Bagdad se une al Eje Moscú-Teherán-Damasco

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El vicepresidente iraquí Nuri Al-Maliki estrecha la mano del presidente ruso Vladimir Putin.

El vicepresidente iraquí Nuri Al-Maliki llegó a Moscú el pasado 23 de julio para una visita de cuatro días y se reunió allí con el presidente ruso Vladimir Putin y otros dirigentes rusos.

En un análisis, el periódico ruso “Pravda” señaló que durante la vista Al-Maliki mostró la determinación de Irak a desafiar a EEUU, expresando su oposición a la creación de bases norteamericanas en territorio iraquí, denunciando el apoyo de Washington a los grupos terroristas y manifestando su voluntad de comprar armas rusas.

Los EEUU gastaron más de 2 billones de dólares para invadir Irak, según un estudio realizado por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Brown. Dicha invasión causó un gran sufrimiento al pueblo iraquí, además de casi un millón de muertos, y estuvo basada en las mentiras de la administración estadounidense sobre las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak – algo que recuerda a las actuales mentiras de EEUU sobre el uso de armas químicas por el Ejército sirio. Por lo tanto, está claro que la Casa Blanca y el Congreso de los EEUU harán todo lo que esté en sus manos para intentar que Irak no abandone la esfera de influencia de EEUU. ¿Pero pueden realmente hacer algo?

Irak está estratégicamente localizado en Oriente Medio y el segundo mayor productor de petróleo de toda la OPEP. El país produce 5 millones de barriles de crudo al día, pero su producción en 2020 crecerá hasta los 8 millones, lo que significa que llegará prácticamente al mismo nivel de extracción que Arabia Saudí.

Dado que si EEUU utiliza el campo de la energía como arma política contra Rusia, podemos concluir que si Irak desafía a EEUU y se une al Eje Moscú-Teherán-Damasco esto significaría una seria derrota geopolítica para EEUU en la región del Golfo Pérsico y en el mundo.

“La guerra de EEUU contra Irak llevó a la destrucción, la fragmentación y la difusión del caos en su territorio”, señala Nikolai Sukhov, investigador del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia. Por supuesto, esto ha llevado a un incremento del sentimiento antiestadounidense en todas las comunidades de Irak, entre los musulmanes sunníes y los chiíes, así como los cristianos, que sufrieron todos un duro régimen de sanciones que privó a Irak de productos básicos, entre ellos medicinas, entre 1991 y 2003.

Una indicación de que Irak ya no es un aliado de EEUU es la cooperación entre Moscú y Bagdad en la esfera militar. Cabe señalar que Rusia e Irak firmaron en 2012 un conjunto de acuerdos sobre cooperación técnico-militar por valor de 4.300 millones de dólares.

Tras la invasión de Irak por parte del ISIS en 2014, Rusia e Irak implementaron con rapidez un contrato para abastecer a Bagdad con armas rusas mientras EEUU se negó a entregar a Irak aviones de combate F-16 ya pagados. Posteriormente, ha habido muchas denuncias de una ayuda norteamericana encubierta al ISIS en forma de lanzamientos de cajas con armas y municiones desde “misteriosos” aviones y helicópteros, según señalaron incluso miembros del Parlamento iraquí.

En junio de 2017, Rusia e Irak firmaron también un contrato para abastecer al país árabe con sofisticados tanques rusos T-90. De este modo, la cronología de compras de armas rusas por Bagdad muestra que Irak prefiere estas últimas a las estadounidenses.

Al mismo tiempo que Al-Maliki estaba en Moscú, el Ministro de Defensa iraquí, Irfan Hayali, visitaba Teherán. El 22 de julio firmó con su homólogo iraní Hussein Dahkan un memorando de entendimiento sobre cooperación en el campo de la Defensa entre los dos países.

Este evento ha sido una bofetada de Bagdad a Washington porque tuvo lugar en un tiempo en el que la Casa Blanca acusaba cínicamente a Irán de ser un “patrocinador del terrorismo” y llamaban a los aliados de EEUU a “aislar al régimen iraní”. Esto es una muestra del fracaso de la diplomacia de EEUU en Irak, país que ha sufrido precisamente el terrorismo del ISIS y otros grupos takfirís wahabíes patrocinados por Arabia Saudí y otros aliados de EEUU.

Precisamente, Irán e Irak han prometido reforzar su cooperación militar para hacer frente a los terroristas extremistas y su ideología. En este sentido, la revista estadounidense “Newsweek” reconoce que ambos países han sido objetivo de ataques terroristas y luchan juntos contra esta plaga. A diferencia de la ayuda de EEUU, la ayuda iraní ha sido determinante para que Irak pueda frenar primero al ISIS, pasar al contraataque y lograr una serie de victorias contra el grupo terrorista, la última de las cuales ha sido la liberación de Mosul.

“Newsweek” señala que EEUU teme una alianza estratégica entre Irán e Irak. La revista enfatiza que los responsables norteamericanos no han reaccionado a la firma del acuerdo irano-iraquí. Ellos saben que tal alianza impedirá a EEUU jugar y dañar, como ha hecho hasta ahora, la seguridad de Irak y de otros países de la región.

Hay, además, un factor religioso en esta alianza que los estadounidenses no alcanzan a comprender. Dos tercios de la población iraquí profesa la rama chií del Islam y comparten las creencias de la gran mayoría de la población de Irán. Millones de iraníes visitan los lugares santos para el chiismo de Kerbala y Nayaf cada año y los vínculos de tipo familiar entre Irán e Irak se están extendiendo. Los centros de aprendizaje religioso de Qom (Irán) y Nayaf (Irak) mantienen sólidos vínculos y no cabe olvidar la influencia de la Mayaiyah (Escuela Teológica de Nayaf) en la política iraquí. Los sabios religosos iraquíes no desean una presencia estadounidense en su país.

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Símbolo de las FMP de Irak (Hashid Al-Shaabi)

Otro factor importante es la consolidación de las Fuerzas de Movilización Popular de Irak (Hashid Al-Shaabi), que cuentan con cientos de miles de militantes y que han sido objeto de una campaña permanente de hostilidad – principalmente mediática, pero en ocasiones también en forma de ataques aéreos – por parte de EEUU. Las FMPI han estado insistiendo en que no hay lugar para la presencia militar estadounidense en Irak y se espera que esta milicia desempeñe un creciente papel en la política iraquí. Sus líderes han agradecido públicamente la ayuda de Irán y Hezbollah a Irak, y en particular a las FMPI, que comparten muchos vínculos personales e ideológicos con los anteriores.

Frente a todos estos factores, los EEUU no tienen ninguna posibilidad de dañar la alianza que Irán e Irak están creando y que tendrá una notable importancia a escala regional y mundial.

Por Yusuf Fernández

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La crisis terminal de la oposición siria

supportSegún fuentes próximas a la oposición siria, el Gobierno turco ha interrumpido el apoyo financiero a la Coalición Nacional Siria desde la semana pasada, lo cual ha llevado al grupo opositor a sufrir una situación económica muy crítica.

Responsables turcos han informado a la coalición que no suministrarán este mes apoyo financiero a la misma. Hasta el momento, Turquía suministraba un total de 320.000 euros mensuales a aquélla.

Esto ha coincidido con informes, aparecidos en el diario “Zaman al-Wasl”, de que los Emiratos Árabes Unidos habrían pedido a EEUU y algunos países europeos que dejen de respaldar a la oposición siria y apoyen en su lugar al presidente Bashar al-Assad, porque la oposición siria ahora está compuesta por yihadistas o, cuanto menos, está bajo el control de éstos.

En este desfavorable contexto Jalid al-Mahamid, miembro de la delegación opositora siria en Ginebra (Suiza), dijo en una entrevista que “la guerra en Siria ha terminado si atendemos a los hechos sobre el terreno y el campo de batalla”.

Este reconocimiento de la derrota sobre el terreno fue considerado como “chocante” por el grupo de Riad (autodenominado “Alto Consejo Negociador”), una de las facciones de la oposición siria que decidió separar a Al-Mahamid de la delegación negociadora y expulsarle del grupo.

La oposición siria también se ha visto afectada por el enfrentamiento entre Arabia Saudí y Qatar, que patrocinan a distintos grupos dentro de la misma. La dependencia del régimen wahabita saudí, sin embargo, es algo nocivo para los grupos opositores, ya que dicho régimen es despreciado y odiado por la gran mayoría del pueblo sirio.

El Alto Comité Negociador sigue apoyando al llamado “Ejército Libre Sirio”, que sigue luchando supuestamente contra las fuerzas del Ejército sirio. Sin embargo, este grupo también está lastrado por la erosión y el declive por una serie de razones:

En primer lugar, la práctica desaparición del grupo den la mayor parte de campos de batalla de Siria en favor del Frente Al-Nusra, el ISIS y otros grupos extremistas.

Como fruto de esta situación, el presidente norteamericano Donald Trump dio la orden a George Pompeo, director de la CIA, de que pusiera fin al programa de la agencia dirigido a entrenar y armar al ELS. Tal decisión fue justificada señalando que este programa era caro (costaba unos 1.000 millones de dólares) e inefectivo, ya que el ELS nunca ha sido una fuerza real de combate.

Además, la mayor parte de las armas norteamericanas suministradas al ELS han acabado en manos del Frente Al-Nusra, vinculado a Al-Qaeda, o directamente al ISIS.

En segundo lugar, en el norte de Siria el ELS está actuando como una fuerza mercenaria al servicio de Turquía, que les utiliza para combatir contra los kurdos, que son los principales aliados de Washington en Siria. Esta actitud del ELS ha irritado a EEUU y a varios países occidentales, que mantienen ahora unas tensas relaciones con Ankara.

En tercer lugar, en el sur de Siria una gran masa de combatientes del ELS se ha rendido al Ejército sirio, pasándose al mismo con sus armas y vehículos.

En cuarto lugar, en toda Siria los bombardeos combinados de las fuerzas aeroespaciales de la Federación Rusa y la República Árabe Siria han llevado a que el ELS desaparezca como una fuerza de combate digna de tal nombre.

De este modo, el fin progresivo de la guerra en Siria con la victoria del Ejército sirio, el cambio de prioridades de sus patrocinadores y el enfrentamiento entre facciones debido a sus diferencias en lo que respecta a la negociación con el Estado sirio y a sus lealtades hacia distintos países han llevado a la oposición política y militar siria a una crisis que podría ser terminal.

Burhan Galiun, el primer presidente del opositor Consejo Nacional Sirio – antecesor de la Coalición Nacional Siria – señaló en varios recientes artículos que la desesperación de la oposición siria podría abrir la vía a un diálogo nacional efectivo y dijo que la oposición había cometido muchos errores, en primer lugar caer en una dependencia política y económica de países extranjeros, principalmente EEUU, Turquía, Qatar y Arabia Saudí, y en segundo lugar, dejarse caer en brazos de las fuerzas extremistas. Galiun considera que ya nada podrá impedir el hundimiento de la oposición o evitar que ésta se vea obligada a aceptar lo que el Gobierno sirio esté dispuesto a ofrecerles.

FUENTE: “Annur TV”

Las múltiples sucursales que mantienen los sionistas en Kurdistán

israkurdMuy poco después de la invasión imperialista de Irak y la imposición de un gobierno regional kurdo en agosto de 2003, Israel organizó en Tel Aviv una conferencia para aconsejar a los capitalistas que invirtieran en Kurdistán utilizando para ello a empresas radicadas en Jordania y Turquía, así como códigos de barras falsificados que ocultaran su verdadero lugar de producción: Israel.

El Kurdistán iraquí está lleno de este tipo de mercancía averiada y de empresas israelíes. En 2008, el sitio “Roads to Iraq” contabilizó 210 sociedades israelíes de falsa bandera operando en los mercados kurdos. Al año siguiente su número se disparó cuando el primer ministro iraquí Nuri Al-Maliki suprimió el boicot empresarial a Israel, una parte de las cuales eran ventanillas de reclutamiento del Mossad.

Líbano es el segundo país inversor en Kurdistán, con 13.000 millones de dólares, que también aparece muy frecuentemente en el sur de Irak, en la zona petrolífera de Basora, alguna de cuyas empresas son mixtas líbano-israelíes, a veces con la apariencia procedente de su constitución en EEUU, con denominaciones típicamente occidentales y con escala en Dubai.

En los capitales libaneses que operan en Kurdistán hay muchos oficiales retirados del Ejército, viejos pistoleros de las milicias cristianas que ofician como contratistas privados de seguridad, visten el traje de intérpretes de Blablater u ofician como instructores de todo tipo.

Turquía no podía faltar en un negocio de estas características. Las relaciones de Erdogan con Barzani son casi íntimas porque están cosidas por la animadversión de ambos hacia el PKK/PYD. Cuando en 2013 se produjo la creación y expansión del autoproclamado Estado Islámico, Barzani elogió a la nueva organización yihadista que trataba de hacer una “revolución de las tribus”, es decir, crear un Estado exclusivamente sunní, paralelo al kurdo. Los propios yihadistas se encargaron de desengañarle. Sólo entonces se apercibieron de que uno de los objetivos militares de los yihadistas era Kurdistán y que su pretensión era reducir a la población kurda a la condición de esclavos.

No contento con aquella torpeza, Barzani lanzó otra provocación contra el gobierno central de Bagdad, participando en el saqueo del petróleo y su exportación a Israel. El primer cargamento de petróleo llegó al puerto israelí de Ashkelon a finales de junio de 2014, dos semanas después del ataque del ISIS al Kurdistán. Otra parte del petróleo se exporta a través del puerto turco de Ceyhan y en el negocio estaba involucrado personalmente el propio Erdogan.

Un Estado kurdo independiente crearía un “tsunami político” en Oriente Medio, según reconocen los propios kurdos. Ningún país vecino lo reconocería excepto Israel. “Israel quiere ser el primer país en reconocer la independencia de Kurdistán”, decía Reuven Azar, diplomático israelí en EEUU. Los sionistas están interesados en la fragmentación de Irak tanto como en la de Siria. En ambos países utilizan a los kurdos como peones contra sendos países. El otro objetivo de Israel al apoyar a los kurdos es Irán. En el Kurdistán iraquí el Mossad entrena comandos para infiltrarlos dentro de Irán, con un balance nefasto hasta la fecha. Como carne de cañón, los comandos están siendo aniquilados uno detrás de otro por las fuerzas iraníes.

Los centros de adiestramiento del Mossad en el Kurdistán iraquí también imparten formación y equipan a los “peshmerga” de Barzani, es decir, que su colaboración se extiende a muy diferentes organizaciones kurdas.

Durante una conferencia celebrada en Tel Aviv en 2014, el antiguo dirigente de la seguridad israelí Avi Akhtar admitió que los sionistas están interesados en la partición de Irak y que su gobierno jamás podrá volver a recuperar el protagonismo que habían tenido en el mundo árabe. Para Israel, el Kurdistán iraquí es una atalaya inmejorable de agresión: desde el inicio de la invasión en abril de 2003 y octubre de 2004 el Mossad asesinó a 310 científicos, ingenieros y especialistas iraquíes, es decir, la parte sustancial de fuerza de trabajo más especializada, algo parecido a lo que han llevado a cabo con los palestinos.

Tras la Batalla de Faluya, el Pentágono construyó en el Desierto del Negev un centro de entrenamiento para la Infantería de Marina llamado “Baladia City”, situado cerca de la base secreta de Tzeelim, en el que los soldados israelíes participan hablando árabe, jugando a ser el enemigo o población civil. Según el “Marine Corps Time”, el centro se ha levantado siguiendo los planos de Bint Jbeil, donde en 2006 el Ejército israelí fue derrotado por Hezbollah.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

El mundo está de nuevo al borde de la guerra nuclear

Por Thierry Meyssan

La Casa Blanca se alinea finalmente junto a la coalición de los neoconservadores alrededor del Reino Unido y de varias grandes transnacionales. EEUU retoma la política imperialista que había adoptado en 1991 y reactiva la OTAN. La ruptura con Rusia y China se consumó el 12 de abril de 2017. El mundo se halla nuevamente al borde de la guerra nuclear.

nuclear

En dos semanas de intensa lucha en el seno de la Administración Trump, EEUU atacó ilegalmente la base aérea de Shayrat, en Siria, y multiplicó posteriormente las señales contradictorias antes de mostrar sus cartas. En definitiva, Washington vuelve a su política imperialista.

En menos de dos semanas, la Administración Trump ha defendido hasta 7 posiciones diferentes sobre la República Árabe Siria.

EEUU realizó otro importante cambio de posición el 12 de abril de 2017.

Al mismo tiempo Rex Tillerson, Secretario de Estado de EEUU, viajaba a Moscú para intentar un último acercamiento pacífico mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU se reunía en Nueva York y tomaba nota del enfrentamiento y el presidente Trump volvía a lanzar la OTAN contra Rusia.

Steve Bannon, consejero especial de Trump, y su adjunto Sebastian Gorka, se preparaban para correr la misma suerte que el general Michael Flynn mientras que la prensa que anteriormente defendió a Trump hacía un balance de las actividades de los tres. Según los rumores, el yerno del presidente, Jared Kushner, es el único que goza ahora de verdadera influencia sobre Donald Trump, información que por el momento no es verificable.

Parece que la Casa Blanca ha modificado su posición bajo la influencia de los británicos, empeñados en preservar a toda costa el sistema yihadista que ellos mismos crearon. Boris Johnson, Ministro de Exteriores británico, se apoyó en los dirigentes europeos que se habían dejado convencer por los neoconservadores durante la Conferencia de Munich, el pasado 19 de febrero.

Para justificar la agresión contra un Estado soberano y miembro de la ONU, Rex Tillerson pudo referirse solamente a una síntesis de los servicios de “inteligencia” estadounidenses sobre el incidente químico de Khan Shaykhun. Pero esa síntesis no presenta ningún indicio que permita sospechar de Siria sino que se limita a mencionar la ausencia de información clasificada para terminar con una exhortación a derrocar el “régimen”.

El carácter irreversible de ese brusco cambio de actitud se hace patente en el proyecto de resolución que presentó la OTAN al Consejo de Seguridad de la ONU, que se ganó un nuevo veto ruso. Presentado en Occidente como un simple pedido de investigación neutral sobre el incidente químico de Khan Shaykun, ese proyecto de resolución en realidad estipulaba que la Fuerza Aérea de Siria tendría que ponerse bajo control del número 2 de la jerarquía de la ONU, el estadounidense Jeffrey Feltman. Este ex-adjunto de Hillary Clinton es el autor de un plan de capitulación total e incondicional de Siria.

El texto del proyecto de resolución presentado el 12 de abril retoma el contenido del borrador presentado el 6 de abril, sin que EEUU llegase a someterlo a votación en aquel momento. Ese texto no tiene en cuenta el intento de mediación de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que trataron de volver a un pedido normal de investigación por parte del organismo internacional.

El intento tendiente a poner la fuerza aérea siria bajo control de la ONU reedita la táctica aplicada contra Serbia hace 19 años, en 1998, hasta el momento de la intervención ilegal de la OTAN.

El presidente Donald Trump culminó su cambio de postura al recibir en la Casa Blanca a Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN. En una conferencia de prensa conjunta, Trump dijo que ya no cree que la alianza atlántica esté obsoleta, agradeció su respaldo contra Siria y dijo que se dispone a trabajar en estrecha coordinación con sus aliados.

En respuesta, Rusia anunció que acaba de actualizar el 60% de su fuerza nuclear y que está lista para la guerra.

Nos hallamos así de vuelta en el mismo punto de hace 6 meses, cuando los EEUU de Barack Obama se negaban a trabajar con China, Rusia y sus aliados – la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y la Organización del Tratado de la Seguridad Colectiva (OTSC). Washington se disponía entonces a dividir el mundo en dos partes completamente separadas, que ya no tendrían contacto alguno entre sí.

Nueva declaración del MAS: llamamiento por la paz en Siria

supportMovimientos, partidos y organizaciones que luchamos por un mundo más justo, con derechos sociales y democracia, contra toda forma de opresión y a favor de un mundo basado en la diversidad, la libertad y el mutuo respeto, mostramos un profundo rechazo a la cruenta guerra que desde hace casi 6 años arrasa la República Árabe de Siria. Una guerra que ha causado ya centenares de miles de muertes, cientos de miles de familias desplazadas de sus lugares de origen, la destrucción de gran parte de las infraestructuras del país y todas las consecuencias negativas que puede acarrear una agresión imperialista de tal magnitud. Un conflicto creado y alimentado por los países integrantes de la OTAN y las monarquías feudales del Golfo, que en este caso se han convertido en mercenarios a sueldo de integristas reaccionarios (a los que hipócritamente dicen combatir) que luchan con la pretensión de crear un Estado fundamentalista, intolerante y discriminatorio en toda la región, que sea a su vez servil a los intereses económicos de las grandes corporaciones y los monopolios financieros internacionales.

Creemos profundamente injusto que sean los seres humanos indefensos los que sufran las consecuencias de los intereses geoestratégicos de Israel y EEUU por el control de los recursos de los países de Oriente Próximo y los pingües beneficios que proporciona la industria del armamento. Y en todo caso, al mismo tiempo que reconocemos el derecho del pueblo sirio a defender su país y las vidas de sus familias, creemos en la resolución de los conflictos de forma pacífica, por medio del diálogo y la negociación, en un clima alejado de la coacción, las amenazas, la violencia y las armas.

Nos proponemos crear un amplio movimiento de oposición a esta guerra de Siria para que cese la muerte, el desplazamiento y el exilio de esos cientos de miles de personas para que, más pronto que tarde, acabe la violencia y la destrucción, para que el pueblo sirio pueda regresar a sus lugares de origen, reconstruir su país y recuperar su soberanía para poder desarrollar una vida normal y dar un futuro de paz a sus hijos.

Con este fin llamamos a las organizaciones y a los ciudadanos/as de todos los rincones a coordinarnos en un frente de resistencia contra la guerra y ser un altavoz de denuncia contra sus promotores, esos que incendian países bajo el pretexto de imponer su particular concepto de “democracia”.

Llamamos a la movilización y a emprender acciones con objeto de parar el flagelo de muerte y destrucción, para que acabe de una vez el flujo de familias que se ven obligadas a abandonar su país y arriesgar sus vidas en un viaje sin destino.

Igualmente proponemos hacer oír nuestras voces para que gobiernos implicados en esta guerra imperialista como EEUU, Francia, Reino Unido, Turquía, Arabia Saudí, Qatar e Israel finalicen su apoyo o pretendida indiferencia ante una guerra que, como miembros del género humano, solamente puede perjudicarnos, además de convertirnos en cómplices de constantes violaciones de los derechos humanos, muertes y destrucción que no contribuyen precisamente al progreso de la Humanidad.

Por ello, exigimos:

  1. La suspensión de las sanciones contra la República Árabe Siria.
  2. El impulso a políticas de paz y no injerencia que defiendan el derecho del pueblo sirio a decidir su propio destino.
  3. La necesidad de emprender conversaciones y acciones bilaterales entre los gobiernos de Siria y la Unión Europea para tratar la problemática de los desplazados sirios, con el fin de abastecerles de los medios de subsistencia necesarios y garantizarles su derecho de retorno a Siria.
  4. Exigir a los Estados miembros de la OTAN y sus aliados regionales las indemnizaciones necesarias para sufragar la reconstrucción del país.

En denuncia de la política pro-imperialista de GARA

Publicado en la web de “BOLTXE Kolektiboa”

Los firmantes de este manifiesto (que abarcamos un abanico anti-imperialista plural y diverso) queremos denunciar desde estas líneas el nefasto papel pro-imperialista que está manifestando GARA en casi todos los temas internacionales. Este papel se ha revelado con mayor claridad en la guerra de agresión contra Siria, a pesar de que no nace con ésta ni se circunscribe a ésta (también se ve con el conflicto del Donbass). Nosotros pensamos que esto no se debe a ignorancias o malentendidos (lo que sería grave) sino a una línea consciente.

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GARA se creó en unas condiciones muy particulares, con el objetivo de representar al sector de opinión abertzale, socialista, progresista o simplemente partidario de otro modelo de sociedad. Pero su postura ante el conflicto en Siria ha sido contraria a esa ideología.

Los firmantes pensamos que esta línea es incompatible con nuestros valores anti-imperialistas y de izquierda. La negación del carácter imperialista del ataque contra la República Árabe Siria, poniendo a la par al agresor y al agredido (o peor, haciendo pasar por opresor al agredido), supone que GARA se posicione en contra de la soberanía de un pueblo. Así, niega el derecho a la defensa al agredido, e identifica a éste con una “dictadura” (obviando los procesos de reforma de la Constitución y las elecciones que se han dado durante la guerra), con una única etnia o confesión (chiíes-alauies, pese a que el Estado sirio reconoce confesiones y etnias diversas) o con los intereses de un bloque “externo” (Irán-Rusia-Hezbollah; a pesar de que éstos están defendiendo al legítimo Estado sirio, que tiene derecho a tener sus aliados), sin tener en cuenta la palabra del pueblo sirio ni al Gobierno apoyado por la mayoría de ese pueblo. Todo esto ha desaparecido de la ecuación. Por tanto, han hecho desaparecer de la misma el derecho a decidir del pueblo sirio, y eso es incoherente en un periódico que reivindica la autodeterminación en el País Vasco y representa a quienes lo defienden.

Por otra parte, hemos visto la desideologización de la guerra, como si todos los bandos (salvo los kurdos) fuesen dos bandos que luchan entre sí sin ningún elemento ideológico definitorio. Esto oculta los valores del Estado sirio (laicismo, anti-imperialismo, antisionismo, política favorable a las clases populares…) y la importancia de dichos valores, máxime cuando del otro lado tenemos a la versión más reaccionaria del islamismo político; pensamos que el hacer desaparecer el eje ideológico de la ecuación supone una falta de coherencia por parte de un periódico que pretende representar a la izquierda vasca.

Por otra parte, GARA ha reproducido y ampliado ciertos mitos presentes en la narrativa de las potencias imperialistas de Occidente sobre el principio, la evolución y las causas de la guerra. Por ejemplo, el “ataque químico de Houta”, el “asedio del este de Alepo”, las “rebeliones de la Primavera Árabe”, etc. GARA, sobre Siria, ha tenido como referentes a organizaciones y/o personas notoriamente partidarias de la intervención occidental (por ejemplo, Santiago Alba Rico, los llamados “White Helmets” o “Cascos Blancos”, el denominado “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”…). Estos dos factores muestran que la interpretación de GARA coincide con la doctrina del “imperialismo humanitario”: esto es, la creencia en la superioridad de los valores de Occidente de extender los “derechos humanos” allí donde cree que son violados. La narrativa de GARA intenta probar que en Siria los derechos humanos son continuamente violados (obviando el contexto de una agresión internacional; según GARA parece que esta guerra es consecuencia de la “violación de derechos humanos”). Si aceptamos esto, siguiendo por el camino de la doctrina del “imperialismo humanitario”, estaríamos a un paso de la intervención militar abierta – ahora mismo hay intervención militar, pero solapada.

Por desgracia, como comprobamos, este caso no es una excepción, ya que sobre Libia y el Donbass han seguido una política parecida: cuestionamiento del agredido (en Libia, Gaddafi “bombardeaba a su pueblo”; a pesar de que el Parlamento británico ha descartado eso recientemente; en el Donbass los rebeldes deben ser “subordinados del autoritario y machista Putin”), desideologización (en Donbass “luchan dos nacionalismos imperialistas entre sí”, sin tener en cuenta la ideología prosoviética de los rebeldes) y tergiversación de las razones del desencadenamiento del conflicto (en Libia era la “Primavera Árabe”; en el Donbass, el Maidan era una “protesta ciudadana”, ocultando también los referendos de autodeterminación).

Teniendo en cuenta le referencialidad antes señalada, creemos que esta postura sobre Siria (y sobre Libia, y sobre Donbass) ha hecho mucho daño al internacionalismo vasco. En general, creemos que GARA mantiene una postura sistemática contraria al Eje de la Resistencia que lucha por el multipolarismo y en contra del atlantismo. Sumado a esto, también opinamos que el concepto de “izquierda” promovido por GARA en los últimos años es un concepto que se aleja de la ontología de la lucha de clases y que está en línea con las diversas tradiciones post-materialistas. Antes hemos dicho que creemos que esto no se debe a malentendidos o ignorancia, sino a una línea consciente, y por tanto, pensamos que en GARA se ha dado un viraje ideológico que pretende extender en la izquierda vasca: GARA se ha puesto a la cabeza de los sectores que pretenden repetir el “escenario de Kosovo” (independencia a toda costa, sin ideología socialista y si es preciso con intervención imperialista) en el País Vasco.

FIRMAN:

  • Aitor Sainz Lasheras
  • Aitor Zaballa Carranza
  • Aitzol Arroyo
  • Alex Turrillas González
  • Andoni Baserrigorri
  • Axular Astaburuaga
  • BOLTXE Kolektiboa
  • Conrado García Napal
  • Iñaki Blando Davalillo
  • Iñaki Urrestarazu Aizpurua
  • Isi Caballero
  • Jesús María Mendinueta
  • Jon Aldana
  • Jon Kerejeta
  • Jon Kortazar Billelabeitia
  • Jon Metauten Pilarte
  • Jose Mari Lorenzo Espinosa
  • Juan Luis Napal
  • Juan Manuel Olarieta Alberdi
  • Juan Mª Madariaga
  • Karlos Turrillas González
  • Xabier de Miguel Elexaga

Para profundizar en los argumentos de la denuncia de la política pro-imperialista de GARA, leer aquí.

A 10 de febrero de 2017, en EUSKAL HERRIA.

Rusia logra que Jordania cambie de bando en la Guerra de Siria

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Abdullah II, Rey de Jordania desde 1999.

Pocas semanas después de iniciar su intervención militar en la Guerra de Siria en 2015, una información de “El Mundo” anunciaba: “Rusia atrae a Jordania a su lucha aérea en Siria”. Otro pilar de los imperialistas en Oriente Medio viraba de manera espectacular.

La noticia añadía que Rusia y Jordania habían acordado coordinar sus acciones militares en Siria, incluidas las de sus Fuerzas Aéreas, para lo cual crearon un centro con sede en Amman (la capital jordana), a través del cual ambos países comparten información de las operaciones antiterroristas.

Aviones jordanos iniciaron bombardeos contra las posiciones del Frente Al-Nusra en Siria y el gobierno de Amman empezó a colaborar con el de Damasco. El primer resultado del acuerdo entre Moscú y Amman fue una reunión conjunta entre militares jordanos y sirios que terminó con un acuerdo para permitir la intervención a la aviación jordana en contra de las posiciones del Califato Islámico en el sur de Siria. Además, los servicios jordanos han proporcionado información al Ejército sirio para sus futuras operaciones.

Abdullah II, Rey de Jordania, visitó recientemente Moscú y Washington, pidiendo a los medios que informaran al mundo de este cambio de postura y que impidieran la propagación de mentiras de los grupos extremistas sobre la situación en Siria.

Amir Al-Tal, redactor jefe del canal jordano “Wehda News”, ha confirmado el cambio oficial de la postura de su país hacia la crisis siria. “Muchas señales y evidencias confirman este cambio de posición de Amman en el conflicto sirio”, ha subrayado el periodista.

En referencia a la participación de Jordania, en calidad de observador, en las conversaciones de paz intersirias para dar seguimiento a los acuerdos entre el Rey de Jordania y los rusos, ha dicho que el reino hachemita está comprometido ahora en la prevención del tráfico de armas y elementos armados desde sus fronteras hacia el sur de Siria, y que trataría de convencer a los grupos militantes activos en la región para que se unieran al proceso político.

De acuerdo con Al-Tal, Jordania ha iniciado amplias consultas con los países árabes con el fin de obtener un acuerdo para invitar a Damasco a la próxima reunión de la Liga Árabe, prevista para finales de febrero en Amman.

El cambio de ecuaciones que se ha producido en la postura jordana, afirma el periodista, está determinado por la modificación de los equilibrios de fuerza en el mundo y por la falta de respeto de algunos países árabes – principalmente Arabia Saudí – con respecto a sus promesas de ayuda financiera a Jordania. Esto habría persuadido a Amman a revisar su postura hacia la crisis siria.

En otras palabras: a causa de la crisis del petróleo, los sátrapas saudíes no han podido recompensar suficientemente a aquellos países que, como Jordania, colaboraron en la agresión imperialista contra Siria a cambio de dinero.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”