El nuevo trotskismo

trotskismo2b22bcopiaLas posiciones políticas del actual Partido Comunista de Grecia (KKE) y sus partidos títere con respecto al anti-imperialismo los sitúan en el mismo campo político que el trotskismo tradicional.

Ellos han concebido una teoría dogmática y antidialéctica según la cual no puede haber sectores de la burguesía nacional o de la pequeña burguesía en los países dependientes que puedan jugar un papel contra el imperialismo. Consideran que cualquier gobierno con participación de sectores de esta burguesía tienen que estar integrados necesariamente en uno de los bloques imperialistas.

Esto es un dogma que contradice los principios leninistas con respecto al imperialismo y también toda la tradición del Movimiento Comunista con respecto a esta cuestión.

He aquí la exposición clara y didáctica del camarada Stalin con respecto a la cuestión:

“El carácter revolucionario del movimiento nacional, en las condiciones de la opresión imperialista, no presupone forzosamente, ni mucho menos, la existencia de elementos proletarios en el movimiento, la existencia en éste de una base democrática. La lucha del Emir de Afganistán por la independencia de su país es una lucha objetivamente revolucionaria, a pesar de las ideas monárquicas del emir y de sus partidarios, porque esa lucha debilita al imperialismo, lo descompone, lo socava… La lucha de los comerciantes y de los intelectuales burgueses egipcios por la independencia de Egipto es, por las mismas causas, una lucha objetivamente revolucionaria a pesar del origen burgués y de la condición burguesa de los líderes del movimiento nacional egipcio, a pesar de que estén en contra del socialismo… Y no hablo ya del movimiento nacional de otras colonias y países dependientes más grandes, como la India y China, cada uno de cuyos pasos por la senda de la liberación, aun cuando no se ajuste a los requisitos de la democracia formal, es un terrible mazazo asestado al imperialismo, es decir, un paso indiscutiblemente revolucionario.”

La fidelidad a este dogma antimarxista les lleva a considerar como enemigos integrados en un polo imperialista a gobiernos como el de Venezuela o Bolivia, contradiciendo la postura de apoyo a los comunistas de estos países a sus respectivos gobiernos en su lucha anti-imperialista o la solidaridad anti-imperialista de la práctica totalidad del Movimiento Comunista Internacional. También consideran “imperialistas” a estructuras económicas y políticas como el ALCA, al que pertenece Cuba.

El caso de Siria es especialmente sangrante. El pueblo sirio, con su Ejército y su Gobierno al frente, están afrontando la mayor agresión del imperialismo desde la Guerra de Vietnam. Los comunistas sirios están integrados en este gobierno a través del Frente Nacional Progresista. Sin embargo, estos iluminados consideran a este gobierno como “imperialista” y a la lucha del pueblo sirio como una lucha “interimperialista”.

Su dogmatismo también les hace considerar el socialismo como algo cerrado y acabado, y no como una etapa de transición en evolución sujeta a múltiples factores internos y externos. Por eso consideran a la República Popular Democrática de Corea como “no socialista” o que se está restaurando el capitalismo en países como Cuba o Vietnam. Sus posiciones coinciden absolutamente con el trotskismo tradicional y, por eso, hay que situarlos en ese campo ideológico y político.

Por José Koba

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Carta abierta a Teresa Rodríguez (parte 3 y última)

Volviendo a China, por citarle unos pocos datos, sepa que es el país del mundo donde más se vota (aunque es cierto que principalmente a nivel municipal o de barrio). Sepa que la reciente aprobación del XIII Plan Quinquenal se ha hecho después de un extensísimo proceso de elaboración en el cual se contó con la participación de expertos, científicos, trabajadores del campo y la ciudad y en el cual se recogieron los comentarios de los ciudadanos chinos a través de Internet. Además, reconociendo las carencias democráticas de China (problema común a todos los países del mundo, entiendo), usted verá pocos gobiernos en el mundo que hagan tantos esfuerzos por estar cerca del pueblo.

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Le invito a que viaje a China para que pueda constatar por sí misma que la cuestión del “pluralismo político” no es algo que preocupe a la inmensa mayoría del pueblo multiétnico de China, que sabe cómo existen cauces para resolver sus necesidades materiales, sociales y políticas dentro del socialismo chino. Compruebe usted por sí misma cómo el pueblo chino, que disfruta de enormes logros sociales gracias al socialismo, en absoluto sufre por la ausencia de lo que usted llama “pluralismo político”, a saber, la libertad de poder elegir cada 4/5 años el hacer bascular el país hacia el capitalismo salvaje (vía injerencia y desestabilización de las democracias “neutras” de Occidente).

No le guardo rencor, Teresa, ni siento odio alguno hacia usted. La lucha contra las ideas que usted vomita es el pan de cada día de la militancia comunista. Forma parte de la necesaria lucha ideológica contra el pensamiento burgués dominante, del cual el trotskismo es parte integrante. Usted suelta sus ataques anticomunistas y filo-imperialistas y nosotros le contestamos con deportividad. No hay problema. Lo que ya resulta insoportable es cuando algunos que se dicen “marxistas-leninistas” y se autoproclaman “vanguardia del proletariado” reproducen sus mismas tesis sobre China. Tesis que, creo que ya nadie puede dudarlo – excepto los tontos útiles que aún creen que es subversivo decir que China es “capitalismo neoliberal” o “imperialista” – son acordes con el pensamiento dominante.

Porque es hora de decirlo: socialdemócratas, trotskistas, hoxhistas y “prosoviéticos” (ojo, que las comillas son importantes) no son más que cartas de la misma baraja usada por el capitalismo para desprestigiar, desacreditar y demonizar el socialismo en China (y por lo tanto, el socialismo a secas). Lo que quiero decirle, Teresa, es que algunos de nuestros “marxistas-leninistas” creen desde su secta de amiguetes que elevan la conciencia de la clase obrera, ¡cuando no hacen más que reproducir el pensamiento dominante, ideas compartidas ahora mismo por la gente de a pie sobre la China “capitalista” en lo económico y “dictadura comunista” en lo político! ¿Puede haber algo más patético, Teresa? Usted convendrá conmigo en que esta gente está tan capacitada como usted y su partido para hacer la revolución.

No se podrá vencer de un día para otro la perniciosa influencia sobre las masas trabajadoras de las repugnantes ideas sobre la “pluralidad” y la “democracia” vehiculadas por usted, Teresa. Pero lo que sí pienso ver en esta vida es la bancarrota ideológica total de sus compañeros de viaje “estalinistas” (aunque sería más correcto hablar de “trotsko-estalinistas”). Estos usurpadores del marxismo-leninismo, que negando la experiencia socialista china contribuyen a perpetuar el pensamiento otánico-centrista, acabarán más temprano que tarde en el mismo basurero de la Historia donde han acabado todos los farsantes.

De hecho, ya está ocurriendo.

Carta abierta a Teresa Rodríguez (parte 2)

teresa-rodriguez-asesoramiento-pablo-iglesias_ediima20150223_0214_13Dicho esto, quisiera dejar algo muy claro: independientemente de cuáles sean sus intenciones (buenas o malas), cuando usted y el resto de agentes del imperialismos en el seno de la izquierda ponéis el grito en el cielo por el “imperialismo chino”, no hay que ver en este discurso una preocupación por la suerte de los pueblos africanos, sino que lo que reflejáis es el enfado de las oligarquías del norte por el hecho de que sus empresas transnacionales y sus capitales estén siendo desalojados de África gracias a la política comercial de China. Todo discurso tiene un carácter de clase.

Esta defensa, aunque sea velada, de la democracia imperialista se ve muy claramente en una declaración típicamente “ni-ni” que usted hace después, francamente aberrante, que supone una apología en toda regla del capitalismo imperialista. Usted dice a “La Marea” que China tiene “lo peor de un régimen autoritario y antidemocrático. Que no digo que EEUU sea una democracia perfecta (sic), pero vivir en China en términos de pluralismo político tiene que ser duro”.

Creo que hemos leído bien: su democratismo occidental, Teresa, le ha llevado hasta el extremo de decir que el sistema democrático en los EEUU no es una “democracia perfecta” (¡eufemismo donde los haya!), pero es preferible a la “dictadura” china. Afirmación que perfectamente podría haber hecho un periodista o intelectual post-franquista o neoconservador del régimen democrático español.

Con todo el respeto, ¿no le da vergüenza oponer a China, como ejemplo de “pluralismo político”, el régimen democrático de los EEUU? Un país en el que desde su fundación sólo han gobernado dos partidos políticos – demócrata y republicano – que se distinguen únicamente por su forma de gestionar el capitalismo en interés de las transnacionales norteamericanas. No voy a comentar otros aspectos cuanto menos cuestionables de la “democracia” norteamericana, a saber la imposibilidad de vencer en las elecciones sin la financiación de las transnacionales para poder gozar de una multimillonaria campaña electoral; la discriminación y la violencia policial contra la población de origen afroamericano; el hecho de que la justicia se aplica con diferente rasero en función de la fortuna personal o la clase social (caso O. J. Simpson); el hecho de que siendo la primera potencia económica mundial existan más de 40 millones de personas bajo el umbral de la pobreza; el asesinato de disidentes políticos como Malcolm X (y hasta de presidentes) con la mayor impunidad; el encarcelamiento de presos políticos como Mumia Abu-Jamal u Oscar López Rivera y de activistas nativos americanos, el hecho de que EEUU tenga el 25% de la población carcelaria del mundo (muy por delante de China), siendo la mayor parte de ésta compuesta de afroamericanos y latinoamericanos; etc. En fin, no hablaré de estos hechos de sobra conocidos para cualquiera que tenga un mínimo de conciencia política. Y son hechos ignominiosos, de una tremenda injusticia y opresión de clase, que no figuran en el currículum de la República Popular China, pese a todos los defectos que pueda tener.

Usted, como producto de esta izquierda bastarda liberal-libertaria surgida de Mayo de 1968 favorecida por el neo-capitalismo para atender a las nuevas necesidades del mercado capitalista y amortiguar la lucha de clases, ha terminado irremediablemente en el agujero negro en el que tenían que terminar los revolucionarios sesentayocheros: de la denuncia de la “burocracia estalinista” llevada adelante por su abuelo Trotsky, usted y sus correligionarios se han deshecho de sus ropajes marxistas y han dado el natural salto cualitativo que les ha conducido a la legitimación de la democracia imperialista y europeísta.

Pero lo crea o no, Teresa, puede haber perfectamente “pluralismo” dentro del socialismo chino. Si usted estuviera informada sobre China (esto lo digo suponiendo el mejor de los casos, a saber que sus afrimaciones revelan simplemente un problema de ignorancia), sabría que, en China, que por supuesto está lejos de tener un sistema político perfecto, la soberanía del pueblo reside en la Asamblea Popular Nacional, compuesta por unos 3.000 delegados y electos por un período de 5 años por sufragio indirecto, y que no necesariamente deben ser miembros del Partido Comunista de China. Y puestos a hablar de “pluralismo”, usted sabría que antes de tomar decisiones, el PCCh consulta al resto de partidos políticos (¿pero sabía usted que existían?) en el seno de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, en la cual coexisten 9 partidos políticos, entre los cuales podemos mencionar el Comité Revolucionario del Kuomintang, la Liga Democrática de China o la Asociación para la Construcción Democrática de China. Es decir, partidos burgueses. Teresa, ¿no quería usted “pluralismo”?

Claro, que usted dirá que la mayoría de los miembros de la APN son miembros del PCCh y que los 8 partidos restantes deben aceptar el liderazgo comunista. ¡Pero así es exactamente como funcionan las cosas en ssu “democracia que no es perfecta” de EEUU, donde tanto Congreso como Senado son controlados casi al 100% por un partido único! Eso sí, con dos alas: una republicana y otra “demócrata”. Y es que los sistemas políticos y económicos no se escogen como uno elige entre dos marcas de detergente en el supermercado, Teresa. O gobierna la oligarquía o gobiernan las clases populares. Y eso no tiene nada que ver con el hecho de que dentro de un mismo sistema exista “pluralidad” o participación democrática. Como decía Fidel, “dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”.

Parece mentira que usted, como nieta de Trotsky, no tenga conocimiento de estas nociones básicas. Aunque es muy posible que las conozca perfectamente y que no quiera escupir en el plato que pueda darle de comer. Después de todo, su partido ha optado por desmarcarse de las luchas contra la base militar de su Rota natal (fíjese si es triste, usted, la niña que de pequeña veía pasar los bombarderos) en base a que “genera puestos de trabajo en todos los municipios colindantes y actividad económica en la comarca”. ¿Necesitaba usted hacer un guiño a los norteamericanos en la entrevista a “La Marea”? Si es así, reconózcalo y no le tendré en cuenta sus últimos deslices en relación a China.

Continúa en la tercera parte y última.

Carta abierta a Teresa Rodríguez (parte 1)

Por Alexandre García

Estimada Teresa Rodríguez Rubio:

teresa_rodri25cc2581guez_2015c_2528cropped2529Mientras que en mi país de nacimiento suele ser señal de no respeto el tutear a alguien que uno apenas conoce, en España el tratar de usted puede ser visto al revés como señal de querer mantener cierta fría distancia (que no odio, cuidado). Con este tono quisiera dirigirme a usted después de lo que ha dicho recientemente sobre después de lo que ha dicho recientemente sobre China, país que usted ha insultado y demonizado en una entrevista al periódico “La Marea”.

Recuerdo que la última vez que usted hizo mención de algo relacionado con China fue en octubre de 2014, durante el estallido del movimiento pro-occidental “Occupy Central” en Hong Kong. En aquel momento decía usted en su cuenta de Twitter algo así como “arriba los que luchan”, ¿me equivoco? Aquello, desde luego, no era un simple desliz, pues era del todo coherente con la clásica línea trotskista consistente en apoyar sistemáticamente a todo bicho que se movilice en las calles (o en los desiertos, como en el caso de Libia), aunque sea defendiendo el programa más reaccionario y más pro-imperialista, véase devolverle a Hong Kong el estatus de colonia británica, arrancada en 1842 a China tras su derrota en la Guerra del Opio – ¿pero sabrá usted lo que fue la Guerra del Opio?). En aquel momento no le di mucha importancia a sus palabras. De hecho, achaqué su comentario a su ignorancia sobre China y su Historia, y además otros ya se encargaron de responderle contundentemente.

Pero cuando me informan de que usted ha vuelto a cargar contra China en declaraciones al diario “La Marea”, no puedo sino concluir que en su caso existe cierta fijación. Y me veo por tanto en la obligación de tener que decirle un par de cosas, Teresa. Menos con la intención de convencerla de algo o de hacer que usted cambie de opinión, que de desenmascararla ante compañeros de lucha que pudieran estar confundidos por gente como usted.

Usted declara al diario “La Marea” que China es “el recambio a un modelo también imperialista de relación con el resto de pueblos del mundo”. Mención aparte de que esta tesis también es defendida sin falta por los “marxistas-leninistas” del PCE(m-l) o del Partido Comunista de Grecia, así como por sus partidos-satélite como el PCPE, el PCOE y afines (trotskistas disfrazados, realmente), resulta cuanto menos llamativo que estas afirmaciones sobre el “modelo imperialista chino” las haga un cuadro de Podemos, partido que dice por medio del ex-JEMAD Julio Rodríguez que “la OTAN es necesaria”. Dejo que cada uno reflexione sobre esta contradicción.

Como es habitual en el trotskismo, usted recurre a la inversión acusatoria y a las consignas que defienden lo contrario de lo que dicen: por un lado, se denuncia la “dictadura”, la “burocracia” y el “estalinismo” (léase “comunismo”) y se defiende el “gobierno obrero” para en realidad defender la liquidación del socialismo. Por otro lado, se denuncia el “imperialismo chino” (variante actual de la tesis del “Peligro Amarillo” pregonada por el kaiser alemán Guillermo II), cuando en realidad se defienden las políticas neocoloniales y los intereses del imperialismo en detrimento de China… y de la propia África.

Usted sabe de qué estoy hablando, Teresa, pues forma parte de Anticapitalistas, un sucedáneo de la sección española del llamado “Secretariado Unificado de la IV Internacional” dirigido por el inefable Ernest Mandel, que ha sido de toda la vida la vanguardia del atlantismo en el seno del movimiento obrero. Hagamos memoria. Sus predecesores apoyaron a Yeltsin en el seno del PCUS, al “poder obrero” de Solidarność en Polonia, a la “revolución proletaria” en la RDA, a Václav Havel en Checoslovaquia, etc. Tras la disolución de la URSS, sus predecesores atacaron a los “regímenes estalinistas” de Cuba y Corea, y apoyaron la revuelta contrarrevolucionaria de Tiananmen en 1989 (intentona contrarrevolucionaria fracasada, puede que de ahí su fijación con China). La lista es muy larga, pero sobre esto ya hay mucho escrito y se puede consultar fácilmente en las hemerotecas.

Siguiendo los pasos de sus predecesores trotskistas, usted y sus correligionarios apoyaron y jalearon las intervenciones imperialistas en Yugoslavia (aunque puede que en aquella época usted fuera un poco joven), Libia, Siria, apoyaron el golpe de Estado fascista en Ucrania, etc. En fin, creo que queda bastante claro cuál es la naturaleza de clase de su momento y a qué intereses sirve. Por tanto, sus infames ataques contra China no me sorprenden lo más mínimo.

Pero con la sincera intención de ir más allá del argumento ad hominem, Teresa, aún conociendo la naturaleza de su movimiento, yo estoy dispuesto a debatir con usted y hacerle una serie de preguntas. Usted declara a “La Marea” que “lo que los chinos están haciendo en África se parece mucho a lo que EEUU hizo en América Latina o lo que en su momento Europa hizo y sigue haciendo en sus ámbitos de dominio”. Pero usted y sus compañeros de viaje albaneses y “prosoviéticos” (pues sois caras de un mismo poliedro) deberían contestar a estas simples preguntas: ¿Dónde están las intervenciones militares de China en África? ¿Dónde están operando los servicios secretos chinos orquestando golpes de Estado en África? ¿Dónde está el perjuicio de la soberanía política, económica y financiera de los países africanos que tienen relaciones comerciales con China? ¿Dónde está el chantaje y las imposiciones de China contra países africanos? ¿La voz de los pueblos africanos (y la de sus dirigentes) cuenta algo para usted?

Pues no, no cuenta. Porque parece ser que desde hace un tiempo para acá usted y su partido Podemos (puede que inconscientemente) se han pasado a la defensa incondicional de la democracia occidental, es decir, imperialista, considerada como “políticamente neutra” y como único marco posible de actuación. Esto se ha hecho cada vez más claro por las declaraciones de su líder Pablo Iglesias sobre la democracia en Venezuela, la “dictadura” de Gaddafi en Libia (en sus tiempos de habitual contertulio de televisión) o el “fichaje” de Julio Rodríguez, por citar sólo unos ejemplos. Pero la ideología democratista que usted defiende, Teresa, que considera “dictadura” a todo país cuyo modelo democrático no coincide con los estándares considerados correctos por Occidente, es, en palabras de Enrique Castells Turia:

“Es la tapadera ideológica del capitalismo corporativo de las grandes multinacionales, de los poderes financieros desorbitados y de los organismos clandestinos de los Estados que conforman un imperialismo agresivo, bestial y salvaje, desprovisto de cualquier moralidad más que de la de saquear a los pueblos y mantener bajo control a los trabajadores.”

Continúa en la segunda parte.

La mirada de los oportunistas

Por Andoni Baserrigorri

En una época en la que estamos acostumbrados a ver imágenes dura, sobre todo en las redes sociales, va a ser complicado que ninguna imagen supere en dureza a la del niño sirio ahogado en una playa griega cuando simplemente huía de su país de una guerra de rapiña organizada por el imperialismo y la Unión Europea. Muy probablemente su familia también haya fallecido en el naufragio.

Pero no demos nada por sentado. Quizás, ojalá no, mañana o la semana que viene, o el mes que viene, otra foto supere en crudeza y dramatismo a ésta. Quizás un ataque canalla del sionismo ocasione consecuencias similares y haya un fotógrafo por las inmediaciones. O un ataque nazi-fascista de los pro-UE ucranianos, o alguna salvajada del Estado Islámico… tantas guerras ha desatado el imperialismo que la siguiente foto está al caer.

El eurodiputado Miguel Urbán

El eurodiputado de Podemos, Miguel Urbán, estuvo ayer visitando un campo de refugiados donde se agolpan miles de personas que huyen de los horrores de la guerra imperialista. Urbán hizo sus declaraciones y muy probablemente ya estará de vuelta, en un bar de copas moderno, donde va gente moderna a darse sus tragazos y estará comentando lo que ha visto a sus contertulios. Seguramente gente de “izquierdillas”, de esa izquierda que tolera el sistema capitalista, de esa izquierda que te permite llevar una vida de derechas, de clase media, ser un ciudadano “de bien” y al mismo tiempo presumir de izquierdas.

Este hombre fue militante de Izquierda Anticapitalista, grupo político de tendencia trotskista que lleva más de 20 años viviendo de tertulias, de pegarse a otras organizaciones, de infiltrarse en los movimientos sociales y de apoyar el imperialismo.

No hace falta recordarlo, pero Izquierda Anticapitalista es uno de los más importantes grupos promotores de Podemos, y hoy en día se denominan simplemente “Anticapitalistas”. Hace años se llamaban Espacio Alternativo. Para los oportunistas y para quienes practican la sinvergonzonería política el nombre es lo de menos, lo de más es estar “en el candelabro” como diría aquella referencia cultural española de los 90 y de cuyo nombre prefiero no acordarme.

Izquierda Anticapitalista, junto a otros grupos de su misma obediencia política trotskista como el PRT (que ahora se hace llamar Corriente Roja, tras la puñalada trapera que propinó al grupo de Nines Maestro), no solo apoyaron las invasiones imperialistas a Libia o la agresión a Siria. Es que además hicieron llamadas a gobiernos de tanto “talante democrático” como el español a que enviase armas pesadas a la gente que, de manera organizada, atacaba al Gobierno sirio, recibía formación y armamento de Israel, Turquía, las dictaduras medievales del Golfo Pérsico y los países de la UE. Esa gente, hoy día, se hace llamar Estado Islámico (ISIS). A esta gente es a la que ha apoyado el trotskismo internacional, junto a grupos como Corriente Roja, Izquierda Anticapitalista y gran parte de Podemos.

Por si alguien lo duda:

¿O miento, señora Teresa Rodríguez? ¿A que no? ¿Qué más da? Si, al fin y al cabo, el alcalde de Cádiz (de Izquierda Anticapitalista) ya defendió hace apenas un mes al escritor fascista José María Pemán, ofendiendo a las víctimas de la barbarie franquista.

No. No lloren ustedes ahora ante la foto del niño ahogado, porque ustedes son cómplices. Ustedes son la rama izquierdosa del capitalismo que crea confusión en la izquierda, que justifica las guerras de rapiña del imperialismo, ustedes son los que justificaron los bombardeos criminales sobre Libia y ahora las barbaridades en Siria, ustedes, junto a los Santiago Alba Rico y compañía, son los comparseros necesarios del sistema capitalista. Lo saben y callan. Callan porque solo ansían el poder, pero para hacer cuatro cambios cosméticos y que nada cambie. Ya están hablando con el PSOE. Ya están negando el derecho de Cataluña a la palabra y la decisión. Ya están ejerciendo de lo que son.

Y todo por tocar poder. Por poner sus culos en algún cargo público, aunque sea un pueblecillo de alguna comarca para poder vivir del cuento.

Así son los oportunistas. Frente a la mirada de los refugiados sirios, la mirada de ustedes tan sólo me da náuseas.