El trance de China con Maduro

maduro_y_xi_jinping
Nicolás Maduro y Xi Jinping durante un encuentro bilateral en 2014.

China observa con cierta angustia la inestabilidad creciente que vive la Venezuela de Maduro. Durante el mandato de Hugo Chávez, los vínculos bilaterales se intensificaron de forma exponencial en función de una simpatía estratégica y visión compartida del orden internacional que encontraba en el suministro de barriles de petróleo un fundamento capaz de hacer pasar a un segundo plano las contradicciones, fragilidades y reveses. El propio Nicolás Maduro tuvo la oportunidad de afianzar esa relación en su período al frente de la diplomacia venezolana.

Las inversiones chinas en Venezuela han crecido significativamente en los últimos lustros y son cuantiosas. De hecho, los recursos invertidos superan ampliamente los préstamos otorgados por China al resto de los países de la región. Hoy, los intereses económicos chinos van más allá de la energía, abarcando numerosos dominios en los que sus empresas están presentes: desde la industria a la agricultura, el transporte, la vivienda, etc.

Maduro, con abierta simpatía por el modelo chino de desarrollo, estimuló la creación de zonas económicas especiales, en buena medida financiadas con préstamos procedentes del Gigante Asiático.

La receptividad bolivariana explica que altos dirigentes del Gigante Asiático, incluido el propio presidente Xi Jinping o el vicepresidente Li Yuanchao, hayan calificado a Venezuela como su más fiel aliado en América Latina. Pese a que ahora ven peligrar el futuro de una relación que se pretendía modélica para otros países de la región, esas palabras no son retóricas. Por otra parte, la alianza con China es una pieza clave de la política exterior del presidente Maduro y a partir de ahora lo será más ante la expectativa del aislamiento alentado por las potencias occidentales tras la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente.

Pero hay luces y sombras en el entendimiento bilateral. Pekín, por ejemplo, dio largas abiertamente a un hipotético acuerdo con el ALBA que pudiera ser interpretado como un aval sin matices al bloque promovido por Venezuela. También desechó un papel protagonista de Caracas en la gestión parcial de su relación con la CELAC. Siempre marcó distancias con el tono anti-estadounidense del discurso bolivariano por más que simpatizara con el énfasis en la defensa de la soberanía nacional. En suma, fiel a su pragmatismo, trató de mitigar la hipotética carga ideológica de la relación bilateral y evitar dar la impresión de abrigar la más mínima intención de contrariar los intereses de EEUU. Voluntad política y hasta entusiasmo, pero con silenciador.

Cada vez con más insistencia, no pocos inversores orientales – en su mayoría públicos – alertaron al Gobierno chino de lo arriesgado de la apuesta significando los numerosos condicionantes que pueden derivar en un escenario de caos similar al experimentado en otras latitudes, con pésimas consecuencias para los intereses de su país. Esto no es nuevo. Libia está en la mente de todos. Pero aunque la preocupación va en aumento, no parece que China vaya a desentenderse y dejar caer sin más a Maduro. Con pocos puentes tendidos hacia la oposición y dificultades para acompañar las alternancias, el afán de afirmación global de sus intereses que hoy determina su política exterior podría incitarle a elevar el tono de su apuesta.

Por Xulio Ríos

Anuncios

Comunicado de solidaridad del PCPE ante las amenazas del imperialismo

descargaLos últimos acontecimientos en Venezuela se sitúan en el proyecto de la oligarquía venezolana y del imperialismo, principalmente de EEUU, para pasar de la injerencia a la intervención sin máscara.

Continuando con la escalada de violencia de los grupos fascistas que coordinan sus acciones con una provocadora convocatoria de la Asamblea Nacional para intentar frenar el ensayo electoral convocado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para la jornada del 30 de julio, donde se elegirán a los delegados de la Asamblea Nacional Constituyente, hace que el imperialismo anuncie medidas de intervención económica que pueden preludiar la militar.

La batería mediática arrecia incluso con la posibilidad de que la Asamblea Nacional nombre un gobierno paralelo que pueda ser reconocido por los gobiernos de países imperialistas y satélites, que vayan creando nuevos elementos para “legalizar” la intervención. La puesta en escena de cinco ex-presidentes latinoamericanos (a los que se les ha pagado 25.000 dólares para el viaje) en la convocatoria de la Asamblea Nacional, es otro aspecto de esta escenificación. Es necesario recordar cómo se produjo el golpe de Estado de abril de 2002, cuando varios gobiernos – entre ellos el presidido por Aznar – reconocieron inmediatamente al gobierno golpista de Carmona. En estas coordenadas de intentar generar una situación de caos, también el anuncio de los golpistas (y antihuelgas obreras) de convocatorias de huelga general para varios días, añade otro elemento de confrontación para esa fecha.

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) denuncia, pues, la grave escalada del imperialismo contra el proceso bolivariano y contra su convocatoria de Asamblea Nacional Constituyente del 30 de julio, que va a tratar de impedir por todos los medios.

El PCPE se solidariza con el pueblo bolivariano para derrotar definitivamente los planes de golpe de Estado y de intervención militar imperialista.

El PCPE considera que la agudización de la lucha de clases en Venezuela requiere del más amplio frente anti-imperialista en el propio país y a nivel internacional. La Jornada Internacionalista del pasado 14 de julio, que en el Estado Español también se materializó en múltiples actividades en diferentes localidades, debe ser un elemento de permanente manifestación internacionalista.

El PCPE apoya la propuesta de los camaradas del Partido Comunista de Venezuela (PCV) de aprovechar la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente para que el proceso bolivariano avance hacia la consecución del poder obrero y popular en la única senda que garantiza la victoria: el socialismo.

Secretaría Internacional del PCPE

22 de Julio de 2017

Venezuela responde sobre el confuso incidente del Palacio Legislativo

VenezuelaEl Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, ante los presurosos pronunciamientos de los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, acerca de un confuso incidente ocurrido el 5 de julio de 2017, en el Palacio Federal Legislativo, manifiesta lo siguiente:

El Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, apenas tuvo información sobre los hechos ocurridos en el Palacio Federal Legislativo, rechazó de manera inmediata y categórica el uso de cualquier forma de violencia.

El Presidente Nicolás Maduro Moros instruyó a los órganos competentes del Estado a realizar las investigaciones correspondientes para determinar lo ocurrido y establecer las responsabilidades del caso.

Resulta revelador y preocupante el doble rasero de los precitados gobiernos al condenar la violencia cometida únicamente contra una de las partes involucradas, ignorando todas las víctimas, al tiempo que guardan ensordecedor silencio ante los actos terroristas ocurridos el pasado 27 de junio de 2017, en la ciudad de Caracas, contra las sedes y el personal del Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio del Interior, Justicia y Paz.

Preocupa que estos gobiernos, bien por su acción u omisión, alientan y respaldan la violencia opositora al no condenarla a tiempo. En tal sentido, escandaliza la ausencia de expresiones de condena, rechazo o repudio por parte de dichos gobiernos ante actos de patológica crueldad como la quema de personas e infraestructuras públicas por parte de sectores violentos de la oposición venezolana.

La República Bolivariana de Venezuela les recuerda a los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay que es un Estado soberano e independiente, capaz de reconocer críticas cuando son efectuadas con genuina preocupación, así como también su firmeza para rechazar las maniobras fariseas de poderes interesados en promover la violencia en Venezuela.

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores

Caracas, a 5 de julio de 2017