi Jinping disfrutaba muy a gusto de su aura geopolítica, algo que ya comparte con Putin. En cuanto a Trump, aunque invisible en Lima, estaba en todas partes.

El entierro ritual en aguas del Pacífico peruano del “brazo mercantil de la OTAN” y del pivote hacia Asia (anunciado por primera vez en el mes de octubre de 2011 por Hillary Clinton) le proporcionó a Xi la plataforma perfecta para agitar los méritos de la Asociación General Económica Regional (AGER) ampliamente apoyada por China.

La AGER es una ambiciosa idea que apunta a convertirse en el más grande acuerdo de libre comercio del mundo: englobando al 46% de la población mundial, con un PIB combinado de 17 billones (con B) de dólares y el 40% del comercio mundial. La AGER incluye a 10 naciones de la ASEAN más China, Japón, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda.

La idea de la AGER nació hace 4 años durante una cumbre de la ASEAN celebrada en Camboya, y ha sostenido hasta el momento 9 rondas de negociaciones. Curiosamente, la idea inicial vino de Japón como un mecanismo para modificar una plétora de acuerdos bilaterales que la ASEAN había logrado con sus socios. Pero ahora China está a la cabeza.

La AGER es también la piedra angular del Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (ALCAP), concepto que fue introducido durante una reunión de la APEC en Beijing, por, quién más, China con el objeto de convencer a países cuyo principal socio comercial es China y alejarlos de la idea del TTP.

La AGER – e incluso el ALCAP – no constituyen un nuevo conjunto de normas comerciales ultraextensivas (fraguadas por corporaciones multinacionales norteamericanas) sino la ampliación de acuerdos existentes entre la ASEAN e importantes naciones del noreste, el sur de Asia y Oceanía.

No son necesarios experimentados meteorólogos para darse cuenta de en qué sentido están soplando los vientos del Pacífico. Perú y Chile ya están a bordo para unirse a la AGER. Y Japón, que estuvo negociando el TTP hasta el último aliento, ahora se dirige también a la AGER.

El Sultán entra en acción

Mientras tanto, Putin y Xi Jinping se reunieron una vez más y el mandatario ruso reveló que visitará China la próxima primavera para profundizar la participación de Rusia en la Nueva Ruta de la Seda, también conocida como “Una Faja, Una Ruta” (UFUR). El objetivo final será la fusión de la UFUR encabezada por China con el desarrollo de la Unión Económica Euroasiática (UEE) encabezada por Rusia.

Ese es el espíritu de los 25 acuerdos intergubernamentales sobre inversiones económicas y en la industria nuclear firmados por el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, y el primer ministro chino, Li Keqiang, a comienzos de noviembre en la ciudad de San Petersburgo, así como también la organización conjunta de un Fondo de Inversiones Rusia-China.

En paralelo, casi caído del cielo y de un solo plumazo, el presidente turco Tayyip Erdogan, de regreso de su visita a Pakistán y Uzbekistán, confirmó lo que ya era evidente durante los últimos meses. “¿Por qué Turquía no debería estar entre los Cinco de Shanghai? Se lo comenté al señor Putin, a Nazarbayev – presidente de Kazajstán – y a aquellos que conforman actualmente los Cinco de Shanghai. Yo creo que si Turquía ingresa a los Cinco de Shanghai los capacitaría para actuar con mucha mayor facilidad”.

Esta bomba, por supuesto, se refiere a la Organización para la Cooperación de Shanghai (OCS), que se formó en 2001 como los Cinco de Shanghai – China, Rusia y 3 países de Asia Central: Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán, ingresando posteriormente Uzbekistán – como un bloque de seguridad contra los salafistas-yihadistas y contra el narcotráfico proveniente de Afganistán.

Con los años, la OCS ha evolucionado aún más, convirtiéndose en un mecanismo de cooperación e integración de Asia. India, Pakistán, Irán, Afganistán y Mongiolia son miembros observadores. India y Pakistán podría decirse que serán aceptados como miembros de pleno derecho durante el próximo año 2017, seguidos también por Irán. Desde 2013 Turquía y Bielorrusia son “países interlocutores”.

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En azul, países miembros de la OCS. En celeste, países observadores. En turquesa, socios de diálogo. Y en azul oscuro, los considerados “otros países interesados” que probablemente ingresen pronto como miembros observadores.

El astuto Erdogan hizo su apertura hacia la OCS haciendo hincapié en que Turquía no necesitaba ingresar a la Unión Europea “a toda costa”. Este aspecto ha sido más que evidente desde que Erdogan sobrevivió al golpe de Estado del pasado mes de julio y ha desatado una durísima represión, que ha horrorizado a Bruselas (donde las negociaciones sobre el ingreso de Turquía a la UE ya llevan 11 años y ahora se encuentran totalmente paralizadas). Francia, la potencia número 2 de la UE después de Alemania, inevitablemente les va a seguir bloqueando con independencia de quien alcance la presidencia el próximo año.

Si Turquía ingresase en la OCS, a largo plazo, junto con Irán, India y Pakistán, representaría un nuevo e importante enclave para la integración euroasiática, en tanto la OCS se está vinculando progresivamente tanto con la UFUR, la UEE, el Fondo de Inversiones de la Ruta de la Seda de China, el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII) e incluso con el nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, el cual comenzará financiando proyectos de los miembros para luego expandirse hacia otras naciones del Hemisferio Sur. Moscú y Beijing recibirían a Ankara con los brazos abiertos.

Cualesquiera que sean los contornos de la política exterior de Trump hacia China y Asia en general, la integración euroasiática continuará inalterable. China está desarrollando su propio pivote tanto interno como externo, lo cual implica la modificación de sus políticas financieras, fiscales e impositivas para promover el consumo en el comercio minorista, la sanidad, los deportes y los viajes, en paralelo con el impulso de la UFUR a través de toda Eurasia, en todas sus formas, con el objeto de solidificarse como superpotencia económica.

El TTP – o brazo comercial de la OTAN en su versión asiática – es solo un rasguño en una larga y serpenteante ruta. El diálogo sobre el Mar de China Meridional avanza lentamente evitando la confrontación que ha sido fomentada durante todo el mandato de Obama.

Durante la APEC, Xi Jinping también se reunió con el presidente filipino Rodrigo Duterte, e hizo un llamado para que China y Filipinas desarrollen la cooperación marítima. Un resultado práctico de esto es que los pescadores filipinos continuarán teniendo acceso al Scarborough Shoal, un espacio de abundante pesca dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Filipinas y que ha estado bajo control chino desde 2012. Beijing también se comprometió a ayudar a los pescadores filipinos en industrias alternativas como la acuacultura.

Lo llaman Asociación Transmarítima de China Meridional.