La fracción juvenil de Ástor García presenta unos estatutos falsos ante el Ministerio del Interior

375px-Logo_J-PCPEMuchas son las pruebas que a día de hoy nos llegan de la magnitud de la traición y las maniobras que tuvimos que sufrir por parte de los fraccionalistas hace meses. Por si todo lo dicho anteriormente no dejara claro el perfil de sus representantes, un nuevo hecho sacado a la luz refleja muy bien lo que son, porque como ya hicieran sus mayores fraccionarios, presentaron unos estatutos falsos ante el Ministerio del Interior, saltándose así cualquier criterio de soberanía de la militancia y riéndose una vez más de nosotros con vistas a quedar en una buena posición legal que les permitiera abordar la fracción con mejores garantías, en este caso robándonos el logo histórico de los CJC y apropiándose de sus siglas.

Unos estatutos son un conjunto de principios y normas para un Partido Comunista. Un marco de actuación elegido por la militancia en su Congreso cuyo contenido es inamovible en tanto la militancia no apruebe su modificación. La traición de la fracción a la militancia no se ha hallado sólo en la falta de escrúpulos o de principios a la hora de maniobrar para conseguir poder dentro del PCPE o los CJC, sino en la total complacencia con el Estado, su plena capacidad para integrarse al propio sistema y no suponer ninguna amenaza para el mismo.

Partiendo de la base de que son unos estatutos que nada o poco tienen que ver con los aprobados en el IX Congreso de los CJC, encontramos algunos rasgos significativos que pueden acercarnos a una valoración política de hacia dónde quieren redirigir algunos elementos ajenos al marxismo-leninismo a una organización con una trayectoria de lucha histórica en el Estado Español y que, a pesar de lo que muchas y muchos han pensado, nunca ha sido una anécdota en la lucha de clases. Así, hoy queda mucho más claro el por qué tras un año de la celebración del IX Congreso, la militancia de las bases aún no conocía los estatutos ni las tesis aprobadas.

En primer lugar, marcar el abierto carácter antidemocrático de la fracción al presentar unos estatutos que no han sido votados en ningún Congreso ni debatidos por parte de la militancia. Estos estatutos presentados son más propios de una sociedad mercantil que de una organización comunista, y tienen como objetivo presentarse ante el Estado como una organización mansa que no pone en peligro sus intereses de clase y, por tanto, ganar puntos para mantener las siglas.

Ya desde el inicio vemos cómo en la definición de los CJC dejan totalmente al margen los principios por los que se rige (“Los CJC se rigen por el centralismo democrático, usando el marxismo-leninismo; ciencia materialista y dialéctica, para analizar, conocer y transformar la realidad…”), la propuesta estratégica (“la dictadura del proletariado, base para la construcción del socialismo y el comunismo en España”) o su vinculación con el PCPE, partido por el que fueron creados y que dirige su estrategia política.

Por otro lado, se hace una exposición de las actividades, donde queda clara la intención de dejar a los CJC en un reducto de actividad estudiantil y sindical, dejando al margen el resto de frentes en los que la juventud de extracción obrera y popular se organiza para hacer frente a las distintas formas de explotación a las que no se somete el sistema capitalista, como pueden ser el feminista, el anti-imperialista o el ecologista.

Al tratar los distintos órganos, es chocante ver cómo una organización que se reclama “heredera de las mejores tradiciones de lucha comunista” cambia por “Asamblea General” y “Junta Directiva” los órganos políticos de los que se compone cualquier organización comunista como son el Comité o Consejo Central y el Secretariado. Como comentábamos al principio del artículo, es más propio de una empresa privada que de una organización revolucionaria.

Lo mismo podemos observar al sustituir la figura del o de la militante por la de mero “socio”, como si de una asociación de juegos de mesa estuviésemos hablando. La figura del y de la militante diferencia a una organización de otra. En los partidos de la socialdemocracia existe la figura del afiliado o afiliada, con una función prácticamente recaudativa, no son personas que construyan el Partido desde la base, debatan y estudien la línea política de su Partido, participen activamente en sus actividades o participen en los frentes de masas organizando a la clase trabajadora en la lucha por el poder obrero.

Todo esto deja muy claro su perfil y nos abre bien los ojos para, en el futuro, no cometer los mismos errores y convertirnos, de verdad, en la Juventud Comunista que el PCPE necesita y que la clase obrera y los estudiantes de este país mercen.

Comité Estatal de Dirección de la Juventud del PCPE (J-PCPE)

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Nota del PCP ante el encarcelamiento de dirigentes políticos de Cataluña

pcp_logoAnte la gravedad de las medidas represivas que están padeciendo dirigentes políticos y miembros del gobierno regional de Cataluña, el Partido Comunista Portugués (PCP) considera que tales medidas constituyen una inaceptable manifestación de intolerancia antidemocrática que en nada contribuye a la solución de la compleja cuestión nacional de España, sino que tiende a complicarla y agravarla.

El PCP expresa su preocupación respecto a la instrumentalización de la cuestión catalana para, una vez más, sofocar los justos sentimientos de identidad nacional y reforzar posiciones centralistas autoritarias tan del gusto del gran capital español.

El PCP observa con preocupación que la escalada de hechos consumados y la ausencia de una solución política democrática tiende a aumentar las graves consecuencias sociales de la política del gobierno de Madrid dirigido por el PP, así como del gobierno catalán.

El PCP condena firmemente la promoción de valores nacionalistas reaccionarios y la acción de sectores fascistas franquistas que durante décadas han oprimido a los pueblos de España, situación tanto o más preocupante que se encuadra en la deriva que se produce en la Unión Europea tendente a limitar y atacar derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.

El PCP considera necesario que, en el respeto a la Constitución de la República Portuguesa, los órganos de soberanía de Portugal en ningún modo acompañen ni alimenten, como lamentablemente ha hecho el gobierno, cualquier deriva autoritaria del gobierno y del Estado Español.

El PCP reitera su opinión de que la solución para la cuestión nacional en España deberá encontrarse en el plano de una solución política, que integre en el marco de una respuesta más general que asegure los derechos sociales y otros derechos democráticos de los trabajadores y de los pueblos de España, incluido el catalán.

Gabinete de Prensa del PCP

3 de Noviembre de 2017

El PCPC ante la proclamación de la República Catalana y la aplicación del 155

1_pcpcEl Comité Ejecutivo del Partido Comunista del Pueblo de Cataluña (PCPC), ante la proclamación de la República Catalana el pasado 27 de Octubre en el Parlament de Catalunya, manifiesta:

En primer lugar, el PCPC reconoce la proclamación de la República Catalana porque así ha sido refrendada por los resultados del referéndum del 1 de Octubre. El PCPC siempre ha defendido el derecho inalienable a la autodeterminación de los pueblos y, por supuesto, del pueblo catalán. El PCPC y nuestro partido hermano, el PCPE, hemos estado defendiendo conjuntamente la propuesta de una República Socialista de carácter confederal (unión voluntaria de pueblos y naciones libres y democráticas dentro del Estado Español). Hoy el PCPC tiene que reconocer la voluntad y el derecho democrático del pueblo catalán a ejercer su independencia frente a una oligarquía y gobierno central que nos han demostrado una vez más su incapacidad histórica para hacer del Estado Español una nación de pueblos y naciones libres. Se vuelve a confirmar que el poder central es digno heredero del régimen franquista que se impuso a la Segunda República Española por la fuerza de las armas con el apoyo del nazi-fascismo internacional.

El PCPC, a partir de ahora, hablará de República Socialista Catalana – profundamente internacionalista – como alternativa de clase confrontada a la burguesía catalana que pretende mantener a la República Catalana dentro de las estructuras imperialistas (la OTAN, la Unión Europea y el euro). En este nuevo marco de lucha de clases, la clase obrera catalana tendrá como principal enemigo a la burguesía catalana y los monopolios europeos. Una burguesía catalana que ha dado apoyo a la burguesía española en muchas leyes y decisiones a la hora de reprimir y explotar a la clase obrera catalana.

Ante la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española por parte del gobierno del PP y de sus subordinados del PSOE y Ciudadanos contra la República Catalana que ya ha comportado el anuncio de Rajoy de destitución del President de la Generalitat y de su equipo de gobierno, imponiendo la disolución del Parlament y una convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre, el PCPC hace un llamamiento al conjunto de la clase obrera y popular en la defensa de las instituciones democráticas catalanas y de sus intereses de clase. Es necesario articular un gran movimiento obrero y popular que se organice y movilice contra la represión del régimen monárquico corrupto y decadente y las fuerzas represivas del Estado Español.

Por último, el PCPC convoca para el día 13 de Enero de 2018 un II Congreso Extraordinario donde acabará de perfilar la propuesta del Frente Obrero y Popular dentro del nuevo escenario que se sitúa.

PER LA REPÚBLICA SOCIALISTA CATALANA!

NO A L’EURO, L’OTAN I LA UE!

ATUREM LA REPRESSIÓ!

LLIBERTAT PRESOS POLÍTICS!

VISCA LA CLASSE OBRERA!

NI GUERRA ENTRE POBLES, NI PAU ENTRE CLASSES!

La disidencia sexual mapuche

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Bandera del pueblo mapuche

El pueblo mapuche es un pueblo amerindio que habita principalmente en el sur de Chile y Argentina, pueblo sometido a los conquistadores españoles.

A finales del siglo XIX fueron sometidos por Chile y Argentina a través de campañas conocidas como “Pacificación de la Araucanía” y “Conquista del Desierto”, las cuales significaron miles de muertes y pérdidas de territorio.

En el pasado y presente siglo vivieron un proceso de aculturación y asimilación a las sociedades de ambos países, sufriendo discriminación social y racial en sus relaciones con el resto de sociedades, manifestándose contra la imposición cultural y abriendo conflictos por la propiedad de la tierra.

Las reivindicaciones del pueblo mapuche pasan por la autonomía (derecho propio). Algunos grupos anticapitalistas incluso hablan de independencia total del pueblo mapuche, recuperación de las tierras ancestrales, beneficios económicos y el reconocimiento de su identidad cultural.

Las disidencias sexuales

A Victoria Alonso, Sebastián Pincel y Paz Bertí, personas que no se conocían personalmente, les unía su ancestralidad. Formaron un grupo que se propone pensar los cruces entre la disidencia sexual y la búsqueda de la ascendencia originaria, cuyo “objetivo” es concienciar que la mayoría de la Patagonia tiene sangre mapuche, que ello fue negado histórica y sistemáticamente, creando con ello algún tipo de interés.

Todo empieza como un grupo de amigos que, aunque no se conocían, empiezan a quedar de manera natural, entre mates, hablando de la lucha mapuche y la sexualidad. Un grupo que fue creando más fuerza según seguían hablando.

El grupo manifiesta la falta de referentes que reivindiquen los derechos de identidad de la nación mapuche, y dentro de esa identidad, la libertad sexual.

Entre sus miembros está Paz Bertí, cantante y activista autogestionaria, feminista contraria al género binario. Según Paz, con su música intenta descolonizarnos mental y físicamente. Habla de la reivindicación de la nación mapuche y de las disidencias sexuales.

Paz cree que los medios de comunicación juegan un papel importante a la hora de influir sobre la sociedad porque, al fin y al cabo, es la que importa, ya que la información que procesan los ciudadanos, aunque a veces, los mismos la transmitan de diferentes maneras, según sus ideologías. Destaca la inclusión por parte de algunos medios porque (tras recordar la noticia de una profesora que cambió de sexo, cito textualmente) “está buenísimo que eso se dé aunque cosas así no deberían ser noticia”. Paz atribuye estos hechos a la constante lucha por la visibilización de las personas trans. En Argentina, según Paz, no hay espacios televisivos frente a las disidencias sociales, que el debate lo generan personas que decidieron organizarse y luchar por sus derechos.

Destaca la homofobia institucional, recordando a la pareja de lesbianas que fue agredida y una de ellas detenida por besarse en público. Manifiesta que las personas trans no tienen las mismas oportunidades laborales que las personas normativas.

Según Paz, lo que se vive hoy es una revuelta de la nación mapuche. Toda esta lucha es por causas justas, que tiene que ver no solo con defender un territorio, sino también la libertad que tenemos como nación de llevar nuestra identidad libremente y cuidar nuestra tierra con una cultura de autogestión.

La lucha mapuche habla sobre el respeto y la tolerancia para poder vivir sin opresión y conseguir ser seres libres.

Por Kevin Guerra

Madriz revolution… stand by?

1435217461_e2abcada9d963f775140cf2bb410169dSoberanía, Felipe VI, derecho de autodeterminación, fractura social, régimen del 78, guerra económica, huelga general, diálogo, partidos constitucionalistas, plurinacionalidad, desobediencia, movilización permanente, presos políticos… Catalunya.

El tablero político en el que se disputan intereses y antagonismos de clase vive una agudización del omnipresente conflicto interclasista que mueve y desarrolla las sociedades y su Historia. La terminología empleada da cuenta de esa agudización de las contradicciones entre las partes enfrentadas.

Parece ser que, en Madrid, el choque nos ha cogido con el pie cambiado y quienes hasta ahora se definían como revolucionarios, ciegos ante lo que el lenguaje nos revela, faltos de una práctica revolucionaria coherente, han adoptado una postura reaccionaria frente al movimiento rupturista de Cataluña. Al menos así ha sido en más casos de los que nos gustaría reconocer. Esperamos que terminen por aclarar si esta reacción se debe a un internacionalismo equidistante, lo cual sería injusto y erróneo – pues no se pueden asumir todos los conflictos nacionales con un único y mecanicista análisis en el que no se tienen en cuenta el desarrollo histórico o el contexto social de tal o cual nación, así como otras condiciones subjetivas específicas – o si sencillamente nos hallamos ante los hijos bastardos de aquel matrimonio de conveniencia entre la dirección del PCE y la bandera bicolor. Querrán convencernos de que lo que sucede en Cataluña es un conflicto nacional en el que la cuestión social se encuentra supeditada a la cuestión nacional para, más tarde, recordarnos aquello de que todo movimiento nacional, toda lucha nacional, tiene a las élites de cada nación – a su burguesía – como actor principal en la confrontación. Élites que, enfrentadas por el control del mercado, apelan al orgullo patrio para que “los de abajo” salgan en defensa de los pretendidos “intereses comunes” de la nación.

Sin duda, les tendremos que reconocer que vienen de casa con los manuales de la cuestión nacional bien aprendidos.

Pero, para empezar, vuelven a tropezar con la piedra del dualismo entre factores que se empeña en supeditar una cuestión a otra sin tener en cuenta que tanto lo social como lo nacional forman parte de un todo en las relaciones sociales que se desarrolla en medio de la actividad praxeológica y de la interrelación constante. Lo único que consiguen con esa dualidad es marcarse su propio corte para decidir cuándo pasar o cuándo no pasar a la acción, dependiendo de la consideración idealista de si tal o cual movimiento popular es más o menos social, más o menos nacional.

Dudoso el revolucionario aquel que desde un punto de partida idealista decide no participar en el movimiento popular para imprimirle un carácter revolucionario, y se arriesga a entregarle a la burguesía el liderazgo de ese movimiento sin ni siquiera tener en cuenta la iniciativa y la energía revolucionaria que en él vuelca el pueblo sencillo. Dudoso el revolucionario que ante la acción de las masas se sienta a esperar que las contradicciones objetivas materiales todo lo determinen… Además, querer aplicar ese análisis general y “ortodoxo” de los conflictos nacionales a la cuestión catalana es simplificar ésta hasta el absurdo y demostrarse como completos desconocedores de la realidad catalana.

Resulta cuanto menos paradójico que mientras gran parte de las élites catalanas, con su burguesía financiera – la más poderosa – a la cabeza, han comprendido que la reivindicación independentista encierra un discurso mucho más amplio, que tiene que ver con la lectura política que una mayoría social catalana ha hecho de la crisis que estalló hace una década, un importante espectro de la izquierda española carga contra el independentismo catalán… ¡acusándolo de ir a la zaga de su burguesía!

Cabría recordarles a quienes desde Madrid expresan acaloradamente su adhesión o no adhesión al independentismo que el derecho de autodeterminación se ideó como fórmula política para debilitar y soslayar el enfrentamiento entre naciones de forma democrática y, de hecho, se llegó a la conclusión de que para evitar el estancamiento de los conflictos habría de ser el pueblo de la nación que quiera autodeterminarse el único con capacidad para decidir y expresarse a través del voto. Una capacidad que está al margen del consentimiento o las preferencias de quienes no forman parte de ese pueblo soberano, esto es, de quienes no conocen o no son parte de su realidad, de su comunidad material y espiritual, y ni que decir tiene que esa capacidad de decisión está muy por encima de poderes e instituciones constituidas por y para minorías privilegiadas.

¿Y por qué recordarlo? Primero, porque la verdad sólo se revela tras la práctica, y el día 1 de Octubre las urnas catalanas se impusieron a las mentiras y al miedo que querían y quieren deslegitimarlas. Y segundo, porque en el contexto actual la acción no puede esperar a la teoría, la acción no puede postergarse ante el freno de la especulación. Fuera de Cataluña no podemos continuar hundiéndonos en el fango del debate territorial y dejar pasar esta oportunidad histórica para romper definitivamente la correa franquista que perpetúa la corrupción y los abusos que operan impunes en el Reino de España. No podemos ignorar a las masas populares de Cataluña que vuelven a situar al sujeto colectivo como actor principal en la escena política y se enfrenta al statu quo para conquistar más derechos, más libertades, más democracia, lo que se traduce en más protagonismo y más capacidad de acción y desarrollo espiritual de las clases no privilegiadas, especialmente del conjunto de la clase obrera. Insisto, ¡es escandaloso que la gran burguesía catalana que ya despliega todo su poder en instituciones y medios de comunicación para frenar el mandato democrático surgido del 1 de Octubre sea más certera que la izquierda española y sus pseudo-revolucionarios a la hora de señalar el camino que ha emprendido el pueblo catalán!

La República Catalana no nos va a despertar un buen día con el fin de la explotación del hombre por el hombre, ni con la socialización de los medios de producción, no barrerá de un día para otro los vicios, las injusticias ni los crímenes que engendra el capitalismo, pero su llegada nos sirve de estímulo para pasar a la acción a millones de trabajadores y trabajadoras de Occidente que vimos sucumbir a nuestra clase hace décadas ante los dictados del libre mercado.

La nueva República, que brota regada por el sudor y la sangre de su pueblo, que demuestra a los anestesiados pueblos del Hemisferio Norte que las masas, cuando permanecen firmes y unidas, pueden decidir su destino e imponer su voluntad a sus gobernantes, que se cuela como una piedra en el zapato de las clases dominantes, ha conquistado su derecho a erigirse como sujeto político independiente y, pase lo que pase, ya nadie nunca podrá negárselo.

Hoy no hay un sólo revolucionario consecuente en el mundo que no sonría lleno de esperanza cuando mira al pueblo catalán. Su ejemplo vuelve a poner encima de la mesa dinámicas de lucha que interesadamente nos hicieron creer olvidadas y obsoletas. La independencia en manos de los y las trabajadoras catalanas constituye un vehículo que pone rumbo a un destino que va mucho más allá de la creación de un nuevo Estado.

Para los “demócratas de toda la vida”, para los del cambio y la ilusión postergada, para los revolucionarios de manual y para los vendepatrias del pactismo y la comisión: llegado el momento, tened bien presente que “Roma no paga a traidores”

Por Alfonso Fernández Ortega (“Alfon”)

Prisión de Navalcarnero, Octubre de 2017

El Partido Comunista de China

chinese2bpeopleEl Partido Comunista de China es la vanguardia de la clase obrera china. Es a la vez la vanguardia del pueblo y la nación de China y es el núcleo dirigente de la causa socialista con peculiaridades de China. El PCCh representa lo que se exige para el desarrollo de las fuerzas productivas avanzadas de China, el rumbo por el que ha de marchar su cultura avanzada, así como los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias.

El ideal supremo y el objetivo final del Partido es materializar el comunismo. En los estatutos del PCCh se estipula que el Partido toma el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante planteamiento de la Triple Representatividad de Jiang Zemin como guía de sus acciones.

El PCCh se fundó en julio de 1921. En los años comprendidos entre 1921 y 1949, el PCCh dirigió al pueblo chino a realizar una ardua lucha, derribando la dominación del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, estableciendo la República Popular China. Después de la fundación de la RPCh, el Partido Comunista dirigió a todo el pueblo de las diversas nacionalidades del país en la salvaguardia de la independencia y la seguridad del Estado, en la feliz transformación de la sociedad china de nueva democracia a la de socialismo y en la construcción socialista de manera planificada a gran escala, haciendo que la causa económica y cultural de China haya logrado un enorme desarrollo nunca visto en la Historia.

Después de la conclusión fundamental de la transformación socialista de la propiedad privada de los medios de producción en 1956, debido a la inexperiencia, el PCCh cometió algunos errores en el proceso de guiar a la construcción socialista. Entre 1966 y 1976 tuvo lugar la conocida como “Gran Revolución Cultural”, de gran envergadura y a escala nacional, en la que se cometieron graves errores.

Terminado este período, en octubre de 1976, China comenzó una nueva etapa de desarrollo histórico. Con la celebración de la III Sesión Plenaria del XI Congreso Nacional del Partido Comunista de China a finales de 1978, el país logró un gran viraje de largo alcance después de la fundación de la Nueva China. A comienzos de 1979, el PCCh había puesto en práctica ya las políticas de reforma y apertura al exterior promovidas por Deng Xiaoping. Desde aquel entonces, la economía nacional y el desarrollo social de China han conquistado éxitos que llaman la atención de todo el mundo. Además, la fisionomía del país ha operado cambios titánicos, hallándose en la etapa más exitosa vivida por el país desde la fundación de la República Popular China; etapa en la que el pueblo obtiene mayores beneficios.

El PCCh aboga por desarrollar activamente sus relaciones con el exterior y se esfuerza por conseguir un favorable ambiente internacional para la reforma y la apertura, para la construcción moderna. En los asuntos internacionales, el PCCh se adhiere a una política exterior de independencia, no injerencia y paz, que salvaguarde la independencia y soberanía de China, se opone al hegemonismo y la política agresiva, a preservar la paz mundial y promover el respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial, a la no agresión recíproca, a la no intervención en los asuntos internos de los países, en la igualdad y el beneficio mutuo, y en pro del desarrollo de sus relaciones con todos los países del mundo. Siguiendo los cuatro principios de independencia y autodecisión, igualdad completa, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos de otros países, el PCCh ha establecido y desarrollado sus relaciones de amistad con partidos políticos de todo el mundo. Actualmente, el PCCh mantiene relaciones amistosas con más de 300 partidos políticos de 120 países diferentes.

De acuerdo a su propio programa y estatutos, el PCCh ha formado un conjunto unificado según el principio del centralismo democrático. En los Estatutos del Partido Comunista de China se estipula que los obreros, campesinos, militares, intelectuales y elementos avanzados de otros sectores sociales de China y mayores de 18 años pueden solicitar el ingreso en el Partido, solo con reconocer el programa y los estatutos y afirmando su voluntad de participar en una organización del Partido en la que ya trabajen activamente, así como el cumplimiento de las resoluciones del mismo.

Las organizaciones centrales del PCCh abarcan el Congreso Nacional, el Comité Central, el Buró Político del Comité Central, el Comité Permanente del Buró Político del Comité Central, el Secretariado Central, la Comisión Militar Central y la Comisión Central de Control Disciplinario. El Congreso Nacional del PCCh se renueva cada 5 años. Cuando el Congreso Nacional no está en sesión, el Comité Central es el órgano supremo dirigente del PCCh.

Ahora, tras el último censo de 2016, el Partido Comunista de China cuenta con aproximadamente 89 millones de militantes (siendo el partido político más numeroso del mundo) y su actual secretario general es Xi Jinping.

FUENTE: Radio Internacional de China

Comunicado de Poble Lliure tras la aplicación del 155 ante la situación en Catalunya

poblelliure-logo_transEl Gobierno español, con el apoyo de los partidos que apuntalan el régimen corrupto surgido de la Transición post-franquista, ha apostado por la “solución final” respecto al reto democrático planteado por el pueblo catalán: el golpe de Estado y la liquidación de la democracia.

La pretensión de destituir al legítimo Gobierno catalán, intervenir los medios de comunicación, amenazar a los trabajadores públicos y purgar la administración, destruir el sistema educativo y convocar nuevas elecciones prohibiendo determinadas opciones política, después de encarcelar a líderes independentistas catalanes, solamente tiene un nombre: FASCISMO.

Esta no ha sido solamente la respuesta de un gobierno, sino la de todo un aparato de Estado, comenzando por un rey de la dinastía que accedió por primera vez a la corona arrasando los Països Catalans a sangre y fuego, y que se restauró por decisión del dictador Francisco Franco. Continuando por una judicatura y unos tribunales de excepción herederos del régimen fascista. Y acabando con unos medios de comunicación puestos alrededor del mundo como ejemplo de manipulación y de falta absoluta de credibilidad.

estelada-grogaComo el independentismo llevaba denunciando desde hace décadas, el régimen de 1978 no era nada más que un lavado de cara al régimen de 1939 (la dictadura franquista y sus oligarcas) y, ahora, con un pueblo catalán movilizado de manera masiva, cívica y democrática, no ha tenido más remedio que mostrar su verdadera cara.

Llegados a este punto, se hace evidente que la única manera de avanzar en el camino de la democracia y de defender los derechos, libertades e instituciones de nuestro pueblo frente a los intentos de aniquilación política, social y cultural es la inmediata proclamación de la República Catalana.

Proclamación que, ante la vergonzosa actuación de los burócratas de la Unión Europea – un club cada vez más antidemocrático y dispuesto a proteger solamente los intereses de las oligarquía – deberá ser defendida con las mismas grandes dosis de movilización popular: cívica y masiva que nos ha traído hasta donde nos encontramos: a un paso de la libertad.

La desobediencia civil, un pueblo unido y movilizado en defensa de sus instituciones, y el apoyo de todos los demócratas alrededor del mundo, harán posible una República que no solamente será la herramienta para construir un futuro de justicia y libertad para el pueblo catalán, sino que supondrá una puerta abierta a la democracia para el resto de pueblos actualmente oprimidos por el régimen monárquico y post-franquista español:

Así, desde Poble Lliure:

  • Emplazamos al Govern y al Parlament de Catalunya a proclamar inmediatamente la República Catalana, tal y como disponen las leyes del Referéndum y de Transitoriedad Jurídica aprobadas los días 6 y 7 de septiembre, y después de la victoria aplastante del “Sí” el día 1 de Octubre.
  • Llamamos al conjunto del pueblo catalán, nuestras entidades, sindicatos y sociedad civil en general a la movilización en defensa de nuestras instituciones, de la República Catalana, por la salida de las fuerzas de ocupación españolas, por la libertad de los presos políticos y para abrir el proceso constituyente de la nueva República.
  • Llamamos a los gobiernos democráticos de todo el mundo, a las organizaciones internacional y a las fuerzas progresistas a reconocer inmediatamente a la República Catalana, a denunciar la represión y a promover sanciones y boicots contra la deriva fascista del Estado Español.

Barcelona, Països Catalans

22 de Octubre de 2017

(Puedes leer el comunicado original en catalán haciendo click AQUÍ)