¿Vuelve a la carga el Frente de Liberación Nacional de Córcega?

_78410493_fnlcafp624
Militantes del FLNC durante una rueda de prensa.

Tres personas que negaron su pertenencia al movimiento de liberación nacional independentista corso (ilegal en Francia) han afirmado durante una rueda de prensa clandestina, que retomarán la lucha armada en Córcega si continúan el asedio y las amenazas del gobierno de Macron contra los colectivos que reclaman la soberanía de la isla.

Los tres individuos, cuyo rostro se ocultaba bajo una capucha, afirmaron ser representantes de miles de personas que apoyan al nacionalismo corso, pero que no están alineadas a ningún partido político.

Por otro lado, reivindicaron públicamente 12 atentados contra entidades bancarias, perpetrados desde finales de 2016.

Los expertos opinan que se trata de una célula activa del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC), que desde junio de 2014 se encuentra inmerso en un proceso de desarme y abandono de la lucha armada.

“Pese al abandono de los arsenales y de la renuncia a la violencia, pese a nuestras promesas de actividades pacíficas, denunciamos las redadas y detenciones de muchos jóvenes que no tienen adscripción política, por lo que el gobierno de Macron alimenta la represión del independentismo, alimentando el sentimiento de injusticia que pesa sobre el pueblo corso”, manifestaron en la conferencia de prensa.

Según estos tres nacionalistas corsos, el punto de partida de esta violencia estatal se refiere al caso Reims-Bastia, cuando en 2016 la Gendarmería francesa reprimió violentamente a cientos de partidarios del equipo de fútbol Bastia CF (representante deportivo-nacionalista de la isla), que terminó con varios heridos graves.

“No se respeta el clima de paz”, dijeron, agregando que el Estado central se había situado en una postura de bloqueo sistemático al diálogo con los independentistas.

También enviaron un mensaje al nuevo jefe de Estado, Emmanuel Macron, que señalaba:

“Si el Presidente de la República Francesa utiliza los mismos medios represivos que puso en práctica François Hollande; si se empecina en su estrategia de promesas rotas y de represión gratuita, la Asamblea de Córcega reaccionará y nosotros también.”

Además, los miembros de este movimiento dijeron defender las reivindicaciones nacionalistas y la liberación de los presos políticos detenidos por actos de lucha callejera.

FUENTE: La Otra Andalucía

Anarco-independentismo: la facción más desconocida del movimiento libertario (parte 2)

El anarco-independentismo propone lograr la liberación de un territorio determinado y la capacidad de éste de auto-organizarse sin necesidad de un gobierno centralizado a través del federalismo libertario. Para sus seguidores el independentismo está implícito en el mismo anarquismo; esta propuesta, como libertaria que es, toma al individuo como base de la liberación social: la independencia surge del propio individuo. En ausencia de Estado y capital, el individuo se uniría a los organismos de base en los que, entre iguales y de manera autogestionaria, decide mediante democracia directa los asuntos que competen no sólo a la producción, sino a todos los aspectos de la vida comunitaria. Estos organismos se vinculan libremente entre sí, lo que requiere primero que ellos también sean independientes. Eso justamente es el federalismo: la unión libre (lo que también implica separación libre), para que se produzca, es imprescindible que exista la posibilidad de decisión previa de las unidades que se juntan. En el pensamiento anarquista, la independencia es el requisito para la autodeterminación que se ejerce con la autogestión. En este sentido, el anarco-independentismo no rompe con las ideas libertarias; todo lo contrario: se reafirma en ellas. Para éste, “nación” no es igual a “Estado”, ni independentismo igual a nacionalismo.

img_0039
Versión anarquista de la “Estelada” catalana, utilizada como símbolo por el anarco-independentismo en Cataluña.

Más que hablar de nacionalismo hacen referencia al término “liberación nacional”; para alcanzarlo emplean aspectos como la cultura o la lengua del territorio que quieren independizar que no estén en contradicción con las prácticas libertarias, como forma de unión popular y siguiendo un alineamiento internacionalista de hermandad con todos los pueblos del mundo, apoyándose en la multiculturalidad y rechazando de hecho el racialismo. Tanto los anarquistas como los independentistas no concibieron la liberación nacional fuera del Estado. Esto llevó a los primeros a no asumir esta liberación por tener miedo de estar potenciando un Estado nuevo, y a los segundos, a reivindicar este Estado como única forma de liberación nacional. Acusados de “nacionalistas” por el sector mayoritario del anarquismo, éstos se defienden argumentando que lo mismo se podría decir de todos aquellos que sostienen como marco referencial de su actuación el Estado-Nación, sean estos comunistas, socialistas o libertarios. Es más, no asumir la liberación nacional, posponerla a una futura e hipotética destrucción del Estado, significa convertirse en cómplice del Estado en su objetivo de someter a las comunidades nacionales.

Colectivos

la-coordination-bretagne-independante-et-libertaire-est-nee-disuj
Cuarto número de la revista “Le Huchoèr” en el que se anuncia el nacimiento de la CBIL.

Existen en Europa algunos colectivos que se enmarcan dentro de la corriente anarco-independentista, unos formados por un número reducido de militantes, dedicados fundamentalmente a la teorización y a apoyar las luchas populares de sus países, y otros con una infraestructura mayor y una capacidad de operación propia mucho más grande. Entre estos últimos está la Coordinadora por una Bretaña Independiente y Libertaria (CBIL), que junta a grupos que actúan en las ciudades de ese país, y que nación de la voluntad de asociar las luchas libertarias con las de emancipación cultural y política de Bretaña. Son los responsables de la publicación del periódico trimestral “Le Huchoèr” (El Portavoz), redactado en lengua bretona, galó (la otra lengua propia del país) y francés.

En Cataluña vienen trabajando desde hace algún tiempo el colectivo Negres Tempestes (Negras Tormentas) organizando actividades y publicando la revista de debate libertario “La Rosa dels Vents”; hace poco reeditaron una obra referencial dentro del anarco-independentismo en la órbita ‘española’: “Anarquisme i Alliberament Nacional”, publicado por el grupo “Ikària” – ya desaparecido – en 1987.

En Sicilia, los partidarios de esta tendencia se agrupan alrededor del periódico “Sicilia Libertaria”, que defiende la sicilianidad negada como nación por el Estado italiano, y entienden que allí “la lucha contra el imperialismo y el capitalismo pasa inequívocamente por la potenciación de la autodeterminación y la independencia del pueblo siciliano”.

En Canarias hay tradición anarco-independentista desde hace bastante tiempo, con algunas agrupaciones a lo largo de la Historia contemporánea. Esa tradición cristalizó en el libro colectivo “Independencia y Autogestión – Escritos Anarcoindependentistas”, que recoge 13 textos del independentismo libertario a lo largo de 20 años.

colors_occitan-anar
Enseña tradicional anarco-sindicalista con la cruz cátara de Occitania.

“Occitània Libertaria” nació por oposición al “sectarismo” y al “racismo” de los anarco-jacobinos de Francia. Resume sus objetivos en cuatro puntos: la colectivización de los medios de producción y la reapropiación de las tierras occitanas colonizadas; el respeto y el esparcimiento de la identidad nacional occitana; el reconocimiento del pueblo occitano y de sus derechos nacionales, y el control por parte de la comunidad nacional occitana del desarrollo económico, social y cultural del país.

Son nada más unos ejemplos, pero hay más esparcidos por el continente, en países como Euskal Herria (con un referente bien claro como fue el grupo “Askatasuna”, que en la década de 1970 editaba una revista con el mismo nombre), Galiza, Escocia, el País de Gales o Cerdeña (donde en 1986 llegó a celebrarse una especie de “Internacional Anarco-Independentista”) hay grupos, publicaciones e iniciativas que van en este mismo sentido.

350px-logos_askatasuna
Símbolos de “Askatasuna”, publicación anarco-independentista vasca que se autodefinía como “revista comunista libertaria de Euskadi”.

Anarquismo y liberación nacional. Dos conceptos que pueden parecer, a priori, contrapuestos, pero que no tienen por qué. Eso defiende esta corriente del movimiento libertario conocida como anarco-independentismo, una tarea difícil de explicar viendo el rechazo que produce tanto en el independentismo de izquierda como en el anarquismo ortodoxo. De todas maneras, no está de más, llegados a este punto y como conclusión, recordar unas palabras del psiquiatra y ensayista anticolonialista Franz Fannon, estudioso (entre otras cosas) de las consecuencias psicológicas de la colonización sobre el colonizado: “La conciencia nacional, que no nacionalismo, es la única que puede darnos una dimensión internacional”.

Anarco-independentismo: la facción más desconocida del movimiento libertario (parte 1)

Por Xune Elipe

“Cada nación, grande o pequeña, tiene el derecho indiscutible a ser ella misma, a vivir acorde con su propia naturaleza. Este derecho es solamente el corolario del principio general de libertad”. Esta es la tesis que defendía en el siglo XIX el principal impulsor del anarquismo, Bakunin, y de la que surge el anarco-independentismo, una corriente de este movimiento donde se conjugan las ideas independentistas con las anarquistas, y que se desarrolló en el siglo XX en las nacionalidades europeas apostando por la liberación de los territorios y su auto-organización.

bakunin
M. Bakunin, filósofo anarquista ruso (1814-1876)

¿Pueden concordar las ideas independentistas y las anarquistas? ¿La liberación nacional y la individual son compatibles? ¿Para que una comunidad humana diferenciada sea libre necesita de un Estado? A estas y otras preguntas intenta darles respuesta un sector del movimiento libertario conocido como anarco-independentismo. Su incidencia en el anarquismo internacional es más bien minoritaria. Este pensamiento se desarrolló en grupos pequeños, surgidos siempre en distintas nacionalidades europeas.

Antecedentes

A pesar de la creencia generalizada de que esta es una teoría “moderna”, sus antecedentes vienen de lejos. Un teórico del anarquismo como Bakunin (1814-1876), en su obra “Patria y Nacionalidad”, decía cosas como:

“La nacionalidad es un principio; es un hecho legitimado, como la individualidad. Cada nación, grande o pequeña, tiene el indiscutible derecho a ser ella misma, a vivir acorde con su propia naturaleza. Este derecho es solamente el corolario del principio general de libertad (…) Un principio es el respeto que cada uno ha de tener por los hechos naturales, sociales o reales. La nacionalidad, como la individualidad, es uno de esos hechos; y por eso la tenemos que respetar. Forzarla sería cometer un crimen; y (…) se convierte en un principio sagrado cada vez que es amenazada y forzada. Por eso, me siento simple y sinceramente un patriota de todas las patrias oprimidas.”

Otro clásico del pensamiento libertario como Kropotkin también trató en 1897 esta cuestión con un posicionamiento bien claro:

“En todos los sitios donde el hombre se rebela contra la opresión individual, económica, estatal, religiosa y sobre todo nacional, nuestro deber es estar a su lado. Me parece que en cada uno de estos movimientos de emancipación nacional nos aguarda una tarea importante: plantear el problema en sus aspectos económicos y sociales, y esto al mismo tiempo que la lucha contra la opresión extranjera.”

Ya en el siglo XIX hubo participación libertaria en algunas luchas de liberación nacional, como las de Bosnia-Herzegovina, y fundamentalmente en la insurrección de 1876 en Bulgaria. Pero si de una experiencia de revolución social y liberación nacional hay que hablar, esa es la de Macedonia en 1903. Preparada en una docena de años, los libertarios se encargaron de la orientación, los objetivos y la acción armada. Cambiaron la táctica al atacar a las empresas de capital extranjero que mantenían al Imperio Otomano, en cuenta de las autoridades turcas, como se hacía entonces. El levantamiento duró 30 días y, a pesar de su previsible derrota, pasó a la Historia como la primera manifestación de una tentativa de liberación nacional y al mismo tiempo de emancipación social, de carácter libertario de hecho, e influida por el pensamiento de Bakunin.

10_70
Combatientes del Ejército Negro makhnovista mostrando su enseña.

En la Revolución de 1917 en Ucrania, por sus características especiales y específicas, se dio un proceso muy particular donde confluyó el sentimiento nacional con la ideología anarquista. De esa época es la creación del Ejército Revolucionario Insurreccional de Ucrania (conocido como Ejército Negro por el color de las banderas que portaba), formado por anarquistas y donde acabaron integrados grupos pequeños de nacionalistas. Su cabeza e ideólogo fue Néstor Makhno, que creía firmemente en los principios de auto-organización y federación de campesinos y obreros ucranianos.

Más referentes posibles de este pensamiento podemos encontrarlos también en el escritor y político bretón Émile Masson, fundador en 1900 de la Federación Socialista de Bretaña y dos años después de la revista en lengua bretona “Brug”, de carácter socialista y libertario. Hizo también en esa línea el llamamiento por el que es conocido: “Bretones socialistas, hay que hablar a nuestros hermanos campesinos en su lengua”. Más tarde fue miembro del comité de redacción del periódico “Breizh Dishual” (Bretaña Libre), futuro órgano del incipiente movimiento nacionalista bretón, además de colaborar con la publicación “La Bretagne Libertaire”.

img_20812
Secundino Delgado (1867-1912) fue, pese a sus ideas libertarias, considerado como “Prócer de la Patria Canaria”.

Otra conexión entre emancipación nacional e individual se dio en el pensamiento de uno de los nombres fundamentales del nacionalismo canario: Secundino Delgado (1867-1912). Emigrado a Cuba, se hizo seguidor del anarco-sindicalismo y participa en la lucha contra España. Después tiene que exiliarse a Venezuela, donde funda el periódico “El Guanche” y propone la independencia de Canarias. De vuelva a las islas colabora con la anarco-sindicalista Asociación Obrera de Canarias y funda más tarde las primeras organizaciones políticas nacionalistas, además de crear también la publicación “Vacaguaré” (“quiero morir”, grito de resistencia guanche), donde escribe:

“Mientras respire, voy a luchar por la autonomía de los pueblos y de los individuos cueste lo que cueste. Todo por la libertad de los pueblos y de los hombres. Como decía Bakunin, que al mismo tiempo que predicaba la gran revolución política, económica y social, no abandonaba las regiones conquistadas y sometidas a potencias extrañas.”

Más adelantados en el tiempo están los vascos Felix Likiniano (1909-1983), militante anarquista muy destacado en la defensa de Donostia durante la Guerra Civil Española y después en la lucha antifranquista, y Federico Krutwig (1921-1998), escritor y miembro de Euskaltzaindia (Academia de la Lengua Vasca), autor de obras como “Vasconia” o “La cuestión vasca”. Cuestionaron los aspectos de la ideología nacionalista tradicional, proponiendo un nuevo nacionalismo vasco donde se diera una especie de fusión entre la izquierda abertzale y el anaquismo.

El proyecto de crear la Gran Albania se pone en marcha la semana que viene

albania
Mapa de la Gran Albania que, además de la propia Albania, abarcaría zonas de Grecia, Macedonia, Serbia y Montenegro.

El 11 de junio se celebran en Kosovo las primeras elecciones y los sondeos dan como vencedores a los fascistas de “Autodeterminación”, en cuyo programa está el inicio de las negociaciones con Albania para completar la tarea de destrucción iniciada por la OTAN en los Balcanes hace 25 años: la creación de la Gran Albania.

Está previsto que el criminal de guerra Ramush Haradinaj, presidente de la Alianza por el Futuro de Kosovo, asuma las más elevadas funciones dentro de la nueva Albania unificada con Kosovo, previa convocatoria de un referéndum. Los imperialistas apoyan el plan fascista de los kosovares, lo mismo que apoyan los albaneses; en 2014 Bruselas confirmó la candidatura de Albania para ingresar en la Unión Europea.

El plan es debilitar a los países de la región que pretenden mantener una posición independiente, especialmente Serbia, que se niega a incorporarse a la OTAN.

La Gran Albania no sólo estaría formada por la “pequeña” Albania y el actual engendro kosovar, sino que al nuevo Estado se incorporarían localidades enclavadas actualmente en Serbia y pobladas mayoritariamente por albaneses. Se trataría de una nueva limpieza étnica. Jonuz Moisiu, alcalde de Presevo (Serbia), poblada por albaneses, destacó la necesidad de unir las zonas del sur de Serbia – Presevo, Bujanovac, Medvedja – a los territorios de Albania y el ministro de Trabajo serbio, Aleksander Vulin, calificó su declaración de “llamamiento abierto al inicio de la Tercera Guerra de los Balcanes”.

Es la terminología propia de la región desde hace mucho tiempo. En abril de este año el diario “The Informer” decía que Recep Tayyip Erdogan, el presidente de Turquía, era partidario de la Gran Albania y que estaba preparando militarmente a los gobiernos de Tirana y Pristina para ello. Agentes del servicio secreto turco entrenan a los albaneses para una nueva guerra: se compran armas y cohetes anti-tanque, se diseñan planes para ocupar Kosovo del Norte y ciertas partes de Macedonia.

La preocupación condujo el mes pasado a una reunión entre Vladimir Putin y Aleksander Vucic, presidentes de Rusia y Serbia, en Pekín. La Constitución albanesa otorga al Gobierno un supuesto “derecho” a proteger los intereses de sus ciudadanos en el extranjero, un llamamiento puro y simple a la anexión de las regiones vecinas.

La idea de la Gran Albania apareció en el siglo XIX por los miembros de origen albanés de la masonería europea, que contaban con el apoyo del colonialismo. No es diferente del pangermanismo o el panturquismo. Consistía en la reunificación de todos los territorios donde la mayor parte de la población era de origen albanés. Son varias regiones en el noreste de Macedonia, el sur de Montenegro y Serbia, partes de Kosovo y el norte de Grecia.

Por cierto, hablando de Grecia… El que siembra vientos recoge tempestades. Aproximadamente un 3%, unos 58.000 habitantes de Albania, son de origen griego y cuentan con varios representantes en la Cámara de los Helenos, uno de ellos vinculado al partido neonazi Amanecer Dorado. Entre los griegos de Albania ha aparecido el Movimiento por la Independencia del Epiro del Norte, zona fronteriza entre los dos países de mayoría griega, donde ya han empezado las escaramuzas a tiros entre griegos y albaneses.

uck
El criminal Thaçi junto al delegado de la ONU en Kosovo y el capo de la OTAN en 1999.

La Gran Albania no es ninguna quimera. En 1941 Kosovo ya formó parte de Albania, que en aquel momento estaba bajo el protectorado de la Italia fascista. Con uno u otro nombre, lo que la Unión Europea promociona en los Balcanes es exactamente eso: el fascismo de siempre.

Lo mismo promociona la OTAN, naturalmente. La foto de octubre de 1999 muestra al general estadounidense y Comandante Supremo de la OTAN, Wesley Clark (a la derecha) saludando al jefe de la misión de la ONU en Kosovo, el francés Bernard Kouchner (de civil), y al capataz de la UÇK, Hashim Thaçi (a la izquierda).

Un informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa acusa a Thaçi, actual primer ministro de Kosovo, de participar en redes de tráfico de órganos provenientes – sobre todo – de prisioneros serbios, uno de tantos negocios organizados por los mercenarios albano-kosovares de la UÇK.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

El nacionalismo revolucionario de José Carlos Mariátegui

José Carlos Mariátegui es, sin duda, uno de los referentes del marxismo latinoamericano y, obviamente, del marxismo indoamericano. Mariátegui representa la lucha contra la dependencia y el coloniaje. El revolucionario peruano trata de entender y desentrañar la compleja realidad de su país, y su respuesta no podrá ser otra que la de señalar los elementos orgánicos e ideológicos que deben ser puestos en movimiento para “peruanizar el Perú”, o lo que es lo mismo, emancipar a las clases explotadas y desposeídas.

jose-carlos-mariategui
El comunista peruano José Carlos Mariátegui (1894-1930)

El texto que elegimos en esta ocasión es un fragmento de “Nacionalismo y vanguardismo”, de 1925 (compilado en “Peruanicemos el Perú”). Un texto que encuadra perfectamente el socialismo de Mariátegui. Un socialismo que no puede ser “anti-nacional”, puesto que sería un sinsentido en aquellos pueblos – explotados y dependientes – que luchan por su emancipación. Por el contrario, el Gran Amauta del Perú defiende un socialismo que sea indigenismo revolucionario y patriotismo revolucionario de los pueblos en lucha. Un socialismo que se exprese como nacionalismo revolucionario en oposición al ideario nacional-eurocéntrico de la oligarquía peruana:

“Para sentir a sus espaldas una antigüedad más respetable e ilustre, el nacionalismo reaccionario recurre invariablemente al artificio de anexarse no sólo todo el pasado y toda la gloria de España sino también todo el pasado y la gloria de la latinidad. Las raíces de la nacionalidad resultan ser hispánicas y latinas. El Perú, como se lo representa esta gente, no desciende del Inkario autóctono; desciende del Imperio extranjero que le impuso hace cuatro siglos su ley, su confesión y su idioma”.

Nacionalismo y socialismo

La vanguardia propugna la reconstrucción peruana, sobre la base del indio. La nueva generación reivindica nuestro verdadero pasado, nuestra verdadera Historia. El pasadismo se contenta, entre nosotros, con los frágiles recuerdos galantes del Virreinato. El vanguardismo, en tanto, busca para su obra materiales más genuinamente peruanos, más remotamente antiguos.

Y su indigenismo no es una especulación literaria ni un pasatiempo romántico. No es un indigenismo que, como muchos otros, se resuelve y agota en una inocua apología del Imperio de los Incas y de sus faustos. Los indigenistas revolucionarios, en lugar de un platónico amor al pasado incaico, manifiestan una activa y concreta solidaridad con el indio de hoy.

Este indigenismo no sueña con utópicas restauraciones. Siente el pasado como una raíz, pero no como un programa. Su concepción de la Historia y de sus fenómenos es realista y moderna. No ignora ni olvida ninguno de los hechos históricos que, en estos cuatro siglos, han modificado, con la realidad del Perú, la realidad del mundo.

Cuando se supone a la juventud seducida por mirajes extranjeros y por doctrinas exóticas, se parte, seguramente, de una interpretación superficial de las relaciones entre nacionalismo y socialismo. El socialismo no es, en ningún país del mundo, un movimiento anti-nacional. Puede parecerlo, tal vez, en los imperios. En Inglaterra, en Francia, en EEUU, etc., los revolucionarios denuncian y combaten el imperialismo de sus propios gobiernos. Pero la función de la idea socialista cambia en los pueblos política o económicamente coloniales. En esos pueblos, el socialismo adquiere, por la fuerza de las circunstancias, sin renegar absolutamente ninguno de sus principios, una actitud nacionalista. Quienes sigan el proceso de las agitaciones nacionalistas en el Rif, en Egipto, en China, en la India, etc., se explicarán sin dificultad este aspecto, totalmente lógico, de la praxis revolucionaria. Observarán, desde el primer momento, el carácter esencialmente popular de tales agitaciones. El imperialismo y el capitalismo de Occidente encuentran siempre una resistencia mínima, si no una sumisión completa, en las clases conservadoras, en las castas dominantes de los pueblos coloniales. Las reivindicaciones de independencia nacional reciben su impulso y su energía de la masa popular.

Uno de los fenómenos más interesantes, uno de los movimientos más extensos de esta época es, precisamente, este nacionalismo revolucionario, este patriotismo revolucionario. La idea de la nación – lo ha dicho un internacionalista – es en ciertos períodos históricos la encarnación del espíritu de libertad. En el Occidente europeo, donde la vemos más envejecida, ha sido, en su origen y desarrollo, una idea revolucionaria. Ahora tiene este valor en todos los pueblos que, explotados por algún imperialismo extranjero, luchan por su libertad nacional.

FUENTE: “El País Canario”

Las heridas de la Guerra de los Balcanes no acaban de cicatrizar

srebrenicaEl año pasado el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia dictó sentencia en los juicios que tuvieron lugar contra los serbios Radovan Karadžić y Vojislav Šešelj. La decisión judicial pasó muy desapercibida para los medios de comunicación, por lo que en algún lugar debe haber gato encerrado. Estamos hablando de acusaciones graves, como crímenes de guerra, genocidio y otros espantos que tanto escandalizan a los “humanistas” y las ONG.

En Europa a nadie le interesa recordar la destrucción de la antigua Yugoslavia, la ingente cantidad de matanzas cometidas y la intervención en ellas de la Unión Europea – especialmente Alemania – y de la OTAN.

Tras la liquidación de Yugoslavia en 1992 a Radovan Karadžić le nombraron presidente de la República Srpska, que entonces la prensa renombró como “República Serbia de Bosnia”. Algunos serbios, como Karadžić, creyeron que una vez que el mapa se dividió en pedazos podían continuar dividiendo y subdividiéndolo en trozos cada vez más pequeños.

Lo mismo que Gaddafi en Libia o Bashar al-Assad en Siria, el imperialismo puso a los serbios la etiqueta de “malvados” y no les dio tregua en ninguno de los rincones: ni en Bosnia, ni en Croacia, ni en Montenegro… ni en Serbia.

No hace falta explicar que el flamante Tribunal, sus jueces y fiscales, son un rebaño de peleles con toga impuestos por los imperialistas después de los bombardeos sobre la población con armas de uranio y que los primeros y principales criminales fueron matarifes como Javier Solana, entonces Secretario General de la OTAN.

Para no alargar la explicación, aquí hablaremos sólo de Karadžić, a quien dicho Tribunal condenó por todos los delitos de los que le acusaba el fiscal excepto uno, que es justamente el que merece la pena analizar ahora. Se trata del genocidio cometido en siete municipios de Bosnia (Bratunac, Focha, Kljuc, Prijedor, Sanski Most, Vlasenica y Zvornik) que se debían sumar al más importante y conocido de todos los genocidios: el de Srebrenica.

En cualquier guerra es necesario el empleo de voces fuertes como “genocidio” u “holocausto” para justificar y edulcorar grandes matanzas y bombardeos como los de la OTAN. Pero uno de los crímenes de genocidio se cayó del cartel, no porque no hubiera un gran número de muertos sino porque no hay constancia de que Karadžić tuviera alguna participación en ellos.

En tales casos hay que preguntar que si Karadžić no fue, quién ordenó entonces los crímenes en masa que se cometieron. Pero también hay que deducir que si Karadžić no fue, entonces la OTAN bombardeó al bando equivocado y debió bombardear al bando contrario. Finalmente, la absolución de Karadžić en el genocidio de los siete municipios deja en el aire también la cuestión del gran genocidio de Srebrenica, del que recientemente se celebró un aniversario solemne.

Pero la gran matanza de Srebrenica es uno de esos tabúes históricos que casi todos los pueblos del mundo arrastran sobre su conciencia como si fuera su pecado original. En este caso la culpabilidad oficial recae sobre Serbia y ese tipo de imputaciones con membrete no se pueden borrar fácilmente, a no ser que el pecador – además de matar – quiera cometer un segundo pecado: no admitir quién es el asesino.

Pues bien, Serbia aprobó recientemente un nuevo código penal entre cuyos delitos hay uno de esos que los historiadores de pacotilla califican como “negacionismo” y consiste en no admitir una verdad oficial, en este caso que en Srebrenica se cometió una gran matanza y que los culpables de ella son ellos mismos, los serbios.

Este tipo de delitos son delitos sobre delitos y cuando una verdad oficial se tiene que refrendar castigando al que afirma algo distinto, también hay gato encerrado. La verdad no necesita ningún código penal. Pero si la verdad necesita un código penal en Serbia, necesitará otro en Bosnia, y otro en Croacia, y otro en… en todas partes.

Ahora bien, ¿quién es el que necesita ese tipo de incriminaciones? Desde luego que no se trata de Serbia. La criminalización de los “negacionistas” de la matanza de Srebrenica es una imposición expresa de la Unión Europea para sacar al país del ostracismo en el que lo dejaron después de la guerra.

Por lo demás, aquella matanza es como las armas de destrucción masiva en Irak o los ataques químicos del Ejército sirio en Khan Sheykhun. Lo que podemos y debemos decir sobre ella es lo siguiente: que fue utilizada por los imperialistas para liquidar los Acuerdos de Dayton y con ellos liquidar a la propia Serbia, un país agredido por el imperialismo que arrastra el estigma de los malditos como “Estado genocida” por más que los peleles del Tribunal Penal Internacional no se hayan atrevido a tanto.

Pero, ¿acaso eso importa a estas alturas de la historia? ¿Quién se acuerda ahora de este tipo de crímenes y matanzas? Los que siguen llorando.

bosnia_srebrenica_anniversary-jpeg-00dd1_3b6ff7b7dd3118b16d5ccf185200242d-nbcnews-ux-2880-1000

Por cierto, casi se nos olvida. En su libro “Paz y Castigo”, el portavoz del Tribunal Florence Hartman relata un incidente que pone de manifiesto la proximidad de los jueces y fiscales del Tribunal con los diferentes centros de inteligencia de las grandes potencias. Cuando al fiscal Jeffrey Nice algún periodista se atreve a preguntarle si iniciaría una acusación contra quienes ordenaron los bombardeos de la OTAN en 1999, responde:

“Les aseguro que nosotros, la OTAN y los principales países occidentales somos los mismos que el Tribunal […] Les puedo asegurar que Louise Arbour [fiscal principal] sólo acusará a ciudadanos yugoslavos y a ningún otro.”

Más datos a tener en cuenta que no podemos pasar por alto: no crean que un tipo de la calaña del fiscal Nice es un vulgar picapleitos. Se trata de un veterano miembro del MI6, el servicio secreto británico.

Lo mismo podemos decir de los demás jueces y fiscales, cuidadosamente seleccionados para la ocasión.

FUENTE: “Movimiento Político de Resistencia”

Nación Andaluza en defensa del andaluz y del movimiento andalófilo

lenwaNación Andaluza, organización andaluza independentista, socialista y feminista, expresa su apoyo a Huan Porrah Blanko, profesor de Antropología Social y Cultural de la Universidad Pablo de Olavide, y a la Sociedad para el Estudio del Andaluz (ZEA). Con ello queremos hacer público nuestro reconocimiento tanto por su trayectoria de compromiso con el Pueblo Trabajador Andaluz como por el trabajo etnolingüístisco que lleva a cabo dentro del movimiento andalófilo, ante el ataque miserable desplegado por el españolismo mediático más reaccionario con motivo de la presentación en Sevilla de su traducción al andaluz del clásico de la literatura “Le Petit Prince”, y que ha aparecido con el título de “Er Prinzipito”, por encargo de la editorial alemana “Tintenfass”. Con ello, NA se suma a las adhesiones mostradas por destacadas personalidades del mundo académico y científico de nuestro país, no por casualidad las más comprometidas con el estudio y la defensa real, más allá de la retórica vacía pronunciada por otras instancias, de la cultura andaluza en sus distintas vertientes.

Nuestra organización es perfectamente consciente de que el linchamiento mediático a Porrah encierra en realidad el odio de una ideología nacionalista de Estado (el nacionalismo español) que lleva en su ADN el desprecio a las distintas culturas de la identidad nacional andaluza y al resto de naciones a las que mantiene subyugadas, incluidas las variedades del andaluz más ligadas a la oralidad, justamente aquellas que el profesor ha tratado de valorizar a través de su trabajo, y menos “toleradas” por un españolismo que en su tradición inquisitorial más clásica no vacila en poner en marcha su aparato de represión mediática contra quien ponga en duda los axiomas acientíficos de su trinidad ideológica: un Estado, una religión y una lengua única y esencialmente uniforme.

Manifestamos nuestra repulsa al aluvión de tergiversaciones, mentiras y calumnias de los medios del Régimen vertidas en relación tanto con el currículo científico y activista de Huan Porrah como con los fines y actividades de la ZEA/Sociedad para el Estudio del Andaluz, colectivo hacia el que queremos expresar igualmente nuestra solidaridad y apoyo por su labor de recuperación y divulgación entorno a nuestro patrimonio lingüístico. Una tarea a la que tan ajena es una mal llamada administración autonómica así como un oficialismo filológico hegemónico que recibe de ella premios, subvenciones y reconocimientos encaminados tanto a negar la entidad básica y evidente del andaluz como su capacidad para aprehender determinadas situaciones en tanto sistema lingüístico. Una Junta colonial que a través de las informaciones ofrecidas entorno a dicha novedad editorial por parte de Canal Sur se ha subido al carro del escarnio contra Porrah y la ZEA, sarcasmo que no es sino expresión del desdén hacia el andaluz, a cuyo uso renuncia a diario en los informativos y que persiste en circunscribir su uso a los contextos humorísticos y zafios contenidos con los que desempeña su misión alienante un día tras otro.

A pesar de todo el perjuicio y la violencia simbólica de la que ha hecho receptores a Porrah y la ZEA, extraemos de la reacción encarnizada de la Brunete periodística española una lectura positiva, dado que refleja el nerviosismo experimentado por los sectores más extremos del pensamiento hegemónico (muy evidente en varios casos) ante la proliferación creciente de iniciativas como esta que, desde los sectores más conscientes de nuestra sociedad, y al margen de unas inoperantes instancias oficiales, van uniendo esfuerzos entorno a la tarea de estimular la valoración de la cultura nacional andaluza rompiendo progresivamente los estereotipos, autoprejuicios y complejos que nuestro pueblo cada vez asume en menor medida.

¡Por la defensa de la identidad nacional andaluza!

¡Por la República Andaluza de Trabajadoras!

Comisión Permanente de Nación Andaluza

Andalucía, 15 de mayo de 2017