España es una distopía que salió mal

La generación perdida. Los bobos subvencionados. El curro del obrero que paga comisiones al alcalde corrupto. La bandera del bazar chino a 1 euro. El gorro de torero y el mundo por montera. La flamenca que ya no cabe encima del televisor 4K. Bienvenido a un siglo nuevo. La mediocridad hecha norma. La dictadura del imbécil. El cuñado motivado que se ha comido a un sociólogo en paro. La lucha diaria por dar la nota. Celebridades sin graduado escolar. El reality lleno de gente que grita. El botox que impermeabiliza el paso del reloj. El apartamento en Marbella y el moreno de rayos UVA. La portada del “¡Hola!” con follódromo de seda. El jersey por encima de los hombros. Las niñas con lacitos en el pelo. Los vestidos blancos de la comunión y el niño peinadito con raya. ¿Qué hay de lo mío? Mira tu DNI. Caspa en las americanas. Machos alfa que usan “Viagra”. Pollaviejas que te dicen lo que has de hacer. La Constitución como cárcel. La urna como peligro. El tricornio como anacronismo.

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La vida que se pierde mirando el Telediario. El locutor radiofónico que desayunó bilis con carajillo. La diva a la deriva. El cantante que desafina. Los loros que repiten lo que dice Ana Rosa. Las palabras que ya no sirven. El aliento del borracho de narcisismo. La resaca del violador. El instinto asesino. El depredador de lenguas. El genocida cultural. Horteras con “pedigree”. Gintonics que beben como zumo. La monarquía por vía espermática. El congreso de demagogos. El tontorraco que mueve la bandera por no poder mover su vida. El “¡A por ellos!” como filosofía. La filosofía que molesta. El ignorante que no sabe diferenciar una lengua de un dialecto. El encantador de serpientes. El vendedor de humo. La venta de la moto con coartada de programa electoral. El niñato con sermón. La niñata machista. El aspirante a campeón del mundo del ridículo. El “homo videns” de concursos de cocina. Las croquetas en “prime time”. El tiempo que se va de las manos escuchando tonterías. Las hostias por llevar a la Virgen. La sangre en el ruedo. Los cojones como teoría política. La dimisión de la lógica. La sensibilidad que se exilia. El miedo como instrumento de control social. El jubilado engañado. El autónomo martirizado. El obrero de derechas y el progre con mansión. Nostálgicos que huelen a naftalina. El adicto a la humillación. El juez sin justicia. La derecha autoritaria, testosterona y corrupción. La izquierda pusilánime para la que vivir es pedir perdón o juntarse con el castrador. La Luna que todo lo mira con su rostro de indignación. Las voces que niegan voces. La realidad disfrazada de ficción. La sociedad dividida entre los que bostezan y los que duermen. El sofá calentito de mirar la televisión. Los ancianos de 20 años. Los viejos prematuros. La siesta como método de distracción. El supremacista que te acusa de serlo. El nazi que lo es por no poder ser nada más. El tuitero de VOX perdido entre 6.000 lenguas.

Yo me voy. No me necesitas. No soy mejor. Solamente diferente. Me exilio a un lugar en el que me sienta mejor. La pantalla en blanco del ordenador ahora tiene monótonas líneas que alguien leerá. No olvides que sólo soy alguien que quema su vida en palabras para evitar quemar contenedores. España es una distopía que salió mal.

Por Àlex Ribes (Blog “Societat Anònima”)

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Cuatro horas de charla con Putin

En los países capitalistas sólo los banqueros, los grandes oligarcas y los grupos de presión tienen acceso a entrevistarse con los ministros y altos cargos político.

Por el contrario, en la Unión Soviética una práctica generalizada fueron las comparecencias periódicas de los cargos políticos en las Asambleas de Trabajadores, de miembros de los Soviets, de koljosianos, de sindicatos o de vecinos para responder a las preguntas que se les formularan en público y, naturalmente, a tomar nota de las críticas en su contra.

La obligación de comparecer en ese tipo de asambleas multitudinarias alcanzaba absolutamente a todos, desde el Jefe del Estado (el más conocido de los cuales fue Mikhail Kalinin) hasta los parlamentarios o gobernadores locales y alcaldes.

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Vladimir Putin es Presidente de Rusia desde el año 2000. En las pasadas elecciones del pasado Marzo fue reelegido y ostentará el cargo hasta 2024.

Esa tradición sigue vigente en la Rusia actual. A mediados de Junio se celebró un maratón de casi 4 horas de preguntas y respuestas con Vladimir Putin. Las poblaciones de todos los rincones de Rusia le lanzaron en directo más de 2’3 millones de preguntas por todas las vías imaginables de comunicación, desde por teléfono hasta por correo electrónico.

El acto fue retransmitido en directo por la televisión y a través de videoconferencia estaban presentes todos y cada uno de los ministros junto a 85 gobernadores regionales. Algunas de las preguntas se formularon en directo y con el resto los editores del programa organizaron las preguntas en secciones temáticas.

Algunas de las preguntas se formularon directamente a determinados ministros o a los gobernadores regionales, que siguieron recibiendo preguntas después de terminar el acto. Putin lo llama “personalización de la responsabilidad”, un concepto que repitió tres veces. “La responsabilidad personal debe ser absoluta”, dijo.

El programa acabó cuando, en función de las preguntas, quejas y críticas, Putin creó carpetas de color verde dirigidas a cada uno de los responsables con los aspectos más importantes que la gente había denunciado a fin de que trabajaran sobre ellos, con el compromiso de dar luego cuenta de las medidas adoptadas. “Supongo que todo eso se hará”, dijo Putin con gesto grave.

La pregunta más repetida fue sobre los motivos por los que, tras su reelección, no había limpiado la administración pública sino que seguían las mismas personas en los mismos o diferentes cargos, haciendo referencia expresa al primer ministro Dmitri Medvedev.

La explicación de Putin fue que esas personas eran las que el año anterior habían planificado “el gran salto hacia adelante” que tiene que dar Rusia en los próximos 6 años. En ruso, la “shestiletka” (sexenio) ha sustituido a la “pyatiletka” (planes quinquenales soviéticos). Si hubiera reemplazado a los que han elaborado la “shestiletka” por otros que no han participado en su elaboración desde el principio, se habrían perdido 2 años, dijo Putin. La tarea es conocida, ellos han aceptado el desafío y ellos van a responder de su ejecución, añadió.

A diferencia de los planes quinquenales, que eran fundamentalmente económicos, la “shestiletka” establece patrones de bienestar social y deben ser cumplidos en gran medida por empresas privadas, pero con tanta participación pública como sea necesaria.

Un grupo específico invitado a hacer preguntas fueron los blogueros. Uno de ellos preguntó si, tras la prohibición de Telegram, podrían prohibirse en Rusia otras redes como YouTube o Instagram. Putin dijo que ese no sería el caso. Telegram había sido utilizado por los terroristas que planearon el atentado del Metro de San Petersburgo y la Policía rusa no pudo seguirlos porque las comunicaciones estaban cifradas. Pero, dijo Putin, es fácil prohibir cosas, excepto que no es particularmente efectivo. Es más difícil pero más eficaz encontrar soluciones que no limiten la libertad.

Los refugiados procedentes del Donbass le preguntaron por los problemas que tenían para obtener el permiso de residencia. La ley les obliga a regresar a su país cada 3 meses, un lugar donde hay una guerra y deben marchar con sus familias e hijos pequeños, lo que les supone un gran riesgo personal.

Para pedir el permiso de residencia tienen que recorrer un calvario de papeles burocráticos, que se complican mucho más si lo que piden es la ciudadanía rusa. Eso les supone un enorme gasto económico, que es como la pescadilla que se muerde la cola: tienen que trabajar y ganar algo de dinero, pero no pueden porque para ello necesitan un permiso de residencia.

Putin se refirió a los proyectos de reforma legislativa que se están tramitando en la Duma, tanto en materia de ciudadanía como de emigración, pero acabó dirigiéndose al Ministro del Interior por videoconferencia: “Usted debe emprender ese camino”, le dijo ante 20 millones de espectadores, y acabó asegurando que, de todas maneras, él personalmente tiene la posibilidad de conceder la ciudadanía rusa por vía expeditiva. Si el problema no se resuelve, podría empezar a entregar pasaportes y documentos de identidad sobre la marcha.

Alguien le preguntó por los 6 años de mandato que le quedan por delante: “¿Piensa en su relevo para entonces?”. “A cada momento”, le responde Putin. “Son los votantes los que deciden”, añade.

FUENTE: Movimiento Político de Resistencia

El día que Merkel y Macron reconocieron que Europa es un protectorado norteamericano

Solo fue una de las muchas noticias que circulan a diario en los medios de comunicación. Ni siquiera mereció gran atención por parte de la mayoría de ellos, aunque su difusión fue masiva. Pero en formato telegrama. Es lo acostumbrado cuando se quiere noticiar sin informar. El resumen generalizado versaba sobre el enfado de Merkel y Macron, los regidores de Alemania y Francia, el corazón de Europa, con Donald Trump, el presidente de EEUU y “Jefe” del planeta.

Sin embargo, lo realmente importante se encontraba en el reconocimiento explícito de la sumisión de Europa a los EEUU. Por ejemplo, si recogemos la noticia relatada por “El País”, Angela Merkel afirmaba que “hay conflictos a las puertas de Europa, y la época en la que podíamos confiar en EEUU se acabó”. Expresiones que vertió en Aquisgrán el jueves 10 de Mayo de 2018, fecha para la Historia en la que se amenazó seria y abiertamente a los EEUU.

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De izquierda a derecha: Emmanuel Macron, Presidente de Francia; Angela Merkel, Canciller de Alemania; y Donald Trump, Presidente de los EEUU.

Ese día, con un enfado monumental, la canciller alemana respondía al último disparate del excéntrico presidente norteamericano, que no tuvo otra ocurrencia que retirarse del acuerdo nuclear con Irán. Trump es un presidente que todavía no se sabe si pasará a la Historia por resolver el complejo puzzle geopolítico que llevaría al mundo a décadas de estabilidad o provocar una guerra mundial sin precedentes en este siglo XXI. Es una especie de péndulo vertiginoso entre la paz y la guerra, entre lo irracional y lo lógico, entre lo común y lo esperpéntico.

Más allá del enojo de Angela Merkel, compartido por Emmanuel Macron, y las advertencias derramadas por los líderes europeos (“algunas potencias han decidido incumplir su palabra: estamos ante grandes amenazas y Europa tiene el deber de mantener la paz y la estabilidad en la región”) lo interesante llegó cuando ambos reconocieron la sumisión europea a los norteamericanos. No se trata de ningún descubrimiento para aquellos que siguen con cierto interés el escenario internacional, pero resulta absolutamente insólito que dos políticos de la talla internacional de los mencionados, líderes indiscutibles de Europa, realicen un reconocimiento tan explícito. Y no solo llegaron hasta ahí, sino que señalaron la posibilidad de comenzar a dar pasos hacia una futura independencia. Curioso que se sientan tan amenazados hoy mientras en las últimas décadas se ha incendiado la periferia europea de forma convulsiva. Pero esa es otra cuestión.

Porque analicemos las siguientes manifestaciones: “Europa ya no puede confiar en EEUU y debe tomar su destino en sus propias manos” o “No podemos dejar que otros [en referencia a Washington] decidan por nosotros”. ¿Son acaso expresiones propias de países o Estados soberanos e independientes? ¿Qué países ceden a un tercero la defensa y la política exterior si no son aquéllos países sometidos?

Tanto Merkel como Macron concluyeron que, desde el Brexit, momento de la desbandada británica, el hermano pequeño de los norteamericanos que impedía cualquier intento de unión que pudiera generar una potencia mundial, se hace indispensable la construcción de una Europa independiente. “En su lugar, la UE debe hacerse con su propio destino, esa es la tarea para el futuro”.

No obstante, “El País” – medio cercano a los intereses de la OTAN y los EEUU – ponía en duda que ello fuera posible: “La realidad y el deseo; Merkel asegura que Alemania debe hacer más, pero acaba de anunciar una congelación de su presupuesto en defensa para los próximos 5 años, muy lejos de las cifras que reclama EEUU”.

¿Es posible una Europa independiente? ¿Ello supondría mayor coste económico, como afirma “El País”, o generaría un considerable ahorro económico?

Si tenemos en cuenta que Europa cuenta en la actualidad con más militares que los norteamericanos y casi el doble que el número de militares rusos, no resulta muy complejo concluir que la formación de un Ejército europeo significaría un ahorro considerable en cuanto al gasto armamentístico y militar, además de una más que apreciable racionalización de los recursos.

Europa tiene en la actualidad, según la Agencia Europea para la Defensa (AED), un total de 1’4 millones de militares, cifra que podría rebajarse en un tercio, con el consiguiente ahorro económico, sin que ello supusiera merma alguna en la seguridad del continente. Pensemos que a día de hoy no existe potencia rival cercana a Europa salvo Rusia, la cual cuenta con entre 870.000 y 900.000 efectivos militares según Alexander Golts, y con la que sería relativamente sencillo llegar a un entendimiento en el caso de ser Europa un ente independiente.

Porque lo cierto es que casi ningún analista considera creíble un conflicto militar más allá del existente en Ucrania, máxime cuando los presupuestos militares rusos han descendido este año por primera vez en décadas. No será un caso aislado, Rusia piensa rebajar su gasto en defensa desde el 5’5% del PIB del año 2017 hasta el 3%.

Contradictoriamente a lo que se podría pensar, Putin quiere más gasto sanitario y educativo mientras que Europa es exigida por los EEUU a casi duplicar el gasto militar para recortarlo en partidas sociales.

Negocio o seguridad

Pero si Europa rebajaría el gasto militar en el caso de formar un Ejército europeo, ¿la exigencia norteamericana de duplicar el gasto militar es una cuestión de negocio o de seguridad? Apuesten por lo primero. Detrás de Donald Trump se encuentra la industria militar más potente del mundo, la cual facturó en 2016 nada más y nada menos que 434.000 millones de dólares, cifra que supuso el 58% del mercado mundial armamentista.

Independencia o expolio

Esa es la gran decisión que debe tomar Europa: seguir siendo un protectorado y pagar económicamente por ello o caminar en busca de la independencia, lo que supondría reducir el gasto militar global y tener peso mundial en las decisiones geopolíticas, especialmente en áreas de influencia como el Magreb y Oriente Próximo, que tan rentables le han sido a los EEUU como avisperos.

No olvidemos que esta última región es la que más gastos militares tiene en el mundo, el 5’2%; siendo Arabia Saudí (10%) y Omán (12%) los países que más invierten. Un caramelo para la industria militar norteamericana, un genocidio regional para el resto del mundo.

Por Luis Gonzalo Segura

Ex-Teniente del Ejército de Tierra de España

El barco Aquarius y cinco muestras de la militarización del saqueo de África

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Nazanín Armanian, autora del artículo (Shiraz, Irán, 1961)

Es falso que los inmigrantes vienen a Europa por razones económicas. Más del 80% huyen de guerras. Sus parientes han sido asesinados y sus hogares destruidos. Así concluye un estudio realizado por la Universidad de Middlesex (Londres) en 2015. Cierto. Es Asia el continente con más hambrientos del mundo, e India, con su capitalismo más “intocable”, cuenta con 200 millones de almas y cuerpos en la pobreza absoluta. Pero no se ven avalanchas de indios llegando al Primer Mundo en pateras.

Sólo una guerra (o sea, la muerte casi segura y violenta) es capaz de forzar a millones de familias a cruzar mares, montañas y desiertos, arriesgándose la vida. Las cerca de 56 millones de personas que desde 1991 (el fin de la URSS) hasta hoy han tenido que abandonar su hogar en Oriente Próximo y África por las guerras de conquista encabezadas por EEUU, no han elegido su destino, ya que no tienen control sobre ello: dependen de quienes los llevan y las tierras que les acogen.

El “caos creativo” para inventar una África a la medida

La misma procedencia de las 630 personas que subieron al Aquarius muestra el nexo directo entre la actual migración con el nuevo saqueo militarizado de África por la OTAN. Las economías occidentales en recesión necesitan recursos naturales baratos, y también nuevos mercados: “Proteger el acceso a los hidrocarburos y otros recursos estratégicos que África tiene en abundancia, y garantizar que ningún otro tercero interesado, como China, India, Japón o Rusia, obtenga monopolios o trato preferencial” es uno de los objetivos de la militarización de África, confiesa el director del Centro del Consejo Atlántico para África en Washington, Peter Pham. Mientras, la marca del “terrorismo islámico” de la CIA abre sucursales por el mundo como si fuera McDonald’s, alimentando a las compañías de armas y de recursos naturales. Bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”, “estabilizar la región”, “misión humanitaria”, o “mantenimiento de la paz”, el Comando para África de los EEUU (AFRICOM) ya ha instalado unas 50 bases militares por todo el continente, mientras aplasta a los movimientos progresistas y anticapitalistas, apuntalando a los regímenes corruptos y dictatoriales que dirigen las formas más salvajes de gobernar una nación.

Caso “Libia”

Decenas de miles de ciudadanos de Mali, Sudán, Chad y el resto de África se dirigen a Libia para huir de guerras o en busca de trabajo, pero desconocen que aquel país próspero hoy es el centro mundial de la esclavitud, de la tortura y violación. Antes de que en 2011 la OTAN planeara derrocar a Gadafi y ocupar Libia, unos 2 millones de inmigrantes trabajaban en este país de 5 millones de habitantes, la primera reserva del petróleo de África. Ahora, además de los libios que huyen del país hacia Europa, también lo hacen aquellos inmigrantes si consiguen salir de aquel infierno.

Caso “Nigeria”

En el séptimo exportador mundial de petróleo, los EEUU (con la farsa de “salvar a las niñas secuestradas” manu militari) intentan instalar la sede del AFRICOM, hoy en Alemania. Fue en Nigeria donde la petrolera anglo-holandesa Shell ha sido acusada de “complicidad en asesinato, violación y tortura” de los nigerianos cometidos por el Ejército en la región petrolífera de Ogoniland en la década de 1990. Las protestas para expulsar a Shell de Nigeria por el desastre ecológico que acusó en la región y obligó a desplazarse a comunidades enteras, condujo a la petrolera a crear una unidad secreta de espionaje, que pasaba información sobre los molestos activistas a la agencia de seguridad nigeriana, a la vez que pedía al presidente y general Sani Abacha “resolver el problema”. Y él lo hizo: ahorcó a 9 líderes ecologistas, mató a más de 1.000 manifestantes y destruyó unas 30.000 viviendas en la aplicación de la política de “tierra quemada”. Así, Shell podía llevarse un millón de barriles de petróleo al día, con tranquilidad.

Las compañías occidentales que buscan el uranio, el oro, platino, diamante, cobre, tierras raras, coltán, petróleo, gas o carbón de África, establecen un control sobre los gobiernos africanos mediante inversiones, préstamos, “ayuda al desarrollo” y tráfico de influencias. No hay nada nuevo: simplemente estamos ante la actualización de la Conferencia de Berlín de 1884, que repartió África entre las potencias y de paso teorizó los lazos entre el colonialismo y el racismo (sistematizado por los británicos en el “Apartheid”). Luego, asesinaron a los líderes de los movimientos progresistas como Patrice Lumumba, Amílcar Cabral, Eduardo Mondlane, Samora Machel, Felix Moumie o Chris Hani, apoyando a las dictaduras más impresentables del mundo. Más adelante, creaban a monstruos como Bin Laden pero llamaban “terrorista” a Nelson Mandela.

Caso “Sudán”

El mismo año de la destrucción de Libia, los EEUU dividieron al que fue el Estado más extenso de África: unas 50.000 personas (incluidos niños y niñas) fueron torturadas y asesinadas por los señores de la guerra que luego ocuparon el poder en Sudán del Sur; otros 2 millones huyeron, ocultados en los islotes de los pantanos del Nilo, comiendo hierbas silvestres y buscando refugio en Etiopía o Uganda. Miles de niñas y mujeres han sido violadas una y otra vez, incluso en el campo de refugiados de Yuba, la capital de Sudán del Sur. Hoy, la hambruna afecta a 4’6 millones de personas. La CIA ha vuelto a fabricar “rebeldes” armados para desestabilizar el país ya que los líderes que impuso han convertido a Sudán del Sur en el único país de África con contratos de petróleo con China.

Caso “Níger”

Los ciudadanos de este país se enteraron de la existencia de una base militar de EEUU (ilegal por la prohibición constitucional) sólo cuando 4 de ellos murieron en una emboscada el mes pasado. El dictador Mamadou Issoufou fue el director de Somaïr, la compañía de minas de uranio del país pero bajo control de la compañía francesa Areva. Una quinta parte del uranio que alimenta la red eléctrica francesa proviene de Níger, que es, paradójicamente (o no), el segundo país más pobre del mundo. Las empresas occidentales van a por su oro, uranio y petróleo. Issoufou es como el presidente turco Tayyip Erdogan: ha cobrado ingentes millones de euros de la Unión Europea para retener a los inmigrantes.

Federica Mogherini, la Comisaria de Exteriores de la UE, viajó a Níger en 2015 expresamente para apoyar la llamada “Ley 36” del país, que prohíbe a los extranjeros viajar al norte de Agadés, la región donde EEUU ha construido una “megabase” de drones de 6 kilómetros cuadrados por 110 millones de dólares, para desde allí controlar Mali, Argelia, Libia y Chad. Esta ley ha convertido el desierto en un gran cementerio para los migrantes africanos: en junio de 2017 unos 50 jóvenes, abandonados por los traficantes, murieron de sed en el Desierto de Níger cuando iban a Libia. No es casualidad que la sede de la Organización Internacional para las Migraciones, financiada por la UE, esté en este país.

Caso “Mali”

Aquí la esperanza de vida es de 48 años y sus minas de oro están bajo el control del gigante británico “Gold Fields”. Tras destruir Libia, la OTAN miró a Mali: organizó un golpe de Estado en 2012 que derrocó al presidente Toumani Touré para sustituirlo por el capitán Amadou Sanogo, entrenado en EEUU. Luego, mandó a las corporaciones como URS y AECOM (contratistas del Pentágono) construir nuevos complejos militares, para que la Fuerza de Reacción Rápida de EEUU en el Sahel amplíe su control sobre la región.

No esperen comprensión, solidaridad, piedad ni caridad de las compañías de armas ni de las que buscan maximizar sus beneficios. Lean algo sobre el secuestro y la tortura de los niños para ser explotados en las minas de coltán de la República Democrática del Congo, y conocerán la verdadera naturaleza de dichas compañías del “Primer Mundo”. ¿Y luego quieren que estas personas no huyan de sus tierras?

Por Nazanín Armanian

Marx y la izquierda tricornio (española)

Hasta la náusea asistimos a diario al “gran descubrimiento” que hacen los dirigentes de la izquierda española (o pro-española) cuando intentan advertirnos sobre la naturaleza del nacionalismo catalán: “¡Es burgués!”, “¡Representa a la burguesía!”, “¡No garantiza la revolución socialista!”

Quien afirma todo eso en el Estado Español forma parte un movimiento “de izquierda” (vamos a ahorrar siglas) inequívocamente alineado con otro proyecto nacional, el español, cuya afirmación incluye lo que en época de Lenin se denominaba “anexiones”; o sea, la incorporación de territorios y pueblos nacionalmente oprimidos.

Comencemos por recordar que la forma de Estado-nación moderna es un producto del desarrollo histórico de la sociedad capitalista, constituyendo la forma en que se organiza el mercado mundial. Ese elemental hecho no impidió que el propio Karl Marx defendiera la constitución de Estados-nación moderno que superasen las formas arcaicas de la institucionalidad en su tiempo (por ejemplo, en su nación, Alemania) o como forma de ruptura y afirmación nacional por parte de pueblos oprimidos (por ejemplo, Irlanda o Polonia en la segunda mitad del siglo XIX).

No debería ser necesario explicar que, siendo la principal expresión jurídico-política capitalista, no habrá superación de la forma de Estado-nación mientras no haya superación de su contenido mercantil en el escenario de la competencia mundial que caracteriza el actual modo de producción, o algún cambio sustancial en su desarrollo histórico, que hasta hoy no vemos.

Dicho lo anterior, merece la pena recordar dos cosas:

1. Contra lo que muchos marxistas escolásticos afirman, no es verdad que Marx negara la importancia de los derechos democrático-burgueses. Al contrario, los valoró como gran avance histórico y los reivindicó como parte de lo que denominó “emancipación política”. Entran ahí los que suelen llamarse “derechos humanos”, que las Constituciones burguesas incorporaron en función de los intereses de la nueva clase dominante y no de los intereses “generales” de la Humanidad. De hecho, Marx niega su carácter general y los inscribe en las formas institucionales y jurídicas que interesan a la burguesía contra la nobleza, primero, y contra la amenaza del ascenso histórico del proletariado, después. Sin embargo, reconoce su carácter progresista en relación a la situación anterior.

2. También, contra lo que afirma mucho dogmatismo deudor de versiones deformadas del marxismo, Marx nunca despreció la cuestión nacional, ni afirmó que el socialismo debería conducir al fin de las naciones. El comunismo debería rebasar la forma estatal que caracteriza la organización de las naciones en el mundo de hegemonía capitalista, pero no las diferencias lingüístico-culturales ni los derechos de los pueblos. Existen claros ejemplos de esto que afirmamos en la obra de Marx, incluyendo la burla sarcástica contra las posiciones cosmopolitas de algunos líderes de la izquierda de su tiempo.

Todos esos derechos, que suelen llamarse “democráticos” o “humanos”, constituyen para Marx lo que él llamaba “emancipación política”, novedad de la revolución democrático-burguesa frente a las numerosas opresiones anteriormente normalizadas. Sin embargo, el programa revolucionario socialista aspira a ir más lejos, concretando lo que Marx llama “emancipación humana”: la superación de la sociedad de clases mediante el fin de la división del trabajo, de la propiedad privada y de la explotación como fundamento de las relaciones sociales orientadas al beneficio. Eso daría verdadera concreción a los “derechos humanos” que la burguesía no estaba, ni está, en condiciones de realizar: la verdadera libertad, la verdadera igualdad y la verdadera fraternidad que en el capitalismo están condicionadas por los privilegios efectivos de la clase dominante.

Basta leer el libro “Sobre la cuestión judía”, de un todavía joven Marx, para comprender la perspectiva del autor en relación a los derechos democráticos formulados en el programa burgués, en los cuales debemos inscribir a los que asisten a todo el pueblo oprimido. Intentar suspender cualesquiera derechos democráticos en función del interés concreto de una burguesía anexionista o expansionaria, como la izquierda española hace, equivale a alinearse con los enemigos de la “emancipación política”, lo que supone un retroceso histórico evidente.

Basta ver la composición de las manifestaciones pro-españolas contra la autodeterminación catalana en estos meses para comprobar su carácter arcaico y ultrareaccionario. Ocultarse, como hace la llamada “izquierda tricornio”, en la defensa abstracta de los más elevados objetivos de la “emancipación humana” para justificar esa estrategia involucionista supone desvincularse del principio marxista de superar, y no negar, esos limitados derechos democráticos.

Creemos que la posición chovinista de la llamada “izquierda española”, cuando se alinea con su propia burguesía en la beligerante campaña contra los derechos nacionales catalanes, refleja precisamente ese fraude tantas veces cometido por corrientes de izquierda conectadas a los nacionalismos opresores de Estado. En nombre de utópicos objetivos dependientes de la victoria revolucionaria en la “metrópoli”, se niegan derechos democráticos de los pueblos oprimidos que, en el peor de los casos, mantendrían a esos pueblos dentro de los límites de la hegemonía capitalista, pero que podrían abrir también nuevas perspectivas de disputa en términos de hegemonía de clase.

Sin caer en ningún etapismo, también la Historia nos muestra que sólo a partir de la afirmación y defensa concreta de esos derechos democráticos la izquierda podrá aspirar a ir más lejos. Al contrario, el apoyo – activo o pasivo – a las posiciones chovinistas del gran capital español no sólo refuerza los límites políticos del Reino de España, sino que también contribuye a la estabilidad del sistema de explotación capitalista en una Europa en una clara deriva reaccionaria.

Por Mauricio Castro

¿Por qué la gente dice que China es capitalista y no socialista?

2401205303Básicamente, porque no piensan en la manera en la que la transformación social toma lugar. Probemos lo siguiente. Abramos el bloc de notas y hagamos dos listas, una para todo lo que conocemos para definir el capitalismo (propiedad privada de los medios de producción, trabajo alienado y explotado, producción de comodidades, economía de mercado, dictadura de la burguesía, etc.), y otra para todo lo que conocemos para definir el socialismo/comunismo (propiedad social de los medios de producción, abolición de las clases y la explotación, humanización del trabajo, economía planificada, dictadura del proletariado, etc.).

Una vez hecho esto, ¿qué tenemos? Tenemos dos modelos de sociedad. Cada uno de ellos es rígido, inamovible; son formas “estáticas” de sociedad. Pero la vida y la vida social nunca se mantienen quietas, nunca existen de forma estática. Están en cambio constante, transformándose constantemente, constantemente “en movimiento”. Así que, debido a que está constantemente en movimiento, debe ser analizada en movimiento.

Nunca en la Historia ha existido ninguna sociedad de una estructura estática a otra estructura estática. En cualquier fase de la transformación las sociedades tienen elementos de lo nuevo y lo viejo. Cuando el capitalismo emergió del feudalismo en Europa, permanecieron elementos del feudalismo (vieja sociedad) con el capitalismo (nueva sociedad). Incluso hoy en día se pueden ver remanentes de las antiguas formaciones sociales en combinación con el capitalismo por todo el mundo. Cierto número de países europeos todavía tienen monarcas y nobles. India todavía tiene un sistema de castas.

Observar a una sociedad como realmente existe significa examinarla en movimiento, en el acto de su transformación. Ambas formas existen simultáneamente, pero una de ellas se sobrepondrá a la otra; una está en desarrollo, la otra en decadencia; una está siendo creada, la otra destruida. Así que si queremos preguntarnos si China es socialista en el carácter, lo más importante que tenemos que preguntar no es si China ha transitado de un sistema estático a otro, sino cuál está siendo creado y cuál está siendo destruido.

Por Dallas Mitchell

Perdón

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Pintada mural con el anagrama y el lema de ETA en Altsasu (Nafarroa)

Después de leer la nota de ETA hecha pública el 20 de Abril de 2018, y sin perjuicio de omitir otros comentarios más adelante, tenemos que manifestar lo siguiente:

Hay una primera cuestión que ETA pasa por alto y que es la principal. ETA nació para conseguir la liberación nacional y social de Euskal Herria. En tal caso, lo primero que debiera haber hecho ETA es pedir perdón a Euskal Herria por abandonar la lucha sin haber conseguido los objetivos por los que nació.

En segundo lugar, debiera haber pedido perdón a los centenares de militantes (y no militantes) que en esta lucha han dado lo más preciado que tiene el ser humano: la vida. Debiera haber pedido perdón a todos y cada uno de los allegados de los cientos de militantes muertos y asesinados en defensa de la liberación integral de Euskal Herria.

Debiera haber pedido perdón a todas y cada una de las presas y presos. De igual manera, tendría que haber hecho lo mismo con los deportados y personas huidas que no pueden volver a Euskal Herria porque van directamente a la cárcel. Y hubiera tenido que pedir perdón máxime cuando ETA ha entregado su arsenal armado y lo que es aún más terrible, ha entregado su teoría y práctica revolucionaria acerca de la liberación nacional y social de Euskal Herria.

ETA, en los tiempos en los que ya se ha entregado política, ética y estéticamente (con palomas incluidas), cuando ha entregado todo su bagaje, incluso llega a decir que todo lo acontecido (los casi 60 años de lucha político-militar por la supervivencia de Euskal Herria y su Pueblo Trabajador Vasco) jamás debiera haber ocurrido. Esta última frase, cuanto menos, refleja el rechazo a su pasado. Es decir, pide perdón, rechaza su pasado y promete en nombre de las generaciones futuras que nunca volverá a ocurrir.

Y algunos nos preguntamos si cualquier día de estos tendremos que ver, con tanto perdón y mentira, a alguno que se arrepentirá hasta de haber nacido para complacer a nuestros enemigos. Todo ello para que los partidos de orden, los partidos del sistema, los partidos de mandato burgués o reformista, junto con los Estados, todos ellos instrumentos del capital, dejen un hueco a la supuesta resistencia vasca que acata y navega encantada por las acotadas piscinas de nuestros enemigos.

ETA no solo entrega lo que tiene, sino hasta lo que no tiene. Es decir, promete que jamás se repetirá lo ocurrido, condicionando de esta manera la actitud que en un futuro tome el Pueblo Trabajador Vasco y las dinámicas e instrumentos de lucha que su quehacer conlleven. Eso es muy grave. Eso condiciona y pretende mutilar a futuras generaciones de luchadores y luchadoras.

Incluso cierta gente de altura de la actual izquierda abertzale oficial y reformista decía con rotundidad que si ETA desapareciera todo sería diferente. Lo terrible del asunto es que esa gente sabía entonces y sabe ahora que desde dentro del sistema de nuestros enemigos nada se puede hacer ni como pueblo ni como clase. Y ETA también lo sabe, evidentemente.

Por Jon Iurrebaso Atutxa

Ex-preso político de ETA